Dejadme a este Ganso

Ganso - Clube Atlético Mineiro

A menudo, casi siempre, parece que tenemos que sentir pena por Paulo Henrique Ganso. O que él nos debe pedir perdón por algo. Que si las rodillas, que si juega muy lento, que si desaparece mucho en los partidos, que si en Europa no podría rendir… Pues oye, qué importa. Yo quiero a este Ganso. El fútbol también es esto, talento que sale a cuentagotas de un jugador que camina por el césped y no necesita correr para ser el más decisivo. ¿Que si corriera podría jugar en casi cualquier equipo del mundo? Pues sí, pero Sudamérica lo perdería. Y tanto derecho tiene Ganso a jugar como le salga de las narices como los que vemos fútbol sudamericano a disfrutar de él.

 Ganso celebrando su gol en el Monumental. Foto: GettyImages.

Paulo Henrique apareció en el mundo de la mano de Neymar. Ney tiraba bicicletas y cualquier tipo de regate, desbordaba rivales uno tras otro y marcaba goles con una facilidad similar a la de Messi o Cristiano en Europa. Tampoco es que el del Barça necesitara de mucha ayuda, pero la mayoría de sus tantos venían de ese pase desde la zurda de Ganso para el desmarque interior de Neymar. Esa jugada que tantas veces hicieron Mesut Özil y CR.

El fútbol muchas veces acelerado del astro de Mogi das Cruzes contrastaba con la calma y precisión de PH. Las expectativas sobre ambos eran enormes y mientras el primero las fue cumpliendo el segundo se fue quedando. Jugando igual, más lento incluso. Sin evolución clara. Porque la vida real no es el FIFA. Porque ser bueno en Brasil con 20 años no siempre implica ser estrella en Europa con 25.

Ganso tiene ya 26, hace cuatro que no va convocado con la selección, está en São Paulo sin ser ni relacionado con el fútbol europeo, pero cada vez que juega deja algo para ver. No es el ’10’ de la canarinha, no marcará una época en el Milan o en el Chelsea, no parece que vaya a jugar nunca la Champions League, pero a mí dejadme a este Ganso que se planta en el Monumental, toca todas las pelotas bien, hace un gol y le tira dos caños a Domingo en la misma jugada. Todo andando.

 Ganso con Domingo. Foto: GettyImages.

Foto de portada: Clube Atlético Mineiro.

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4 comments

Una delicia las pocas veces que le he podido ver jugar. Parece un jugador de otra época… de esos que cuando se habla de un fuera de serie mundial, se dice “pues Ganso era mejor…” y en cierto modo, pudiera ser. Salvando distancias, me viene a la cabeza Riquelme como un claro exponente de jugador fuera de serie que nunca llegó a ser todo lo que parecía en Europa, pero que nadie le va a discutir su grandeza. A otro nivel, superior, eso sí.

Jugar andando y marcar diferencias está al alcance de muy pocos, y este es uno de ellos. La jugada de los dos caños es para ver repetida una y otra vez sin cansarse.

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