Y Román se fue

Riquelme Boca - Rogério Tomaz Jr.

Como a los defensas cuando les tiraba un caño o a los arqueros cuando pateaba una falta, Román sorprendió anoche en una entrevista en televisión y anunció que deja el fútbol. Y esta vez parece que es para siempre.

Con 36 años y a cuatro de los 40, edad a la que había marcado su retirada en los últimos meses, Riquelme dijo no haber encontrado ningún proyecto que le motive y decidió parar.

“Para mí hoy es un día, no sé si especial pero sí importante, en el cual he tomado la decisión de no jugar más al fútbol. Han sido días de pensar mucho, de analizar las cosas que tenía, de que mi representante hablara con todos los clubes, y yo tenía claro que para seguir jugando a la pelota, tenía que ser algo que me interese, que me motive. Después de ascender con Argentinos y quedar a mano con su gente, de haber cumplido todos los sueños con la camiseta de Boca, me parecía que lo mejor era tomarlo con calma y comunicarles que no voy a jugar más. Me parece que es lo mejor”, dijo anoche en ESPN.

Habituado a estar en el centro de todos los debates, a ser la ‘tapa’ de todos los diarios y trending topic en todos sus partidos, a Román le ha perseguido siempre la polémica. Desde que se llevó las manos a las orejas para desafiar a Mauricio Macri con apenas 23 años y hasta que hace mes y medio anunció, nada más lograr el ascenso y en medio del festejo, que no seguiría en Argentinos. La división de opiniones sobre su figura siempre ha sido enorme, tan grande como es en el país la división entre hinchas y no hinchas de Boca.

Sin embargo, sobre su fútbol y sus logros no hay debate posible. Siempre como líder y referencia en sus equipos, Riquelme inició su carrera siendo estrella del mejor Boca Juniors de la historia, aquel que ganó dos Libertadores consecutivas (2000 y 2001) y barrió al Real Madrid en la Copa Intercontinental (2000). Tras un año de excepción en el Camp Nou, pasó al Villarreal para ir poco a poco elevando su nivel individual en Europa hasta llevar al submarino amarillo a las semifinales en su primera participación en Champions League. Enfadado con Pellegrini, regresó a Boca en 2007 y levantó otra Libertadores más siendo protagonista en casi todos los goles del torneo. Desde entonces, siete años –con interrupciones- en los que siguió sumando títulos y grandes momentos como azul y oro hasta terminar su carrera vistiendo la camiseta de Argentinos Juniors, al que en un semestre devolvió a Primera y quedó “a mano” con todo lo que le había enseñado el Bicho en su formación. Si hay que buscarle un gris, seguramente estuvo en la selección absoluta Argentina, con la que solo ganó un Oro en los JJOO de 2008 y no logró brillar en un Mundial ni levantar ninguna Copa América.

Riquelme Argentina - Claudio Pozo Con Argentina solo logró ganar el oro en los JJOO de 2008. Foto: Claudio Pozo.

Tras mes y medio en el que él no tenía equipo y Boca aún sigue buscando enganche, pero en el que el regreso nunca pareció una opción, Román decidió irse definitivamente de las canchas. Los bosteros, que cada vez que podían reclamaban su vuelta, pasarán ahora a venerarlo de manera eterna por todo lo que les dio, por ser sin discusión alguna el jugador más grande de un club en el que también jugó y brilló Maradona. Por ser ganador, creativo, genial e imprevisible tanto en el campo como en los micros.

Preguntado sobre cuál será su vida desde hoy, dijo que se centrará primero en ser un buen padre y que se ve más como dirigente que como técnico. Y claro, con elecciones a la presidencia de Boca en diciembre de 2015, el debate sobre una posible candidatura se inició incluso antes de los vídeos y partidos de homenaje.

“Puede ser que el día de mañana me anime a ser Presidente del club (Boca)”, Riquelme tras anunciar su retirada.

Román eligió su último gol en un Boca-River como uno de los mejores de su carrera. Vídeo: Fútbol Para Todos.
Foto de portada: Rogério Tomaz Jr.

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6 comments

No muchos jugadores pueden decir que ellos mismos crean y dictan la forma de jugar de un equipo y Román era uno de ellos y de qué forma…

Cuando más los disfruté fue en el Villarreal. Siempre se ha dicho que defraudó y no fue suficiente para el Barça pero está claro que no es así. Era muy complicado que un jugador que marca la forma, el tempo y el carácter de un equipo de una forma tan brutal y notoria como Riquelme, no lo tendría fácil para salir adelante en equipo plagado de jugadores de primer nivel como el Barça, aunque merece la pena destacar que esa no era precisamente la mejor plantilla que ha tenido en su historia… El caso es que disfruté mucho viéndole jugar en el Villarreal y siempre me acordaré de ese maldito penalti que le separó de jugar su final particular y desquitarse contra el equipo que pasó de él, F.C. Barcelona.

¡Siempre Román!

Lo recuerdo. Riquelme se vio relegado a la banda izquierda e incluso al banco en algunos partidos. Ese Barça era dominado por un muy joven Xavi, Mendieta, Cocu y hasta Gabri por delante de Riquelme…

Ídolo indiscutible. Como dice la nota, por encima de Maradona para los hinchas xeneizes. Imposible de reemplazar.
Gracias por tanto, Román.

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