Tres delanteros distintos

Japanese supporters celebrate after Shinji Kagawa of Japan scored the second goal during the AFC Asian Cup match at Melbourne Rectangular Stadium (AAMI Park) Melbourne, Australia 
Picture by Frank Khamees/Focus Images Ltd +61 431 119 134
20/01/2015

Mike Havenaar parece haberse reencontrado consigo mismo en el fútbol neerlandés, el ecosistema donde mejor ha rendido en los últimos tiempos. Este delantero nipón, pero hijo de un futbolista holandés que colgó las botas en Japón, está marcando muchos goles con el ADO Den Haag esta temporada. Ya ha anotado 12 dianas en 22 partidos en el club donde debutó su padre y al que ha regresado este curso después de su decepcionante paso por Córdoba y Helsinki. Ya ha superado sus mejores cifras de sus mejores años en Vitesse (11 y 10 goles), donde se convirtió en un elemento especialmente útil gracias a sus 194 centímetros de altura. Su estatura le permite imponerse a los defensores rivales y cabecear casi todos los balones que le cuelgan sus compañeros, sean para remates directos o para habilitar a un tercer hombre. Sea como fuere, estas características le permitieron destacar en la liga japonesa y en la Eredivisie e incluso debutar con la selección nipona, con la que ha disputado 17 partidos. Sin embargo, se quedó en un mero recurso para Japón; como también expuso su paso por el fútbol español, Havenaar es un jugador torpe con el balón en los pies, muy poco móvil y que sufre para coordinar su mastodóntico cuerpo.

El futuro de Havenaar en la selección japonesa no es muy esperanzador, pero por detrás llegan dos delanteros que comparten varios atributos con este ariete de ascendencia neerlandesa. En un país carente de goleadores y rematadores puros, Havenaar se abrió un hueco por ser distinto a los demás. Algo similar ocurre con Musashi Suzuki y Ado Onaiwu, delanteros que actualmente militan en las categorías inferiores del fútbol nipón y que recientemente se proclamaron campeones del Asiático sub-23, por lo que podrían disputar los próximos Juegos Olímpicos de Río. El primero, nacido en Jamaica, país de su padre, lleva varios años sonando con la selección japonesa en categorías inferiores. Disputó el Mundial sub-17 de 2011 y desde entonces, cuando era un falso delantero centro escurridizo, su físico ha evolucionado y se ha convertido en un ariete corpulento, de zancada importante. Es poderoso para chocar, una referencia para el juego directo y el apoyo de espaldas a portería, pero con una técnica mejorable en la definición y en la asociación en espacios reducidos. El padre de Onaiwu tampoco es japonés, sino nigeriano. En este caso, el delantero también hace gala de unas condiciones atléticas por encima de la media en los arietes de su país, aunque por otro lado cerró el Asiático sub-23 sin anotar un único gol.

El delantero en el que más ha confiado desde que tomó las riendas de la selección olímpica, Musashi Suzuki, es jamaicano de nacimiento. Y el delantero con más minutos en este Asiático, Ado Onaiwu, es de ascendencia nigeriana. Las procedencias de ambos motivaron a Teguramori a colocarlos de referentes para que sus compañeros les enviasen balones por alto. Si hacían valer su físico poco japonés para bajar el esférico podrían disparar o iniciar segundas jugadas.

David Fernández en “Japón, República de Corea e Irak, clasificadas para los Juegos Olímpicos”

De momento, Onaiwu y Suzuki se han abierto un hueco en las categorías inferiores de la selección japonesa y han dado sus primeros pasos en el profesionalismo. Onaiwu lo ha hecho en la segunda división nipona, en JEF United, donde en su primera campaña completa anotó 3 dianas (en 8 titularidades), mientras Suzuki ya ha gozado de mayor continuidad con Albirex Niigata, aunque sus últimos meses los ha pasado en las filas del Mito Hollyhock, también de la segunda división. Como su compañero de selección, Suzuki no ha superado los 3 goles en una única temporada en el deporte profesional. Sus cifras todavía no resultan tan llamativas como sus características, que por diferentes se pueden convertir en útiles a medio plazo para Japón… pero su país también necesita que anoten goles con mayor asiduidad. Paciencia, pues ni siquiera tienen 22 años.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Se viene hablando ya seriamente en los medios japoneses que Halilhodzic va a convocar a Havenaar para los próximos partidos de la selección. En cuanto a jugadores jóvenes, Suzuki y Onaiwu pueden aportar cosas bastante distintas a lo normal en los atacantes japoneses pero por encima de ellos yo situaría todavía a Takuma Asano y a Yuya Okubo, bajo mi punto de vista éstos dos últimos son mejores.

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