Partido Polish Boyfriend: El responsable del retorno del gran derbi búlgaro

Stoichkov  epp group

Esa historia puede empezar en muchos sitios. En un estadio, una gasolinera, un juzgado, un torneo de lucha libre. A finales de los años 80, la era comunista llegaba a su fin en Bulgaria. Durante esos años, Grisha Ganchev estudiaba en su ciudad natal, Lovech, y competía en el equipo local de lucha libre, deporte con cierta tradición en la zona. Luego llegó el cambio político y todo explotó. De repente, todo eran nuevas oportunidades. Ganchev lo entendió y en 1991 consiguió ir a Estados Unidos a estudiar. Cuando volvió, tenía ideas y levantó un imperio en esos años de caos. Su empresa, Litex CAD, consiguió controlar la mayor parte de las gasolineras cuando fueron privatizadas. Con el paso de los años, Litex tenía más de 450 gasolineras, controlaba los puertos de entrada de gas y petróleo, oleoductos y concesionarios de coches de marcas chinas.

Aunque Ganchev no olvidó sus años como luchador. Luchaba en los negocios con corbata y luchaba fuera, pues es un enfermo de los deportes. Los practica y pone su dinero, convertido en uno de los grandes benefactores privados del deporte búlgaro. Así, ya forma parte del Comité Olímpico Búlgaro. Y en el año 2009 entró en la Junta de la Federación de Fútbol. El dinero de Litex ha permitido mejorar instalaciones o dar becas en boxeo, voleibol o la lucha libre, cómo no. Aunque los grandes éxitos llegaron con el fútbol, pues en 1996 Ganchev compró el equipo de su ciudad, Lovech, y, bautizado como Litex Lovech, lo llevó al cielo. Si antes el equipo no había ganado nada, jugando normalmente en Tercera o Segunda, con Gachev en el palco ganó la liga en 1998, 1999, 2010 y 2011. Y cuatro copas. El Litex, con su camiseta naranja, se convirtió en un invitado habitual en las competiciones europeas, superando en dos ocasiones la fase de grupos de la UEFA. Todo funcionaba, hasta el verano del 2015. Ese verano, Gachev decidió que quería otro juguete: el CSKA de Sofía.

Imagen cotidiana en un punto indefinido de Bulgaria. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Imagen cotidiana tomada en un punto indefinido de Bulgaria. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

El CSKA Sofía, el club con más títulos de la Liga búlgara, perdió la categoría en los despachos precisamente en 2015. Por culpa de las deudas, la capital se quedó sin su derbi eterno: el Levski-CSKA.  El CSKA debía 15 millones de euros, 6,5 de ellos a la hacienda búlgara. Los propietarios no pudieron afrontar estas deudas y la Federación mandó al CSKA al pozo de la Tercera División, llamada “V AGF”. La Federación llegó a debatir si debía modificar la estructura del fútbol búlgaro para poder crear más grupos de Segunda y acomodar al CSKA en esta categoría, aunque esta opción no prosperó, pues el CSKA solamente podía jugar en un torneo amateur. Fue un drama. Y una ocasión para Grisha Ganchev, quien anunció que compraba el club con el apoyo de otro empresario, Yuliyan Indzhov y el gran héroe del club del ejército, Hristo Stoichkov, propietario del 20% del club. Con su dinero, el CSKA armó un buen equipo, ascendió y se convirtió en el primer club de Tercera en ganar la Copa, derrotando al Montana por 1-0 en la final. Ganchev había contratado como Director Deportivo a Plamen Markov y como entrenador a Hristo Yanev, otras leyendas del CSKA, y con habilidad devolvió al CSKA a Europa y a Primera División en menos de 12 meses. El retorno a Europa lo consiguió gracias a la Copa. Y el retorno a Primera, gracias a una argucia legal. En mayo de 2016, el CSKA ocupó la plaza del Litex Lovech en Primera con un cambio de nombres en la licencia. O sea, ascendió a Segunda en los terrenos de juego y a Primera en los despachos.

Y eso nos lleva al otro punto interesante. ¿Qué sucedió con el Litex, campeón de cuatro ligas? Si Ganchev quería comprar el CSKA, debía vender el Litex. No podía ser propietario de los dos equipos. Así, cedió el Litex a una empresa menor liderada por su propio hijo. Aunque algo no salió bien: en un partido con el Levski, el exjugador del club Stoycho Stoilov, hombre de confianza de la familia Ganchev que ejercía de presidente, consideró que los colegiados iban en contra de su equipo y ordenó a los jugadores abandonar el césped. Stoilov, que llegó a ser internacional búlgaro, es otro tipo particular, pues cuando aún jugaba se peleó con un militar después de un accidente de tráfico… acabando en el hospital con unas lesiones que terminaron con su carrera. Y enviaron al militar a la cárcel. Los Ganchev le dieron entonces un cargo en el club, hasta que perdió los papeles ese día, provocando una sanción severa de la liga: decretaron el descenso del Litex. Y fue aquí cuando Grisha Ganchev demostró ser el más listo: pidió que el CSKA usara la licencia del Litex y así consiguió que el club capitalino subiera a Primera directamente. El Litex, pues, fue enviado a Tercera, y no a Segunda. Aunque lidera la tabla, ascenderá y se ha metido en semifinales de copa después de eliminar a dos clubes de Primera, el Slavia de Sofía y el Cherno More. En semis le ha tocado perder con el favorito, el Ludogorets, cerrando la posibilidad de que la copa la ganen dos años consecutivos dos clubes de Tercera controlados por la misma familia, los Ganchev.

Sábado 29 de abril, 16:00h, Levski-CSKA Sofía

El retorno a Primera del CSKA no ha sido fácil. Yanev dimitió y el segundo entrenador, Edward Iordanescu, el hijo del legendario seleccionador Anghel Iordanescu, fue despedido antes de Navidad. El tercer entrenador, Stamen Belchev, ha mejorado los resultados y ahora el CSKA lucha por la segunda posición con su eterno enemigo, el Levski. La liga la ganará, cómo no, el equipo más fiable estas últimas temporadas, el Ludogorets.

Sea como sea, este fin de semana se juega el gran derbi CSKA-Levski. Y el Levski, camino de acumular 10 años sin ganar la liga, observa con pánico cómo el CSKA le disputa el subcampeonato. Si en 2015 se mofaron de su eterno rival, ahora han visto cómo han ganado una copa y ellos no. Y ya han vuelto fuertes a Primera gracias a ese tipo que prefirió los estudios a su carrera como luchador. Acertó.

Foto de portada: epp group bajo licencia Creative Commons 2.0.

Related posts

1 comments

Espectacular trabajo, Toni. Muchas gracias. Es curioso cómo si eliminamos los nombres propios (equipos, personajes, ciudades…) seguro que adivinaríamos que todo tiene lugar en algún punto de la Europa del este. Inconfundible regusto. Un placer leer el partido Polish Boyfriend una vez más 😉

Deja un comentario

*