Partido Polish Boyfriend: Una final de Copa inédita entre dos vecinos belgas

Oostende  www.rsca.be

Marc Coucke vive en un castillo. En medio del campo, en Flandes. Un castillo del siglo XVIII. Lo compró y lo restauró. Y allí recibe amigos, organiza reuniones y habla de deportes. Por los prados del castillo han desfilado ciclistas y futbolistas. Coucke ama los deportes y, como buen belga, se vuelve loco con el ciclismo y el fútbol.

Gracias al dinero y la ambición de Coucke, un equipo sueña con ganar por primera vez un título. Este fin de semana en el estadio Rey Balduino de Bruselas se juega una final de copa inédita. El Zulte Waregem jugará por tercera vez la final. La ganó en 2006 contra el Mouscron y la perdió en 2014 contra el Lokeren. Ahora, su rival será el Oostende. Nunca antes se disputó esta final porque nunca antes el Oostende llegó a una final. Este club, básicamente, no ha ganado nada, más allá de ascensos a Primera. Y ahora se encuentra cerca del cielo gracias al dinero de Coucke.

Oostende-Zulte Waregen, sábado 18 de marzo a las 20:45h

Oostende es la gran ciudad belga de costa. Bélgica tiene 80 kilómetros de costa, no más. No hace tanto Oostende era una ciudad de pescadores y el puerto de la zona, aunque no era una gran urbe. El gran puerto era Amberes, pese a encontrarse en el interior, bien comunicado gracias a un brazo de mar que entra por los Países Bajos. Aunque con el establecimiento de las actuales fronteras, Amberes pasaba a estar condicionada a cruzar aguas holandesas, así que Oostende creció un poco. Tampoco demasiado, pues un canal unía Brujas con el mar y le daba salida directa a una gran urbe. Así, entre guerras mundiales y tormentas, la vida en Oostende era tranquila. Aún lo suele ser durante la mayor parte del año. La gente toma el coche y come mejillones al vino blanco en la ciudad, mientras toma el sol al frío. En verano, la cosa se anima, cómo no. Y en los fines de semana. Para los belgas, Oostende es eso: la escapada marítima. Hasta que Coucke decidió comprar el equipo de fútbol local.

Oostende. Foto: Wolfgang Staudt, bajo licencia creative Commons 2.0.
Oostende. Foto: Wolfgang Staudt, bajo licencia creative Commons 2.0.

Como suele suceder en otros sitios, el club local es el resultado de la fusión de diferentes equipos. El primero nació en 1904, el segundo en 1911. Uno, llamado AS Oostende, llegó a Primera en los años 70. El otro, el VG, llegó a Segunda. Y en 1981 se fusionaron formando el KV Oostende. Su mejor resultado fue una séptima posición en Primera en 1994, aunque se convirtió en el típico equipo ascensor, con viajes de Primera a Tercera y de Tercera a a Primera, con sus correspondientes temporadas en Segunda. Aunque justo es decir que unos hinchas del VG Oostende nostálgicos refundaron el club en una categoría regional, pues se oponían a la fusión con los vecinos. En 2013 desaparecieron, igualmente. Ese mismo año, el KV Oostende ascendió a Primera y eso atrajo el interés de Marc Coucke.

Coucke, un tipo de Gante, había fundado en 1987 una empresa farmacéutica con un socio. La jugada les salió bien y se convirtieron en el líder del sector en Bélgica, iniciando una expansión a otros países. O sea, se hicieron ricos con esa empresa, llamada Omega Pharma. ¿Les suena el nombre? Sí, la empresa que patrocinó durante años al equipo ciclista profesional Quick-Step Floors. Coucke, una vez tuvo dinero, decidió ser feliz poniendo pasta en lo que le gustaba. Así, no solamente patrocinó este equipo ciclista, sino que compró parte de sus acciones cuando fue creado ocupando en parte el vacío que dejaba el equipo Mapei, que desaparecía justo cuando su propietario italiano decidía invertir en un club de fútbol llamado Sassuolo. Esa es otra historia y la contamos aquí.

Yves Vanderhaeghe Foto: www.rsca.be
Yves Vanderhaeghe, entrenador del Oostende. Foto: www.rsca.be

Coucke, a diferencia de la empresa Mapei, sí consideró que podía invertir en el fútbol y el ciclismo a la vez y en 2013 compró el KV Oostende. Y mal no le ha ido. Lo ha estabilizado en primera y ha reconstruido parte del viejo estadio de la ciudad, el Albertparkstadion, bautizado ahora como Versluys Arena. Coucke ha fichado jugadores de medio mundo (esta temporada los pasaportes de Francia, Camerún, la República Democrática del Congo, Gabón, Dinamarca, Montenegro, Nigeria, República Checa, Sudáfrica, Zimbabwe, Croacia y Brasil se mezclan con algunos belgas) y con el entrenador Yves Vanderhaeghe, fichado del Kortrijk, las cosas funcionan mientras el presidente tiene tiempo para hacer de jurado en concursos televisivos. Este año, el equipo luchará en el play-off que te permite aspirar a ser campeón de liga después de llegar a ocupar el liderato algunas jornadas. Y en la Copa han eliminado al Gante y el Genk, antes de llegar a la final. Allí espera el Zulte Waregem.

El caso de este equipo, también de Flandes como el Oostende, es curioso. Básicamente, es la unión de dos ciudades: Zulte y Waregem. En Zulte, una ciudad de unos 16.000 habitantes, dos clubes ya se habían fusionado en los años 70. Como mucho llegaron a Segunda. Y en 2001, se fusionaron con el KSV Waregem, de la ciudad vecina, más grande, con 37.000 ciudadanos. En este caso, el KSV Waregem sí tenía historia. Había ganado la Copa en 1974 y la Supercopa en 1982. Y en la UEFA 1985/86 incluso llegó a las semifinales, en esos años en los que cualquier ciudad belga tenía un equipo capaz de brillar en Europa. En esa UEFA, el Waregem eliminó al Aarhus danés, a Osasuna, al Hadjuk Split y ojo, al Milan, ganando 1-2 en San Siro en un partido con un penalti inexistente de un jovencito llamado Maldini, no se pierdan el resumen. En semifinales, el Colonia los dejó fuera de la final.

Con el paso de los años el Waregem perdió peso y sufrió una bancarrota. Por eso, en 2001, se fusionó con el club de la ciudad vecina, más pequeña. Dentro del trato, Zulte consiguió que el nombre de su urbe sonara antes, aunque Waregem consiguió que se jugara como local en su ciudad. Así nació un nuevo club. Y el equipo llegó a Primera y ganó la Copa con un tipo curioso delante, Patrick Decuyper. Este empresario de Amberes llegó al club y consiguió acertar con sus operaciones, aunque poco a poco llegó el divorcio. El problema era que Decuyper tenía la obsesión de poder tener un club en su ciudad, Amberes. Y decidió trasladar el Zulte-Waregem a Amberes, fracasando. Contamos esta historia en su momento aqui en un texto sobre el Amberes, que, por cierto, esta semana ascendió a Primera. Eso no evitó que Decuyper fuera definido como “Judas del año” por el alcalde de Waregem. Luego intentó comprar curiosamente al Oostende, con la intención de trasladarlo a Amberes y ocupar la plaza del desaparecido Germinal de Beerschot. También fracasó. Finalmente, pudo comprar al Amberes, el club histórico de la ciudad. Y la próxima temporada jugará contra los dos clubes a los que quiso sacar de su tierra. Los protagonistas de la final de Copa: el Zulte Waregem y el Oostende. Y el Zulte Waregem, gestionando bien las cesiones de jugadores de equipos grandes, sigue firme en Primera, con el dinero del empresario Willy Naessens.

Dos clubes, por cierto, que en el fondo, juegan un derbi, pues Oostende, Waregem y Zulte son poblaciones de Flandes Occidental, una de las regiones de Bélgica, donde suele mandar el Brujas. El gigante de la región. Un gigante al que le han crecido enanos ruidosos cerca, después de refundaciones, fusiones e inversiones. El fútbol belga no suele ser lineal en su historia. Aunque es divertido.

Foto de portada: www.rsca.be.

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