Previa de la Copa de Asia 2015 (III): Grupo C

fotorirnqatuaebhr

El Grupo C de la Copa de Asia 2015 es un grupo compuesto en su totalidad por selecciones del Golfo, las cuales viven ahora un ambicioso proceso de crecimiento. Al este queda Irán, una selección con solera en el continente que ha conseguido retener a Carlos Queiroz; el hombre que representa su desarrollo reciente y que le ha hecho intimidar a equipos de la talla de Argentina. Al sur quedan los Emiratos Árabes Unidos, con un equipo en auge gracias a su decisión de juntar a una generación joven y talentosa y trabajar con ella durante varios años. Y al oeste quedan dos conjuntos muy distintos entre sí. En una península, Catar, un combinado nacional con la autoexigencia de crecer rápido y que tiene su mirada puesta en 2022. En un archipiélago, Baréin, un seleccionado sin grandes nombres pero con un colectivo competitivo en los últimos tiempos en el entorno regional y continental. Sobre el papel, Irán es la gran favorita para avanzar de ronda y para competir por hacerse con el título de campeones. Su actuación en el Mundial de Brasil y la retención de Queiroz son grandes incentivos para un conjunto persa que tendrá que ganarse su acceso a los Cuartos de Final. EAU, Catar y Baréin pueden poner en un brete a los iraníes en cualquiera de sus encuentros, aunque todo parece indicar que serán estas tres selecciones las que peleen por un único puesto de Cuartos entre sí en una mini Copa del Golfo.

Irán

El Team Melli encara su decimotercera participación en una Copa de Asia. Solo la República de Corea ha participado tantas veces en el torneo como Irán, pero a diferencia de los orientales, la selección persa ha sido capaz de ganar 3 títulos; los tres de forma consecutiva (como anfitriones en 1968 y 1976 y en la edición de 1972). Su registro histórico les refrenda como una de las potencias históricas del continente, toda vez que han sido capaces de llegar al podio continental en 7 ocasiones, a las Semifinales en 8 y solo en una edición (1992) se han quedado en la Fase de Grupos. Desde su relativamente buena actuación en el Mundial de Brasil este verano (numéricamente fueron los mejores asiáticos), la información sobre la selección iraní ha girado solo en torno a un tema: la posible marcha de Carlos Queiroz. El preparador nacido en Mozambique anunció durante el mismo Mundial que abandonaría al equipo al que dirigía desde abril de 2011 por desavenencias –de índole económico– con la Federación de Fútbol y el Ministerio de Deportes. En la misma concentración, los jugadores se posicionaron en contra de su marcha y lo elogiaron en la prensa, en especial algunos futbolistas criados en el extranjero que han entrado en el equipo gracias al preparador de Nampula. La imagen de resistencia futbolística dada ante Argentina y la valentía ofensiva de un equipo defensivo en el choque ante Bosnia y Herzegovina motivaron una bienvenida multitudinaria y espectacular en Teherán tras su eliminación. El Team Melli fue recibido con honores y figuras de los ámbitos político y deportivo empezaron su tarea de convencer a Queiroz de que se quedase. Tras meses de incertidumbre, Irán celebró con júbilo a mediados de septiembre la renovación del portugués hasta el Mundial de Rusia.

Carlos Queiroz Irán SteindyGhoochanejad en junio: “Si Queiroz (foto de Steindy) se va, el fútbol iraní será el perdedor”.

Tan centrada estuvo la atención en lo relativo a su contrato que su selección no ha jugado apenas partidos desde su caída en la Copa del Mundo. Solo ha jugado dos amistosos en los que se han confirmado tres cuestiones relativas al juego. En primer lugar, que se mantiene la esencia del equipo que se vio en Brasil. Irán seguirá siendo un equipo defensivo, sólido, replegado y ordenado. Mantiene la esencia rocosa que le confirió Queiroz tras su llegada y, en consecuencia, mantiene el doble mediocentro que forman los carismáticos Javad Nekounam y Andranik “Ando” Teymourian. En segundo lugar, que Queiroz ha tomado decisiones en aras de ganar la picardía ofensiva que le faltó a su equipo en el Mundial. La lesión del central Pejman Montazeri (lateral derecho en Brasil) ha propiciado una situación en la cual resulta probable que Khosro Heydari (volante derecho en el Mundial) retroceda al lateral. Su capacidad de trabajo garantiza el retorno a campo propio de un lateral natural como él y, además, en el contexto asiático, es menos arriesgado tener a un lateral largo en su puesto favorito. Este retoque táctico dejaría libre un puesto en tres cuartos de campo, donde no parece que se vaya a ver a Ehsan Hajsafi, quien salió del lateral izquierdo este verano para jugar en el puesto en el que comenzó su carrera, la media punta. Así pues, el indiscutible germanoiraní Askhan Dejagah podría estar acompañado de Masoud Shojaei y el joven (21) volante del NEC Nijmegen Alireza Jahanbakhsh. La tercera cuestión que han dejado claros los amistosos es que el prometedor delantero del Rubin Kazan Sardar Azmoun (20 años recién cumplidos) oposita al puesto de delantero. Ha anotado los goles de las victorias ante la República de Corea (1-0 en noviembre) y ante Irak (1-0 el domingo) y viene avalado por sus buenos minutos en Russian Premier League. No obstante, parte en la tercera posición de la lista para la punta del ataque, la cual encabeza Reza Ghoochannejhad seguido del cada vez más polivalente Karim Ansarifard.

Emiratos Árabes Unidos

La selección emiratí disputará en Australia su novena Copa de Asia. Su historial no es excesivamente boyante, pues solo ha superado la Fase de Grupos en la mejor década de su historia, la de los 90. Fue cuarta clasificada en la edición de 1992, dos años después de su única aparición en un Mundial absoluto. Y en 1996, como anfitriones, se proclamaron subcampeones continentales. El conjunto al-abyad (blanco) tiene aspiraciones de clasificarse para las rondas eliminatorias y causar sensación. Y el origen de estas se encuentra en la confianza depositada sobre un grupo de jugadores y un técnico que llevan juntos mucho tiempo. Los Emiratos Árabes Unidos que van a competir en Australia son, casi en su totalidad, el mismo equipo joven que ganó la Copa del Golfo de 2013 y la misma selección que jugó como sub 23 los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, los primeros de la historia para el fútbol del país. El entrenador Mahdi Ali lleva más de un lustro dirigiendo y viendo crecer a estos futbolistas, que despuntan en una competitiva liga local y que llaman la atención de ojeadores extranjeros. Las dos figuras más visibles del equipo son atacantes. Por un lado, el trequartista de Al-Ain Omar Abdulrahman, apto para ser volante o enganche, prodigioso en lo técnico y en lo que a la visión y a la dación de pases se refiere. Por otro lado, el resolutivo delantero o volante de Al-Jazira Ali Ahmed Mabkhout, uno de los mayores anotadores emiratíes de la actualidad pese a su solidaridad con el colectivo.

UAE EAU Emiratos Árabes Unidos -  CliveEmiratos Árabes Unidos escucha su himno en los Juegos Olímpicos de 2012. Foto: Clive.

Omar y Mabkout son las caras visibles de un combinado que, pese a las cualidades con balón de sus miembros, prioriza cada vez más las transiciones. La fama adquirida por sus iconos motiva intensos marcajes y sistemas defensivos especiales de los rivales, los cuales dificultan el fútbol de asociación. Es por eso por lo que el equipo emiratí ataca cada vez con más velocidad y pragmatismo. Aunque la salida podría ser elaborada con interiores como Amer Abdulrahman, los pupilos de Ali optan por jugar directo sobre sus veloces figuras y sobre su punta (últimamente Ahmed Khalil) o por sacar la pelota jugada rápidamente por los costados. En esa última tarea los laterales no quedan expuestos pese a que son los pobladores de la zona más endeble del equipo. En los últimos meses han jugado en los costados un lateral poco eficaz como Abdulaziz Sanqour y un central adaptado al flanco izquierdo como Walid Abbas. Ninguno de ellos ha sido lo suficientemente convincente en los últimos encuentros, correspondientes a la Copa del Golfo de Riad, en los que necesitaron ayuda de una pareja de centrales que comparte club (Al-Ain): Mohamed Ahmad y Mohanad Salem. En cambio, sí han sido productivas las interacciones de Omar y Mabkhout con el móvil Khalil y con el volante Ismaeel Al-Hamadi, quien se ofrece desde el costado y desborda con diagonales y movimientos varios. Los blancos se han concentrado en Australia sin los lesionados Ismail Matar (delantero y MVP del Mundial sub 20 de 2003) y Ali Khaseif, capitán y portero de Al-Jazira. La segunda baja es más significativa de lo que parece, pues aunque la titularidad en la Copa le correspondería a Khalid Eisa, el polémico Majed Nasser ha ganado enteros. Mahdi Ali confía en él y quiere darle una nueva oportundad en la selección pese a los escándalos que ha protagonizado desde su juventud: insultar (2001, 2007) y lanzar piedras a árbitros (2001), lanzar sillas (2011), abofetear a Quique Sánchez Flores (2012) y darle un cabezazo a un rival (2013). Su presencia entre palos podría no ser vista como merecida y, en consecuencia, enrarecer el ambiente de un candidato a ser sorpresa del torneo.

Catar

Catar encara su novena participación en una Copa de Asia. Históricamente, el conjunto granate nunca ha sobresalido en el máximo torneo continental. Solo ha sido capaz de superar la Fase de Grupos en dos ocasiones (2000 y ante su público en 2011), y siempre que lo ha hecho ha sido para caer en Cuartos de Final. La edición de este año llega a falta de 7 para su Mundial, una competición que acapara gran parte de la atención en la Asociación de Fútbol catarí y que involucrará a algunos de los ya internacionales absolutos. El seleccionado ha bajado su edad media en los últimos tiempos y cada vez se busca más la progresión futbolística del equipo. Por eso, el organismo regulador del fútbol catarí decidió cambiar de aires el año pasado. Fahad Al-Thani, técnico de la casa, con pasado en la Academia Aspire (principal encargada del fútbol formativo de Catar) y en las selecciones inferiores, no hizo un buen papel en la clasificación para el Mundial. Pese a clasificar al equipo para la Copa de Asia, Catar no aprovechaba al máximo la plantilla que tenía y era un combinado algo desordenado. Por eso, en marzo de 2014 fue relegado a la selección olímpica y se le abrió la puerta al francoargelino Djamel Belmadi, un técnico joven (38) que venía de ganar con una selección B el Campeonato de la WAFF (subdivisión asiática que abarca el oeste del continente). Con él, Catar se ha transformado y ha adaptado el estilo imperante en el último Mundial de Brasil, un estilo pragmático, defensivo, ordenado y de contragolpes y transiciones. En noviembre, los granates jugaron la Copa del Golfo de Riad con un bloque clásico afectado por importantes lesiones y con muchos futbolistas claves de la Catar B campeona de la WAFF. Sin ser considerados favoritos, fueron imponiéndose a sus rivales hasta batir en la Final a un equipo paradigmático en el que ahora es su estilo de juego como la Arabia Saudí de López Caro (1-2).

Paradójicamente, Catar, que tiene una de las ligas más lentas de la élite continental, tiene ahora una selección que transita bien. Gran parte de culpa de esta circunstancia la tienen algunos de los jóvenes llegados del equipo B, como el volante o mediapunta nacionalizado Boualem Khoukhi (24 años, argelino de nacimiento) o el delatero o volante Ismaeel Mohammad (24 años). Son jugadores rápidos, polivalentes y móviles, que a partir de balones largos pueden hilar buenos contragolpes con un indiscutible de la etapa Al-Thani como el volante Hassan Al-Haidos (24) o con quien juegue de delantero. Están protegidos en sus carreras por un doble mediocentro poco discutible en la actualidad. Lo forman Abdulaziz Hatem (25) y el francocatarí Karim Boudiaf (24), quienes no se limitan solo a robar y destruir juego rival sino también a servir desplazamientos largos. Por su parte, los laterales, puntos débiles de años anteriores, ahora controlan más sus incorporaciones al ataque. Además, el diestro Mohammed Musa se mostró en la Copa del Golfo como un correcto lanzador de contragolpes desde su escorada demarcación. Por detrás juega Qasem Burhan, el portero y el punto débil del equipo. El guardameta de Al-Gharafa no tiene buen juego con los pies y algunos despistes graves han provocado el disgusto en la afición catarí, la cual pide su relevo. No existe esta solicitud en la delantera, en la que ya no está un Sebastián Soria que ha dejado de ir con los granates por motivos personales. El atacante Meshal Abdullah ha demostrado que, con confianza y pese a su edad (30), puede rendir en la punta del ataque. Dejó buenos detalles en la Copa del Golfo, aunque no marcó ningún gol. Por ello dos delanteros como Majed Mohammed y, especialmente, el joven (21) ghanés nacionalizado Mohammed Muntari pueden quitarle el puesto en la Copa de Asia. Es por ahora una incógnita cuántos minutos y en cuántos onces iniciales va a aparecer el interior o mediapunta Ali Assadalla, que tiene 21 años y que lleva año y medio dejando buenos detalles en un grande de la Qatar Stars League como el Al-Sadd. Un obstáculo para que sus cifras sean altas es su compañero de equipo Khalfan Ibrahim, que fue candidato a Mejor Jugador de Asia 2014 y que se perdió la Copa del Golfo por una lesión. Es de los mejores jugadores del país, pero lo es por su talento con la posesión del balón. Es, por tanto, otra incógnita ver cómo se adapta a una selección que ahora transita.

Khalfan Ibrahim Catar (Autor Doha Stadium Plus Qatar - Faadi Al Assaad)Khalfan Ibrahim en un entrenamiento con la selección. Foto: Doha Stadium Plus Qatar/Faadi Al Assaad.

Baréin

Baréin vivirá en tierras australianas la quinta Copa de Asia de su historia. De las cuatro participaciones anteriores, solo en una superó la Fase de Grupos. Fue en 2004, cuando llegaron a Semifinales, le forzaron una prórroga a Japón y fueron cuartos tras caer ante la Irán de Ali Karimi y Ali Daei. Este año, sus previsiones son mucho menos positivas y su situación es mucho más inestable. Desde que empezó la fase de clasificación hasta el día de hoy han tenido un total de 4 entrenadores. El actual, Marjan Eid, empezó con la etiqueta de interino en plena Fase de Grupos de la última Copa del Golfo, pues el único punto sumado tras dos partidos supuso la destitución del iraquí Adnan Hamad tras solo 4 meses en el cargo. Sin embargo, la Federación de Fútbol de Baréin ha decidido dejar a Eid al frente de al-ahmar (los rojos) en esta Copa de Asia. Uno de los motivos de fricción con Hamad y que no gustó a la afición local fue la no convocatoria de su estrella en ataque, Faouzi Aaish. El volante, marroquí nacionalizado, es de los pocos bareiníes que militan fuera del archipiélago (Al-Sailiya catarí) y de los más desbordantes. Sin embargo, Hamad lo dejó a un lado por indisciplina y su baja se notó en el sentido torneo amistoso celebrado el pasado mes de noviembre. Eid lo ha recuperado para la causa y probablemente sea uno de los jugadores clave de este seleccionado de tendencia posesiva y con una solidaridad defensiva considerablemente eficaz en los últimos tiempos (2 goles en contra en los 10 partidos oficiales jugados de 2013 a hoy).

Gran parte de estas buenas cifras defensivas se explican por el hecho de que 3 de sus mejores futbolistas juegan del doble pivote hacia atrás. El primero es el experimentado mediocentro Abdulwahab Ali Al-Saifi, de 30 años. Es el único jugador considerado como fundamental por todos los seleccionadores que ha tenido Baréin en los últimos tiempos. Es un mediocentro defensivo puro, pegajoso en las vigilancias, que va bien al corte y al suelo, que apoya a laterales y centrales con eficacia, que se ofrece en la salida de balón y que presiona a quienes se le acercan conduciendo el balón. El segundo jugador de este grupo es el también veterano (34) Mohamed Husain. Es el central titular del vigente campeón y actual líder de la liga saudí, Al-Nassr, donde ha demostrado corrección y anticipación. Y el tercer jugador es Sayed Jaafar Abbas, un portero sin mucho nombre que no ha salido nunca del país y que cumple con su labor entre palos. En esta lista se podría incluir a un cuarto hombre, otro central experimentado (32) como Husain Ali Baba, pero su participación en el equipo no ha sido muy continua en los últimos años. En el frente del ataque no solo Aaish es importante. También lo es en los últimos tiempos el móvil delantero Ismaeel Abdul-Latif, quien deja buenos detalles técnicos moviéndose fuera del área. No obstante, no ha anotado muchos goles en los últimos partidos oficiales y eso evidencia una de las flaquezas de Baréin: su falta de gol. Solo la debilidad de Yemen permitió que Baréin tuviese una media superior al gol por partido en la clasificación para la Copa de Asia, en la que acabó campeona de su grupo (7 goles en 6 encuentros, 4 de ellos a los yemeníes). Anotar goles y saber llevar la pelota en campo contrario en situaciones de presión o repliegue rival a gran altura son las asignaturas pendientes de las que se examinará en este grupo, en el que Baréin quiere dar la sorpresa.

Artículos relacionados:

Previa de la Copa de Asia 2015 (I): Grupo A

Previa de la Copa de Asia 2015 (II): Grupo B

Fotos de portada, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Javad Nekounam (Steindy), Hassan Al-Haidos (Doha Stadium Plus Qatar), Ismaeel Abdul-Latif (Hussain Isa Alderazi) y Omar Abdulrahman (Sm3a). Edición: MarcadorInt.

Related posts

1 comments

Deja un comentario

*