El largo camino del Hamilton Academical

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En 1938, el asedio de Madrid ocupaba titulares en la prensa escocesa. Glasgow, ciudad obrera, vivía acalorados debates sobre la Guerra Civil española. Muchos chicos de la ciudad se unieron a las Brigadas Internacionales; otros se peleaban en las calles con los simpatizantes de Franco. En 1938, los nombres de Mussolini, Hitler y Franco ocupaban los titulares de la prensa escocesa. Así que los deportes estaban escondidos en las páginas de los periódicos. En 1938, el Hamilton Academical ganó en Celtic Park. Un hincha del Celtic que por las redes sociales recuerda la historia de su club encontró este dato: en 1938, el Hamilton ganó en Celtic Park y los periódicos, que seguían la guerra civil española en primera página, escribieron que fue un resultado justo. Ese era el último triunfo del Hamilton Academical en Celtic Park. Hasta este 2014.

Celtic v FC BarcelonaUEFA Champions League El Hamilton tomó Celtic Park. Foto: Focus Images Ltd.

El Hamilton, conocido como los ‘accies’, ha ganado en Celtic Park 76 años después. Ganó 0-1 y dejó tocado al entrenador del Celtic, el noruego Ronny Deila. El Celtic se encuentra a seis puntos del liderato, aunque tenga pendiente un partido. Ha perdido dos partidos de liga y no encuentra la calma. El equipo no funciona y Deila intenta dar personalidad a un equipo que necesita ganar los títulos locales como sea, pues sin el Rangers es el gran favorito. Si los últimos años con Neil Lennon se paseó, esta temporada no arranca: fue humillado en la previa de la Champions, se metió en fase de grupos de la Europa League lleno de magulladuras y en la liga no funciona. El consuelo es que empezó la fase de grupos de la Europa League con cierta dignidad.

El Celtic atrae los titulares porque es el gigante herido. Pero el Hamilton se ha situado en la primera posición de la tabla cuando el presidente afirma una y otra vez que el objetivo del club es “no bajar”. Aunque después de ganar en Celtic Park admite que quizás “podemos soñar con acabar entre los seis primeros, cosa que sería una locura”. En Escocia, una liga de 12 equipos, los seis primeros y los seis últimos se separan para jugar la última rueda de la competición. Una división que tiene su valor simbólico. Si un grande como el Aberdeen acaba en la octava posición, es humillante. Si un pequeño se mete sexto, se siente mayor.

El Hamilton no es ningún desconocido. Es uno de los equipos más antiguos de Escocia, con muchos años en Primera y un palmarés vacío de grandes trofeos. Los que ganó, son amateurs o regionales. Hamilton, no muy lejos de Glasgow, al sur, se sorprende con los resultados de este club, el primero que apostó por césped artificial en la liga escocesa. El Hamilton es uno más de esos clubes históricos con una pequeña hinchada fiel. Esta temporada, por ejemplo, ha llegado a los 1.000 abonos de temporada. Como visitante mueve unos 200 hinchas y en casa pueden jugar delante de 5.000 personas. Su presupuesto es uno de los dos más pequeños de la categoría. Su camino viene de lejos, aunque las claves del éxito se encuentran en los últimos 20 años, cuando después de una fuerte crisis se apostó por una filosofía diferente.

El Hamilton lidera la liga y, de repente, puede ir por el mundo con la cabeza alta. Las últimas temporadas el club ha apostado por la juventud y la estabilidad económica. Cuando consiguió el anterior ascenso, la directiva afirmó sin tapujos que “seguramente bajaremos”. Y bajaron. Este año, el discurso era “intentar no bajar”. Y van líderes.

El Hamilton camina con paso firme liderado por un jugador-entrenador, Alex Neil. A sus órdenes, un grupo de jóvenes formados en el club, algunos cedidos y unos pocos veteranos como el capitán Martin Canning, Dougie Imrie y el delantero de Trinidad Jason Scotland, caribeño que encontró una segunda casa en la tierra de su apellido. El vicepresidente Ronnie MacDonald, un hombre que antes ocupó la presidencia del club, afirmaba esta semana que: “nuestra prioridad es dar una oportunidad a los chicos escoceses. Tenemos poco presupuesto y la prioridad es facilitar a los jóvenes entrenar. Cuidar las instalaciones, los entrenadores y los cazadores de talentos. Al entrenador no le pedimos que el equipo ascienda o no descienda. Le pedimos que cuide los chicos, que les dé una oportunidad. Si los jugadores se quieren ir, se van. Si quieren jugar con nosotros, no les podemos pagar un buen sueldo”. El director de la academia del club, Frankie McAvoy, que se declara admirador de entrenadores como Guardiola y Del Bosque, insiste que se debe cuidar los jóvenes. Le gusta cuidar la técnica de los jugadores, apuesta por un 4-3-3 en los equipos y saca pecho viendo cómo en categorías inferiores, jugadores del Hamilton debutan con la selección, como el lateral Stephen Hendrie. Aunque muchos se marchan al Celtic o el Rangers, la filosofía del club es la misma: “No se trata de ganar dinero o copas, se trata de ser el club de la comunidad”, dice MacDonald.

Ipswich Town v Barnsley Sky Bet Championship Jason Scotland jugó en la Premier League con el Wigan Athletic. Foto: Focus Images Ltd.

“Nuestra prioridad es dar una oportunidad a los chicos escoceses. Tenemos poco presupuesto y la prioridad es facilitar a los jóvenes entrenar”, Ronnie MacDonald, vicepresidente del Hamilton Academical.

La plantilla está llena de chicos de menos de 20 años como Michael Devlin, Ziggy Gordon o Darren Lyon. Y Stephen Hendrie, con 19 años, ya acumula 100 partidos con la camiseta de los ‘accies’. Entre los extranjeros, el español Jesús García Tena, un defensa que jugó en Italia. En el partido contra el Celtic, ocho jugadores tenían menos de 24 años y cinco de ellos eran formados en el club. Ziggy Gordon, Andy Ryan, Craig Watson, Greg Docherty y Ryan Finnie llegaron a la entidad con 10 años; y aún juegan en el club.

Neil ha entrenado a muchos de estos chicos en los equipos sub-17 y sub-19. Los conoce y los cuida. Nacido no muy lejos, en Bellshill (la ciudad de los Teengae Fanclub), Neil jugó en Inglaterra con el Barnsley y el Mansfield Town, pero se quedó sin equipo en 2005, con 24 años. Le llegó la oferta del Hamilton y pensó que volver a Escocia, a un club así de pequeño, era un fracaso. Aunque como no tenía nada más, aceptó. Neil jugaba en el primer equipo y le ofrecieron entrenar al equipo sub-15. Aceptó. Pocos años después, el Hamilton ascendió a Primera con Neil jugando codo con codo con algunos chicos que había entrenado. En abril del 2013, le ofrecieron el cargo de entrenador del primer equipo, cargo que mantiene aunque siga jugando.

Jugadores como James McCarthy (Everton) y James McArthur (Crystal Palace) han salido del Hamilton y con el dinero ingresado, se ha reforzado el fútbol base. El Hamilton insiste en ser un club de “la comunidad”, fomentando las actividades en la ciudad y reclutando los chicos de los barrios. La directiva no quiere gastar dinero, no se fichan jugadores con sueldos caros y se cuida con esmero el fútbol base.

Con esta filosofía, el Hamilton ascendió el año pasado de una forma sorprendente. Ganó un play-off que le dio derecho a jugar la promoción contra el Hibernian de Primera. Perdió la ida en casa, ganó el partido de vuelta en Easter Road y en los penaltis, se cargó a uno de los equipos más grandes de Escocia. Esta temporada, liderato, triunfo en Celtic Park y victoria en el derbi de Lanarkshire contra el Motherwell por 4-0. Su victoria más clara en un derbi desde 1935, cuando los ‘accies’ ganaron por 6-1.

De momento, todos en el club afirman que el objetivo es el mismo: no descender. Y los hinchas del club levitan por las calles, con una sonrisa de oreja a oreja.

Foto de portada: SteHLiverpool.

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1 comments

¡Qué buen post Toni! Una vez más me deleito con tus historias, tan necesitadas en la prensa actual en la que se da mas importancia al comportamiento excéntrico de las estrellas del futbol que a los logros históricos de clubes modestos. Un placer leerte desde las tierras lejanas de sudamérica.

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