Una cosa parecida al Old Firm

Commons Focus Celtic

Scott Brown esperó hasta el último segundo del partido. Minuto 93, salida de balón del Rangers y Brown decide cerrar el derbi a su manera. Ian Black, con el que se peleó todo el partido, controló la pelota y Brown lo atropelló sin pensar en la pelota. Se lo llevó por delante y rápidamente fue rodeado de jugadores del Rangers sedientos de sangre. El colegiado lo amonestó y Brown recibió la amonestación con satisfacción, con sonrisa burlona. Y, rápidamente, señaló el marcador de Hampden Park: 2-0.

En el último segundo, Brown jugó duro, como siempre hacía en los viejos ‘Old Firm’ y revivió, por unos segundos, el espíritu de la rivalidad entre el Celtic y el Rangers. Partidos duros, peleados, con discusiones, faltes al límite y normalmente, con poco fútbol. Hampden Park era escenario del primer ‘Old Firm’ en casi tres años, aunque lo que vimos fue algo parecido a lo que solía ser ese partido. Una versión descafeinada, una mala imitación. Sobre el patatal de Hampden Park (el estado del césped era una vergüenza), trotó un equipo que se supone el Rangers. Un equipo sin alma, que no generó ni una ocasión clara de gol y por momentos pareció más preocupado por evitar una goleada que por dar una alegría a su hinchada, que fiel, ocupó la mitad del estadio.

“Fue una versión descafeinada del Old Firm, una mala imitación”.

La escenografía fue la de los viejos tiempos. La combinación de los colores verde y blanco en una camiseta, y el azul de la otra es maravillosa. Esos cánticos, esos escenarios de siempre. Los insultos y las mofas. Era el escenario de siempre, aunque no era lo mismo. No fue un partido igualado, no fue un parte tenso y una hinchada llegaba casi derrotada al estadio. El Rangers sabía que si ganaba, se podría mofar durante décadas del Celtic. Pero el Celtic ganó y lo que parecía un sacrificio, lo fue. La fiesta del Celtic fue total.

No, esto no fue un Old Firm. El Celtic lo ganó con una superioridad insultante. Marcó dos goles y se defendió en el segundo tiempo con la misma facilidad con la que un boxeador profesional se defendería de un amateur, sin sufrir. El mérito del Rangers fue evitar la goleada. No fue un Old Firm pues no tenía la esencia de los viejos Old Firm. Antes, las dos hinchadas llegaban orgullosas al estadio. Ahora, la hinchada del Rangers no puede molestar a los rivales. Su club sufrió una bancarrota, se refundó en cuarta división en 2012 y ocupa la segunda posición en la segunda división. Pierde dinero, su media de asistencia al estadio baja y despidió a su entrenador McCoist. A la hinchada del Rangers, hoy, sólo le quedó intentar molestar a los del Celtic con viejas armas, tan previsibles que no duelen: cantar el himno británico. Los del Celtic contestaron como siempre, con el himno irlandés. Previsible. Pero la hinchada del Celtic tenía las de ganar: se pasó todo el partido cantando que ese equipo vestido de azul no era el Rangers. Era el ‘Sevco’, nombre de la empresa que compró los derechos del Rangers en 2012. La otra forma de pinchar al rival fue llamarlos ‘zombies’, por ser muertos que han vuelto de la tumba. En la grada también ganó el Celtic.

Celtic-RangersAlineaciones del Celtic-Rangers (Foto: sharemytactics)

Ronny Deila, el entrenador noruego que firmó uno de los inicios de temporada más vergonzosos del Celtic en décadas, poco a poco se siente más tranquilo. Así se pasó todo el segundo tiempo, en su banquillo, como si fuera un amistoso. Su Celtic ha ganado 15 de los últimos 17 partidos en Escocia (sea Copa, liga o Copa de la liga) y decidió antes del descanso. A los 10 minutos, Griffiths se metió entre los dos centrales del Rangers y remató de cabeza. A los 30 minutos, Brown recuperó una pelota en la frontal y Commons disparó a las redes. Hasta el descanso, el Celtic fue una apisonadora que perdonó más goles. Biton, en el centro del campo, jugó con una superioridad total, Brown rebañó todos los balones y Griffiths fue un incordio. Steve Simonsen puso la mano sin fuerza en el gol de Commons, aunque le negó el gol a Johansen antes del descanso. Evitó que la herida fuera más grande.

Griffiths y Commons fueron los goleadores

En la segunda parte, el entrenador interino del Rangers, Kenny McDowall, puso a un segunda punta, John Daly, y el Rangers mejoró. Kenny Miller, el veterano que ha jugado en los dos conjuntos, buscó espacios por la derecha, pues Lustig era un fortín por la otra banda. Pero el veterano Carig Gordon, portero del Celtic, fue un espectador. El Celtic se limitó a defender buscando contras, con un ataque animado cuando entraron Guidetti y Forrest. Al final, el Celtic conquistó otra vez la pelota buscando el tercero, mientras la hinchada del Celtic cantaba la canción de la Banda Sonora de ‘La Vida de Brian’. Cantando eso de “Always look on the bright side of life” a un rival con pocos motivos para mirar la parte buena de las cosas.

El Rangers pasó de ser un equipo sin alma, a ser un equipo con alma aunque impotente. Lo intentó con centros laterales, con corazón. Pero la superioridad de la defensa del Celtic fue total. En el segundo tiempo, lo mejor fueron las broncas entre jugadores después de faltas duras. El Celtic ganó y jugará la final de la Copa de la Liga contra el Dundee United. El equipo de Deila aspira al triplete y bailó delante del viejo enemigo. Al Rangers le queda buscar el ascenso. Y la Copa, claro.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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1 comments

Nuevo artículo de Padilla hablando mal del Rangers, desde que se refundaron en 2012 ni se sabe la cantidad de artículos que has escrito y en todos ellos el tono ha sido demasiado negativo para lo que suele ser esta web. Me encantan tus artículos, pero en este tema tus colores te ciegan demasiado, una pena.

Otra cosa, no sé la cantidad de veces que has dicho que el Rangers murió en 2012. Sin embargo, equipos italianos tan importantes como Nápoles, Fiorentina o Torino también han sido refundados y nunca te lo he oído. Es bastante evidente que este Rangers es el mismo de siempre.

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