Tablas entre mortales

Atletico Calderon - MarcadorInt

El Real Madrid es una escuadra en construcción que cuenta con varias bajas troncales que obstaculizan el fluido funcionamiento de su juego y el Atlético de Madrid, por su parte, se encuentra en una buscada redefinición de su fútbol que aún no ha calado en el tuétano de los suyos, por lo que es lógico que el enfrentamiento de ambos resultara en un encuentro marcado por los errores, imperfecto y francamente poco espectacular. Pese a que los antecedentes más recientes hablaban de derbis en los que dos proyectos radicales, opuestos y vigorosos colisionaban gloriosamente en la disputa por el trono de la capital, lo de ayer merece narraciones mucho menos épicas y trascendentes, pues lo acontecido respondió a un guión bastante más discreto. Se pareció bastante más a un partido de fútbol entre mortales de perecedero recuerdo que a una perenne epopeya entre dioses. Que acabara en empate puede considerarse coherente con lo anterior: ninguno de los dos podrá sentirse vencido, pero tampoco nadie hizo méritos para considerarse vencedor.

Atletico Madrid v Bayer LeverkusenUEFA Champions LeagueEl Vicente Calderón volvió a ser una caldera. Foto: Focus Images Ltd

En su bautizo en una noche de gala como entrenador blanco, Rafa Benítez salió al Vicente Calderón con la intención de dominar. Situó un 4-3-3 como los de antaño, con Kroos y Modric muy abiertos dando amplitud al juego posicional merengue y ambos laterales descolgados. En el corazón del sistema, una sorpresa: Casemiro. ¿Para neutralizar el juego aéreo como vía de salida rojiblanca? ¿Para, mediante su anticipación, imponerse en las segundas jugadas y dar más continuidad a los ataques blancos? Pese a que su desempeño fue inconstante y ni mucho menos redondo, el Real encontró en el primer periodo momentos de fútbol convincente. Es cierto que mostraba cierta torpeza a la hora de superar la primera línea de presión colchonera, pero, una vez lo hacía, la circulación de balón era fluida y ciertamente dañina. Kroos, Isco y un sobresaliente Carvajal juntándose en la derecha y castigando a Oliver, con un clarividente Casemiro como pivote para cambiar de orientación con velocidad y Modric abierto en el sector siniestro para castigar con sus conducciones el lado débil, construyeron jugadas de cierto peligro que hacen intuir el devenir de la idea de su entrenador. Por ahí llegó precisamente el gol madridista, tras el remate de un Karim Benzema que estuvo muy preciso en todo en sus gestos y que como foco de salida tras presión colaboró con inspiración. Se insiste en que le costaba mucho al conjunto blanco llegar a esa fase en la que obligaba al Atleti a replegar y podían desplegar sus posesiones: su salida de balón, ante la presión rojiblanca, era francamente defectuosa (el posicionamiento de Casemiro no contribuyó a dar soluciones) y muchas veces resultaba en pérdidas absurdas. En esas disputas y balones divididos tras pérdida sobresalió el 14 blanco, cuya fricción era quizá la más eficiente de los 22 que estaban sobre el campo. Rebañaba casi todo. Además, era casi una pared de los envíos aéreos de Oblak: por ahí el Atlético no pudo avanzar. También debe destacarse el concurso de Keylor Navas con el balón en los pies: su serenidad a la hora de dar ese primer pase bajó el intimidante aliento de los colchoneros puede considerarse muy valiosa si el Madrid va a continuar explorando ese camino.

Correa Atlético - Castellón ConfidencialCorrea fue el nombre propio rojiblanco en la primera parte. Foto: Castellón Confidencial.

Aprovechando que la defensa posicional merengue era poco sólida y compacta, un correoso Ángel Correa comenzó a ofrecerse entre líneas a la espalda de los centrocampistas blancos, aprovechando especialmente el ímpetu a la hora de anticipar de Casemiro. De sus culebreos interiores y las asociaciones con Griezmann, Oliver y Torres nació un foco de peligro importantísimo para los de Simeone, ya que a Sergio Ramos se le notó la inactividad a la hora de anticiparse y no encontró en ningún momento antídoto contra esta vía de peligro. La actuación del menudo extremo argentino en su primer derbi madrileño fue de verdadero impacto. Fue quien originó el trascendente robo que acabó en el penalti de Ramos, en una jugada en la que el de Camas cometió tres errores uno detrás de otro: primero equivocándose flagrantemente en el pase, más adelante tratando de regatear de espaldas cuando había recuperado el balón y, por último, yendo al suelo inocentemente ante un Tiago que no suponía tal amenaza. Está claro que sin esa sangre fría de torero el sevillano no sería el jugador que es, pero siempre necesita un par de errores por temporada para serenarse.

Sergio-ramos-real-madrid-focusRamos cometió penalti sobre Tiago. Foto: Focus Images Ltd

Así se llegó al descanso de un partido en el que ambos contendientes tenían sus argumentos ofensivos, pero en el que la regla general era el error y el desequilibrio. Carvajal cayó lesionado y entró por él un inofensivo Arbeloa, lo que junto al bajón de Isco provocó que el principal foco de peligro blanco (la banda derecha) decayera notablemente. Además, el Cholo fue disponiendo de su poderoso arsenal ofensivo a medida que transcurrían los minutos: sacó al punzante Ferreira Carrasco, a Jackson Martínez y a un Vietto que fue muy positivo. Aquello volcó el campo hacia la meta de Keylor, circunstancia que el Real no supo aprovechar para contraatacar: los dos delanteros permanecían muy lejos del replegado resto del bloque, ya que a Isco no le daba el físico para recorrer tantos metros, por lo que entre Benzema y un sorpendrentemente errático Cristiano Ronaldo tenían que hacer la guerra por su cuenta. No consiguieron sacar nada en claro de allí.

Simeone Atlético FocusSimeone trató de alterar el discurso del encuentro. Foto: Focus Images Ltd

Es cierto que los ataques colchoneros tampoco eran especialmente elaborados, pero entre los incisivos extremos, la movilidad de un cerebral Griezmann y la incorporación de ambos laterales, consiguieron llegar con mucha frecuencia al área madridista. Sólo un imperial Varane en la defensa de área impidió que aquello acabara antes en gol. ¿El descarado repliegue era voluntario? No parece: la estructura blanca estaba tan desordenada (dos líneas de cuatro juntas y una doble punta lejana y solitaria) que le impedía retener el balón y no le daba ninguna opción cerebral de salida tras recuperación. A Benítez, con toda seguridad, no le gustaba lo que estaba viendo, por lo que reaccionó e introdujo a Gareth Bale para que los atacantes blancos no estuvieran tan sólos, amenazaran con su contragolpe y alejaran al Atlético de la meta de Keylor. El cambio, que tenía sentido, no acabó de funcionar: la salida de Isco dejaba más huérfano el centro del campo y el galés aún estaba lejos de su mejor forma como para que aquello compensara, por lo que había que volver a intervenir. Benítez equilibró el equipo con Kovacic por Benzema, cuya conducción y ruptura como enlace hacia la doble punta de Cristiano y Bale prometía mejorar los contraataques blancos. ¿Estaba jugando Benzema mejor que Cristiano? Indudablemente. Ahora bien, con sólo un gol de ventaja y en el Calderón, no seré yo quien prescinda de la insultante capacidad goleadora de Ronaldo para acabar de resolver el partido. Los cambios no deben analizarse sólo desde el prisma de qué ha pasado hasta el momento en el que se produce el cambio, sino también de qué puede pasar a partir de entonces. Y es totalmente comprensible que Rafa no quiera renunciar a tener al portugués en el campo.

Bale Madrid FocusBale volvió tras su lesión. Foto: Focus Images Ltd

Cholo olió sangre y atacó con la crueldad de jugador de póker que reconoce al fish: detectó la debilidad en la banda de Arbeloa y buscó monopolizar el juego en ese sector. Entre Filipe Luis y Ferreira Carrasco quisieron castigar el lado derecho blanco, con asociaciones y rupturas que explotaran las deficiencias blancas. Como además era Kroos el que defendía ese sector, que no es Mauro Silva saliendo a achicar precisamente, el Atlético encontró su vía de peligro. Anduvo un rato avisando, hasta que aprovechó una pérdida de 17 para llevarse la recompensa. El Real no tenía juego para recuperarse y el Atlético levitaba con el impulso de la hinchada, por lo que los minutos finales pudieron acabar en una victoria local. Keylor lo impidió.

Foto de portada: MarcadorInt

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