Y Ronny Deila se ganó el respeto de Celtic Park

Celtic afición - focus

Horas después de derrotar al Rangers en las semifinales de la Copa de la liga, en el primer duelo en más de tres años contra el eterno rival, refundado en cuarta, Ronny Deila, entrenador del Celtic, decidió celebrar el éxito en un pub de hinchas del Celtic. Pidió una mesa en una zona más o menos reservada y los trabajadores del local intentaron controlar a los aficionados que se acercaban eufóricos. Deila, con unas copas de más, no dejó de levantarse de la mesa, acercándose a los hinchas, gritando con ellos. Las imágenes llegaron a las redes sociales y un socio del Celtic me dijo: “Ya es uno de los nuestros”. Le pregunté si decía eso por el éxito sobre el Rangers. “No, no. Por la borrachera en el pub. Es muy nuestro”. Y se partió de la risa.

El Celtic ha ganado la liga. No, no es una sorpresa, aunque ha sido la temporada más interesante de las últimas pues las cosas no han acabado de funcionar. Los ‘bhoys’ ya suman cuatro ligas consecutivas (46 en total), la tercera sin el Rangers en la Premier. Y esta última ha sido la más emocionante, aunque al final el Celtic se ha puesto serio y ha ganado el título con comodidad. Y con un giro de guión inesperado.

Sin el Rangers, nadie duda que el Celtic ganará la liga. Cuando Ronny Deila llegó, tenía claro que se esperaba que lo lograría.Y además le pedían una actuación decente en Europa. Los hinchas del Celtic sueñan con noches europeas dignas porque la liga últimamente no tiene demasiada emoción. En 2012, con Neil Lennon, el Celtic le sacó 20 puntos al Rangers. En 2013, 16 al Motherwell y en 2014, 19 al Motherwell otra vez. Club, el Motherwell, que esta temporada seguramente jugará la promoción de descenso. O sea, las últimas tres ligas con Lennon fueron un paseo (aunque en 2012 le remontó 10 puntos al Rangers).

Deila llegó con buena fama por su trabajo en el Strømsgodset. Con menos de 40 años ya tenía una liga y una copa con un club modesto, aunque la hinchada del Celtic se preguntó quién era ese escandinavo encargado de ocupar el sitio del amado Lennon, hincha del club desde que era chico. Deila se plantó en Celtic Park con el peor calendario posible: el 15 de julio jugó el primer partido oficial de previa de Champions contra el KR islandés. Y el verano fue un desastre. Después de la humillación contra el Legia, llegó la sanción a los polacos por usar un jugador sancionado durante 5 minutos. Y el Celtic se pegó otro trompazo, contra el Maribor, quedando fuera de la Champions. En la Europa League poco a poco el equipo mejoró y se metió en el siguiente turno por detrás del Red Bull Salzburg.

Celtic - Football tactics and formations

Cuando el Legia y el Maribor dejaron en paños menores al Celtic, la hinchada pidió la cabeza de Deila. El noruego, nervioso, se sintió presionado aunque poco a poco encontró la tecla. Al final, su Celtic ha ganado la liga y la Copa de la liga y cayó eliminado en semifinales de la Copa por el Caley Inverness con un arbitraje dudoso. Entre agosto y septiembre el equipo llegó a encadenar una racha de una sola victoria en 7 partidos oficiales. En diciembre 2 pinchazos en el campo del Dundee United y en casa contra Ross County dejaron al Celtic en la segunda posición por detrás del Aberdeen. De repente se temía incluso por ganar la liga. Pero entonces el club encandenó una racha maravillosa: 15 victorias en las siguientes 17 jornadas. Y la liga quedó sentenciada.

Ronny Deila: “Después de ganar en el campo del Aberdeen, me convertí en hincha del Celtic”

Deila poco a poco ha encontrado su sitio. “Tengo temperamento y quizás me equivoqué en algunas reacciones” dijo cuando fue nominado al mejor entrenador del año. Deila ahora mismo tiene garantizado un segundo proyecto ya que el equipo ha mejorado en su juego en el segundo tramo de la temporada y los hinchas lo aman. Después de la goleada por 5-0 al FC Dundee, decenas de banderas noruegas se vieron en las gradas. Y Deila premió a Celtic Park con el nuevo ritual de la entidad. Al final de cada victoria Deila se pasea por el césped, se dirige a la afición gritando, agita el puño con tres golpes al aire acompañados de tres gritos. Cuando Deila grita, la hinchada grita. The Ronny roar (vídeo). “En noviembre ganamos 1-2 en el campo del Aberdeen. El equipo se jugaba mucho y la afición animó, hubo un apoyo total, pese al mal inicio de temporada. Ese día me convertí en hincha del Celtic” dice Deila, que celebró esa victoria de una forma tan efusiva que la hinchada descubrió a un entrenador diferente.

Los expertos poco a poco también han cambiado su opinión. John Hartson, exjugador del club y comentarista de televisión, ha reconocido que “Deila ha dado la vuelta a la situación con buen fútbol”, cuando hace pocos meses se refería al noruego diciendo “no tiene ni idea”. Por ejemplo, poco a poco ha mejorado el rendimiento de las apuestas escandinavas del técnico: el noruego Johansen y el sueco Guidetti (8 goles cada uno). Aunque Deila ha apostado por las rotaciones  y tanto el irlandés Stokes (7 goles) como el talento de Leigh Griffiths (13 goles) han rendido bien. La apuesta por el veterano Craig Gordon en la porteria, pese a algún error puntual como en la ida contra el Inter o en la semifinal de copa, ha sido un éxito. Izaguirre y Matthews han sido fijos en las bandas, con centrales cada vez más firmes: Denayer y Van Dijk (9 goles entre los dos), con Ambrose como alternativa. El mercado de enero significó el fichaje de las dos estrellas del Dundee United, Mackay-Steven y Armstrong, aportando mordiente a un centro del campo que dependía demasiado de Commons. Brown y Nir Biton han sido los puntales en el equilibro de un equipo cada día más seguro.

Al final, Deila ha encontrado su estilo. Ha ganado y ha gustado. Ha conseguido empatizar con la hinchada y ha vencido sin demasiado sufrimiento la liga. Se esperaba eso del noruego. Ahora llegará otro reto: preparar una temporada con calma y sin excusas: su objetivo es llegar a la fase de grupos de la Champions. No será tarea fácil.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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