Un cuento danés

Hobro Foto:gunnsteinlye

Jonas Dal Andersen tiene 38 años y es uno de los hombres de moda del fútbol danés. En los apenas 18 meses que lleva entrenando al Hobro IK ya es posiblemente el mejor técnico de la historia del club. Llegó en febrero de 2013, ascendió al equipo por primera vez a Primera en primavera de 2014 y en las primeras jornadas de la nueva temporada lo ha colocado en la zona alta de la Superliga danesa. Su éxito resulta incluso más sorprendente si tenemos en cuenta que antes sólo había dirigido al Ikast, uno de los múltiples clubes satélite del Midtjylland, quizás la institución que mejor trabaja el fútbol base en Dinamarca.

Así pues, el Hobro es una de las revelaciones del fútbol del norte del continente. Al fin y al cabo, se trata de un club que representa a un municipio de 11.736 habitantes que jamás había competido en primera división. Es el punto final (o inicial según se mire) del fiordo Mariager, el más largo del país danés y se encuentra en un punto intermedio entre Aalborg, Viborg y Randers, tres de las ciudades más grandes de la mitad superior de la península de Jutlandia. A nivel deportivo, el jugador de balonmano Knudsen o los medallistas olímpicos Michael Faerk Christensen (2008, ciclismo en pista) y Fie Udby Erichsen (2012, remo) son las personalidades más destacadas. Nada relacionado con el fútbol.

Hobro Foto:gunnsteinlye

Puerto de Hobro. Foto: gunnsteinlye.

De hecho, los problemas económicos del Hobro amenazaron el futuro de la entidad en la década de los 70, cuando era un club más entre los muchos equipos modestos del balompié danés. No obstante, la ayuda del ayuntamiento del municipio y el cambio de directiva mantuvieron con vida al Hobro, lo que ahuyentó los fantasmas de la desaparición. Siempre en divisiones menores, nunca demasiado cerca de primera, el Hobro vivía con la única esperanza de sorprender en alguna ocasión en la Copa nacional. Hasta esta última década, cuando todo ha cambiado a altísima velocidad. En la temporada 2004-05, este club militaba en el cuarto escalón del fútbol danés. Entonces se ganó subir a Tercera, donde se mantuvo durante cinco años hasta que ascendió de nuevo en 2010. Y cuatro temporadas después Dal Andersen lideró el asalto a la primera categoría del fútbol nacional. Por el camino ascendente, sin prisa pero sin pausa, el futbolista más destacado que ha pasado por este equipo quizás sea el delantero internacional con Dinamarca en categorías inferiores pero nacido en Chile Danilo Arrieta, ex del Valencia B, Eldense y Orihuela. Compite con Mads Laudrup, más famoso por su padre que por sus logros deportivos. Sobre todo si tenemos en cuenta que pasó sin pena ni gloria por el Hobro ya con 23 años, cuando ya se veía que no iba a seguir los pasos de su progenitor.

La progresión del Hobro ha sido fulgurante: tres ascensos en nueve años.

Tras ocho partidos de la liga danesa, el Hobro ocupa la cuarta plaza, por delante de Kobenhavn, Brondby y Aalborg, vigente campeón. Este club recién ascendido todavía se mantiene a tres puntos del liderato, que ostenta el Midtjylland, en una competición cuyos integrantes últimamente necesitan muchas jornadas para distanciarse entre ellos. Hasta ahora sólo ha perdido en la segunda fecha, contra el Randers, el equipo de la ciudad más cercana con representación en primera. Resultaría muy sorprendente que el Hobro finalizara la campaña en posiciones europeas (TOP3), pero su notable arranque de temporada le permitirá enfocar los próximos meses con mayor tranquilidad que la de aquellos clubes que tardan en sumar las primeras victorias. Aun así, no todo son buenas noticias porque el pasado miércoles cayó en la Copa ante el AGF Aarhus de segunda división. Sin embargo, los goles de Hvilsom (6) han sido determinantes para que la andadura en la Superliga haya empezado con buen pie. Su caso es especialmente llamativo porque Hvilsom logró anotar 11 tantos en Segunda y va camino de mejorar sus cifras. Con 22 años es uno de los futbolistas más exportables de la entidad. Más todavía si lleva el sello de la cantera del Midtjylland, una de las mejores del estado.

Aunque también es reseñable la figura de Martin Thomsen, nacido en Hobro pese a haber desarrollado casi toda su carrera en su ciudad de origen. Debutó con el Hobro en 2001, pero a los 19 años captó la atención del Viborg, club de mayor historia y repercusión. Sin embargo, allí no jugó demasiado y acabó firmando por el modesto Skive, un equipo de un pequeño municipio de 20.000 habitantes situado a unos 50 kilómetros de su querida Hobro. Allí jugó hasta enero de 2013, cuando regresó a su ciudad natal y se convirtió en uno de los héroes locales, pues anotó 10 goles en la temporada del ascenso. Este año ya ha colaborado con varios tantos (4), algunos de ellos de bella factura. Aunque más representativo es el caso del capitán Mads Justesen, central del Hobro y también nacido en el mismo municipio. Justesen milita en el club desde 2004, por lo que ha vivido los mejores años de la entidad desde dentro, progresando a medida que el club escalaba categorías. Pero además de dedicarse al fútbol es profesor de educación física y ciencias sociales en el instituto Mariagerfjord. Con más de 282 partidos con el Hobro a sus espaldas, suyo fue el gol que certificó el ascenso en el campo del Bronshoj, en la penúltima jornada de la Segunda división danesa. Unas horas más tarde tenía que estar en el gimnasio del colegio a las nueve de la mañana. Aunque desde la promoción ha reducido su jornada laboral a la mitad. El de Justesen tampoco es un caso único. De los 22 futbolistas que formaban la plantilla a medidados de julio, 14 compaginaban la práctica del fútbol con los estudios o un segundo trabajo.

“No sólo debo rendir en el campo, también debo rendir al menos al mismo nivel en la clase. Soy un profesor de instituto antes que futbolista y esto es de lo que trabajaré durante el resto de mi vida”, Mads Justesen, capitán del Hobro IK.

Al fin y al cabo, el Hobro es un club muy familiar, de un municipio muy pequeño y que en su página web incluso facilita el teléfono de contacto del presidente Steen Juulsgaard. Su estadio, el DS Arena, tiene capacidad para 7.500 espectadores, pero ni siquiera llega a los 500 asientos cubiertos, uno de los motivos por el que pronto deberá ser renovado pese a tratarse de una instalación bastante moderna. Basta echar un vistazo a cualquier resumen de alguno de los partidos disputados como local para darse cuenta de sus dimensiones. Aunque también es cierto que su aspecto ha mejorado respecto al año anterior. No obstante, para que la experiencia en Primera no sea fugaz, para mantener el proyecto en lo más alto del fútbol danés, la entidad pretende desarrollar el fútbol base del club, construyendo una estructura más fuerte que capte el talento del área de Mariagerfjord a partir del año 2016. La idea es formar una base sólida que empiece a competir en las distintas categorías inferiores de Dinamarca y que a largo plazo se convierta en el sustento del Hobro. Un ejemplo es su filial, que por cuarta temporada milita en la cuarta división danesa. Todo suma para estabilizar la entidad en primera tras una progresión fulgurante.

Paseo por las instalaciones del estadio del Hobro en julio de 2013. Vídeo del canal oficial del club en Youtube.

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