Ríe, llora y siempre juega bien

César Marcelo Meli Boca Juniors - (www.bocajuniors.com.ar)

Pienso en él y solo se me aparece riendo o llorando. A veces incluso riendo y llorando al mismo tiempo. Gane, pierda o empate; juegue bien (casi siempre) o juegue mal. Nunca parece estar tranquilo y todo lo que hace lo acompaña de una gran dosis de energía y pasión. Es, simplificando, un tipo emocionante. Es César Marcelo Meli, uno de los jugadores más destacados de este Boca Juniors que está maravillando y que todavía no conoce la derrota en 2015.

Nacido hace 22 años en Salto, una localidad del norte de la Provincia de Buenos Aires, Meli abandonó pronto su casa para formarse en las categorías inferiores del Club Atlético Jorge Griffa, de la ciudad de Rosario. Con 18 años siguió subiendo hacia el norte de la Argentina para atender la llamada de Colón de Santa Fe, club que le dio la oportunidad de debutar en Primera. En diciembre de 2012 y de la mano de Roberto Sensini, realizó su estreno ante Independiente en la última jornada del Inicial. Sin embargo, tardó un año en ganarse la titularidad y fue con Diego Osella en el banco cuando comenzó a llamar la atención de todos los observadores por la gran dupla que formaba en el centro del campo con Ezequiel Videla (ahora en Racing). En un semestre en el que sumó 30 puntos e incluso soñó con el título durante varias semanas, el Sabalero terminó bajando de manera dramática al perder ante Atlético Rafaela un partido de desempate. Ahí le vi llorar por primera vez.

 Marcelo Meli después de descender con Colón en mayo de 2014. Vídeo: Fútbol Para Todos

Aún con Bianchi como técnico y en pleno post-riquelmismo, Meli aterrizó en Boca el pasado mes de julio y desde entonces su protagonismo tanto en el equipo como en el fútbol argentino no ha parado de ir en aumento. La llegada de Rodolfo Arruabarrena a La Bombonera modificó el ánimo xeneize y Boca comenzó a crecer, recuperando posiciones en el torneo local, llegando a semifinales de la Copa Sudamericana y poniendo las bases de un conjunto que se reforzó mucho y bien en el último mercado y que ahora ya es máximo favorito a todos los títulos que disputa.

Aunque sus condiciones le permitirían realizar cualquier labor en la media cancha, el rol de Meli en el habitual 4-3-3 suele ser siempre el mismo: interior con llegada. Y es que normalmente el vasco distribuye las funciones de la siguiente manera: hay un cinco que aguanta la posición y ejerce de mediocentro puro (Erbes o Cubas), un interior que baja a recibir y asume mucho protagonismo en la salida de balón (Gago o Pérez) y otro interior que se dedica a enlazar con los de arriba y pisar área (Meli o Lodeiro).

Marcelo Meli a TyC Sports: “En lo que mejoré mucho es en llegar al área. Es lo que me está pidiendo el Vasco (Arruabarrena) y trato de cumplir con eso. Antes era un volante más de recuperación, pero a día de hoy trato de agregarle llegar al gol. En Colón, con Ezequiel Videla, formábamos un doble cinco. Hoy lo tengo a Pichi (Erbes) parado de cinco y yo trato de llegar más al área”.

Así, además de mantener su siempre valioso despliegue y a sus constantes apoyos tanto ofensivos como defensivos, Meli ha logrado en este 2015 multiplicar sus cifras goleadores: lleva en el último mes más tantos que en los dos años anteriores. El pasado domingo ante Huracán, supo aprovechar primero un delicioso regalo de Osvaldo y después una gran pared con Calleri para anotar su primer doblete en Primera y poner a Boca como único líder del campeonato. Días antes había fallecido su tía. Y volvió a llorar, y a reír, y a transmitir una emoción que si es capaz de mantener parece que le llevará hasta cualquier meta que quiera alcanzar.

El 2º gol de Meli ante Huracán. Vídeo: Fútbol Para Todos
Foto de portada: www.bocajuniors.com.ar

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3 comments

Este artículo me ha recordado a unos versos de Joaquín del Barco que le gustan mucho a mi abuela.

“Cuando llueve y hace sol
me acuerdo siempre de tí.
y es que te he visto llorar
y al mismo tiempo reír.”

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