No pudo ser Trirrey en Boca

Bianchi Boca - Rogério Tomaz Jr.

“Si me voy ya no vuelvo más”, decía Carlos Bianchi cuando era preguntado sobre su futuro en Boca Juniors. Sabía que si salía mal ya no podría regresar y él no se quería ir. Durante los dieciocho meses que ha durado su mandato como técnico xeneize, siempre se vio con fuerzas para seguir, para tratar de dar con la tecla en un equipo que casi nunca funcionaba, para lograr que su tercera etapa en La Bombonera también acabara con éxitos. Para que al Virrey le pudieran llamar Trirrey. Pero no pudo ser.

Bianchi - AgenciaAndes Carlos Bianchi (Buenos Aires, Argentina, 1949). Foto: Agencia Andes.

En diciembre de 2012, Daniel Angelici, máximo dirigente desde un año antes, decidió poner fin al ciclo de Julio César Falcioni en el banquillo de Boca. Con el Pelusa, la entidad azul y oro había logrado levantar un Apertura, una Copa Argentina y venía de alcanzar la final de la Copa Libertadores, pero su mala relación con Riquelme había provocado que Román dejara el fútbol seis meses antes y la hinchada dio la espalda al técnico y cantó por Bianchi, sin equipo desde su paso por el Atlético en la 05-06. Angelici no dudó: no renovó a Falcioni y fue a por el Virrey, que en enero de 2013 se puso al frente.

Con Riquelme de vuelta y como líder indiscutible, arrancó Bianchi con la Libertadores como principal objetivo. Pasó el grupo, eliminó a Corinthians -favorito y vigente campeón- con relativa solvencia y firmó una buena eliminatoria ante el Newell’s de Martino con un doble empate a cero que se llevó la Lepra en los penales. El equipo era tremendamente irregular, pero parecía responder en las grandes citas y la fe en el técnico se mantuvo pese a terminar penúltimo en el torneo local.

Durante el curso siguiente, centrado en una sola competición, tampoco logró encontrar la fórmula para que su equipo funcionara. Normalmente formando con 4-4-1-1 o 4-4-2 dependiendo de si jugaba o no Riquelme, la fragilidad defensiva fue continua, el juego gris e irregular y el once sufrió cambios continuos escenificados por ejemplo en la figura de Cristian Erbes, que actuó como lateral diestro, mediocentro, interior o centrocampista de banda, dando siempre la impresión de no tener muy clara su labor. Además, prácticamente ningún fichaje, varios de ellos de renombre, ha convencido a sus órdenes. Séptimo y en tierra de nadie durante el segundo semestre de 2013, en el último torneo terminó 2º ganando las cinco jornadas finales pero nunca estuvo cerca del título y perdió ante River en casa por primera vez en diez años.

Después de un verano convulso en el que llegaron varios futbolistas que venían de hacer un gran papel en sus respectivos clubes (Carrizo, Echeverría, Castellani, Chávez…) pero no el gran delantero demandado (Scocco, Bergessio o Cvitanich), el gran golpe para el club llegó con la marcha de Juan Román Riquelme, que no alcanzó un acuerdo para renovar su contrato y se fue a Argentinos.

Con este panorama, Boca arrancó cayendo eliminado en Copa Argentina ante un equipo de la B (Huracán) y sumando tres derrotas en las cuatro primeras jornadas del campeonato (0-1 ante Newell’s, 0-3 ante Rafaela y 3-1 ante Estudiantes). Y llegó el final: la directiva xeneize decidió dar por terminado el vínculo con Carlos Bianchi.

Palmarés de Bianchi con Boca: Apertura 1998, Clausura 1999, Apertura 2000, Apertura 2003, Libertadores 2000, Intercontinental 2000, Libertadores 2001, Libertadores 2003, Intercontinental 2003.

El técnico más ganador de la historia de Boca se va sin haber podido reinar por tercera vez. Se va por la puerta de atrás, sin romper la sequía de títulos que ahora dura ya dos años en La Bombonera. El nuevo DT ya es oficial: en menos de 24 horas, la directiva acordó con Rodolfo Arruabarrena, pupilo de Bianchi, y este domingo se estrenará en el banquillo recibiendo a Vélez.

Riquelme Boca - Santiago Trusso En dos meses, Boca ha perdido a los dos mayores ídolos de su historia. Foto: Santiago Trusso.
Foto de portada: Rogério Tomás Jr.

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