Las claves del Clásico

Benzema Piqué Real Madrid Barcelona Focus

Este pasado sábado 25 de octubre a las seis de la tarde el mundo volvió a detenerse para centrar su atención en el gran clásico de la liga española. Con el ambiente de las grandes citas en su estadio, el Real Madrid afrontaba el duelo con muy buenas sensaciones. A pesar de los tropiezos sufridos en liga en Anoeta ante la Real Sociedad (4-2) y en casa ante el Atlético de Madrid (1-2), el equipo llegaba en un estado de forma y un nivel de confianza envidiables. Con unas cifras goleadoras demoledoras, acumulando goleada tras goleada y con un Cristiano Ronaldo en plena forma, el cuadro de Carlo Ancelotti enfocaba el partido dispuesto a reducir a un solo punto la distancia que le separaba del liderato. Por su parte el Barcelona visitaba el feudo de su eterno rival todavía sin haber recibido un solo gol en liga y con unos números espectaculares. Con el único pero del partido de Champions League en París, el conjunto de Luis Enrique ha recuperado en este tramo inicial de curso el hambre que pareció faltarle en algunos tramos de la temporada pasada.

El empate mantendría la distancia en cuatro puntos y dejaría la lucha tan abierta como lo estaba siendo. La victoria local acercaría al Real a un solo punto del conjunto catalán, le otorgaría un plus de confianza e instauraría en Ca’n Barça un extra de presión en la defensa del liderato y las primeras dudas serias de la temporada. Finalmente un triunfo visitante supondría un golpe para el Madrid, lo dejaría herido y a siete puntos, que podrían ser ocho si en la vuelta no era capaz de ganarle al Barça en el Camp Nou.

Ancelotti, que tenía la baja de Bale, no sorprendió y formó con Casillas en la portería, Carvajal y Marcelo en los laterales, Pepe y Ramos en el centro de la zaga, un centro del campo con Modric y Kroos por dentro, flanqueados por James e Isco, y dejando a Cristiano Ronaldo y Benzema como jugadores más adelantados.

la foto

Alineación del Real Madrid. Infografía: Sharemytactics.

Sin embargo Luis Enrique si optó por el factor sorpresa. Si durante los días previos al choque se había especulado con la posibilidad de que el técnico asturiano reforzara el centro del campo con un hombre más, pero el Barça dispuso su habitual 4-3-3, con Xavi en lugar de Rakitic, Mathieu como lateral en lugar de Alba y alineó a Luis Suárez de inicio en el primer partido en el que el delantero uruguayo estuvo disponible tras su larga sanción. Así el conjunto azulgrana se plantó en el Bernabéu con Bravo en la portería, Alves y Mathieu en los laterales, Piqué y Mascherano como centrales, Busquets, Xavi e Iniesta en el centro del campo y Messi, Neymar y Luis Suárez como jugadores más ofensivos.

la foto(1)

Alineación del FC Barcelona. Infografía: Sharemytactics.

La búsqueda del 3×2

Coincidían en el once blanco Marcelo, Isco y Cristiano Ronaldo. Tres jugadores que se encuentran cómodos atacando por el sector izquierdo. Se enfrentaban a un equipo, el Barcelona, que sufre defensivamente por ese flanco. Ancelotti era consciente de ello -de hecho le ganó la final de Copa al Barça la temporada pasada con dos jugadas que finalizaron en sector izquierdo- y volcó la mayor parte de sus opciones de ataque por allí buscando generar superioridad numérica por fuera que acabara dentro con un remate a portería. Alves estuvo concentrado y se mostró infranqueable en el 1×1, pero aun así de ese 3×2 -Marcelo, Isco y Ronaldo vs Alves y Piqué- llegaron las dos primeras ocasiones del Real Madrid que finalizó Benzema y más tarde el penalti que infantilmente cometió Piqué y transformó en el 1 a 1 Cristiano. Le costó al equipo de Luis Enrique contrarrestarlo, incluso a pesar de que Alves controló sus incorporaciones más allá del medio campo y mantuvo su posición -sólo hasta el 2 a 1-, ya que además Xavi fue el centrocampista que acudía a las ayudas para igualar esa inferioridad numérica que padecía su equipo, debido a que Busquets tenía la misión de incrustarse entre los centrales para facilitar las coberturas cuando éstos sufrían un desborde o para defender con más presencia un posible centro lateral del rival.

la foto(2)

El Real Madrid orientó sus ataques hacia el lado izquierdo. Infografía: Sharemytactics.

Superioridad por dentro

Por su parte el Barcelona buscó desequilibrar el partido por dentro. Consciente de que su rival planteaba un doble pivote y dos jugadores con llegada en los costados -James e Isco-, insistió en generar situaciones de recepción de balón con ventaja a la espalda de la línea de cuatro centrocampistas rivales del siguiente modo: provocando mediante las incorporaciones de los laterales que tanto James como Isco tuvieran que salir a taparlos, fijando la atención de Modric y Kroos en la posesión de dos de los tres centrocampistas del Barcelona y buscando que la posición de Messi estableciera ese 4×2 que facilitara los ataques de su equipo. El Madrid trató de neutralizarlo con Benzema tapando la salida con Busquets -siempre que el delantero galo no se encontrara desubicado debido al ataque inmediatamente anterior- e implicando al centrocampista de banda del lado débil en tareas de contención por dentro. No fue suficiente para impedir la superioridad del Barça por dentro -que también tuvo la aportación en ocasiones puntuales de Neymar y Suárez en el juego interior- pero sin embargo no se tradujo en ocasiones de gol. Carvajal le ganó la partida a Neymar durante todo el partido -excepto en la acción del primer gol-, Suárez debutaba y físicamente se encuentra sin ritmo y Messi no encontró el hueco por donde finalizar sus conducciones o los espacios donde recibir para finalizar -tan solo en las dos ocasiones de las que dispuso en la primera mitad-. A todo ello cabe añadir que Xavi entró menos en juego de lo habitual e Iniesta no tuvo la profundidad necesaria para acabar haciendo daño.

la foto(3)

El Barcelona intentó dañar al Real Madrid por dentro. Infografía: Sharemytactics.

La gestión del resultado

El partido tuvo fases bien diferenciadas y la manera cómo un equipo y otro las gestionaron tuvo un papel trascendental en el desarrollo del partido y quizá también en el resultado.

La reacción al 0-1

El gol tan temprano del conjunto catalán tuvo incidencia en el juego de ambos equipos. El Barça retrasó su primera línea de presión y extendió sus posesiones ya de por sí largas. El Madrid estuvo algo aletargado al recibir el gol tan al inicio y no encontraba su sitio. Como consecuencia llegaron las dos ocasiones de Messi que pudieron significar el 0-2. Pero tras la respuesta del conjunto blanco en las dos oportunidades que generó a los diez minutos, al Barça le costó más generar superioridades y llegar con ventaja. El hecho de defender en un posicionamiento más retrasado facilitó las llegadas locales y provocó que recuperara el balón más lejos de la portería rival con lo que el ataque se hacía más difícil.

El Real Madrid despierta

Tras esos minutos de desorientación inicial tras el gol, el Madrid consiguió enchufarse al partido a través de las dos ocasiones perpetradas en la búsqueda de superioridad por el flanco izquierdo. A partir de ese momento el equipo reaccionó y a pesar de no tener el balón generó sensación de peligro cada vez que se hacía con él y se acercaba al área rival. Fruto de esa insistencia -sobre todo por el costado izquierdo- consiguió empatar antes del descanso.

El inicio del segundo tiempo

Tras la reanudación el equipo de Ancelotti salió decidido a no permitir que se repitiera el escenario de los primeros minutos de la primera parte. Sacó de centro y en cuatro segundos tenía el balón en las inmediaciones del área rival. Fruto de esa intensidad nació el segundo gol madridista. Primero en un contraataque que desvió a córner Piqué cuando Benzema disparó a gol finalizándolo, y luego cabeceando Pepe a gol en la salida de ese mismo saque de esquina. El Barça, por su parte, se vio superado por el ritmo de su rival, tuvo más dificultades para imponer su posesión, que fue más lenta y estuvo presionada con mayor intensidad por el adversario.

Los cambios de Luis Enrique

El técnico azulgrana dio entrada a Rakitic por Xavi a los quince minutos de juego del segundo acto, seguramente para ayudar a reducir los problemas defensivos que padecía el equipo en su flanco derecho, donde Alves tuvo que empezar a soltarse ofensivamente debido al marcador adverso. No le salió demasiado bien el movimiento a Luis Enrique ya que al minuto de entrar en el terreno de juego Rakitic los de Ancelotti anotaron el definitivo 3-1. A partir de entonces Alves tuvo que arriesgar todavía más y ser más profundo y Rakitic -ni tampoco Sergi Roberto cuando entró por Iniesta- no consiguió darle un dinamismo al juego de su equipo que era necesario con el 3 a 1 en contra. Poco después Iniesta sintió unas molestias en su pierna derecha y tuvo que ser sustituido por Sergi Roberto (71′), momentos después de que un Suárez fatigado por la falta de ritmo competitivo cediera su lugar a Pedro (69′). En ese instante terminó el partido. El Real Madrid pudo incrementar el marcador a la contra y el Barça podría haberse reenganchado al partido con una individualidad de Messi o alguna de las incursiones hasta el fondo del área rival de Alves, pero la sensación fue que en realidad el partido concluyó cuando Andrés Iniesta se sentó en mitad del césped del Santiago Bernabéu e hizo el gesto a su banquillo de que no podía continuar.

Sergi Roberto Barcelona Focus

La sensación fue que el partido terminó con la entrada de Sergi Roberto, provocada por la lesión de Iniesta. Foto: Focus Images Ltd.

Los nombres propios

Benzema

El delantero francés cuajó un partido soberbio. Se le achaca frialdad y falta de acierto de cara a gol. Lo suple mediante su inteligencia táctica y su calidad técnica, que lo convierten en un delantero top. Sus movimientos y su juego de espaldas hacen mejores a sus compañeros y eso dice mucho de un delantero.

Neymar

Estuvo brillante en la definición del primer gol del partido. Participó e insistió. No obstante, su aportación al juego colectivo fue insuficiente, no tuvo profundidad, su asociación con Mathieu estuvo plagada de desaciertos y falta de entendimiento, no fue capaz de desbordar a Carvajal y terminó pasando totalmente desapercibido en el partido, más allá de que su nombre apareciera en el electrónico.

Carvajal Neymar Barcelona Madrid Focus

Carvajal, con la excepción de la acción de 0-1, se impuso a Neymar en su duelo individual. Foto: Focus Images Ltd.
Messi

El astro argentino tuvo un papel fundamental en la fase de creación en el ataque de su equipo. Estuvo cerca del gol en dos ocasiones en la primera mitad, pero poco a poco fue encontrando cada vez menos espacios. Consiguió juntar rivales con su conducción, sin embargo el Madrid cerró bien los pasillos entre sus defensores para evitar que asistiera a Neymar o Suárez.

Cristiano Ronaldo

Inició la mayor parte de sus ataques desde el sector izquierdo, donde junto con Marcelo e Isco trató de generar esa superioridad anteriormente mencionada. Puso dos centros peligrosos, trató de desbordar a Piqué en el 1×1 y pidió el balón con insistencia en las contras que su equipo lanzaba en busca del cuarto gol.

Mathieu

Su ubicación como lateral fue una de las claves del partido. El galo no se encontró cómodo, no se entendió con Neymar y le costó regresar cada vez que se prodigó en ataque. Si hubiera jugado Bale, a pesar de que Alba es más rápido en carrera que Mathieu, el francés domina mejor los conceptos defensivos y hubiera sido una solución defensiva más que razonable para evitar el desequilibrio del extremo galés. No obstante, con James por ese flanco y con la presencia de Isco acompañando a Marcelo y a Cristiano, se hacía más necesaria la presencia de Mascherano -más rápido y contundente que Piqué- como central derecho. Así Mathieu podía haber ocupado en central izquierdo y Alba haber generado mayor profundidad por el sector izquierdo, ayudando a Neymar a poner en aprietos a Carvajal y desgastando a James en tareas defensivas. Esta situación todavía fue más evidente cuando Piqué llegó al descanso con amarilla, con toda una segunda parte en la que tratar de frenar ese 3×2 en contra.

Ramos

El internacional sevillano realizó un gran partido. No consiguió rematar los saques de esquina a favor ni tampoco pudo brillar en exceso en la salida de balón de su equipo. Sin embargo, coordinó los movimientos de la línea defensiva, ejerció de líder, cubrió a Marcelo y estuvo providencial en tres acciones en las que evitó sendos remates de los delanteros rivales, demostrando un nivel de concentración digno de quizá el mejor central del momento.

Ramos Pedro Madrid Barcelona Focus

Ramos lideró la línea defensiva del Real Madrid. Foto: Focus Images Ltd.
El balón parado

Si bien es cierto que hubo muchas otras claves de las que hemos hablado en el desarrollo del choque, no se puede obviar la influencia que tuvieron tres jugadas muy trascendentales. La primera fue el penalti por mano de Piqué. La jugada no ofreció lugar a dudas. Piqué se equivocó gravemente al ir a interceptar el balón supuestamente con la cabeza al suelo y lo cortó con su brazo izquierdo. El pase en diagonal hacia atrás desde la línea de fondo de Marcelo era muy peligroso, pero el propio Piqué, y tras él Busquets, estaban en disposición de intentar evitar que la carrera de Cristiano Ronaldo sirviera para llegar a rematar el cuero. La jugada supuso el empate antes del descanso. La segunda fue el cabezazo de Pepe en el 2-1. Una jugada a balón parado desde el córner en el que el ímpetu del cuadro local se impuso a la deficiente ocupación defensiva zonal visitante que descubrió la zona del segundo palo concediendo un remate franco ante un equipo poderoso en el juego aéreo.

La tercera jugada fue la primera intervención de Rakitic en el partido. Xavi era el encargado de servir un saque de esquina desde el lado derecho del ataque de su equipo cuando fue llamado desde la banda para ser sustituido. El centrocampista croata se encargó del saque de esquina, ejecutando un pase raso en diagonal hacia la frontal del área para facilitar el golpeo directo a portería de un compañero en una jugada elaborada que el Madrid no solo evitó con facilidad, sino que convirtió en una contra que explotaron Isco, James y Benzema -con la estrecha colaboración de Iniesta y Mascherano que no se entendieron y cometieron un grave error-, que finalizó a la perfección con un tiro cruzado y raso que sin mirar al arco rival siquiera, ya visualizó en su privilegiada cabeza milésimas de segundo antes de golpear al primer toque el servicio medido que le brindó James.

Tres detalles, tres jugadas distintas, en diferentes contextos y con diferentes protagonistas pero con un mismo desenlace. Señal de cuál fue el equipo que más se preocupó por cuidar esos detalles que acaban decidiendo partidos.

Carlos Vicens es entrenador nacional y actualmente dirige al CE Santanyí.
Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

16 comments

Bravo: correcto y seguro. Encaja de penalti el primero, queda vendido en el segundo, y Pepe remata solo en el tercero. Poco más pudo hacer.
Piqué: su error fue clave, y estuvo lento, inseguro y falto de concentración. El peor con diferencia.
Mascherano: el mejor, sin discusión.
Alves: buen partido, aunque como viene siendo costumbre, sus centros no crean peligro. Estuvo bien en defensa.
Mathieu: como lateral no me gustó, lo vi lento y pesado, con dificultades para retornar y para sacar el balón. Además, es esencial como central. Desubicado.
Busquets: correcto y poco más. Si el Barça tuviera centrales de garantías, Mascherano lo sentaba como pivote.
Xavi: hubiera preferido a Rakitic de inicio.
Iniesta: él solo no puede hacerlo todo
Neymar: buen gol, activo un tiempo, y luego nada.
Messi: intermitente e individualista.
Suárez: perfecto para ser su primer partido y con su circunstancia especial. Una asistencia, buenas combinaciones, movimientos inteligentes y entrega.
—–
Rakitic: entró frío, lo vi apático. No aportó realmente nada.
Pedro: más de lo mismo, buen jugador, pero con los días contados. A día de hoy ya veo por delante a Munir, y la próxima temporada estarán Denís, Deulo, Adama, Halilovic, Dongou, Munir, Sandro…
S.Roberto: entró por lesión de Iniesta, si no, dudo que hubiera jugado. Hubiera preferido a Rafinha.

@Yomismer: “Alves, estuvo bien en defensa”. Amigo, qué partido viste? No he visto a Marcelo entrar tan fácil y tantas veces por su banda sólo en mi vida. Alves fue un coladero auténtico.

Las mejores sensaciones del Barcelona vinieron cuando Messi se coloco a la espalda de los mediocentros. Despues se tira a banda derecha y crea poco peligro(por la buena marca de Isc+Marcelo).

Yo hubiera dejado a Xavi y Suarez para revulsivos. Se sabia que no estaban para 90 min pero hubiera sido mejor que entraran los ultimos min del segundo tiempo.

En todos sitios leo que estuvo mejor Alves que Mathieu por las bandas. Pues yo debí de ver otro partido porque no recuerdo a Marcelo entrar como Pedro por su casa en un partido de este nivel en la vida. La banda derecha del Barcelona fue un coladero constante, llámese Alves, Piqué, Xavi o lo que sea. Mathieu en ataque tal vez nobtan bien, pero en línea defensiva mucho mejor que Alves sin duda.
Y el caso de Iniesta yo creo que es tema aparte. Lleva 2,3 años desaparecido, pero como es el del gol de Stamford Bridge, el gol del Mundial y el niño bonito que no ha roto nunca un plato pues tiene bula para no ser criticado nunca. Lleva 3 temporadas lamentablesy ni una crítica se escucha a su juego

Alves estuvo bien en el 1vs1, pero durante prácticamente todo el partido estuvo en inferioridad con Isco y Marcelo, pues la ayuda de Xavi siempre llegaba tarde y mal (véase p. ej. la jugada anterior al penalti). Totalmente de acuerdo en lo referente a Iniesta.

Totalmente de acuerdo, sobre todo con lo de Iniesta, lleva un par de años que parece un ex-jugador pero tiene una bula…

Que Iniesta no tiene nivel ni para Segunda B es algo que todos sabemos, pero solo unos pocos nos atrevemos a decirlo.

Amigo, para soltar todas las idioteces que comentas en todos y cada uno de tus comentarios, mejor no participes, es un consejo, que no soy nadie para mandar.

Tu los has dicho, no eres nadie para mandar, y ya sabes por donde me paso tu consejo.

La transición defensiva es un drama, y los principales responsables son Messi, Neymar y sobretodo Iniesta y Xavi, que no solo su físico no da para nada, su lectura defensiva también es pésima. Dejan constantemente en 2 vs 1 a Alves y a Piqué cuando estos en realidad toman normalmente las decisiones correctas tácticamente. Busquets con su pubalgia no está para hacer milagros, Mascherano si los haría, pero empobreceria la circulación de balón. Antes de señalar a defensas, miren bien la jugada desde el inicio.

Deja un comentario

*