Previa de la Copa de Asia 2015 (I): Grupo A

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El Grupo A de la Copa de Asia 2015 es el único grupo del torneo en el que convivirán dos selecciones participantes en el último Mundial: Australia y la República de Corea, como en 2011. El motivo por el que vuelven a coincidir estos dos aspirantes al torneo se encuentra en la confección de los bombos del sorteo, la cual se basaba en el ranking FIFA vigente en marzo de 2014. Por entonces, la República de Corea de Hong Myung-Bo había sufrido dos duras derrotas en México (4-0) y en Estados Unidos (2-0) que la hicieron retroceder hasta el puesto 60 de la lista mundial. Esa posición fue insuficiente para ser cabeza de serie como Japón, Irán, Uzbekistán y la propia Australia que, como buena anfitriona, ya lo era por defecto pese a ser por entonces la selección 63. Ahora bien, la República de Corea ha cambiado mucho desde ese momento. La mala actuación en el Mundial de Brasil propició la dimisión de Hong y la llegada del alemán Uli Stielike al banquillo, con quien los Taeguk Warriors han vuelto a parecerse a lo que eran hace no tanto tiempo. También ha cambiado Australia, que ha pasado de ser un grupo de iconos veteranos entrenados por el pragmático Holger Osieck a ser un equipo joven en el que resisten pocos treintañeros y que es guiado por Ange Postecoglou, quien quiere añadir el juego asociativo al tradicional libro de estilo aussie. Tanto unos como otros son los favoritos para avanzar a Cuartos de Final, pero un despiste ante Omán o Kuwait se puede pagar caro. Los dos combinados del Golfo, pese a su muy distinta situación interna, tienen jugadores y nivel colectivo como para darle un susto a cualquiera.

Australia

Australia no se ha perdido ninguna Copa de Asia desde que es futbolísticamente asiática (2006). Esto es, ha participado en las dos últimas ediciones de la competición. Y siempre ha sido eliminada por Japón. En 2007, en una tanda de penaltis en Cuartos de Final. En 2011, en la mismísima Final, con el ínclito gol de Tadanari Lee a centro de Nagatomo en la prórroga bajo la noche de Doha. En esta ocasión, Australia pone a disposición de los Socceroos sus estadios para intentar superar ese registro y ser campeones del continente más poblado de la Tierra. Son más favoritos que en ninguna otra edición. Ya no solo porque jugarán como locales, sino porque a diferencia de los favoritos en el Asia del siglo XXI, Australia no ha cambiado de técnico ni ha necesitado cambiar de planes tras el Mundial de Brasil. En tierras sudamericanas, y pese a los 0 puntos sobre 9, Australia fue el equipo asiático que mejores sensaciones dejó ante selecciones de mayor entidad, algo destacable en uno de los peores Mundiales para el continente en años. Ange Postecoglou recibió el encargo de rejuvenecer cuanto antes a Australia y las nuevas caras a las que convocó respondieron ante la sorpresa del mundo del fútbol contra Chile y contra los Países Bajos. Ahora, esas caras nuevas ya no son desconocidas y repiten casi todas en la lista aussie. Aunque leyendas como Tim Cahill (35) y Mark Bresciano (34) siguen siendo indiscutibles porque los años no les desgastan, son las excepciones en un seleccionado que sigue reduciendo su edad media.

Australia Tim Cahill FocusAustralia celebra un gol en un partido amistoso. Foto: Focus Images Ltd.

Postecoglou era el técnico más adecuado para liderar el recambio generacional australiano, pues ejerció durante 7 años (2000-07) como seleccionador sub 20. Lleva años trabajando con algunos de los ahora internacionales absolutos, con lo que le ha sido más fácil aprovechar el recambio generacional para inculcar un estilo de juego asociativo del que históricamente ha carecido Australia (y que ya necesitaba). Los Socceroos demostraron en Brasil que incluir la elaboración en su juego no implica ignorar su legado futbolístico, de tintes británicos. Es por eso por lo que el equipo es hoy plural desde el punto de vista estilístico. Si las circunstancias son las propicias, el equipo se asocia con pelota aprovechando los últimos resquicios de juego posicional de Bresciano y la polivalencia de los atacantes de banda, que saben moverse cual volantes. Y si Australia no está en el escenario idóneo, se aprovecha de su estructura tradicional (doble mediocentro Mile JedinakMark Milligan) y explota sus rutas de ataque más antiguas (Mathew Leckie y Tommy Oar como extremos puros que le centran a Cahill). No obstante, el gusto de Postecoglou por jugadores costructores como James Troisi podría hacer desaparecer la estructura mencionada este año, algo arriesgado si se tiene en cuenta que la línea más débil de los anfitriones es la defensiva. La falta de minutos de Jason Davidson en Inglaterra y la lesión que apartó en verano a Matthew Špiranović de los terrenos de juego podría suponer un cambio en la parte izquierda de esta línea, con la incorporación al once del lateral del Bursaspor Aziz Behich y del joven central (22) del PEC Zwolle Trent Sainsbury, quien llegó con molestias físicas a la concentración.

República de Corea

La República de Corea es, junto con Irán, la selección nacional que más veces ha participado en la Copa de Asia a lo largo de la historia (12 de 15). Fue campeona de las dos primeras ediciones del torneo (Hong Kong 1956 y la que organizaron en 1960) y ha acabado en el podio hasta en 9 ocasiones. La última vez que no superó los Cuartos de Final fue en el año 2000, y solo ha caído eliminada en la Fase de Grupos en una ocasión (1984). Estos números, así como el dato que les confirma como el primer Estado asiático independiente en participar en un Mundial (el de 1954), reflejan la tradición surcoreana en el continente. Son candidatos a ganar la Copa de Asia, pero también lo eran en las dos últimas ediciones, cuando se tuvieron que conformar con la medalla de bronce. Las previsiones para este año eran muy negativas hace 5 meses, pues Hong Myung-Bo fracasó en su intento de hacer más posesiva a la selección y sus direcciones de campo en el Mundial (Park Chu-Young) no satisficieron ni fueron muy productivas. La dimisión de Hong tras un intenso año al frente del equipo y la llegada del alemán Uli Stielike han cambiado las cosas. Las convocatorias vuelven a ser meritocráticas y el equipo ha recuperado parte del pragmatismo propio de los últimos años. Son estos dos matices los que permiten ver a los surcoreanos como serios aspirantes a proclamarse campeones, guiados por dos clásicos como el mediocentro del Swansea City Ki Sung-Yong y por el volante del Bayer 04 Leverkusen Son Heung-Min.

Ki Swansea FocusKi es uno de los jugadores clave de la República de Corea y del Swansea City de la Premier League. Foto: Focus Images Ltd.

Al igual que en el Mundial de Brasil, Ki y Son serán figuras de máxima importancia en el conjunto surcoreano. Aunque son los jugadores más visibles y decisivos, no son las únicas claves del equipo. El trabajo defensivo y ofensivo de Lee Chung-Yong por la banda derecha será muy relevante en el equipo de Stielike, quien ha retocado especialmente la defensa y el ataque. Atrás solo repiten en la convocatoria dos de las piezas importantes con el anterior seleccionador: el portero Jung Sung-Ryong y el central Kim Young-Gwon, quienes probablemente no serán titulares. Si bien es cierto que otra pieza como el lateral Yun Suk-Young no repite porque se lesionó en diciembre con su Queens Park Rangers, el resto de figuras de la defensa mundialista que tan mal rindió no estarán presentes en Australia. La renovación de la defensa debería impedir que se repitan situaciones como las acontecidas en el duelo ante Argelia hace medio año, pero no está claro que las decisiones de Stielike para el frente del ataque vayan a reconciliar a la República de Corea con el gol. El preparador alemán solo se lleva a un delantero puro en la lista: Lee Jung-Hyup, que no ha debutado aún, que ha sido la sorpresa de la convocatoria, que tiene 23 años y que viene de descender con el equipo del Ejército, el Sangju Sangmu FC (donde está cedido por su servicio militar). Esto hace pensar que será un falso ‘9’ como Lee Keun-Ho (Mejor Jugador de Asia 2012) el que lidere el frente del ataque de un equipo que quiere volver a ser vertical. La composición de la lista seguramente propiciará que la verticalidad no sea sinónimo de juego directo. Buena parte del éxito surcoreano en Australia dependerá de qué acontezca en la delantera, la cual (por ahora) es su punto débil.

Omán

La selección del Sultanato va a participar por tercera vez en una Copa de Asia. Sus anteriores presencias han sido todas en este siglo (2004 y 2007), y en ninguna de ellas superó la Fase de Grupos. La voluntad de crecimiento de los guerreros rojos ha llevado a su Federación a buscar la estabilidad: Omán es una de las 5 selecciones participantes en esta Copa que mantiene al técnico con el que empezó los clasificatorios hace 23 meses. Ese técnico es el francés Paul Le Guen, quien ha podido conformar (desde que llegó en junio de 2011) un bloque en el que confía y que tiene un estilo definido. Omán normalmente es directa, juega con desplazamientos largos y siendo vertical, y no tiene excesivo interés en elaborar. Sin embargo, en los últimos meses, ha intentado hacer de su punto débil (carencia de buenos laterales) una virtud. En noviembre, durante la Copa del Golfo –trofeo amistoso muy sentido en Oriente Medio–, Le Guen colocó en los laterales a uno de los más fiables y a la par más ofensivos en la derecha (Saad Al-Mukhaini) y a un jugador de tres cuartos como Ali Al-Busaidi en la izquierda. Cuando intentaba sacar el balón jugado, los centrocampistas  recibían la pelota y los “laterales”, por su naturaleza, ya habían comenzado una carrera hacia campo rival que empujaba a los atacantes de banda hacia el medio. Esto multiplicaba las opciones de pase y permitía agilizar el juego.

Lo habitual, no obstante, es que Omán sea pragmática y juegue directo sobre su punta, Abdul Aziz Al-Muqbali, o sobre su mediapunta, Mohammed Al-Seyabi, móvil y desequilibrante entre líneas, tanto por dentro como caído a bandas. Son los referentes del equipo en ataque junto con Raed Ibrahim Saleh, un volante. Cuando toca defender, Omán es un bloque que, tras el trabajo progresivo de Le Guen, se mantiene compacto y ordenado. Ahmed Mubarak y Eid Al-Farsi forman un doble pivote solidario que incita a los atacantes a dar pasos hacia atrás cuando no se tiene el balón, pese a que su intención inicial es presionar. Con todo esto se explica que Omán mantuviese la puerta a cero en 8 de los 11 encuentros oficiales que ha disputado desde 2013 hasta hoy (5 de 6 en la clasificación para la Copa). En esos partidos no siempre ha estado entre palos el único jugador convocado que no compite en el país, el portero del Wigan Athletic Ali Al-Habsi. Las lesiones y la necesidad deportiva de su club propiciaron que solo jugase 2 de los 6 clasificatorios para Australia 2015. Sin embargo, todo hace pensar que estará en la portería durante la Copa pese a su empeoramiento en facetas del juego como las salidas.

*Nota: Omán ha padecido dos bajas con respecto a la convocatoria inicial en los días previos a la Copa de Asia. El lateral Saad Al-Mukhaini, lesionado, voló de vuelta al país para recuperarse el 7 de enero. El segundo portero Mohannad Al-Zaabi, lesionado en un partido amistoso jugado en Nochevieja ante Catar, también se perderá la competición. En su sustitución han sido convocados el portero Sulaiman Al-Breiki y el central Amer Said Al-Shatri.

paul le guen psgmag.netPaul Le Guen, exentrenador del PSG, es seleccionador omaní desde hace 3 años y medio. Foto: PSGMAG.net.

Kuwait

La selección kuwaití va a participar por décima vez en la historia en una Copa de Asia. El equipo al-azraq (azul) está lejos de su mejor momento histórico, cuando fue subcampeón del continente en 1976, ganó la Copa que organizó en 1980 y jugó el Mundial 1982 en el grupo de Inglaterra, la Francia de Platini y la Checoslovaquia de Panenka. La última vez que Kuwait superó la Fase de Grupos de Copa de Asia fue en el año 2000, y en este siglo ha decaído hasta el punto de perderse la edición de 2007. A Australia ha llegado con la inestabilidad propia de los combinados nacionales que cambian de seleccionador en el mes y medio anterior a la Copa (4 de las 16 participantes). El brasileño Jorvan Vieira, el hombre que hizo a la archirrival Irak campeona de Asia en 2007, fue destituido tras la Copa del Golfo por los malos resultados registrados en ella, y en su lugar ha llegado el tunecino Nabil Maâloul, que estaba entrenando en la región (al El Jaish catarí). La falta de tiempo para acometer grandes cambios probablemente provocará que Kuwait sea tan plural estilísticamente como lo era con Vieira. La voluntad natural del equipo es posesiva y proclive a replegarse sin balón, pero los comportamientos rivales acaban llevándola a la transición.

Cuando el juego se acelera, aumentan las posibilidades de que el carismático lateral izquierdo Fahad Awadh adelante su posición media y pase más tiempo en campo rival que en campo propio. Sin ser el mejor del equipo, su agitado estilo de juego le convierte en un jugador merecedor de vigilancia especial para los rivales. En el retorno defensivo es algo tosco, al igual que lo suele ser su homólogo diestro, un volante adaptado como el joven (23) Fahad Al-Hajeri. Sus tendencias ofensivas y el hecho de que uno de los jugadores más técnicos del equipo juegue en banda (Abdulaziz Al-Mashaan, ex del 1.FK Příbram checo) hacen que Kuwait tenga en los costados sus principales vías de ataque con el balón en los pies. El juego directo es frecuente en bastantes escenarios, y en ellos trabajan habitualmente un punta y un segundo punta. En la Copa del Golfo fueron, respectivamente, Yousef Nasser y el muy técnico y agitador Bader Al-Mutwa: uno le fabrica al otro la jugada a ras de césped una vez se ha bajado el balón largo. La ausencia en la convocatoria del mediocentro titular en los últimos tiempos, Talal Nayef, hace que sean incógnitas las premisas defensivas de Maâloul. No obstante, se puede intuir que los pilares maestros del equipo sin balón pasarán a ser el veterano portero y capitán Nawaf Al-Khaldi y los centrales Musaed Al-Enazi y Hussain Fadhel, los únicos convocados que juegan fuera de Kuwait.

Fotos de portada, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Tim Cahill (Focus Images Ltd.), Bader Al-Mutwa (Abdullah Al-Qadeeri), Mohammed Al-Seyabi (Alhosniomani20) y Son Heung-Min (Focus Images Ltd). Edición: MarcadorInt.

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3 comments

Vaya lujazo de artículo… estas previas añadidas a la información extra del #AsianReport te ponen al día de la actualidad asiática en un momento si no dominas el fútbol de la zona 😉

Australia y la Rep. de Corea deben ser los que clasifiquen, pero están en un mar de dudas enorme. Australia con Ante no termina de culminar la regeneración. Sus cinco amistosos pre-Asian Cup no han sido nada buenos y sólo consiguieron vencer a Arabia Saudí en Craven Cottage, además de haber recibido goles en todos estos partidos salvo en el empate ante Emiratos.

Coincido en que la situación de los Taeguk Warriors no es, ni de lejos, lo que era tras su desastroso Mundial (y eso que tenía un grupo en el que tenía accesible clasificar para octavos). La llegada de Uli ha renovado la confianza en la plantilla, mejorará el rendimiento defensivo, sobre todo con la variación de la pareja de centrales que debería liderar el “saudí” Kwak Tae-hwi, y tendrá sus opciones en el torneo. Aunque para ello deberá estar acertado Son en la faceta goleadora que está demostrando en Alemania. El rendimiento que ofrezca Ki por detrás también será clave.

Omán puede ser el tapado del grupo, aunque les veo un paso por detrás de los socceroos y de los coreanos, su rendimiento en la Copa del Golfo fue realmente bueno (con victoria por 5-0 sobre Kuwait). Serán un rival duro de batir aunque creo que con eso no les será suficiente para ser la sorpresa del torneo.

Kuwait. Combinado en un claro retroceso en los últimos años, que no encuentra el punto de apoyo que les permita frenar su caída. En la Copa del Golfo vencieron a Irak pero no les sirvió para acceder a las semifinales. Para mi, el combinado más débil de los cuatro con diferencia. Su sistema defensivo no es todo lo efectivo que debería y eso, en un torneo así, se paga muy caro.

Kloppo Esloveno,pero ser Skofja Loka(Escocia Loca para los habitantes del lugar),Jason Scotland dando ascensos y Saludar a Pablo Silva de forma recurrente más dice:

Estariamos hablando en principio de dos combinados sempiternos(desde que Australia es Asia)en cuanto a las primeras plazas del torneo,que son realmente favoritos en este grupo aunque no cabe despistarse ante una Oman que puede hacer cualquier cosa. Mas allá de ello quedo una en principio cenicienta como es Kuwait que dirigida por el Tunecino Nabil Maaloul confian en su buen nombre,para hacer reflotar a un equipo de capa caida

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