Todo se decidirá en Cantón

Scolari Focus

Al-Ahli y Guangzhou ET han empatado 0-0 en Dubái en la ida de la Final de la AFC Champions League 2015. En un partido rico en contenido táctico y con ocasiones, Ahmed Mahmoud “Dida” y Zeng Cheng se convirtieron en protagonistas al atajar las mejores ocasiones de sus oponentes con grandes y variadas paradas. El emiratí apareció principalmente en la primera mitad, en la que Guangzhou ET apostó sorprendentemente por asumir la posesión y por generar peligro con ella por los flancos y por el pasillo central. Sin embargo, pasada la media hora de juego, el partido cambió de tendencia y pasó a ser de Al-Ahli, quien controló más el balón y quien consiguió inquietar a un Zeng Cheng que se lució en la defensa de faltas y córneres. Pese a que los jinetes mandaron en la segunda mitad, no produjeron demasiadas ocasiones y eso evitó que el conjunto chino sufriese en el tramo final. No obstante, los de Luiz Felipe Scolari se vuelven a la RP China sin haber marcado fuera de casa y con Ricardo Goulart lesionado. Eso le da a Al-Ahli motivos para soñar en el partido de vuelta de dentro de dos semanas. Todo se decidirá en Cantón el próximo día 21.

Guangzhou ET empezó mandando

En un partido como este entre dos equipos que normalmente prefieren bloquear a su rival sin la pelota, sorprendió que el campeón chino la asumiese voluntariamente en el comienzo del encuentro. Ante un Al-Ahli nervioso e irregular en su replegado 4-4-2, los cantoneses crearon peligro por bandas y por dentro.

AHLGET1k
Planteamientos iniciales del Al-Ahli – Guangzhou ET. Infografía: Share My Tactics.

Primero, ante la presión del tándem Ahmed Khalil-Rodrigo Lima, Guangzhou ET empezó las incisiones por los flancos. Los laterales Zhang Linpeng y Li Xuepeng se incorporaron por los costados encontrando a los volantes Zheng Long y Huang Bowen, así como al móvil delantero Elkeson, que jugó mucho fuera del área. El buen cierre de los laterales locales Abdulaziz Sanqour y Abdulaziz Haikal permitió a Al-Ahli mostrarse sólido ante las embestidas cantonesas, que pronto pasaron a ser lideradas por Paulinho. El ex del Tottenham iniciaba jugadas desde su posición de interior porque Khalil y Lima dejaron de presionar para ayudar en defensa. Paulinho recibía y podía conducir en vertical ante la mala toma de referencias del sólido doble pivote de Al-Ahli. Los jinetes tenían al joven Majed Hassan (23) y a Habib Fardan demasiado centrados en Ricardo Goulart, a quien consiguieron bloquear en zonas de peligro. Sin embargo, Paulinho, procedente de una zona no peligrosa, se incorporaba al ataque con regularidad entre el doble pivote emiratí e incluso caía a la banda derecha sin oposición para completar el juego exterior de sus compañeros de los costados. El brasileño, con (demasiada) libertad de movimientos, tuvo varios disparos a puerta peligrosos y se convirtió en el mejor jugador sobre el césped durante una muy buena primera media hora. Sus ocasiones, las de los volantes y las de Elkeson acabaron muchas veces en córneres, en los que Huang Bowen sirvió balones que acabaron entrañando mucho peligro para Dida en las segundas jugadas. El pivote Zheng Zhi provocó la primera parada magistral del arquero rojo a los 25 minutos. Cosmin Olăroiu estaba inquieto en el banquillo local. Guangzhou ET parecía cerca del primer gol y le daba la razón a quienes lo consideraban favorito.

“Sabíamos que Guangzhou era físicamente fuerte y, desafortunadamente, empezamos el partido con mucha presión. En los últimos días intenté quitarles presión a los jugadores, pero la sintieron, porque era la primera vez que jugaban una Final como esta”

Cosmin Olăroiu, entrenador de Al-Ahli

Hassan igualó la batalla del centro del campo

En una nueva muestra de que crece y madura con cada minuto que le da su “padre” Olăroiu en cada partido, Majed Hassan reajustó la medular de Al-Ahli sin pelota. Fue el primero que superó claramente el nerviosismo propio de una Final de estas dimensiones. Se atrevió a hacer, a la media hora de juego, algo positivo pero que entrañaba riesgo: adelantar su posición de partida. Con ello, tiró de Habib Fardan hacia el círculo central y Al-Ahli dejó de ser un bloque bajo porque lo forzaba Guangzhou ET para jugar con un repliegue ordenado a media altura por decisión propia. Eso no solo desconectó del todo a Goulart, que tenía que retroceder mucho más para entrar en juego, sino que también frenó a Paulinho. Se acababa de igualar la batalla del medio campo.

Con el equipo mejor parado sobre el campo, Al-Ahli pudo empezar a robar balones a Guangzhou ET en zonas sensibles, lo cual evidenció que los de Scolari no dominan a la perfección estilos de juego posesivos. Al-Ahli también pudo contragolpear mejor, pues su oponente tenía muy adelantados a sus defensores por la inercia del primer tramo de encuentro y los espacios a la espalda de los laterales podían ser explotados. De hecho, así fue como llegó la mejor ocasión de Al-Ahli en el partido: un sprint de Al-Hamadi con una marcha más engranada que Zhang Linpeng que acabó en disparo y parada de reflejos de Zeng Cheng. Los jinetes también empezaron a jugar directo sobre el joven (24) capitán Khalil, quien con su movilidad se colocó tras el mediocentro Zheng Zhi y pudo crear alguna segunda jugada tras descolgarlos. También jugaron directo sobre Lima, quien buscó bajar el cuero chocando con unos sólidos centrales que no le dejaron triunfar, especialmente Feng Xiaoting. El dorsal 6 contribuyó mucho a que Lima no marcase por primera vez desde que viste la camiseta de Al-Ahli. Había marcado hasta 14 goles en los 12 partidos que su equipo había jugado en todas las competiciones desde su llegada de Lisboa.

AHLGET2k
Al-Ahli ganó aire con el ligero adelantamiento de líneas provocado por Majed Hassan hacia la media hora. Infografía: Share My Tactics.

Al-Ahli produjo poco

Ese reordenamiento le dio personalidad y confianza a un Al-Ahli que recuperó la presión de sus dos delanteros, que empezó a bloquear la salida lateral china con sus volantes y que forzó a Guangzhou ET a ser más directo. El buen hacer de Sanqour y Haikal en la primera media hora encontró su continuidad en los dos centrales, Kwon Kyung-Won y Salmin Khamis, quienes impidieron con ayuda del doble pivote que el falso ‘9’ Elkeson, que Goulart, que Paulinho y que Zheng Long bajaran balones largos. Pese a que Guangzhou ET asustó a los hombres de Olăroiu nada más salir de vestuarios con un disparo al travesaño de Huang Bowen, Al-Ahli prolongó sus buenas sensaciones en la segunda mitad. Al conseguir atascar al campeón de la RP China, la posesión que este atesoró al principio fue pasando al bando local. Y eso supuso un cambio de escenario, porque los de Scolari se dedicaron a replegar con orden y a evitar que Al-Ahli se llevase un gol a favor al partido de vuelta. Como demostraron en Osaka en Semifinales, esas situaciones del juego sí las dominan a la perfección. El conjunto emiratí intentó imitar al Guangzhou del primer tiempo y probó a sacar la pelota jugada por la banda de Haikal, pero este no produjo peligro por el repliegue de los tigres del sur de China. Ribeiro y Al-Hamadi se ofrecían en el centro del campo para atacar, pero el equipo rival no les dejaba girar. Por ello, Al-Ahli solo produjo lo que consiguieron construir Khalil y Lima a partir balones largos. Si se reitera el buen hacer de Feng Xiaoting y de Mei Fang en la zaga visitante, se comprende por qué Al-Ahli generó poco pese a absorber más posesión del balón y a conseguir un notable dominio territorial.

“No jugamos como queríamos, pues enviamos muchos balones largos a los delanteros cuando estaban en ventaja (…) No marcamos, pero jugamos mejor en la segunda parte. Tuvimos más posesión y mantuvimos el balón abajo para jugar como queríamos jugar”

Cosmin Olăroiu, entrenador de Al-Ahli

Scolari, también atrevido con los cambios

El técnico campeón del Mundial 2002 con Brasil tiene un estilo muy propio y definido, basado en el dominio sin la pelota y en el repliegue pero también en el contragolpe. Un equipo de Scolari también ataca cuando se mantiene especialmente ordenado, y no solo con juego directo. Eso demostró el preparador gaúcho con su Brasil de 2013 y también en la noche de Dubái, en la que realizó unos cambios impropios de quien opta por solo defender. En el descanso, Gao Lin entró por Zheng Long. En lugar de colocarse en la banda (su puesto natural), volvió al rol de falso ‘9’ que tan poco dominó durante el verano. Elkeson cayó a la banda izquierda en la que se hizo grande y Goulart empezó a acercarse a su perfil para interactuar y dañar a la espalda de Haikal, quien estaba empezando a sacar la pelota jugada por esa banda y a avanzar demasiado por ella en conducción. Una entrada de Hassan para frenar un contragolpe de Goulart lesionó al ex de Cruzeiro, con lo que Yu Hanchao tuvo que entrar en su lugar para ocupar la media punta. Scolari juntó a tres atacantes de banda en tres cuartos para que el centrado, Yu, apoyase no solo a Elkeson sino también a Huang Bowen a la hora de contragolpear.

“Goulart tiene una lesión de tobillo y será difícil para él jugar la vuelta

Luiz Felipe Scolari, entrenador de Guangzhou ET

Yu Hanchao sorprendió con su rendimiento en el puesto del ’10’ y, además de ofrecerse a bandas, ejerció en el medio, desde donde casi marca un golazo con un balón despejado por Dida. Vistas las dificultades de Haikal a la hora de crear y los ofrecimientos de un Al-Hamadi que acabó el partido en su banda, Scolari sacó a Zou Zheng, el profundo lateral izquierdo titular que era duda por problemas físicos, para que jugase los últimos 20 minutos en detrimento de Li Xuepeng. Así consiguió potenciar mucho la banda izquierda, con la que intentó ganar el partido ya fuese en transición o saliendo desde atrás como al principio del partido.

AHLGET3k
Planteamientos del Al-Ahli – Guangzhou ET hacia el minuto 75. Infografía: Share My Tactics.

Esa fue la principal vía de ataque hasta casi el final de un Guangzhou ET que contuvo la respiración con los remates de Lima en una falta y de Kwon en un córner. Cuando los de Scolari se sintieron amenazados a falta de solo 10 minutos, dejaron correr el reloj y el partido se volvió más brusco y bronco. En un pique sin balón de por medio, Haikal cometió un error de juventud y tiró al suelo a un Gao Lin que lo buscaba justo tras encararse con él en la jugada anterior. El colegiado, en otra muestra de que la ejemplaridad de los castigos en Asia es mayúscula, le enseñó roja directa a falta de 5 minutos para el final. Al-Ahli pactó el 0-0 y tapó el hueco con el polivalente Humaid Abdulla. Hubo temor a perder en los últimos instantes de juego, por lo que todo se mantuvo igual y no se movió el marcador. Todo se decidirá en Cantón.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

1 comments

Excelente resumen de lo que pudimos ver en una final de un altísimo contenido táctico. Partido muy rico en matices, en variantes y en protagonistas que iban cambiando a medida que se producían movimientos desde el banquillo. Dos técnicos muy interesantes y dos plantillas que se adaptan a la perfección a lo buscan sus entrenadores.

Enhorabuena por esta disección David… y a disfrutar de un partido de vuelta que se presume apasionante.

Deja un comentario

*