Aneke quería ser hormiga

Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
21/01/2014
Chuks Aneke of Crewe Alexandra during the Sky Bet League 1 match at Alexandra Stadium, Crewe.

Chuks Aneke apareció en mi vida hace más de seis años y en cuestión de meses se convirtió en una debilidad sin ni siquiera alcanzar la élite. Por aquel entonces las expectativas eran elevadas, el Arsenal tenía en gran consideración a un centrocampista de físico portentoso, con una zancada amplísima y una varita mágica en la pierna derecha, que sobresalía por encima del resto de chicos de su generación. Me entusiasmaba tanto que le dediqué una de las primeras entradas en mi blog personal. Tan solo un lunar frenaba las expectativas: él quería jugar de mediapunta y sin embargo todos sus entrenadores apuntaban hacia otro lado. En el club se intuía que a Chuks le costaría maquillar sus defectos en el profesionalismo porque su cuerpo no encajaba con su fútbol. Como en esas historias de dibujos animados en las que un elefante quiere ser hormiga, Aneke imploraba transformarse en su antítesis, un ’10’ menudo. Dando un paso adelante en su carrera, recaló cedido en diferentes equipos de League Two y League One ingleses (Stevenage, Preston y Crewe Alexandra) antes de que los gunners se vieran obligados a decidir si Aneke entraba en los planes de la primera plantilla a medio plazo o si lo mejor para ambas partes era la desvinculación. Solución: rescisión de contrato. De ser comparado con Yaya Touré y Abou Diaby a abandonar la entidad por la puerta de atrás. Su historia y la de tantos otros jóvenes. 

“Chuks es un poco como Yaya Touré -muy fuerte físicamente y técnicamente bueno-. Tuvimos a Yaya haciendo una prueba en el Arsenal y Aneke me recuerda a él porque puede jugar de mediapunta y también en un rol más retrasado. Veremos cómo se desarrolla pero no podemos excluir que en el futuro juegue de mediocentro”. Arsène Wenger en 2011.

Picture by Paul Gaythorpe/Focus Images Ltd +447771 871632.26/02/2013.Chuks Aneke of Crewe Alexandra and Andy Monkhouse of Hartlepool United during the npower League 1 match at Victoria Park, Hartlepool.
Chuks Aneke, con el Crewe Alexandra. Foto de Paul Gaythorpe/Focus Images Ltd.

El siguiente pasó sí fue sorprendente: firmar tres años de contrato con el Zulte Waregem belga emprendiendo una nueva e inesperada aventura lejos de las Islas. Actualmente algunos clubes de la Premier -el Chelsea es el mejor ejemplo- foguean a sus canteranos en este tipo de ligas (Países Bajos, Bélgica, etc…), pero es menos habitual encontrarse a un chico criado en Inglaterra decidido a dejarlo todo por perseguir su sueño en el continente sin haberse cansado de intentarlo hasta la saciedad en el fútbol de su país. “Cuando llegué a Bélgica era un centrocampista ofensivo y ahora estoy jugando en una posición más retrasada. Eso me conviene porque así puedo limar mis puntos débiles. ¿Cuál es mi punto débil? No soy el jugador más móvil. Caer a las bandas para robar la pelota no es mi fuerte, soy mejor en el cuerpo a cuerpo y en el juego aéreo. Quiero aprender”. En su segunda temporada en West-Vlaanderen no le ha quedado más remedio que reconvertirse y afianzar sus conceptos defensivos: “Por supuesto que echo de menos jugar más adelantado, pero esto me sirve para complementar mis atributos. Debo admitir que ha tenido que pasar un año para sentirme del todo bien en Bélgica. Era la primera vez en mi vida que jugaba al fútbol fuera de Inglaterra. Por ahora todo va bien”.

Con solo 22 años, quién sabe si Aneke volverá al fútbol inglés para jugar como mediocentro, donde todos los veían y él no terminaba verse. De momento está aprendiendo el oficio.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

Related posts

Deja un comentario

*