Benítez con las blancas

Rafa Benítez está firmando un gran inicio de temporada como técnico del Nápoles (Foto: Focus Images Ltd).

Las turbulentas entradas y salidas previas a la 2014/2015 parecieron estar enfocadas a evitar un acomodamiento extremo de la plantilla del Real Madrid, pero esta temporada se ha visto que quizá aquello no fue suficiente. Por la respetabilísima forma de gestionar los clubes de Ancelotti, que en vez de concebir los vestuarios como una batalla diaria en la que cada individuo debe pelear por su puesto cada entrenamiento los concibe como una suerte de balneario en el que el talento debe encontrar la estabilidad y paz que le permita competir sin desenfrenarse, los roles quedaron demasiado definidos tras dos temporadas con Carlo al mando. Quizá por eso Ancelotti despide a una plantilla absolutamente entregada a él, sin rozaduras ni desgastes, porque muchos de sus miembros jamás vieron su posición amenazada. Y este tipo de liderazgo, motivado sin duda por una confianza plena en su sistema y por ende en las piezas que mejor congenian con él, no sólo provoca peligrosos vicios derivados de vivir en una zona de confort permanente, que diría Mourinho, sino que además a la larga deja desactivado a un grueso importante de la amplia plantilla tras su sistemática suplencia, lo que la inutiliza en buena medida cuando es requerida. Colmado el factor hambre voraz por la gloria tras la cita con la historia de Lisboa, el factor de motivación restante reside mayoritariamente en la capacidad de estímulo del entrenador y en este sentido la llegada de Rafa Benítez supone agitar el tarro de arriba a abajo. Todo empieza de cero. A costa, sin duda, de muchas otras cosas.

Real Madrid Ancelotti - FocusLa dirección deportiva del Madrid sacrifica con la marcha de Ancelotti un proyecto consolidado. Foto: Focus Images Ltd

Partiendo de la base de que los que toman las decisiones gozan de muchísima más información derivada del contacto diario y consideran una serie de variables que el espectador no puede ni apreciar, así se interpreta la razón de una decisión tan drástica de la dirección deportiva, que a cambio sacrifica uno de los proyectos más estimulantes y consolidados de Europa. Ancelotti construyó un sistema vistoso como prácticamente ninguno en la historia reciente del Real, absolutamente reconocible, adecuado a las características de la plantilla y que cuando pudo contar con todos sus protagonistas se mostró con una eficacia sin parangón. Fueron las decisiones a nivel micro, el engrasamiento y reparación diario de la maquinaria, las que dejaron más dudas y posiblemente las que propiciaron un año en blanco del proyecto. Ajustes enfocados al rival, reacciones en la dirección de campo, lesiones, competencia diaria interna, etc. Para eso, se entiende, llega Benítez, con la minuciosidad como aval, pero con la definitiva incógnita de si será capaz de tener la sensibilidad para construir un sistema redondo, regular y rico en matices que de serie sea capaz de superar los obstáculos del día a día. No se le conocen precedentes, pero en su favor hay que decir una cosa: nunca contó con las blancas. Le ha tocado siempre -muchas veces gracias en buena medida a la conservadora elección de los traspasos en los que sin duda participaba- manejar plantillas con menos talento que sus competidores. Concha Espina va a definir su versatilidad.

Rafa Benítez Focus

Benítez llega con el aval de la minuciosidad. Foto: Focus Images Ltd

Benítez ha ganado en toda su carrera como entrenador dos ligas, ambas de indudable mérito, las dos al mando del Valencia: una en la 2001-2002 (75 puntos) y la última, hace ya once años, en la 2003-04 (77 puntos,quedó en séptima posición en la temporada puente entre ellas). Con ese puntaje, que diría Pellegrini, esta temporada habría acabado sexto y quinto respectivamente. Más allá del componente tramposo de la comparación, es indudable que en su carrera Benítez ha destacado mucho más por ser un estratega en competiciones del KO que por ser un ingeniero de bólidos regulares. La exigencia que se le presenta ante el FC Barcelona actual es precisamente esa, la de construir un equipo no sólo capaz de dar el do de pecho en los partidos grandes, sino también de ser capaz de sumar victorias semana tras semana: cuentan tanto la perezosa visita a Vallecas previa a un duelo importante de Champions como recibir al Atlético de Madrid de Simeone y tener que construir mecanismos complejos de ataque posicional. Messi no permite tropiezos. Los caminos a su disposición son variados, pero el estilo parece marcado: en el Madrid hace tiempo que los Callejones, Moratas,Higuaines y Essienes han sido sustituidos por los James, Benzemas, Iscos y Krooses. La ambiciosa y plena entrega al talento por parte de la dirección deportiva del Real dificulta alternativas: esta plantilla es francamente difícil de amoldar a rigideces y roles específicos que han marcado la carrera de Rafa. Y, como con acierto hizo Ancelotti, hay que entregarle un apasionado proyecto estimulante para que articule a sus protagonistas; una dirección demasiado mecánica, como a veces ha parecido desde fuera la de Rafa, puede desembocar en cierto letargo que supone la muerte de una plantilla de un carácter general más bien frío. Las lágrimas de su presentación delatan una emoción contextual que puede utilizar a su favor. Su gran reto, el de dotar no sólo de su orden característico, sino también de una identidad desconocida en él a la que es quizá la plantilla más talentosa del planeta, definirá el éxito de su aterrizaje, 20 años después, en la que fue su casa.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

este comentario lo puse en la noticia anterior, pero en este articulo queda mejor
“Pues viendo las alineaciones el Milán era muy superior… Partido épico.
Un tema que me gustaría comentar, es sobre el Madrid que viene, que cabida tienen en un equipo mas contragolpeador jugadores como isco, james, modric y kroos
Me parece imposible que puedan jugar a la vez a no ser que benitez traicione su naturaleza “

Muy de acuerdo con que la contratación de Benítez es coherente desde un punto de vista: va a aportar lo que más ha echado de menos el Madrid este año: maniobras tácticas en momentos de exigencia, rotaciones, competitividad interna… Como en su día la llegada de Ancelotti complementó el principal problema del Madrid de Mourinho: las fisuras internas. Pero da la impresión de que, cuando contrata entrenadores, Florentino solo da importancia a lo que le faltaba al que se va, y no a lo que tenía. Porque, es evidente, Benítez genera dudas en la gestión de una plantilla con tanto jugador que se coloca por delante del grupo.

Por otro lado… es muy pronto para plantearse esas cosas, pero siempre es entretenido hacerlo. Imaginemos a Benítez con las blancas. Siempre ha defendido que el esquema que más le gusta es el 1-4-2-3-1 (que es el más completo y que es el que le permite atacar a todo tipo de esquemas rivales). Lógicamente, Kroos-Modric no va a ser el doble pivote de Benítez. Existe la alternativa de adelantar a Kroos, pero Benítez tiene otras muchas opciones para la media punta. Aunque siempre está la opción de volver al 4-3-3…

Muy interesante todos los debates e interrogantes que abre la maniobra de colocar a Benítez al frente, más si cabe que nunca se había despedido a un entrenador con tanto apoyo mediático, de aficionados incluso de profesionales. Coincido con los que plantean que Rafa esta vez sí que asume de partida que solo va a ser un “alinneatore” , por lo que al final la clave será el grupo con el que trabaje. Para mí será el factor diferencial el fichaje de mediocampo que hagan, toda una declaración de intenciones.

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