El primer gran rugido

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Se conocen pocos casos de equipos que lleguen a mediados de agosto siendo una colectividad redonda y engrasada. La falta del ritmo que sólo la competición por los partidos decisivos otorga provoca que las ideas del entrenador no se ejecuten todavía con coherencia. A estas alturas, suelen decidir las individualidades, que sí son capaces de romper con el tedio habitual de sus conjuntos y de aprovechar las temporales debilidades de sus contrarios. Lo que hizo Ernesto Valverde fue tratar de mantener a la más determinante e inspirada del mundo lejos del juego para que interviniera lo menos posible, aprovechando que las circunstancias hacían posible que el colectivo rival no aprovechara los riesgos que ello conlleva. Con Messi neutralizado, su Athletic se limitó a ser fiel a su esencia. Le salió a pedir de boca.

San Mamés ambiente Champions - marcadorintSan Mamés vivió su primera noche mágica del curso. Foto: MarcadorInt

El Athletic de Bilbao salió al césped a presionar la salida de balón azulgrana de forma ultraagresiva. Aprovechando que San Mamés no entiende de periodos del año y menos cuando hay títulos en juego, se sirvió de su energía para convertirla en su alma. Y todo ello con una coherencia táctica ideada por Valverde que vertebraba la idea espiritual. Los leones ahogaban la salida de balón achicando el primer pase culé: Aduriz iba enérgicamente a por el central que llevaba balón y el resto del equipo se orientaba de forma que el receptor no pudiera darse la vuelta y sus opciones de pase estuvieran taponadas. Si el Barça salía por la derecha, Aduriz corría hacia Bartra para precipitar su decisión, un imperial Merino iba a por Alves, Balenziaga encimaba a un lejano Messi , Eraso (sobresaliente) a por Masche y Beñat y San José mordían a Rafinha y Sergi Roberto de forma que el giro no fuera una opción. Si lo hacía por la izquierda, Aduriz iba hacia Vermaelen, Adriano se encontraba con el suspiro de Susaeta, De Marcos encimaba a Pedro y con los centrocampistas culés ocurría lo mismo. No había tiempo para que los azulgranas pensaran, porque el conjunto bilbaíno corría hacia el balón obsesivamente, con los ojos inyectados en sangre y buscando provocar el pánico en un FC Barcelona que salió manso a La Catedral. En ataque posicional, el plan rojiblanco estaba claro: anular la posibilidad de que un robo en campo propio propiciara temerosas transiciones de su rival, de forma que la transparente orden del Txingurri era balones en largo a Aduriz y tratar de aprovechar la segunda jugada. Una vez cerca del área de ter Stegen, la idea era meridiana: explotar la superioridad aérea de su nueve mediante balones laterales. Todo hace indicar que Luis Enrique no se esperaba ese comportamiento, porque aquello superó a su equipo como hacía tiempo que no se veía.

Paris Saint-Germain v Valencia Club de Fútbol.UEFA Champions LeagueErnesto Valverde sorprendió a Luis Enrique. Foto: Focus Images Ltd.

No tardaron en llegar los primeros robos en campo contrario del conjunto local, entrando en una dinámica que le iba favoreciendo a medida que transcurrían los minutos. Como Bartra y Vermaelen fallaban en la salida y no son en este momento fortalezas mentales consolidadas que se diga, aquello repercutía en su confianza y seguridad. Además, cuando el Athletic robaba y buscaba decididamente el centro lateral para encontrar la cabeza de Aduriz, la defensa de área de la pareja culé dejó errores que a buen seguro mermaron el estado de ánimo de todo el colectivo. Como ni Rafinha ni Roberto tienen la capacidad de girarse y el descontrol impedía que se ofrecieran entre líneas y alguien fuera a buscarles para sacar partido a las debilidades del plan vasco, la primera parte fue un auténtico zarandeo del Athletic. El Barça se cortocircuitó. Ninguna figura culé apareció para tratar de bajar el ritmo e identificar las grietas de la idea de Valverde. Sólo de forma muy eventual trataron de buscar a Suárez en largo y ahí emergió un imponente Laporte en las anticipaciones. Messi permanecía desconectado del balón y las piezas que jugaban ese día imposibilitaban llegar hacia él. Compareció un participativo Pedro que trató de arreglar el desaguisado, bajando a recibir y conduciendo entre líneas, y de sus botas nacieron casi todas las internadas culés. En líneas generales, la gran mayoría de futbolistas azulgranas que formaban la defensa y el centro del campo eran jugadores inexpertos y poco habituales sin papel de liderazgo ni la capacidad de reacción. Colectivamente, los nervios aparecieron y el conjunto culé no tuvo el poso para resistir la sacudida bilbaína. El Barça se desordenaba y, sin una estructura táctica que les arrope, las individualidades quedaron al descubierto. Lo de Bartra fue duro: fallido en las anticipaciones, absolutamente nervioso a la hora de defender su área y errático con el balón en los pies. Aduriz se lo comió.

https://twitter.com/AthleticClub/status/632328645340696576/photo/1

Porque sí, Aduriz fue la figura del partido. Tres goles, un recital en el juego directo y absolutamente inspirado dentro del área. Pero aquello ya lo sabíamos: lleva dos años rayando a ese nivel de forma cotidiana. Merece la pena detenerse en el nombre de Sabin Merino. No se recordaba semejante aparición de un león desde la de Cecil. En su debut con la camiseta del Athletic, ante todo un FC Barcelona, se exhibió. Y no por voluntarioso, enérgico o exuberante físicamente, que suele ser el caso de los jóvenes debutantes, sino por pura y llana calidad. Su poso y sensibilidad con el balón en los pies daba en gran medida sentido y orden a los ataques rojiblancos. El puntito de pausa y clase entre tanta estampida feroz. Ejerciendo de extremo izquierdo, demostró una finura e intepretación del juego de verdadero crack. Como diestro partiendo desde el sector zurdo, sus conducciones hacia dentro y pases al espacio eran dañinas, pero es que cuando tuvo que salir hacia fuera volvió loco a Dani Alves y puso centros muy precisos con su zurda, su teórica pierna mala. Y encima defendió bien. Un auténtico escándalo.

Messi Barcelona FocusMessi pudo empatar el partido al inicio de la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd

Cabe decir que en la segunda parte la tónica parecía distinta. Al menos eso revelaron los primeros diez minutos. Messi bajó a colaborar en la salida de balón y sus conducciones y asociaciones aclaraban el panorama a los suyos. Además, los cambios que hizo Luis Enrique parecieron dar otro aire al equipo. Antes de llegar al 50′ Pedro ya había estrellado un balón en el larguero y el propio Leo estuvo a punto de hacer gol. Si la primera parte tuvo un claro color rojiblanco, en la segunda el partido parecía estar mucho más roto y la superioridad al menos dividida. Ocurre que cada ataque rojiblanco fue de una puntería rutilante. Aduriz no tuvo la más mínima piedad y castigó en cada ocasión la inocencia culé en su propia área, que cometió errores de todos los colores. Los tres goles en 15 minutos del ariete donostiarra fueron golpes demasiado duros como para que el FC Barcelona se pudiera levantar. Eso sí, el lunes, en el Camp Nou, otro gallo cantará. Que nadie les dé por muertos.

Nota del autor: cualquier extrapolación que se pretenda hacer de la actuación del equipo que viene de ganar todo lo que podía ganar hace apenas tres meses carece de cualquier sentido. Además del obvio motivo de que no se conocen casos de conjuntos que a estas alturas de la temporada se parezcan al equipo que finalmente serán, el FC Barcelona viene de 120 minutos de un esfuerzo que a estas alturas pesa, y mucho, y no sólo le faltaban seis teóricos titulares, sino que la diferencia de nivel respecto a sus suplentes es francamente apreciable. Lo que se ha descrito es simplemente la crónica de una ida de la Supercopa de claro color rojiblanco.

Foto de portada: Artsxopo via Flickr

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1 comments

La nota del autor deja clara la mas que probable aparicion de cules indignados ante cualquier cosa que sea (o ellos puedan interpretar que es) una critica a su equipo lo cual no deja de sorprenderme.. La autocritoca es una de las bases base del aprendizaje. Y si, el Barsa jugo con algunos suplentes y venia de un esfuerzo importante. Pero los que critican las rotaciones del Barsa que se acuerden tambien del nivel fisico al que llegaron al final de la pasada temporada (en parte) gracias a ellas. Muy meritorio lo del Athletic peleando titulos en la actualidad con jugadores nacidos y crecidos en la zona… Sencillamente admirable.

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