Mi Barça-Madrid

Andrés Iniesta dejó algunas de las mejores acciones del partido (Foto: Focus Images Ltd).

Sucede a veces que los partidos de fútbol no son lo que son, sino lo que has estado preparado para ver. Ocurre a menudo que la calidad que percibes en un encuentro está relacionada con tu grado de concentración en la observación del juego. Hasta qué punto estás metido en el partido, fijándote en cualquier detalle, puede marcar la diferencia entre que los noventa minutos te parezcan grises y aburridos o repletos de espectáculo. Estar brutalmente dentro supone sentir placer ante una intercepción decisiva, ante un corte por pura colocación, ante una apertura a la banda que cambia el sentido del juego hacia el lugar menos ocupado. Cuestiones que te parecerían superfluas en otro contexto: en el contexto de móvil en la mano y whatsapp, a ver qué se dice en twitter, qué se yo…

El Clásico de ayer por la tarde en el Camp Nou lo disfruté como no había disfrutado ningún otro. Intenté evitar errores del pasado. Teléfono apagado para no recibir ningún “input” desde fuera: ni de las redes sociales ni de mi círculo privado. El ordenador guardadito en la mochila, que a veces el consultar datos te distrae del directo. Repeticiones, las justas, las necesarias, las imprescindibles. Y la mirada fija en el campo. Volumen alto en los auriculares y la transmisión de GolT como única referencia. Ni en el descanso me levanté de la silla. Me habían llevado al campo para que contara cómo veía yo el partido, y debía ser impermeable a las opiniones externas. Así que sólo escuché a Jose Sanchís y, de vez en cuando, a Rodrigo Fáez. El partido que vi fue puramente mío y del narrador con el que mejor me entiendo en antena, con el que mejor sintonía hay, con el que más disfruto cuando los dos estamos a tope. Y joder: ayer el partido lo disfruté muchísimo.

Ocurre que luego sales y se te aparece el mundo exterior. Un par de compañeros están comentando que “pareció un partido de los ochenta, el Barça ya no es la excelencia”… “totalmente, ha sido muy pobre, muy gris, muy soso”. Mientras me estoy cambiando de ropa escucho la rueda de prensa de Martino y la mayoría de preguntas, salvo las de los periodistas latinoamericanos, poseen un tono negativo. “Se ha ganado pero…”, “¿Está contento con el juego?”, “¿Por qué no hemos visto al mejor Messi?”. El Tata, al que admiro desde los tiempos en los que logró que su selección paraguaya se convirtiera en el paradigma de la competitividad a través de un excelente manejo táctico, debía alucinar: gana el Clásico más importante del mundo, ante el rival acérrimo, y le están diciendo que “sí pero no”. Igual otro se habría violentado, pero él mantuvo esa actitud de sensatez y sentido común, de extrema inteligencia en la gestión de las situaciones ambientales, y lo aceptó todo y contestó desde su postura reflexiva. Martino parece más terrenal que Bielsa, y aún siéndolo uno siente que de su discurso se pueden aprender muchas cosas para la vida.

A mí, en realidad, me gustó mucho el partido. Creo que ambos equipos salen reforzados, porque ambos equipos tuvieron fases muy buenas. En el Barça se intuyó el enorme potencial que puede llegar a desarrollar el equipo. Cuando Martino juntó por dentro a los tres centrocampistas y a dos de los tres teóricos delanteros (Fàbregas y Messi), desarboló por completo al Real Madrid. Eran cinco contra tres (Khedira-Modric-Ramos), y aunque esos tres se esforzaron extraordinariamente, no les alcanzaba para frenar semejante acumulación de talento asociativo. Al salir Fàbregas y Messi de la zona de atacantes, Varane y Pepe quedaban sin marca, y eso les provocaba ciertas dudas: ¿perseguirlos o quedarse? ¿Ir a ayudar a los centrocampistas en inferioridad numérica a riesgo de dejar huecos atrás o mejor no, que el Barça ya penalizó eso en clásicos interiores? Y en ese contexto exacto se apreció el impacto de Neymar: si todos están concentrados en intentar frenar a los de dentro, él tiene más espacio por fuera. Se vio en el gol, el 1-0, el punto de inflexión entre unos primeros 18 minutos igualados y un resto del primer tiempo en el que el Barcelona fue superior. Carvajal, quizá en su único error de la tarde, cerró demasiado cuando Iniesta condujo amenazantemente hacia el área. El manchego la soltó hacia Ney, que leyó de maravilla el movimiento hacia el medio del lateral madridista, y se quedó en su sitio, aprovechando la distancia. Neymar es un jugador al que puedes complicarle la vida si le metes un par de jugadores muy encima: uno pendiente de que no pueda casi ni recibir y el segundo atento por detrás para atacarlo en el caso de que salga del primer regate. Si recibe tan suelto, con tiempo y espacio, te mata. Así se gestó el 1-0, que fue muy importante para el desarrollo del partido.

Una representación de cómo la acumulación de cinco piezas por dentro en el Barcelona en fase ofensiva exigía al Madrid a concentrar sus esfuerzos defensivos en esa zona y permitía a Neymar tener mucho más espacio cuando recibiera:

Barcelona vs Real Madrid - Football tactics and formations

Carlo Ancelotti había situado a Ramos como medio centro en una maniobra que, a posteriori, está siendo muy cuestionada. Sin embargo, antes de empezar parecía tener mucho sentido. El Madrid había sufrido enormemente a la espalda de su pivote puro en prácticamente todos los partidos de la temporada. Sólo ante el Málaga consiguió minimizar los daños en esa zona. Que no se estaba supliendo bien a Xabi Alonso era una realidad problemática, y ante un equipo que acumula gran parte de su talento en la zona de tres cuartos, algo había que hacer. Illarra, que jugó muy bien frente a los andaluces, había sufrido una barbaridad contra el Atlético de Madrid o frente al Villarreal, para poner dos ejemplos recientes. Algo había que hacer, y no había demasiadas opciones. Khedira, como se pudo apreciar en el encuentro, es más un centrocampista para llegar y presionar arriba, para romper con ímpetu, que para mantener la posición y aportar equilibrio táctico. Un central parecía la mejor opción: podía ser Pepe -utilizado ahí por Mourinho-, podía ser Varane -que debutó en primera división francesa con el Lens como pivote- o podía ser Ramos -que es tan bueno que puede jugar de todo-. Ancelotti eligió al de más jerarquía, al mejor futbolista de los tres en líneas generales. El problema de Ramos fue que vio una cartulina amarilla muy pronto y que esto le condicionó tremendamente. En esa demarcación la falta táctica es vital y él, a los 14 minutos, ya estaba amonestado. Es verdad que Busquets la vio antes, pero Busquets lleva toda su carrera conviviendo con eso y es un jugador más pausado, más sereno, más posicional. Ramos es vehemencia, es ímpetu, y aunque sabe controlarse cada vez mejor porque se lo exigen sus demarcaciones más centradas, perdía gran parte de su potencial al estar amenazado. En realidad, su sustitución pienso que viene motivada no porque no estuviera jugando bien… sino porque estaba al borde de la segunda amarilla (ya había habido una jugada, justo antes del cambio, en la que pudo haberla visto, y Ancelotti sabía que su siguiente falta conllevaría la expulsión). El cambio, además, le dio al Madrid más claridad en la salida de pelota con la introducción de Illarra en un contexto en el que esa faceta pasaba a ser más importante, ya que iba perdiendo. El ex de la Real Sociedad se asoció entonces con un Modric que ya estaba jugando un partido monumental en sacrificio defensivo y que fue creciendo más y más con la pelota. Sólo una parada de otro mundo de Víctor Valdés evitó que una asistencia suya, sublime, se convirtiera en el empate de Cristiano. Por momentos, el partido era un concurso de elegancia de pasadores dañinos: ahora Iniesta, ahora Modric, ahora Modric, ahora Iniesta. Iniesta y Modric son puro placer y verlos es belleza; Iniesta y Modric acercan el fútbol a la expresión artística porque sus acciones técnicas tienen siempre además un componente añadido de generosidad.

 

Andrés Iniesta dejó algunas de las mejores acciones del partido (Foto: Focus Images Ltd).
Andrés Iniesta dejó algunas de las mejores acciones del partido (Foto: Focus Images Ltd).

Al Barça el partido se le descontrolaba. El Madrid estaba haciendo méritos para empatarlo. Era urgente introducir a Pedro o a Alexis, ya que Messi cada vez tenía menos retorno defensivo y Marcelo subía por su lateral sin oposición. Martino reaccionó ubicando al chileno en la derecha y moviendo a su conciudadano rosarino a la punta central. También detectó la mejoría madridista en el centro del campo con Illarra, Modric y un Benzema que suma mucho en juego asociativo por dentro cuando baja a recibir y reforzó esa zona con Alex Song. No me gustó que quitara a Iniesta, pero reconozco que, colectivamente, los últimos quince minutos del Barça en la segunda parte fueron mejores que los treinta anteriores. Casi de inmediato llegó el golazo de Alexis, una demostración más de que su confianza se ha multiplicado exponencialmente, quizá sólo porque Martino le recuerda a Bielsa y con Bielsa fue la mejor versión de sí mismo. Ancelotti había apostado dos minutos antes por Jesé -dejando a Isco, muy llamativo esto, sin participar- y el canterano madridista le dio emoción a los últimos dos o tres minutos. En parte, hizo justicia, porque el margen entre los dos equipos nunca debió ser de dos goles. Y le entregó emoción al desenlace de un choque competido, con alternativas en el dominio y con ocasiones en ambas áreas. Un partido grande.

Related posts

5 comments

Buenos dias, Axel.
Es cierto que incluso en un mal partido se ven acciones de merito individuales o colectivas, si eres capaz de mantener la atencion en algo, que no te llama la atencion. Y un clasico siempre te mantiene atento, luego de igual modo que disfrutas ese corte,esa apertura, esa colocacion…descubres que imaginabas otro partido.
Si fuera aficionado al madrid, preferiria que jugasen los buenos y en su sitio.(parece logico).
Bale, hoy dia no es de los buenos, y Ramos no es mediocentro…luego ya empiezo raro, tanto que el partido me obliga a cambiar sobre la marcha, volver a lo logico casi una hora despues. Pero el experimento con gaseosa retrata a Ancelotti
Teniendo razon en la organizacion defensiva de los mediocentros toda la temporada, digo yo que se podia trabajar para mejorarlo, que la defensa no se fuera para atras con tanta facilidad, aumentar el numero de mediocentros, algo mas que solucionarlo cambiando un cromo por cromo, y ademas por un cromo de la defensa
Que eliga un estilo, una idea, la que considere mas oportuna para sacar rendimiento a sus jugadores, la que sea, mas fea o mas bonita, y a partir de hay andamos el camino.
Si fuera aficionado al Barcelona me entrarian ganas de ver videos de hace un par de años.
Ellos si tenian idea. Desde la calidad, los jugadores ofensivos, la posesion , consiguieron la excelencia.
Hoy dia juegan bien, porque siguen siendo buenos, pero tan buenos como cualquier otro equipo. ( no en la Liga). Las decisiones de Martino son acertadas, hace lo que pide el partido, aunque ello lleve implicito ceder terreno y balon al contrario, para salir rapido…pero el Barcelona no tomaba decisiones en funcion del rival.
En fin, estaba mas con los compañeros que te encontraste a la salida,….hasta que volvi a ver el partido repetido, de madrugada y solo, y disfrute las ocasiones, goles, paradas, combinaciones, pases….FUTBOL.

Magnífico artículo que deja de lado las polémicas y se centra en lo que tiene que ser, el fútbol. Sin embargo te has dejado dos puntos que para mi son bastante significativos y que marcan el camino por donde irán los dos equipos: el tener un entrenador de verdad por parte del barça y la defensa del equipo culé.

Por primera vez desde que se fue Rikjaard veo que el Barcelona tiene plan B o C no solo el plan A con diferente jugadores. Recuerdo la derrota del Barça frente al Inter en San Siro como mi mejor argumento para decir que el equipo culé se lo jugaba todo al “buen fútbol” sin tener nada en la reserva. Con Tito y sobretodo Roura lo mismo, no se leían bien los partidos y parecía (y sigue pareciendo a día de hoy) que no se podía abandonar el juego de tiki-taka aunque lo pases mal, muy mal. Ahora viene un desconocido para casi todos (en los que me incluyo) y sacrifica el “jogo bonito” en momentos difíciles y apuesta por lo práctico y lo que requiere esa situación. Y en partidos a vida o muerte se agradece.

Y el segundo punto es mas controvertido, la defensa del Barcelona. Ayer para mi se jugó con 3 de los 4 defensas que tienen el peor ritmo del equipo. Adriano cada vez me parece peor en defensa y especialista en meter golazos, pero su principal objetivo es defender con cabeza y siempre va al bulto como un loco aunque sea dentro del área (incluso puede haber un penalti a Khedira por parte suya). Esta demarcación no me preocupa ya que el titular es Jordi Alba y cuando vuelva mejorará la parte izquierda. Alves ya no es lo que era, antaño era el correcaminos toca pelotas que atacaba y defendía continuamente (esto último muy limitadamente) y ahora que ha perdido parte de su fisico y tiene que ser más táctico salen a la luz sus carencias defensivas. No sabe jugar como un defensa tradicional, esos que aguantan posición y reducen espacios al oponente, su juego es mas de ir y venir, meter cuerpo y cansar al rival y ahora mismo su físico no le permite poder hacerlo. Y por último el jugador que mas malos momentos me hace tener y el que peor me lo hace pasar: Mascherano. A él como jugador no se le puede reprochar nada, puesto que intenta sumar al equipo y no se ha quejado en ningún momento de su cambio de posición, mas bien al revés lo ha agradecido por el hecho de jugar mas de lo que lo hubiera hecho si fuera el recambio de Sergio. Pero una cosa no quita la otra y Mascherano no sirve de central así de simple y contundente. Es verdad que alguna vez ha hecho partidazos y ha salvado al equipo, pero en lineas generales y si te fijas en él los 90 minutos llegas a comprobar que es un estorbo mas que una ayuda para la defensa del Barça. Es un mediocentro defensivo que aún tiene automatismos de esa posición y que parece que nunca los dejará atrás. No se ven a simple vista si no te fijas plenamente en él pero cantan demasiado si le prestas atención. Deja la posición de central demasiadas veces para ir al cruce de un balón a 3/4 de campo cuando el rival esta de espaldas a portería, no sabe cuando despejar y cuando jugar el balón, se tira demasiado rápido al suelo, deja siempre su marca libre para ir a por el jugador que tiene el balón y por último (al igual que Adriano) va al bulto sin importarle donde se encuentra. Donde mejor se reflejan estas carencias es precisamente en los partidos contra el Real Madrid. Basta con volver a mirar cualquier partido contra el equipo merengue y centrarse en el jefecito para observar que Mascherano esta muy perdido en la defensa.
Por eso creo que si realmente el equipo culé quiere presumir de cantera es el momento de dar paso a Montoya y Bartra de una vez por todas y al menos darles la oportunidad de demostrar que son válidos para el equipo (desde antes de la puesta en escena de Varane llevo diciendo que para mi Bartra es como mínimo igual de bueno que el francés) y dejar las jerarquías de lado. Porque no nos engañemos, el principal motivo por el que el Barcelona no juega como el año de los seis títulos es que han pasado 4 años de esa gesta y los actores principales están envejeciendo (Xavi, Puyol, Alves, Iniesta, etc) y no se les puede pedir que sigan con la misma intensidad que cuando estaban entre los 20 y los 30.

El artículo me huele rancío, a pasado. Se habla de un Barça que desarboló en la 1ª parte cuando solo tuvo dos ocasiones y poquísimas llegadas con cierto peligro. Y en ello la baja forma de Xavi y sobre todo Iniesta, excelso para Torres, son evidentes. Fue un Barça discontinuo, tímido que tras el gol con suerte no sabía qué hacer y optó por el centrocuentismo que tanto hemos visto pero sin ninguna profundidad. En fin, muy lejos de un Barça “normal”. En la 2ª parte ya fue un escándalo y jugaron al contraataque descaradamente. Y salió bien porque el árbitro, decisivo, quiso.

Me decepcionó pues algo el Barça, al que se ve claramente peor que años anteriores (la clave es la baja forma de Messi, el que marcaba las diferencias de ese centrocampismo que muchas veces no llegaba a nada), no tanto por su deriva de juego en descenso por cuanto al Madrid lo veía como una banda este año. Por eso es entendible lo de Ramos, incluso lo de Bale, idea ésta que creo que debería repetir más veces. Aguantó así dignamente la 1ª parte pero sin apenas llegar, un Osasuna bien ordenado cualquiera.
En la 2ª parte mostró un estado físico mejor que el Barça que creo que fue lo que permitió que le quitara la pelota y mereciera claramente el empate. Ello hizo que la 2ª parte fuera muy entretenida pero entre dos equipos venidos a menos aunque igualados.

Axel, en fin, me parece que te has anclado en un análisis de hace 3 años con un Barça envejecido en puestos claves y, sobre todo, sin su jugador clave marcando las diferencias de momento (no nos engañemos fue lo que hizo al equipo diferente y ganador). Acude pues a la contra porque es incapaz de aguantar el balón pues falta fuelle (me sorprende que ni menciones el tema físico). Y el Madrid está por hacer y ahí sigue, pura lotería.

Los mitos envejecen Axel

En otro partido lo aceptaría… pero es que el del sábado, es el mejor partido que se le recuerda a Iniesta con la camiseta del Barça en mucho tiempo. Cierto es que el nivel que estaba dando antes del Clásico, era preocupante. Pero el sábado jugó un partidazo. Y no hablemos de los árbitros… no estamos hablando de eso.

Lo que está claro es que el Barça ya no es ese equipo que imponía. Ahora es más terrenal, lo que es lógico… el fútbol es un deporte de ciclos cortos. Peor las cosas que está haciendo el Tata, ceder el balón si es necesario, cerrar con un doble pivote (hace tiempo que quería ver esa posibilidad Song-Busquests en un partido grande)… demuestra mucha personalidad por parte del argentino. Un crack, me está encantando.

Lo de Messi… vale que sale una lesión, pero estando acostumbrados al nivel de juego del argentino… aún así, creo que hay que ser prudentes y no preocuparse (todavía). Ergo, es obvio que el sábado estuvo desaparecido.

Pues eso… felicidades a Axel por una crónica de lujo. Para una vez que podemos disfrutar de un periodismo del bueno… yo disfruto con cada uno de sus textos. Casi que es un privilegio en estos tiempos

Muy buen artículo..!!!
Me hace gracia la gente que siempre habla de que el Barça ya no es lo que era (y sigue ganando) y que el Madrid todavía tiene que adaptarse (siempre está adaptándose, año tras año)…

Deja un comentario

*