El Rangers se quema en el infierno

Ibrox Rangers Focus

En medio del césped de Ibrox Park, una especie de escenario orientado hacía un banderín de córner cubierto con una mesa. La mesa estaba destinada a los responsables de la directiva del Glasgow Rangers. A las dos gradas que daban al escenario iban llegando socios y accionistas del club. Cuando han llegado los directivos, han empezado los insultos.

El Glasgow Rangers, el club con más títulos de Escocia, sufre de nuevo. Hace poco más de dos años la entidad sufrió una bancarrota después de una mala gestión y meses de pugnas en los tribunales. Se llegó a informar de deudas de más de 100 millones de libras. Los hinchas asistían desesperados al proceso de desguace de la entidad. En los juzgados y en los periódicos se filtraba cómo se había malgastado el dinero en tiempos de opulencia. En tiempos de crisis, el Rangers se hundió. Y un juez ordenó la liquidación de la empresa después de la falta de acuerdo entre el club y los bancos que habían dado créditos impagados.

Ibrox Rangers FocusRangers F.C. Foto: Focus Images Ltd.

Por eso los rivales del Rangers consideran que su viejo enemigo falleció y esta nueva sociedad no es el mismo club de antes. De forma despectiva, los llaman ‘zombies’ por ser muertos vivientes o “Sevco”, pues Sevco es el nombre en los registros de la sociedad del empresario Charles Green que en 2012 compró los derechos, escudo y símbolos del club difunto. El nuevo club, con la ropa del anterior equipo, pidió poder seguir en Primera División. De los 12 clubes, 10 votaron en contra. El Kilmarnock votó en blanco. Y el Rangers, cómo no, votó que sí. Así pues, el nuevo Rangers empezó de nuevo en la cuarta división escocesa, bautizado como “The Rangers Football Club FC Plc”. Un nuevo club con los mismos hinchas. Algún jugador se quedó. También el entrenador, Ally McCoist, una auténtica leyenda por sus goles en los años 80 y 90.

McCoist ha dejado su cargo como entrenador esta semana. Ha llegado a un acuerdo con el club y su ayudante, Kenny McDowall, asume el puesto. McCoist, en su momento un nombre relacionado con el glorioso pasado de la entidad, había perdido la confianza de sus hinchas. Ya en la última temporada en Primera, su Rangers llegó a perder el liderato cuando le sacaba 15 puntos al Celtic en enero. En mayo, el Celtic ganó la liga con 20 puntos de diferencia. Una humillación. McCoist se quedó después de la bancarrota pese a su mala relación con Charles Green, quien definió su equipo como “el peor Rangers de la historia”.

Esta temporada el club juega en la segunda escocesa después de los cómodos ascensos de cuarta a tercera y de tercera a segunda. Aunque este curso las cosas se han complicado por la presencia de equipos más duros. El Rangers ha perdido 4 partidos de liga de 17. El líder, el Hearts, le saca 9 puntos con un partido menos. En la segunda escocesa, sólo el primero sube de forma directa, con el segundo, el tercero y el cuarto jugando un play-off. El ganador del play-off juega con el 11º clasificado de primera en una promoción. Así pues, el ascenso este año será más complicado y muchos ya hablan de que la liga escocesa se ampliaría a 14 clubes si es necesario, aunque la Federación lo niega.

Sea como sea, McCoist se marcha después de las derrotas contra Hearts, Hibernian o Queen of the South en liga. Además, durante estos últimos tres años el Rangers no ha conseguido ganar ni una copa. Y eso que ha jugado tres: la Copa, la Copa de la liga y la Challenge Cup. Esta última es una copa que juegan sólo los equipos de cuarta, tercera y segunda. El viejo Rangers nunca la jugó, pero el nuevo la ha perdido. El año pasado en la final contra Raith Rovers y este año en semifinales contra el modesto Alloa Athletic, que remontó un 0-2. Fue humillante, ya que el Rangers paga sueldos de Primera y tiene una plantilla de Primera.

La no consecución de títulos coperos ha cerrado la puerta al Rangers de las competiciones europeas. Y ha dejado sin beneficios a una nueva entidad mal gestionada. El nuevo Rangers imita los errores del anterior, con la segunda plantilla mejor pagada de Escocia. En 20 meses, la directiva ya ha recortado salarios en 2 ocasiones, puesto que el club debe casi 10 millones de euros sólo este año.

Los directivos han admitido que buscan esta cantidad de dinero como sea mientras mantienen reuniones con el propietario del Newcastle, Mike Ashley.  El futuro del club no está nada claro y la reunión de esta semana en Ibrox acabó con policías expulsando a aficionados que insultaban a los directivos. El presidente David Somers se encaró con ellos, con frases como “cuando seas presidente, hazlo mejor si puedes” o “no soy ni un cobarde ni un perro”. Mejor trato recibió Derek Llambias, nuevo director ejecutivo del club , considerado hombre de confianza de Mike Ashley.

Swansea City v Newcastle United Barclays Premier LeagueMike Ashley. Foto: Focus Images Ltd.

En el Rangers todo es un misterio. Nadie sabe qué socios tiene Somers y en qué consiste el papel de Ashley, propietario del 9% del Rangers. El empresario inglés tiene un pacto con la Federación escocesa según el cual no puede comprar más del 10% del Rangers. La Federación le exigió firmar ese acuerdo ya que las normas no permiten que un hombre controle 2 equipos profesionales británicos y Ashley ya controla el Newcastle. Pero la Federación investiga ahora si Ashley ha roto el pacto a través de empresas fantasmas y acciones como dar un préstamo de su bolsillo al club escocés de 3 millones de libras, ya que la entidad necesita recursos como sea. El Rangers mantiene conversaciones con la Federación e intenta evitar otro caso judicial relacionado con Ashley, un hombre que en 2012, por ejemplo, compró por 1 libra los derechos comerciales que permiten poner el nombre de una empresa al estadio de Ibrox. Sí, 1 libra. Menos de 2 euros. Ahora, afirma que cederá estos derechos al club, que no descarta bautizar Ibrox con un nombre comercial y recibir así dinero.

El Rangers pierde ahora unos 2,5 millones mensuales, aunque no debe ni una libra a los bancos. Además, ha visto como la media de espectadores se hunde. Ahora es de unos 26.000 hinchas, cuando en los años anteriores fue de 38.000. El club busca dinero dónde sea y confía en conseguir el soñado ascenso a Primera. Los hinchas, cansados, han dejado de ir al campo y, en la asamblea, votaron en contra a una medida que pedía una ampliación de capital de 8 millones que hubiera permitido la llegada de nuevos inversores.

Todo puede suceder ahora mismo con el Rangers. El club se quema en el infierno.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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