Partido Polish Boyfriend: Dos equipos expulsados de su ciudad

Anorthosis y Panathinaikos se enfrentaron en la Champions League 2008-09 (Foto: George M. Groutas)

Esta es una historia de mapas. Pocos estados europeos viven prisioneros de los mapas. Chipre, sí. El único país del mundo con el mapa de su territorio en la bandera, de alguna forma, miente. Miente porque el mapa de la bandera muestra toda la isla, como si fuera un solo estado. Pero en realidad la isla es un rompecabezas. Y el llamado estado chipriota no controla toda esta isla repleta de fronteras por todos sitios.

Es una historia de mapas y de cómo, de repente, tu casa queda al otro lado de una frontera que aparece un día provocada por la violencia. Este fin de semana el Anorthosis de Famagusta y el Ethnikos Achna juegan un derbi poco famoso, con poca importancia en la tabla y con un denominador común: ni el Anorthosis juega en Famagusta ni el Ethnikos juega en Achna. Vamos paso a paso, es complejo.

La mayor parte de la población de Chipre, como contamos en otras ocasiones, es griega. Se calcula que el 70% de los habitantes, más o menos. Y tenemos un 30% de turcos. Históricamente, esta isla, bien situada en medio de rutas marinas, pasó de mano en mano de conquistadores: griegos, fenicios, romanos, venecianos, otomanos y, finalmente, británicos. En los años 50 los británicos mandaban mientras sufrían el terrorismo de los nacionalistas griegos de Chipre. ¿Pedían ser independientes? No, para nada. Pedían unir la isla de Chipre con el estado griego, lo que los griegos definen como “enosis”. En 1959, el 90% de los votantes en un referéndum lo hacían a favor de esta unión con Grecia, por ejemplo. Pero como la isla tenía un 30% de la población turca a la que no le hacía ninguna gracia pasar a ser ciudadanos griegos, la Comunidad Internacional optó por crear este estado para intentar tener a todos contentos. Y, lógicamente, nadie acabó satisfecho. Así nació Chipre. Además, los británicos no cedieron la isla entera. Se quedaron, con el apoyo de la comunidad internacional, dos enclaves para ellos: los territorios de Akrotili y Dhekelia, enclaves con bases militares controlados por un administrador militar nombrado por la Corona. O sea, los griegos de Chipre pedían formar parte de Grecia y se encontraron con un estado independiente compartido con los turcos, y diezmado, pues casi el 10% del territorio se lo quedaron los británicos.

La bandera de Chipre, con la silueta de la isla (Foto: e r j k p r u n c z y k)
La bandera de Chipre, con la silueta de la isla (Foto: e r j k p r u n c z y k)

El nuevo estado chipriota era un despropósito. Los militares griegos y turcos, desde Atenas o Ankara, ayudaban a los griegos o turcos de la isla. Después de 14 años de violencia entre las comunidades, en 1974 el ejército otomano aprovechó como excusa un golpe de estado de militares nacionalistas griegos contra el presidente legítimo, el arzobispo Makarios, para invadir la mitad noreste de la isla. En Atenas ya mandaban los militares después de otro golpe de estado, por lo que muchos turcos tenían miedo de ver cómo se unía por decreto a Chipre con Grecia. Turquía movió pieza para defender a los turcos de Chipre y el resultado fue una guerra corta y cruel que dividió la isla en dos. Millares de griegos abandonaron como pudieron el norte de la isla. Millares de turcos, el sur. En medio de las dos zonas se levantó un muro que se ha empezado a desmantelar en los últimos años y que aún se puede ver en algunas partes.

O sea, la bandera de Chipre muestra el mapa de la isla sin mostrar las fronteras físicas que encontramos: en el noreste encontramos un estado para unos 210.000 ciudadanos turcos, estado reconocido sólo por Turquía. Al suroeste, el estado de 700.000 habitantes griegos que goza del reconocimiento internacional. Y entre las dos tierras, una zona controlada por cascos azules de países como Hungría, Eslovaquia, Argentina o Chile. Y además, los enclaves británicos de Akrotili y Dhekelia.

Mapa de la isla de Chipre. Autoría: Golbez, bajo licencia Creative Commons 3.0.
Mapa de la isla de Chipre, por distritos. Autoría: Golbez, bajo licencia Creative Commons 3.0.

La guerra de 1974 provocó que los griegos que vivían en las zonas que pasaron a ser controladas por los turcos se escaparan al sur. Y los turcos del sur escaparon al norte. Las ciudades que antes estaban mezcladas quedaron simplificadas. Mucha gente dejó atrás la casa, la escuela, los recuerdos o amigos de otra religión con los que no tenían problemas. También se dejaron atrás estadios de fútbol, como el del Anorthosis, club fundado en 1911 en la ciudad de Famagusta. En griego, Anorthosis quiere decir “rectificación”. Políticamente hablando, “rectificación” era lo más cercano a “unión”. Pedir “rectificar” en 1911 era pedir unir la isla con el estado griego y expulsar los británicos. El Anorthosis, pues, es un club muy politizado y el equipo de fútbol en sus orígenes sólo era una sección de una asociación cultural, musical y deportiva fundada por intelectuales griegos. La Asociación Anorthosis daba clases de música, tenía una gran biblioteca, recuperaba tradiciones y la lengua helena y tenía equipos deportivos. Y también era sede de reuniones un poco subidas de tono. De hecho, los británicos más de una vez encontraron armas en la sede del club y, por lo tanto, más de una vez el Anorthosis fue prohibido en 1931, en 1952 y en 1955. Y por el camino, el equipo de fútbol ganaba ligas, porque Chipre tenía liga desde los años 30. Cuando en 1960 nació finalmente el estado de Chipre, el Anorthosis, conocido ya entonces como la gran dama (“Megali Kiria”), era uno de los clubes populares de la isla por su alta identificación con el nacionalismo griego. Pero con la guerra de 1974, los turcos invadieron Famagusta porque era un puerto estratégico. Entonces la ciudad tenía unos 39.000 habitantes de los cuales unos 26.500 eran griegos. Sin embargo, la ciudad ha quedado en manos de los turcos y estos 26.500 habitantes tuvieron que dejar sus hogares convirtiéndose en refugiados. Entre sus pertenencias, se llevaron al Anorthosis. El club renacería ese mismo año en la ciudad de Larnaca, donde aún hoy tiene las oficinas, el estadio y una masa social formada mayoritariamente por estos desplazados de Famagusta y sus descendientes.

Anorthosis-Ethnikos Achna, domingo 19 de febrero a las 17:00h

No fue el único caso. El Ethnikos de Achnas sufrió lo mismo. Era otro club politizado, aunque menos, pues Achna, cerca de Famagusta, es más pequeña. Los colores del club son los de la bandera griega. Y en su escudo, el mapa de Grecia con Chipre incorporado. Decíamos que era una historia de mapas. Pocos clubes juegan en Europa con el mapa de otro estado en su escudo, ¿verdad? Pues bien, Achna también fue ocupada por los turcos en 1974 y los vecinos escaparon a un bosque a cinco kilómetros, donde estaban protegidos, pues se habían metido dentro de los territorios controlados por los británicos que citamos antes. Ese mismo 1974, los habitantes, después de meses en un bosque, empezaron la construcción de Dasaki Achnas, donde viven ahora y donde juega el club. En solamente 15 kilómetros, de norte a sur, uno pasa por Achnas, dentro de la República Turca del Norte de Chipre, entra en la zona de protección de los cascos azules, llega a Dasaki Achnas, controlado por el gobierno de Chipre, y antes de llegar a la costa entra en la base británica de Dhekelia. Tres controles en 15 kilómetros para conocer cuatro zonas diferentes.

El club, siempre modesto, ha conseguido jugar en Primera en los últimos años y saca pecho afirmando que es la única institución de Chipre campeona de un torneo de la UEFA: una Intertoto, en 2006, cuando hasta 11 equipos diferentes se proclamaron campeones el mismo año. Además, en 2002 jugaron su única final de copa… contra Anorthosis. Perdieron 1-0.

Este fin de semana, dos clubes que no juegan en la ciudad de su fundación se batirán en duelo otra vez en un partido cargado de simbolismo. Cuando Anorthosis y Etnikos nacieron, reivindicaron poder formar parte de Grecia. Ahora también reivindican que la isla de Chipre vuelva a ser una unidad política, pues eso les permitiría volver a sus viejas casas. Sería un caso complejo. En esas ciudades ahora viven turcos que llevan años allí y muchos de los socios de estos clubes ya han nacido en Larnaca o Dasaki Achnas. La historia avanza en espera del próximo cambio de mapa.

Foto de portada: George M. Groutas.

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6 comments

Una semana más una delicia tu artículo Toni. Sería muy interesante que recopilases todas estas publicaciones en un libro.

Me encantó, particularmente, la última frase, “La historia avanza en espera del próximo cambio de mapa”.

Consideremos a Kosovo como lo que sea (país, Estado semireconocido, etc) su bandera también tiene un mapa dentro. Por lo demás, esta es para mi la mejor sección de MI, siempre se aprende algo.

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