Al oeste de Sydney

Shinji Ono - efcso1

Hace apenas una semana desconocía la existencia del derbi de Sydney. El único Sydney del que había oído hablar era el Sydney de Del Piero, el Sydney FC. Tampoco tenía constancia de que este mismo sábado se fuese a disputar, en el Allianz Stadium, un encuentro que concentra la atención de la ciudad más grande y poblada de Australia: Sydney FC – Western Sydney Wanderers.

Shinji Ono - efcso1

El japonés Shinji Ono es uno de los hombres importantes del WSW. Foto: efcso1.

Llegué a este partido por casualidad. Al confirmarse el fichaje del ex capitán de Arsenal y Tottenham, William Gallas, por el Perth Glory, entré por primera en la página oficial de la competición. Me llamó la atención que el formato de la web era extremadamente parecido al de la MLS y lo primero que hice fue fijarme en los equipos que compiten: observé la importancia de Melbourne y Sydney en la liga, busqué jugadores míticos en sus plantillas y repasé los resultados de la temporada pasada, puesto que la actual acaba de comenzar (tan sólo se han disputado dos jornadas). Ahí me encontré por primera vez con los Western Sydney Wanderers, campeones de la liga regular 2012-2013, en el primer año de competición tras su fundación, y derrotados por los Central Coast Mariners en la Grand Final.

Me picó la curiosidad e investigué un poco más. Quería averiguar que era eso de la Grand Final y me fui a la Wiki inglesa, en la que se explica perfectamente, incluso mejor que en la propia página de la liga, el sistema de competición:

Primero se celebra una temporada regular, donde todos los clubes se enfrentan entre sí en 27 jornadas, tres rondas a ida y vuelta. Se otorgan tres puntos por la victoria, uno por el empate y ninguno si se cae derrotado. Al término de esta fase, los seis mejores pasan a una eliminatoria por el título.

En el play-off por el título, los dos primeros equipos de la fase regular compiten en dos rondas, y el vencedor se convierte en finalista, mientras que el perdedor deberá disputar una semifinal. Por otra parte, del tercer al sexto equipo se enfrentan en rondas preliminares eliminatorias, y el vencedor pasa a la semifinal. El ganador de ese partido es el segundo finalista. La final (Grand Final) es a partido único en un campo neutral, y su vencedor se proclama campeón de la A-League. En cuanto a la clasificación para competiciones internacionales, el campeón de la temporada regular y el campeón de la A-League obtienen una plaza para la fase de grupos de la Liga de Campeones de la AFC, mientras que el segundo clasificado de la fase regular consigue otra, a partir de la fase preliminar.

En ese momento podría haber acabado mi relación con los WSW, si no fuera porque, un día y medio después, el periodista Daniel Colasimone, argentino y residente en Australia, tuiteó lo siguiente: “Todo vendido para el derbi de Sydney. Parece que la única forma de llenar los campos de Australia es organizar partidos de fútbol”.

Evidentemente, entendí el tuit como una clara señal hacía mi. Y desde ese momento comprendí que Marcador Internacional tenía la obligación moral de cubrir el derbi de Sydney que, por cosas del azar o del destino, se juega justo antes que la ida de la final de la AFC Champions League entre el FC Seoul de Damjanović y Escudero y el Guangzhou Evergrande de Conca y Muriqui.

 Western Sydney Wanderers FC

Al empezar a documentarme sobre el origen de los WSW, me di cuenta de algo relativamente importante: el club nace realmente en 2005, aunque no fue fundado hasta el año 2012. Y nace porque, en origen, el propietario del Sydney FC, su gran rival, tenía pensado disputar sus partidos como local en el Parramatta Stadium, al oeste de la ciudad. Una serie de decisiones de la FFA (Federación Australiana de Fútbol) de última hora provocaron modificaciones en el capital social del club y finalmente se decidió que el Sydney FC disputaría sus encuentros en el Sydney Football Stadium, al este del área metropolitana. Una parte de la gran city, la que hoy anima incansablemente en Blacktown, se sintió vacía: les habían prometido que el club de Sydney -“un equipo, una ciudad”, decía la FFA- jugaría en el oeste y habían faltado a su palabra. Además, el Sydney FC se aseguró, por contrato y durante cinco años, de que el único club de fútbol de la ciudad con capacidad para competir en la A-League fuese el FC. En 2005, y no después, tiene su origen el deseo de constituir un equipo que compita contra los Sky Blues y plasme en el terreno de juego la rivalidad a orillas de la Bahía de Jackson.

Finalizado el veto de cinco años, el Western Sydney Wanderers FC fue fundado en la temporada 2012-2013 con el objetivo de representar a la población de Western Sydney en la Hyundai A-League; población que, evidentemente, aún seguía ofendida. Una razón de ser que se refleja en los estatutos del club, que ponen de manifiesto el sentir de sus aficionados: “Los WSW forman un equipo para el pueblo del oeste de Sydney, por el pueblo del oeste de Sydney”.

Fue bautizado como “el club más joven de todos los clubes más antiguos de Australia” en referencia a la larga historia del fútbol en esta región. Esto se debe a que el Western Sydney Wanderers FC tiene, a través de su nombre, un vínculo con el primer partido de fútbol jugado bajo las reglas de la primigenia FFA. Dicho encuentro se disputó en Nueva Gales del Sur el 14 de agosto 1880 y enfrentó al King’s School Rugby y al Wanderers, equipo del norte de Parramatta con el que teóricamente conectan las raíces de los WSW.

Es posible que, contado así, el nacimiento del equipo suena más profundo de lo que fue en realidad; puesto que todas las decisiones se tomaron a partir una encuesta online lanzada por la propia FFA para que los aficionados de la región decidieran sobre aspectos clave: simbología, conexiones culturales, ubicación y vestimenta. Se propusieron tres opciones para la indumentaria: negro y rojo, blanco, negro y rojo y blanco y negro; mientas que el nombre del equipo saldría de entre uno de los siguientes: Athletic, Wanderers, Wolves, Strikers y Rangers. El resultado final significó que el WS se apellidaría Wanderers y vestiría con pantalón blanco y camiseta roja y negra con rayas horizontales, muy similar a la empleada por el Flamengo brasileño.

Un año inolvidable

La FFA, propietaria mayoritaria del club, contrató a Tony Popovic de entrenador cuando el club aún no tenía ni nombre. Tony entiende mejor que nadie la rivalidad que ha ido emergiendo en Sydney porque él formó parte, primero como futbolista y posteriormente como segundo entrenador, del FC. Tras una carrera futbolística dilatada que lo llevó a Japón, Inglaterra o Qatar, Popovic -que había recalado en el staff técnico del Crystal Palace- fue el técnico escogido por los Wanderers para dar los primeros pasos en la A-League.

Y la decisión fue un éxito absoluto. El conjunto de Popovic comenzó la temporada sin demasiados alardes, de hecho tardó más de 300 minutos en marcar su primer gol, pero una racha de diez victorias consecutivas en el tramo final de la competición los llevó a obtener el campeonato de liga regular de forma totalmente inesperada. Y con ello: la clasificación directa para la AFC Champions League 2014. Todo esto tan sólo meses después de su fundación.

 “No hay ninguna fórmula mágica, solo trabajo”, repetía una y otra vez Tony Popovic cuando le preguntaban por los éxitos logrados en su primer año al mando del WSW.

El mayor logro de Tony fue sacarle tanto partido a un grupo de jugadores que, a excepción del capitán, Michael Beauchamp, y la estrella del equipo, el japonés Shinji Ono, habían firmado contratos de sólo un año de duración. Futbolistas como Nikolai Topor-Stanley, Ante Covic o Mark Bridge recuperaron su mejor nivel y el 4-2-3-1 de Popovic, inamovible a lo largo de toda la temporada, sacó lo mejor de ellos. Sin un nueve de gran nivel, la pareja de centrales formada por Beauchamp y Topor-Stanley destacó sobremanera e incluso la prestigiosa revista FourFourTwo llegó a referirse a ello como “una de las mejores parejas de centrales de Asia-Oceanía”. El alemán Polenz, el joven centrocampista croata Mateo Poljac, el mediapunta etíope Hersi -ex del De Graafschap- y el italiano Iacopo La Rocca, junto con el mencionado Ono, pusieron el acento extranjero en una entidad que, como dice su entrenador, trató y trata de encontrar el punto intermedio entre la agresividad del fútbol inglés y el fútbol de toque más oriental, asociativo hasta la extenuación.

El reto: la AFC Champions League

Para su debut en la AFC Champions League han incorporado a Matthew Spiranovic (Al-Arabi), Dean Heffernan (Perth Glory), Tomi Juric (Adelaide United), Brendon Santalab (Chongqing Lifan) y desde el club se ha promocionado a Josh Barresi y Yianni Perkatis, quienes formaban parte de las categorías inferiores. Juric, de sólo 22 años, es uno de los delanteros más prometedores del país y algunos comparan su estilo de juego con el del legendario delantero aussie Mark Viduka. En los hombros de Tomi recaerá la responsabilidad de paliar el déficit goleador de la pasada temporada. Spirovic dará mayor amplitud de recursos en la zaga y Santalab, otro ex-Sydney FC, será el recambio de Juric en la punta de ataque, puesto que Popovic parece decidido a seguir jugando con un único delantero. Pocas caras nuevas para un conjunto que ha funcionado a las mil maravillas y en el que el fútbol australiano tiene puestas muchas esperanzas de cara a realizar un buen papel en la máxima competición de Asia-Oceanía. Para comprobarlo, tendremos que esperar hasta el ocho de febrero.

Antes, mañana a las 10:30 CET, Popovic y los suyos visitan el este de la ciudad, que los recibe sin Del Piero -lesionado-. Los tres duelos de la temporada 2012-2013 se saldaron con una victoria para cada uno y un empate, por lo que el derbi de mañana romperá el equilibrio. Lo seguirán más de 26.000 personas en las gradas y unos cuántos más por todo el mundo, entre ellos Marcador Internacional. Y yo ya tengo claro a quién voy a animar.

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7 comments

maravilloso como siempre, Carlos. Me apunto a seguir el partido. Ni que decir tiene que el detalle de que tengan un nexo de unión con mi querido Flamengo hace que me sienta muy identificado con ellos. Aparte del sueño – que muchos compartimos – por vivir una época en tierras australianas.

Gracias, Héctor! La camiseta fue una de las cosas que más me llamó la atención en un principio, porque parece que Nike usa el mismo diseño para los dos equipos. Ya sabemos que es algo más o menos habitual, pero es es que son calcadas las camisetas…

El tema de las franquicias de fútbol en Australia es bastante complicado. Durante décadas el fútbol profesional en este país estaba dominado por equipos "étnicos" que representaban a las distintas comunidades europeas del país, con partidos a menudo muy violentos que a veces terminaban en enfrentamientos entre las aficiones, lo que alejaba al público "nativo".

Estos clubes continúan existiendo y compitiendo de forma profesional en las ligas estatales que surgieron tras el desmantelamiento de la antigua liga australiana y la creación de la A-League. En el Oeste de Sídney se concentran las comunidades balcánicas, y los derbies entre el Sydney United croata (el equipo del que surgió Tony Popovic) y los White Eagles serbios son tremendos, aunque el equipo más histórico del Oeste es el Marconi Stallions, que llegó a ganar 4 veces la antigua liga australiana.

En definitiva, que el WSW no ha surgido de la nada, hay bastante tradición futbolística en los distritos occidentales y era lógico que terminaran creando una franquicia, aunque a mí personalmente me convencía más la antigua liga australiana, que tenía bastante más encanto que esta liga a la americana, si bien hay que reconocer que por fin han conseguido atraer al público australiano "nativo".

Así es, Sergio. Lo del Sydney United y los equipos de ascendencia balcánica (y la antigua liga) daba para otro artículo, pero no encajaba demasiado como previa del derbi. Algún día retomaremos todo esto en MI y profundizaremos un poco más.

Shinji Ono es, para mi, el jugador japonés que mejor ha sabido entender esto del futbol. Eso y ser el mejor técnicamente me hacen considerar esto aun habiendo Honda, Nakata o Nakamura. Inigualable, lástima de las lesiones

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