La leyenda del Banco de los Agricultores

Bangkok Isriya Paireepairit

Pocas veces la vida de un club de fútbol describió tan claramente la vida económica de su país. Se da la particularidad de que en Tailandia, hasta hace no tanto, había multitud de equipos vinculados al mundo de la banca. No obstante, pocos reproducen tan bien los altibajos de la historia reciente tailandesa como el Thai Farmers Bank FC. De la normalidad a la fastuosidad y, de ahí, al precipicio. Solo hay una muy plausible diferencia: el reino logró reformar su sistema financiero y salió adelante, mientras que el dos veces campeón de Asia –y otros clubes de su naturaleza– se quedaron por el camino.

La historia del Thai Farmers Bank FC requiere conocer la identidad de su promotor: el Banco de los Agricultores Tailandeses (o Kasikornbank en la lengua local). Esta entidad bancaria comenzó su actividad cuando los Lamsam, una familia tailandesa de ascendencia china cuyo apellido se traduce del tailandés como “los ricos”, depositó un capital inicial de 5 millones de bath en 1945. En la actualidad, la participación de esta familia es escasa (menos de un 5%) y el Banco de los Agricultores Tailandeses es, pese a la Crisis Financiera de 1997, el tercer banco de Tailandia por activos. Solo está por detrás de dos instituciones que también tuvieron clubes de fútbol: el Bangkok Bank, cuyo difunto equipo fue el primer representante tailandés en la hoy conocida como AFC Champions League; y el Krung Thai Bank, el banco estatal, cuyo club sobrevive hoy con otros dueños y otro nombre (Bangkok Glass).

El Thai Farmers Bank FC nació en 1987, un momento boyante para la economía tailandesa. El PIB del país tenía tasas de crecimiento muy elevadas, comprendidas entre el 8% y el 10% anual. Era la época del Milagro Económico Asiático, en el que la zona del sudeste del continente crecía a ritmos agigantados merced a las históricamente altas tasas de interés y a las elevadas inversiones extranjeras, atraídas por las sugestivas tasas de retorno y despreocupadas por el inherente encarecimiento de los bienes. La economía tailandesa inició un peligroso bucle; una burbuja que requería de cada vez más dinero (extranjero) para evitar un pinchazo que se produjo a los 10 años de vida del club. Sin embargo, los años de bonanza se disfrutaban y eso se notaba en el fútbol.

Bangkok Isriya Paireepairit El primer y único campeón de Champions tailandés nació en el centro económico de Bangkok. Foto: Isriya Paireepairit.

Las espigas de arroz emergieron en la élite del fútbol tailandés y pronto empezaron a llevarse títulos con una de las mejores plantillas de la historia del fútbol de clubes del reino. En 1991 llegó la primera Copa Kor Royal, el equivalente a la actual Premier League. Fue la primera de 3 consecutivas que le llevaron a debutar en la temporada 1992-93 en el Campeonato Asiático de Clubes (actual Champions League). En su primera participación se quedó en la última de las rondas previas, pero en la edición 1993-94 sorprendió a todo el continente al llegar a una de las Finales más underground de la historia del torneo y ganársela (2-1) al Oman Club, hoy en segunda división omaní. Tailandia, un país de la clase media del fútbol asiático, coronaba en la mismísima Bangkok a su primer club campeón del continente. Y no se iba a quedar ahí. Como campeón de Asia, el Thai Farmers Bank se ganó el billete para la Final del difunto Campeonato Afroasiático en su edición de 1994. Se enfrentó al Zamalek egipcio, y su gol en la derrota de la ida (2-1) valió para que el 1-0 de la vuelta en Bangkok le permitiese proclamarse campeón de medio mundo.

Eran los años de gloria de la economía nacional y los clubes vinculados a la banca estaban en lo alto del fútbol tailandés. En 1994, el Thai Farmers Bank no pudo ganar la liga, pero se clasificó para la Champions 1994-95 al ser el vigente campeón. Le acompañaba en su aventura el campeón de la Copa Kor Royal de ese año, el Bangkok Bank. Era la primera vez en la historia que Tailandia tenía doble representación en la élite del fútbol asiático. Sin embargo, pese a la historia y a la solera del Bangkok Bank como club y como entidad bancaria, el Thai Farmers Bank fue el único tailandés que llegó a la exigente Fase de Grupos. El equipo, ataviado con su equipación verdiblanca noventera, desarrollaba un fútbol de transiciones. Pese a su inocencia en la asociación con balón y pese a la carencia de orden táctico, escenificada en las salidas de alguno de los centrales en su 5-2-3, la calidad individual de la plantilla era notable en comparación con sus rivales: Vimon Niamvoranut era el jefe de la defensa pese a ser el central zurdo y no el líbero, Sing Totavee seguía siendo el carrilero derecho del equipo tras haber marcado en la primera Final y Natipong Sritong-In era un punta móvil que mezclaba bien con los volantes: Phanuwat Yinphan, bueno en los desmarques, y Sasom Pobprasert, bajito pero veloz. Con la calidad de estos hombres y el trabajo colectivo, el Thai Farmers Bank superó su grupo y eliminó en la tanda de penaltis de Semifinales a un histórico como el Neftchi Farg’ona uzbeko (2-2).

El favorito de la competición, el Seongnam surcoreano –entonces Ilhwa Chunma–, había sido apeado por el otro finalista, un Al-Arabi catarí sorprendente e imprevisible, como suele ser el fútbol asiático en general. Al final de un partido con ritmo en el que los árabes no lograron mandar pese a tener la posesión, el hoy golfista Natipong Sritong-In recogió un balón llovido e inició una carrera que la desajustada zaga catarí no pudo parar. Terminó en un gol que la televisión tailandesa con derechos no emitió en directo por incrustar, justo cuando se produjo, un anuncio publicitario de una marca extranjera. 1-0 y final: otra Champions para el Thai Farmers Bank. La segunda y última Champions que ha conseguido el fútbol tailandés.

Thai Farmers Bank vs Al-Arabi - Football tactics and formationsOnces iniciales de la Final del Campeonato Asiático de Clubes 1994-95: Thai Farmers Bank 1-0 Al-Arabi.
Infografía: Share My Tactics.

En 1996, y con los títulos continentales del Thai Farmers Bank de trasfondo, Tailandia profesionalizó su fútbol. Las espigas de arroz participaron en la temporada inaugural de la nueva (y vigente) Premier League y quedaron campeones de su fase regular. No obstante, el play-off final le dio el título al Bangkok Bank y el subcampeonato al equipo de la Bolsa de Tailandia. En verano de 1997, tras la primera temporada de fútbol profesional, la burbuja de la economía tailandesa estalló. Cuatro factores intervinieron en el desplome, inscrito en el marco de la Crisis Financiera Asiática. Por un lado, el hecho de que la economía de Estados Unidos mejorase lo suficiente a comienzos de los 90 como para convertir al país en un destino más atractivo que Tailandia para los inversores extranjeros. Simultáneamente, el surgimiento de la cercana República Popular China en el mercado mundial, con un tentador sector inmobiliario y una moneda que se depreciaba progresivamente con respecto al dólar estadounidense. En tercer lugar, la dependencia tailandesa del intercambio con el extranjero, que generó deuda externa. Y por último, el descontrol del tipo de cambio del bath, provocado por la especulación del mercado de divisas. Se pasó de valores de 25 bath por dólar a casi o más de 50. El gobierno quiso no devaluar la moneda, pero la tuvo que dejar fluctuar. El dinero tailandés perdió valor y en el interior del país la vida se encareció.

El sector de la construcción, el inmobiliario y el bancario padecieron despidos masivos. Tailandia vivió un “éxodo urbano“, y multitud de habitantes de la ciudad tuvieron que regresar a la agricultura de los pueblos. Los clubes de fútbol asociados al mundo de la economía, situados en lo más externo de los organigramas de bancos y otras instituciones, habían sido muy descuidados. El valor de las acciones del Banco de los Agricultores Tailandeses se redujo a la mitad y el Thai Farmers Bank FC perdió buena parte de sus ingresos. No pudo mejorar su escuadra, algunas de sus estrellas campeonas de Asia se fueron y empezó a decaer. Muchos clubes de su naturaleza vivieron este mismo proceso con escasos finales felices. Las autoridades tuvieron que reestructurar el sistema financiero nacional en 1998. Se procuró reducir la deuda externa y erradicar la dependencia del exterior. Estas medidas, sumadas a un rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI), evitaron que Tailandia se derrumbase totalmente y la cambiaron para siempre desde el punto de vista económico.

Para el cambio de siglo, los bancos gozaban de mejor salud y comenzaban a fortalecerse otra vez, mientras que el tipo de cambio del bath con respecto del dólar era más cabal. El Thai Farmers Bank imitaba una vez más a la economía nacional y amagaba con una recuperación deportiva (FA Cup 1999; 3º en la Premier 2000). Sin embargo, el Banco de los Agricultores minimizó su apoyo al club en el año 2000. Con su delicada situación económica, esto fue un golpe mortal que supuso la desaparición. 10 años de buena vida, crecimiento exponencial y los mejores registros del fútbol tailandés en Asia que se fueron a pique en tan solo 3. El Thai Farmers Bank FC es una leyenda. Un recuerdo en la mente de muchos que evoca unos buenos pero insostenibles tiempos.

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4 comments

Fantastico articulo david! da gusto leeros, gracias por traernos el futbol de todos los rincones del mundo. Futbol es vida.

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