Zizou entrenador

Assistant coach and sporting director of Real Madrid, Zinedine Zidane before the La Liga match against Levante Union Deportiva at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
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09/03/2014

“Yo tengo mi autonomía y Toril la suya. Yo hago lo que quiero con el primer equipo y él hace lo que quiere con el segundo. Yo tengo una opinión y mi opinión no cambia. José Rodríguez, que os gusta tanto a vosotros, no juega en el Castilla y sí otros con 24 años. (…) Él tiene que decidir si es más importante terminar cuarto, quinto o décimo o ayudar a la progresión de un jugador.”

Casualidad o no, después de que José Mourinho pronunciara estas palabras como entrenador del primer equipo, el Real Madrid fue cambiando progresivamente el modelo de su filial hasta lo que es hoy. La concepción actual es la de un Real Madrid Castilla destinado íntegramente a desarrollar futbolistas con potencial para el primer equipo. La práctica totalidad de futbolistas que integran las alineaciones llegarán o no, pero se les adivinan aptitudes como para seguir invirtiendo en su evolución. Sólo un jugador supera los 21 años y es Mariano Díaz, pichichi del equipo y uno de los más grandes proyectos de la actual generación que viene de estar parado casi seis meses por una lesión de rodilla. Competir y ganar no es la primera prioridad, sino optimizar el aprendizaje de las piezas de mayor futuro de la Fábrica. Pese al duro contexto que sugiere la Segunda B, no se utiliza a futbolistas de nivel medio para cubrir posiciones específicas ni se mantiene a jugadores de perfil bajo a hacer carrera en el Castilla: si en un puesto no ha llegado talento maduro real, se le da la titularidad a un niño de 18 años con potencial para que se curta por los campos del grupo II. El resultado de este cambio de paradigma es un Real Madrid Castilla jovencísimo e inexperto, pero también un Real Madrid Castilla plagado de talento. Desde la generación de Morata, Jesé, Joselu, Carvajal, Nacho y cía, no se recuerda en Valdebebas semejante conjunción de futbolistas. Ese es el equipo que le ha tocado entrenar a Zinedine Zidane en su primera experiencia como entrenador de fútbol.

Al igual que contará en su experiencia con el primer equipo, en el filial madridista Zinedine Zidane dispuso de una nómina de centrocampistas de muchísima categoría. Marcos Llorente (remember the name), Aleix Febas, Martin Ödegaard o incluso Javi Muñoz componen un perfil de futbolista de una técnica exquisita y sensibilidad asociativa que les convierten en piezas verdaderamente selectas. Sin embargo, ninguno de ellos ha experimentado una evolución destacada al mando del técnico francés. Tampoco han gozado de un protagonismo marcado que dicte el juego de su equipo. El Real Madrid Castilla de Zidane no construyó nunca su fútbol en torno a sus medios. Brillaron a veces, porque, se insiste, son muy buenos, pero el conjunto madridista nunca fue reconocible por su fútbol combinativo y asociativo pese a que tenía piezas como para tratar de explorar ese camino. Zinedine Zidane, faltaría más de forma completamente lícita, eligió otros. Las comparaciones con Pep Guardiola, al menos por lo mostrado hasta ahora, no se sostienen.

Zinedine Zidane en L’Equipe: “Quiero tener la posesión y quiero jugar basado en pases rápidos, en 2-3 toques. La idea es llegar a la portería rival rápidamente.”

La anterior frase refleja de forma bastante sincera el fútbol que ha desarrollado el Castilla bajo el mando de Zizou. No diseñó grandes mecanismos de salida de balón, ni desarrolló complejas cadenas de pases para alcanzar la meta rival. Ojo, no haya confusiones, la iniciativa siempre trató de llevarla, pero con ataques más directos que pausados. Ni Lippi, ni Del Bosque ni Ancelotti, los tres grandes técnicos con los que ha compartido entrenamiento Zidane, destacaron nunca por ser extremadamente minuciosos a la hora de sacar el balón y el galo no ha sido distinto. El Castilla de Zidane simplificó ese proceso en pos de situar el balón arriba con la máxima celeridad. Casi siempre a través de laterales abiertos que hacían ancho el campo, los cuales contaban con mucho protagonismo en esa primera fase del juego. Entre los centrales y el mediocentro se encargaban de buscar un lateral con espacio para correr y llevar el balón en la mitad contraria donde, ahí sí, se buscaban combinaciones rápidas, paredes y acciones que permitan pisar línea de cal. Si los centrocampistas han sido figuras accesorias en el fútbol de Zizou, los extremos sí han gozado de verdadero protagonismo. El balón pasaba mucho tiempo en sus botas y se les permitía, una vez el balón había aterrizado en tres cuartos, buscar acciones de desequilibrio individual o asociarse con el mediapunta, figura con la que Zidane ha contado muchísimo y que tenía una función importante. Ya fuera Enzo Zidane o el propio Ödegaard, en un 4-2-3-1 que es el esquema por antonomasia de Zizou especialmente desde la llegada del noruego, su rol era el de ejercer de constante apoyo a los extremos, para asociarse, cambiar de orientación o filtrar pases al espacio. (¿Bale?) Los centros al área y asociaciones con los delanteros han sido una constante en el conjunto blanco.

Las consecuencias de no volver demasiado compleja la gestión del juego es que, ante equipos que presionaban al filial blanco en su salida de balón y no le permitían llevar el balón a los costados fácilmente, el conjunto blanco se bloqueaba y sufría mucho para posicionarse en campo contrario. Esto, todo sea dicho, era asumir todo un riesgo: tanto Mariano como Mayoral son explosivos y dañinos con espacios y los centrales blancos, con las opciones tapadas, les buscaban con ahínco al espacio. En ese sentido, el conjunto de Zidane no ha sido radical en su idea de juego: ha sabido encerrarse y explotar las transiciones cuando ha sido necesario. Cabe apuntar que Zizou ha dado con soluciones imaginativas, como colocar a Marcos Llorente de central ante las bajas, donde el madrileño rindió a un nivel muy alto, dando una agilidad al primer pase remarcable.

Defensivamente, el filial blanco se ha articulado idealmente a través de una agresiva presión tras pérdida. Una vez el conjunto blanco conseguía situar la pelota en el campo contrario, buscaba encimar con muchos hombres la pérdida de forma intensa para tratar de recuperarla cerca del campo contrario. Cuando la superaban, el Real se disponía en un bloque bajo de cierto orden aunque, especialmente cuando coinciden Enzo Zidane y Martin Ödegaard en la alineación, a veces se ha mostrado verdaderamente frágil y endeble defensivamente.

A la hora de gestionar la plantilla, Zidane ha distado mucho de la imagen de ‘mano blanda’ que puede transmitir a primera vista. No le tembló la mano al enfrentarse con el club por discrepancias con el rol del jugador de quizá mayor trascendencia del filial blanco como es Marcos Llorente. Ha sido firme en su política de constantes rotaciones y ha dejado sin convocar en más de una ocasión a jugadores de mucho calado, pese a que ello le haya costado descontentos de pesos pesados del equipo. “Ser entrenador es estar sólo”, le dijo a L’Equipe.

No nos engañemos: en su primera etapa como entrenador, en el primer paso de su evolución como técnico, Zizou no ha mostrado aún ser un elegido de la táctica. Quizá lo será, sería injusto ser definitivos con lo que es su primer paso como técnico y además en un contexto tan particular como es el fútbol formativo, pero su Castilla, un buen equipo, no llamaría excesivamente la atención como colectivo si no fuera porque lo entrena uno de los más grandes de la historia de este juego. Sin embargo, la buena noticia para el Madrid es que no necesita un entrenador perfecto. Su plantilla, aunque a veces se olvide, es tan excepcional que activada obliga a que sea el 95% de los rivales a los que se enfrenta el que tenga que acertar plenamente para no perder. Sería absurdo tratar de vislumbrar por qué tipo de fútbol va a apostar, qué tipo de rol tendrá este u otro jugador. Sólo se puede narrar su corta experiencia anterior y que cada uno la interprete como quiera. Pero algo sí parece claro: sus futbolistas van a creer en él. Todos sabemos lo que representa Zidane para la generación que sintió su fútbol, entre ellos la gran mayoría de los miembros de la plantilla del Real. Su nombre evoca un concepto tan potente que no hace ni falta ni explicar. Zinedine Zidane nos lleva a una imagen mental de muchísima fuerza, de majestuosidad y respeto la pronuncies en Madrid, en Berlín o en Bangkok. El relato de su carrera como jugador fue tan emocionante que el mundo entero está pendiente de si esta segunda parte puede parecerse él. Y nadie querrá formar parte de aquello que causó su fracaso. Con el talento indiscutible de sus futbolistas y la convicción unánime de trascender de una plantilla que vuelve a sentir a su entrenador como uno de los suyos, a Zizou se le presenta un folio inmejorable para empezar a dibujar su carrera como técnico al primer nivel. Tiempo no tiene, pero el resto de cosas, sí. El planeta le observa.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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12 comments

Vuelve la ilusión al madridismo con Zinedine Zidane. ¿Crees, Guillermo, que el cambio de entrenador puede beneficiar a un Jesé Rodríguez que apenas contaba para Rafa Benítez y al que “Zizou” cuidaba bastante en la etapa de Carlo Ancelotti?

A mi Jesé me parece un jugador de lo más normal. No entiendo el boom que hubo en torno a él ni las esperanzas de que haga algo relevante en el Madrid, aunque sea como suplente.

A mi me apetece mucho ver que pasa con Jesé, la verdad. La BBC ya el propio ZZ ha dejado claro que es innegociable, y luego tienes a James, Isco que se supone que tienen que jugar un montón ambos si o si por lo visto. Tampoco veo muchas oportunidades para Jesé de aqui si contamos tambien que el Madrid tendrá un partido por semana durante las proximas 5. Y como sustituto, los de arriba tampoco les gusta ser sustituidos asi que…

Y relacionado con esto, interesante ver que pasa con Lucas, jugador que su trabajo, actitud y desempeño se habia ganado contar por delante de otros en teoria por delante como Jese pero cuyo actitud y desempeño ha sido peor, y que tiene pinta de que saldra casi de convocatorias por desgracia… Y tambien interesante ver que pasa con Modric si Isco y James tienen que jugar tanto. La verdad es que bastantes ptos. interesantes

Muy interesante. Aporta mucho sobre el perfil de Zidane a los que no conocemos mucho detalle de los primeros pasos de Zidane como técnico sobre lo que puede ser su Madrid. También quiero felicitarte, Guillermo, por la exposición de ayer en Twitter sobre los vaivenes del Madrid de Florentino.

Más que en el aspecto puramente futbolístico, que es difícil aportar algo, yo quiero resaltar un aspecto en la gestión del grupo, que no por evidente (al menos, a mi me lo parece) deja de ser fundamental. Si Zidane no logra hacer entender a los cracks del equipo que tienen que poner su talento a disposición del grupo, está condenado al fracaso. Si lo logra, el camino se allana mucho, porque ese talento les sobra.

se me olvidó una cosa: En texto de 442 hay la infomación interesante que Zidane planteó una idea más compleja del juego pero luego la adaptaron/simplificaron para que los jugadores de Castilla pudieran ponerla en practica.

No entiendo tanta emoción ni ilusión, la plantilla acaba de hacer la cama a otro entrenador como a Mou y ahora llega Zidane, más que la llegada de Pep al Barcelona, a mi me recuerda mucho más a Seedorf e Inzaghi en el banquillo del Milan… Una decisión para la galería de la directiva, precisamente todos los partidos que el Madrid ha perdido este año son cuando han jugado los que plantilla y prensa querían, y los que van a jugar con Zinedine… Cuando Benítez ha podido decidir gracias a las lesiones de las estrellas, hemos visto como ganaba la partida táctica a Simeone en el Calderón, a todo un PSG en Paris y al Athletic en Bilbao, cuando volvieron de lesiones y hubo 11 del presidente llegaron las derrotas. No creo que el Madrid esté ya eliminado en octavos porque la Roma está fatal pero casi.

Yo creo que Zidane va a aportar mas desde el punto de vista animico que tactico. Va a intentar que los jugadores vuelvan a ser felices sobre el campo, con Benitez se notaba que sufrian, que no estaban a gusto. Imagino que buscara un sistema similar al que trabajo con Ancelotti, ya que la plantilla invita a ello, y tiene mejor banquillo que la temporada pasada.
Respecto al tema Jese mencionado mas arriba, yo creo que mas oportunidades no se le pueden dar, es al canterano que mas se le ha esperado y dado oportunidades desde Guti. El chaval necesita una mili fuera, pasar frio en algun equipo menor y jugar, jugar mucho. Para asi, una vez ha sufrido fuera volver con ganas de comerse el cesped. Ahora mismo su forma de comportarse es de megacrack sin haber demostrado de forma continuada serlo, sobre todo despues de la lesion.
Enhorabuena por el articulo Guillermo, da gusto leer cosas asi.

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