Una capital de cuatro millones de habitantes sin clubes en la élite

Entrada Estadio Brasiliense MI

La ciudad tiene cerca de tres millones de habitantes y el área metropolitana supera los cuatro. Es la capital del “país del fútbol”, como no se cansa de repetir su gente -incluso las líneas aéreas, al aterrizar, te dan la bienvenida a lo que entienden que deberías considerar como la meca del balompié-. Pero no tiene un solo equipo en primera división. Ya no en primera: ni en segunda ni en tercera. Brasilia, una de las ciudades más extrañas del mundo, es también singular en el fútbol.

Jozafá Dantas do Nascimento: “Hacer la comparación con Rio de Janeiro o con Sao Paulo es un poco perverso. Esta ciudad fue fundada en 1960 y aquí el fútbol no fue profesional hasta hace treinta años. Al ser una ciudad completamente nueva, nadie tiene raíces aquí. Vino mucha gente de otras regiones a trabajar y trajeron consigo su pasión por sus clubes de siempre. Las nuevas generaciones, nacidas ya en Brasilia, heredan los clubes de sus padres. Aquí hay muchos hinchas del Flamengo; de hecho, ya nos han confirmado que vendrán a jugar partidos de Primera División de vez en cuando en el Estadio Nacional Mané Garrincha”.

El presidente de la Federación Brasiliense de Fútbol sabe que queda mucho trabajo por hacer. El nuevo estadio, sede de siete partidos del Mundial (junto a Maracaná, el Mineirao de Belo Horizonte y el Arena Corinthians de Sao Paulo, los más usados de la Copa), es su gran esperanza. ¿Pero qué se va a jugar aquí si no hay equipos que atraigan ese público, Jozafá?

La selección vendrá a jugar partidos y traeremos encuentros de primera y segunda división para los hinchas de equipos importantes de otras regiones que viven en Brasilia. Y te voy a decir una cosa: en una final del Campeonato Brasiliense en la que jugaran el Gama y el Brasiliense, tendríamos muy buena entrada. Y ya ni te digo si el Gama ascendiera a Primera División otra vez algún día…”.

En efecto, el Gama estuvo en la Serie A entre 1999 y 2002. Fueron cuatro temporadas en las que el club se consolidó como el más importante del Distrito Federal. En opinión de Jozafá, “el único que logró que los habitantes de su zona se sintieran plenamente representados por la entidad”. Gama es una ciudad satélite de Brasilia en la que viven casi 130.000 habitantes. Su bonito estadio de fútbol, el Bezerrao, tiene capacidad para 20.000 hinchas y ha sido utilizado como campo de entrenamiento por parte de diversas selecciones durante este Mundial.

Estadio Bezerrao Gama MILos exteriores del Estadio Bezerrao de Gama (Foto: MarcadorInt).

El Gama, sin embargo, no compite ahora mismo en ninguna división profesional. Tras una mala gestión que lo alejó de la élite, está en pleno proceso de reconstrucción y actualmente se dedica a formar unas bases sólidas en categorías inferiores para regresar con fuerza a medio plazo.

Taquillas Bezerrao Gama MIYa no se agolpan multitudes como antaño en las taquillas del Bezerrao (Foto: MarcadorInt).

El mismo año en el que el Gama acabaría descendiendo, el club de otra ciudad satélite de la capital, en este caso Taguatinga, alcanzaba contra todo pronóstico la final de la Copa de Brasil. Se trataba del Brasiliense, fundado sólo dos años antes. La ascensión de este equipo fue meteórica: en 2002 se proclamaba subcampeón de Copa al perder a ida y vuelta ante el Corinthians y ascendía a la Serie B; en 2004 lograba subir a primera y convertirse en el segundo equipo del distrito -y hasta la fecha el último- en jugar en la Serie A. El sueño duró sólo un año, y actualmente el club milita en la Serie D tras descender nuevamente en 2013.

Serejao Estadio Brasiliense Taguatinga MI El estadio Serejao de Taguatinga fue escenario de una final de Copa de Brasil y de varios partidos de Serie A (Foto: MarcadorInt).

Pero este 2014 no sólo será recordado como el año en el que el Mundial -y la consecuente reconstrucción del Mané Garrincha- revitalizó el fútbol del Distrito Federal. La insospechada hazaña en la Copa Verde del Brasília Futebol Clube, el conjunto más antiguo de la capital, supondrá que la región tenga por primera vez en la historia representación en una competición internacional. Este torneo, inaugurado esta misma temporada, se ideó para permitir competir a los clubes de los Estados menos potentes desde un punto de vista futbolístico en un torneo nacional. El Brasília representó al DF junto al Brasiliense, y contra todo pronóstico acabó alzándose con el trofeo al remontar en la final en el Mané Garrincha frente al Paysandú ante más de 50.000 espectadores. El conjunto capitalino, que milita también en la Serie D, jugará la Copa Sudamericana 2015, que era el premio que estaba en juego para el campeón de la Copa Verde.

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7 comments

Muy curioso todo, la verdad q el futbol brasileño siempre se ha caracterizado por tener una organizacion y campeonatos algo peculiares y con formatos extraños, ahora la copa verde jeje. No se si habrá muchos paises de primer nivel futbolistico que no tengan equipos de su capital en las primeras categorias, seria interesante tratar esto en profundidad. Saludoss.

Y lo peor es que existe muchísima resistencia por parte de la prensa y del publico en general en cambiar este extraño formato de competición. Dicen que los campeonatos estaduales son lo que mantienen vivas las rivalidades locales y vivos los equipos menores de pequeñas localidades. En mi opinión es todo lo contrario, los estaduales están matando a los equipos pequeños, ya que los campeonatos son cada vez más cortos y hay muchísimos clubes que sólo compiten 3 meses al año.

Lo más normal y más obvio es que se utilice un modelo similar a de cualquier país europeo, donde los estaduales serían parte de la pirámide, dando acceso a divisones superiores. Esto obligaría a los clubes pequeños a ser mucho más organizados, pensando a largo plazo, mientras los grandes no tendrían que ir a jugar en campos malísimos durante 20 fechas al año. Además, la Copa se convertiría en algo mucho más atractivo, donde un pequeño jugando contra un grande sería mucho menos frecuente y consecuentemente más especial.

Ese modelo, que tenía sentido en el pasado en un país de dimensiones continentales, ya no sirve en el presente, y de hecho, en mi opinión, es lo que está matando el fútbol en el país. Y cambiarlo es bastante más complicado que simplemente convencer al publico general, hay un tema político mucho más fuerte. Hay 20 y tantas federaciones, una para cada estado, y cada una con un voto en la CBF. A las federaciones no les interesa que mueran los estaduales (prefieren ver morir a los clubes modestos), no les interesa perder su poder. Así siendo, jamás el presidente de la CBF propondrá un cambio de modelo, ya que perdería el apoyo de las federaciones en su reelección.

La única forma de romper con este círculo vicioso, es que los grandes clubes del país se unan para finalmente formar una Liga de fútbol profesional. Lo veo francamente difícil, ya que los clubes van por libre, y solo miran sus propios intereses…pero no imposible, ya hubo un intento (fallido) de crear una Liga en 1987 con la Copa União, pero esto es otra larga historia…

Me sorprende que Brasil haya podido ganar cinco mundiales con lo mal que funciona la CBF y lo caótico de su sistema de torneos. No afecta a la calidad individual o colectiva, vale, pero es una organización caótica que dificulta su desarrollo.

Y para que se vea que no exagero, estamos hablando de un país que en los setenta llegó a tener temporadas de Primera División hasta con más de 60 equipos. Aunque algunos de ellos solo jugasen trece partidos. La Copa Joao Havelange del 2000 también tuvo su aquel.

Me cuesta creer que el aficionado brasileño no quiera un cambio importante en ese aspecto, pero supongo que será así.

A mí particularmente me gusta la actual organización del fútbol brasileño, si bien reduciría en algunas fechas los estaduales, como ya están haciendo algunos estados (este año el paulistao tendrá 4 partidos menos).
Al contrario de lo que sucede en el resto de América, generalmente bastante más incomprensibles, la liga nacional es exactamente igual a las europeas: 20 equipos, todos contra todos a dos vueltas y un solo campeón por año con ascensos y descensos libres de promedios. La B es exactamente igual. La C también tiene 20 equipos, pero divididos en dos grupos de 10, y por último la D tiene 40 subdivididos en grupos de 5.
Es más, creo que el fútbol brasileño puede ser un modelo para el fútbol europeo en el futuro: 4 divisiones paneuropeas estables y decenas de campeonatos locales(nuestras actuales ligas) mucho más reducidos para seguir manteniendo la historia de nuestras centenarias competiciones.
Los que proponéis suprimir los estaduais no os imagináis como se viven aquí los derbis locales. Si se le quita eso a los clubes, sobre todo a los nordestinos, sus ingresos quedarían reducidos a la nada, porque en 1ª solo hay sitio para 20 y la mayoría de las plazas casi siempre están copadas por los 13 grandes, así que para decenas de clubes con hinchadas gigantescas las posibilidades de jugar fútbol de nivel son mínimas más allá de la Copa y de sus derbis. Desde luego aquí en Bahía nadie quiere suprimir su querido campeonato baiano, que además permite a los clubes del interior ser profesionales solo durante unos pocos meses al año.

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