Messi también decide desde el banquillo

Manchester City v FC BarcelonaUEFA Champions League

Como en los viejos tiempos, Torres apareció para golpear al Barcelona cuando más daño le hacía encajar un gol. Hubo una época, que ahora ya parece muy lejana, en la que todos los aficionados culés le tenían un respeto absoluto al delantero del Atlético de Madrid porque cada fin de semana en el que el calendario indicaba que debían enfrentarse azulgranas y colchoneros el Barcelona ya asumía que por lo menos debía anotar por lo menos dos goles para vencer, pues siempre aparecía el Niño para firmar la diana de rigor. Por un momento, el recuerdo de esa época pasada se presentó en la cabeza de los azulgrana, pues una pérdida en campo propio y un pase de primeras en profundidad dejó a Torres solo ante Ter Stegen en una acción reactiva, de velocidad, en la que Jordi Alba no llegó a tiempo para corregir ante un “9” bastante menos rápido que antaño.

Fernando Torres Atlético - Focus
Fernando Torres anotó el 1-0. Foto: Focus Images Ltd.

Era el inicio de la segunda mitad y el Atlético de Madrid había cambiado la dinámica del partido después de un primer tiempo en el que el Barcelona había sido superior. El equipo de Luis Enrique había controlado la pelota y la había hecho circular cerca del campo contrario, pues con la excepción de una pérdida de Mascherano en salida había mantenido a raya a los colchoneros y había logrado que el balón estuviera bastante tiempo cerca del área de Oblak. El Atlético casi no salió al contragolpe porque la circulación siempre fue segura. La única noticia negativa fue una nueva lesión (muscular, en este caso) de Thomas Vermaelen, que ante la ausencia del sancionado Piqué había arrancado la liga con buen pie. Incluso sin el central belga, el Barcelona minimizó la aportación ofensiva de Óliver y Koke, casi inéditos con balón pero enormemente solidarios en el trabajo defensivo para ayudar a sus respectivos laterales. Asimismo, el dominio del esférico tampoco se traducía en multitud de ocasiones ante la solidez del Atlético porque los centrales se fajaron con bastante acierto ante Luis Suárez en una pelea preciosa y ni Neymar ni Rafinha desequilibraron de forma decisiva desde los flancos, a diferencia de Andrés Iniesta, que sí dejó varias conducciones peligrosas que superaron líneas. Aunque Oblak tuvo que desviar una oportunidad clara de Rakitic, Luis Suárez se topó con el larguero a la salida de un córner y el Barcelona protestó varias veces por distintas manos dentro del área que Mateu Lahoz no interpretó como tales.

Pese a ello, la reacción al gol de Torres fue prácticamente inmediata. Neymar clavó en la escuadra una falta en la frontal para igualar el choque mientras Messi ultimaba los preparativos para saltar al campo. Porque el astro argentino fue suplente después de la jornada de selecciones porque el nacimiento de su segundo hijo le impidió completar entrenamiento alguno con el Barcelona después del parón. Así que saltó al campo a falta de media hora para el final y de golpe el dominio territorial culé se empezó a traducir en ocasiones reales. En desequilibrio, en sensación de peligro, en un Atlético que inconscientemente reculó diez metros. Contra un rival ya desgastado después de una hora de juego, tener la opción de meter a Messi en la segunda mitad es pausar el partido y cambiar la dificultad del videojuego de Clase Mundial a Amateur. Con el astro argentino el Barcelona encontró huecos por los que antes era imposible penetrar. Pese a que el Atlético intentó refrescar su ataque con la introducción de hombres frescos como Jackson o Ferreira-Carrasco que le permitiesen desplegarse y dar algún susto, el Barcelona impuso su ley con Leo y el propio argentino terminó desequilibrando el choque en una acción precedida por la falta de contundencia de Gabi y Griezmann en un despeje en la frontal. No rechazó bien el balón el Atlético y Suárez y Messi lo castigaron en una combinación vertiginosa en la que Leo no perdonó ante la salida de Oblak. Otro partido en el que sus tres atacantes fabricaron goles.

“Que un equipo como el Atlético te haga tan pocas ocasiones de gol es que hemos estado muy centrados. Hemos dominado la faceta defensiva y ofensiva e incluso hemos dado la vuelta al marcador cuando peor pinta tenía todo. Mi equipo me ha gustado en todo momento”, Luis Enrique en rueda de prensa.

Pese a ganar por un único tanto de diferencia -solo ha marcado cuatro goles en tres jornadas- el Barcelona cuenta todos sus partidos por victorias en un arranque liguero que ha incluido dos salidas exigentes a San Mamés y el Vicente Calderón.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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