SV Horn, el club de Keisuke Honda

Keisuke Honda Japón Focus

Keisuke Honda es jugador del AC Milan pero, por confuso que parezca, ese no es su club. No lo es en términos de propiedad, puesto que el club de Keisuke Honda es el SV Horn. Desde junio, el internacional japonés es copropietario –junto a su familia– de este modesto club de la tercera división de Austria. El Samurai Blue es el rostro reconocible de la empresa familiar Honda ESTILO, una compañía de formación y representación de futbolistas japoneses que aterrizó hace 8 meses en Horn, un pequeño pueblo de la Baja Austria. La localidad tiene 6.500 habitantes y en el campo del Horn caben 4.000 personas, pero los Honda quieren llevar a su nuevo club a la Bundesliga en un plazo de 3 años. Y de ahí, a la Champions League. Objetivos y ambiciones aparte, los nuevos socios japoneses han establecido desde el verano un puente entre sus 50 escuelas de fútbol en Japón y el corazón de Centroeuropa. Su intención: promocionar al talento nipón que gestionan en el fútbol europeo.

49% de las participaciones de un “campeón de Copa”

El SV Horn es un modesto equipo de pueblo. Fue fundado en 1922 y nunca ha jugado en la primera división de Austria, adonde lo quiere llevar la familia Honda. El club deambuló por las categorías locales y provinciales hasta finales de la década de los 80. En 1988 debutó en la cuarta categoría del fútbol nacional y en 1991 alcanzó por primera vez la tercera división. Mientras la disputaba en su edición 2007-08, el Horn se proclamó campeón de Copa de Austria. No obstante, lo hizo en su edición más descafeinada de la historia: debido a la celebración de la Eurocopa de Austria y Suiza al final de esa temporada, la Asociación Austriaca de Fútbol (ÖFB, por sus siglas en alemán) eximió a los clubes de primera y segunda división de jugar la Copa. La intención era reducir el calendario y permitir a los integrantes de Das Team llegar más descansados a la gran cita de selecciones. Esa Copa tuvo un componente tan amateur que la ÖFB le quitó el billete europeo que se le da al campeón, para otorgarlo de forma extraordinaria en la Bundesliga. Así, el único “gran” título del Horn no tiene la misma consideración que otras Copas de Austria y ese éxito no le dio al club ninguna visibilidad a nivel continental.

La progresión del Horn, creciente con el paso de los años, continúa en esta década. En 2012 el club debutó en segunda división y se mantuvo en ella hasta la pasada primavera. En ese periodo, el Horn consiguió alcanzar las Semifinales de una Copa celebrada en condiciones normales: la 2013-14. Entonces se topó con el Red Bull Salzburg, quien ganó por 0-7 en el campo del Horn para después proclamarse campeón contra otro segunda división como el Sankt Pölten, el máximo rival del Horn (equipo de la capital de su misma región, la Baja Austria). El descenso de la pasada temporada podía parecer desmotivador para el Horn, que buscaba nuevas fuentes de financiación desde comienzos de 2015. Sin embargo, la familia Honda se cruzó en el camino de este club.

Horn Schloß (Peter Lauppert)
Mansión de Horn, perteneciente a la nobleza local en tiempos de la Reforma protestante. Foto: Peter Lauppert.

Después de 6 meses de negociaciones, el holding japonés pasó a formar parte del Horn. Su descenso quedó eclipsado por la compra del 49% de las participaciones por parte de los Honda, quienes desembolsaron 3 millones de euros según Corriere della Sera. El otro 51% quedó en manos de la directiva del Horn, la cual vivió un cambio muy significativo en esas mismas fechas. El que fuera presidente del club durante dos décadas, Thomas Kronsteiner, dejó su cargo en manos de dos nuevos copresidentes. De un lado, el hasta entonces vicepresidente Rudolf Laudon, quien se había encargado de negociar con Honda ESTILO mientras trabajaba como director de banca privada del Capital Bank de Viena. Del otro lado, Youji Honda, primo de Keisuke Honda y presidente de la empresa familiar. A mayores, fue nombrado vicepresidente del Horn el representante de Keisuke y mánager general de Honda ESTILO: Yasunori Kanda.

¿Por qué Horn?

Dos son los motivos por los que Keisuke Honda y su familia eligieron al SV Horn y no a cualquier otro club de cualquier otro país. El primero tiene nombre propio: Masaki Morass. Este joven técnico de 37 años, nacido en Tokio pero crecido en Austria, fue el primer vínculo entre Honda ESTILO y el Horn. Lo fue porque era el segundo entrenador del equipo la pasada temporada y porque conocía de antes el proyecto de los Honda. Concretamente, entró en contacto con su empresa poco después de su fundación en 2007. Lo hizo en los únicos años de carrera profesional que Morass vivió fuera de Austria: 2009 y 2010, cuando fue segundo entrenador del alemán Volker Finke en Urawa Red Diamonds (club que ahora colabora con Honda ESTILO). Tras el regreso de Morass a Europa y ante la búsqueda de financiación del SV Horn, el tokiota utilizó su agenda de contactos para probar suerte. “De otro modo, nunca se les habría ocurrido Horn”, aseguraba Morass al semanario alemán Die Zeit en referencia a la familia Honda.

Morass trabajaba la pasada campaña en Horn porque allí había recalado el hombre que lo asesoró cuando era un adolescente que empezaba a entrenar: Christoph Westerthaler. A su llegada, los Honda decidieron cambiar de entrenador pero mantener en el staff técnico a su primer enlace con el club. Pese a que comenzó la temporada, Morass decidió rescindir su contrato en el mes de octubre y, pese al agradecimiento del club en el comunicado que anunciaba su marcha, sus declaraciones denotaban discrepancias con Honda ESTILO. El holding japonés se quedó hace 3 meses sin el hombre que les propuso ir a tierras austriacas.

“Debido a las distintas visiones relativas a la orientación del club, hago las maletas aquí en Horn y me plantearé nuevos desafíos”

 

Masaki Morass a su salida del SV Horn

El segundo motivo de la elección de los Honda fue la ausencia de un cupo de extranjeros en el fútbol de Austria. El reglamento es permisivo con los foráneos, por lo que Honda ESTILO puede llevar a Horn a jugadores japoneses de sus escuelas sin limitaciones. En una entrevista al diario regional Nön, Keisuke Honda explicaba esta cuestión y calculaba que, en algún momento, la plantilla del equipo estaría compuesta en un 50% por futbolistas nipones.

“En Austria, el régimen aplicable a los extranjeros es muy flexible. No me malinterpreten: nuestra prioridad son los jugadores jóvenes que viven aquí. Pero queremos para los niños japoneses que están activos en las 50 escuelas de fútbol que vivan un sueño; el sueño de jugar en algún momento en un club superior como el SV Horn”

 

Keisuke Honda, en una entrevista a Nön

¿Un Beveren a la japonesa?

El modelo de gestión de club que la familia Honda está ejecutando en el Horn, por el cual importa japoneses formados o representados por su empresa, no es nuevo. Tiene un precedente parecido en el KSK Beveren belga, un club oficialmente difunto tras la aplicación (defectuosa) de este método. Este equipo se dio a conocer en el panorama internacional a principios de los 2000, cuando llegó a tener en sus filas a costamarfileños como Yaya Touré, Kolo Touré, Arthur Boka, Emmanuel Eboué, Gervinho o Copa Barry. A todos ellos los había traído el entrenador y exjugador francés Jean-Marc Guillou. Este otrora centrocampista –titular en el Mundial de 1978– llegó como entrenador a Costa de Marfil en el año 1993. Lo fichó el ASEC Mimosas de Abiyán, el equipo más exitoso del país. Guillou le propuso al presidente del club fundar conjuntamente una academia para futbolistas costamarfileños que abasteciera al primer equipo. El técnico francés se aseguraría de que en la academia se les proporcionase a los jóvenes locales una educación de garantías mientras se les preparaba para ser futbolistas. Cuando Guillou salió de Costa de Marfil en el 2000 y fichó por el citado Beveren en 2001 (como entrenador unos meses, como director deportivo 5 años), tendió un puente entre su nuevo club y su academia de Abiyán. Los alumnos accedían a saltar a Europa para probar fortuna en Bélgica y el buen hacer de la escuela propició que jugadores de élite diesen sus primeros pasos en el Beveren. El club belga llegó con ellos a una Fase de Grupos de la UEFA (2004-05) y también se enriqueció con sus traspasos.

El método, no obstante, no tuvo solo lado bueno. Lo positivo fue el beneficio que el club obtuvo de los grandes talentos generados en Abiyán y confirmados en Bélgica. Lo negativo –que a la postre pesó más– se asocia al exceso. Guillou provocó que el Beveren jugase cada partido con hasta 11 costamarfileños en una liga belga sin limitación alguna de extranjeros. La nacionalidad marfileña se volvió de facto una condición para jugar en un equipo en el que no todos los futbolistas de la academia de Abiyán triunfaron. El modelo, consecuentemente, se atascó. Enfadó a la afición y pasó a producir talentos y traspasos en proporciones mucho menores a las dadas inicialmente, pese a tener un beneficioso acuerdo con el Arsenal inglés por la amistad entre Arsène Wenger y Guillou, según Soccerway. Este último acabó saliendo del Beveren en 2006, año en el que los problemas económicos propios de esa reducción de traspasos empezaron a apretar al club. En 2007 el equipo descendió a la segunda división y en 2010 no pudo hacer frente a sus gastos, lo cual supuso la desaparición del club como tal. Sus vecinos del Red Star Waasland accedieron a absorber lo que quedaba de entidad y, por ello, la ciudad de Beveren sigue representada en el fútbol belga (Waasland-Beveren).

En este sentido, la mesura de las declaraciones de Keisuke Honda sobre la proporción de japoneses en el Horn da a entender que el centrocampista y su familia no tropezarán con la misma piedra. Cuando llegó a Austria, Honda ESTILO llevó al Horn a solo dos japoneses: el delantero de 22 años Shota Sakaki y el centrocampista de 23 años Rintaro Yajima. Este invierno, la empresa de los Honda ha conseguido, en un movimiento atípico, la cesión del portero titular de Japón en los últimos Juegos Olímpicos, Shuichi Gonda (26 años, FC Tokyo). También ha incorporado al central de 20 años Nikki Havenaar, internacional en categorías inferiores de Japón y hermano pequeño del otrora Samurai Blue Mike Havenaar. A mayores, Honda ESTILO ha hecho pruebas en varias de sus instalaciones en Japón (así como en los anexos del Saitama 2002, el estadio de Urawa Red Diamonds) a jugadores más jóvenes de sus escuelas a los que promocionará próximamente al Horn.

Una acogida escéptica

El semanario con más circulación de Alemania (Die Zeit) y el quinto periódico con mayor difusión de Austria (Kurier) coincidieron al iniciar sus artículos sobre la unión Honda ESTILO–Horn con una misma referencia: no es una mala inocentada. El escepticismo en los medios de comunicación austriacos es notable y no solo se basa en el caso del Beveren, sino también en otros fracasos asociados a inversiones extranjeras en el fútbol de su país. En 1999, el difunto antecesor del actual Sankt Pölten, rival regional del Horn, fue víctima de una estafa. Este club, en el que militaron entre otros Mario Kempes y Antonín Panenka, accedió a pactar la entrada de un grupo inversor estadounidense traído de la mano de un empresario llamado Benjamin Englisch. Este heredero multimillonario prometió, según Wirtschafts Blatt, que él mismo y sus socios financiarían un nuevo estadio y llevarían al Flash Sankt Pölten (su propuesto nuevo nombre) a la Champions League. Sin embargo, Englisch desapareció de la ciudad –fue detenido poco después en Linz por otro fraude en otra empresa según el mismo medio–. El club no percibió el dinero prometido en sus necesitadas arcas, lo que le condenó a la refundación. Por esto, las declaraciones de Youji Honda acerca de que el Horn tiene como meta jugar Champions League recordó a tiempos pasados. Incluso incitó la curiosidad del principal periódico de Austria, Kronen Zeitung, que le preguntaba en una entrevista al primo de Keisuke Honda sobre el realismo de sus planes.

“El objetivo de jugar Champions League puede parecer poco realista. Pero queremos lograr en 3 años el de llegar a la Bundesliga. Y luego, este objetivo”

 

Youji Honda, copresidente del SV Horn, en una entrevista al Kronen Zeitung

El caso del Sankt Pölten no es el último fracaso de una inversión extranjera en Austria. En 2003, el jeque emiratí Khalid Al-Qasimi propuso la compra del entonces llamado Austria Salzburg (el actual equipo de la Red Bull) y la incorporación a la dirección deportiva del español Juan Pedro Benali. Sin embargo, según Kurier, el equipo no ingresó nada y se demostraron falsedades en el currículum de Benali, quien no había jugado o entrenado en todos los lugares en los que declaró en un primer momento. En 2004, el empresario iraní Majid Pishyar se convirtió en presidente del Admira Wacker Mödling después de que su empresa, 32Group, comprara el club. Pese a la notable presencia de Pishyar en la entidad, su gestión económica y deportiva no fue la mejor y el equipo encadenó dos descensos que lo llevaron de Bundesliga a tercera división entre 2006 y 2007. Los medios austriacos incluso son escépticos con el actual proyecto de Red Bull en Salzburgo, puesto que el Malmö sueco ya ha impedido en las últimas dos temporadas que el club llegue a la Fase Final de la Champions League.

Con este contexto adverso, la familia Honda debe demostrar con el tiempo la seriedad de su proyecto. Por el momento, la gestión deportiva está dando sus frutos. El SV Horn lidera el Grupo Este de la tercera división de Austria por delante del histórico hundido First Vienna. Además, consiguió provocar la prórroga (y casi los penaltis) ante el citado Red Bull Salzburg en los Dieciseisavos de Final de la Copa de Austria. En un duelo a partido único en el que el Horn era local, el equipo ahora entrenado por Johann Kleer perdió solo por 2-3 tras 120 minutos ante un rival que en 2014 ganó por 0-7. Además, en ese partido gozó de protagonismo de uno de los “chicos Honda”: Sakaki, autor del primer gol del partido. En lo económico, el club empezó la era Honda ESTILO con sus cuentas saneadas. También mantiene a sus patrocinadores y ha sumado otro nuevo: una empresa de ropa deportiva afincada en Osaka que fabrica, entre otros productos, las botas de Keisuke Honda (Mizuno). El camino del SV Horn hacia la Bundesliga austriaca y la Champions League pasa por volver a la segunda división. El ascenso es el objetivo de este año para este club; el club de Keisuke Honda.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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