Esperando a Lee

Lee Seung Woo Barcelona - MarcadorInt

No se puede decir que lo haya tenido fácil. La trayectoria del joven Seung-Woo Lee desde que aterrizó en España, para jugar en el Barcelona, está llena de piedras en el camino. En el 2010 las brutales cifras goleadoras de Lee en una Danone Nations Cup disputada en Sudáfrica llamaron la atención de los ojeadores de la Masía, que rápidamente le reclutaron tras verlo en acción en la Copa Catalunya-Corea, un torneo organizado por la escuela de fútbol de Hristo Stoichkov, en la que participó con su selección sub-12  El próximo 6 de enero cumplirá 18 años y podrá volver a jugar partidos oficiales con su club, algo que no puede hacer desde el enero del 2013, es decir casi 3 años. La primera sanción de la FIFA le obligó a él, y a otros chicos en su misma situación, a no poder jugar en el Barça hasta ser mayores de edad. Muchos de ellos se marcharon, pero él no, ni él, ni tampoco sus compatriotas Seung-Ho Paik y Jang Ghyeol-Hee. Paik además ya cumplido los 18 pero ha tenido la mala suerte de encontrarse con la segunda sanción de la FIFA, la más grave (de la que Seung-Woo Lee parece ser el origen en su denuncia), que impide inscribir jugadores. Así que tendrá que esperar hasta el próximo mes de enero. Durante todo este tiempo han seguido conviviendo con sus compañeros, jugando amistosos y partidos de selecciones inferiores surcoreanas (más Lee y Jang que Paik). Tres años en los que no han podido brillar en torneos como la Youth League o la división de honor juvenil. La amenaza por parte del máximo organismo del fútbol mundial de una tercera sanción propició que Jang abandonara el Barcelona, y a Paik y Lee se les ha gestionado para aparecer menos por la ciudad deportiva. Lee, de hecho, lleva tiempo lejos de Barcelona, inmerso en la preparación para el Mundial sub-17 de Chile, que justo arranca este sábado. El club sabe lo que arriesga con este chico, génesis de sus problemas con la FIFA, pero alguien por el que probablemente habrá merecido la pena esperar.

Impacto

Muy pronto los técnicos de categorías inferiores del Barcelona supieron lo que tenían entre manos. Ya desde su llegada, la figura del falso 9 que desarrollaba Messi en el primer equipo era prácticamente una piedra angular en todas las categorías. Desde esa tarde del 2009 en la que Guardiola puso en jaque al Bernabéu con ese cambio de posición, se interpretó esa variación como necesaria para el mejor funcionamiento del 4-3-3 dentro de la uniformidad táctica que se establece en la cantera culé como parte del crecimiento de los jugadores, cuyo fin es en teoría jugar en el primer equipo. Desde su llegada como infantil a Lee le colocaron en esa posición. Su talento explotó enseguida: cifras de goles apabullantes, una facilidad innata para dejar rivales atrás, siempre con la cabeza alta, algo fuera de lo común. No es un delantero centro, pero tampoco un centrocampista de ataque, tiene las características perfectas para crear justo en medio de esas posiciones, aunque también puede jugar en una banda sin problemas. “La gran diferencia con los demás chicos es la velocidad con el balón controlado, no veíamos nada así desde Leo”, es la opinión de los técnicos que lo han visto día a día. Un Messi en pequeño y diestro, (aunque algunos lo ven casi ambidiestro) por muy exagerado que suene, es el sentir del staff de la Masía. Se erigió en la mayor perla de toda la cantera en solo unos meses. Desgraciadamente las dudas sobre su rendimiento han aumentado ante la falta de competición, y las dificultades para el moldeamiento del jugador que ello implica.

Barça Barcelona - TM23
La Ciutat Esportiva del Barça es la “casa” de Lee desde hace muchos años / Foto: MarcadorInt.

Letargo

Desde el momento en el que se retiró su licencia de forma obligada, el Barcelona ha hecho todo lo posible por quedarse con el jugador. Y lo ha conseguido. Obviamente muchos grandes equipos han intentado aprovechar la situación complicada que ha vivido, para llevarse a la perla surcoreana. El 3 de febrero del 2015, Lee fue portada del diario Marca, por un supuesto ofrecimiento al Real Madrid. La realidad es que el chico lo ha pasado mal, pero se ha mantenido fiel a su idea, y el club ha valorado mucho su paciencia, incluso obviando alguna falta de disciplina por ello. “Es un chico algo extravagante, se le han dado toques de atención, pero también es cierto que es muy querido por sus compañeros”, asegura gente cercana. Lo cierto es que su desarrollo como persona ha sorprendido algo entre los formadores y entrenadores. Al llegar no era arisco, pero sí movido y travieso, incluso con un punto chulesco que ha resultado difícil de corregir, pero hay una clara mejoría en él. Cuando vuelve después de pasar un tiempo en su país, ese carácter se vuelve a acentuar, eso tiene una explicación: a la par que se apagaban sus noticias en España por su inactividad en partidos oficiales, su fama en la República de Corea ha crecido como la espuma. Allí es una celebridad, ha sido entrevistado en programas de máxima audiencia, aparece frecuentemente en las noticias de deportes y en la calle es agasajado como un actor de Hollywood. Vive inmerso en dos realidades paralelas absolutamente diferentes.

Seung-Woo Lee, estrella habitual de los informativos en la República de Corea.

Y todo ello se ha reafirmado con grandes actuaciones en torneos con su selección. El 14 de septiembre del 2014, su selección se enfrentó a Japón, con todo el peso histórico que incorpora jugar ante ese rival, en los cuartos de final del campeonato asiático sub-16 disputado en Tailandia. Ese día Lee se consagró ante muchos espectadores surcoreanos que vieron el partido en directo por televisión, marcó los dos goles del partido, el segundo tras regatear a medio equipo japonés, portero incluido. Un gol que le define, un gol que aclaró dudas, el chico de oro seguía creciendo. No pudo ganar ese torneo, pues perdió la final ante la otra Corea, pero fue designado MVP.

El partido que asombró a los surcoreanos. El segundo gol se recuerda aún de forma recurrente en la TV

Es comprensible que cada vez que vuelve a Barcelona, se le note diferente, pasa de un lugar donde es tratado con honores a la dura realidad de desaparecer de los focos. En los últimos meses se le ha visto con el pelo teñido de varios colores, quiere ser diferente, sigue las modas y ya queda poco del chaval pillín que llegó a Barcelona y que tuvo en sus compañeros Paik y Jang su mejor ayuda para adaptarse. Aunque la inevitable comparación con Leo Messi y las innumerables veces que le han explicado cómo moverse, teniendo como espejo al argentino, le hacen identificarse con él, lo cierto es que Lee tiene a Neymar como un ídolo. Le gusta su flow, se identifica. Cuando lo ficharon hizo todo lo posible para verse con él y hacerse una foto juntos. El niño ha crecido, le falta poco para ser mayor de edad y necesita salir de esa burbuja que está a punto de reventar.

Estallido

A las puertas de un Mundial sub 17, en el que Lee tendrá duros rivales en su grupo como Brasil, Inglaterra o Guinea, mucha gente estará pendiente de sus evoluciones y su talento. Esta vez no le acompañará su ex compañero Jang, que finalmente se ha quedado fuera de la convocatoria surcoreana. Una vez acabe el torneo esperará para debutar en el Barcelona, seguramente a las órdenes de Gerard López en Segunda División B. Hay dudas sobre cómo le va a ir, claro que hay dudas, en un fútbol que devora jóvenes promesas a un ritmo insaciable, el margen de error es corto, y más si has desaparecido del mapa durante un tiempo. No es lo mismo regatear a chicos de 15 años que a jugadores curtidos de Segunda B, y además su crecimiento físico no ha sido el esperado, aunque eso nunca ha sido un problema para que jugadores de la cantera del Barcelona acaben triunfando. Son solo factores, variables de un superdotado que no lo ha tenido fácil pero que lo tiene todo en su mano para dejar de ser el secreto mejor guardado en Barcelona y convertirse en una realidad inminente.

En el Mundial sub 17 de Chile los focos estarán sobre Lee. Aquí entrenando con la selección.
Foto de portada: MarcadorInt.

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