Modric hasta Iniesta, Iniesta hasta Ramos

General view of the stadium pictured ahead of the UEFA Champions League match at Camp Nou, Barcelona
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18/03/2015

FC Barcelona y Real Madrid firmaron tablas en uno de los Clásicos menos visuales y de menor nivel de juego colectivo que se recuerdan. Pese a todo, de él se pudieron extraer con firmeza dos noticias positivas que ya se conocían, pero que un encuentro como un Barça – Madrid se encargó de refrendar con rotundidad. La primera es que el conjunto culé, incluso en su peor nivel de forma en tiempo y con un discreto Leo Messi, tiene una capacidad competitiva a prueba de circunstancias: sin ningún ápice de juego creativo (exceptuando a don Andrés) casi en los 90 minutos, estuvo a un suspiro de salir intacto, llevarse los 3 puntos y devorar el excelso nivel de confianza al que llegaba su gran rival. Le bastó con exponer la grandeza de (casi todos) sus futbolistas y una MSN a su nivel estándar para estar a punto de vencer al campeón de Europa. La otra, que derribar al Real Madrid de Zidane parece una utopía a día de hoy. Ya sabemos que no juega bien, pero volvió a salir vivo un día más, cuando las circunstancias susurraban que ya no sería posible. En el Camp Nou, con el equipo roto, la BBC al ¿20%?, Iniesta fresco para rajar y la MSN con espacios como para solventar el encuentro, a nadie le sorprendió que el último golpe lo dieran los de blanco, pues albergan una convicción colectiva que sumada a su calidad siempre les acerca a la victoria, simbolizada perfectamente en esa última carrera de Mariano Díaz, que se sintió capaz de ser la figura decisiva del mayor encuentro de la tierra.

FC Barcelona 1 (Luis Suárez 53′)
Real Madrid 1 (Sergio Ramos 90′)

Barcelona vs Real Madrid - Football tactics and formations
Onces iniciales. Foto: sharemytactics

Luis Enrique, quizá sabedor del impacto que podía tener después, decidió reservar a Andrés Iniesta, aunque fue Zinedine Zidane quien más sorprendió a la hora de elaborar su once. Casemiro, como se pudo comprobar después, estaba falto de todo ritmo, por lo que alineó a Modric, a Isco y a Kovacic en un centro del campo de tres hombres. Hasta ahí todo normal, sin embargo fue la disposición del trío de centrocampistas lo que más llamó la atención: Luka, por primera vez desde que viste la blanca (que me corrijan si no es así), ocupó la posición de pivote, Isco haría de interior derecho y Mateo Kovacic haría lo propio en el flanco izquierdo. Zidane hasta varió la posición habitual de los interiores, quizá buscando que el desempeño de Mateo se emparejara con Leo Messi.

Lo cierto es que los 45 minutos de la primera parte del estreno de Luka Modric en la posición de mediocentro opositaron a ser los mejores del croata vistiendo la blanca. Y esto, hablando de uno de los muy mejores centrocampistas de la historia del conjunto madridista (nadie puede dudar esto a día de hoy), habla de la magnitud del fútbol que practicó ayer el 19. Es cierto que no derivaron en una actuación colectiva blanca especialmente majestuosa, por eso no resonaron con la agudez de otras, pero si uno se detiene en cada toque de Modric ayer durante ese tramo, en cada control orientado, cada pase, cada conducción y cada anticipación, se pregunta seriamente si se puede jugar mejor al fútbol. Ayer levitó.

Luka Modric of Real Madrid during the UEFA Champions League match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Marcos Calvo Mesa/Focus Images Ltd +34 654142934 03/11/2015
Modric firmó una primera parte estratosférica. Foto: Focus Images Ltd.

Entre el croata y un omnipresente Isco Alarcón, que siempre se ofreció a ser su escudero y organizó al conjunto blanco en esa segunda fase de la posesión, tejieron cierta superioridad blanca en el primer periodo, que sin embargo apenas se tradujo en ocasiones. Sin Bale, con Benzema ausente y Cristiano desapercibido, la defensa culé vivió cómoda ante la simpleza del ataque merengue, que una vez más volvió a insistir en los centros al área como su principal camino hacia el gol. El Barça replicaba a través de todo lo contrario: sus centrocampistas apenas comparecían, pero sus delanteros sí se mostraron. Especialmente Neymar, eléctrico ayer, hizo sufrir muchísimo a Carvajal en cada transición, mientras que Luis Suárez volvió a imponerse a Ramos en los cuerpeos. Sólo un magnífico Raphael Varane, que se encuentra en un momento de forma radiante, impidió que la cosa fuera a mayores.

En esas se llegó al descanso y, antes del primer suspiro, la pizarra de Unzué volvió a aparecer: Luis Suárez cercenó la extraordinaria solidez defensiva a balón parado del conjunto blanco y le otorgó la ventaja al conjunto barcelonista. Al 1-0 le acompañaron los mejores minutos del FC Barcelona. Con la entrada de Andrés Iniesta, el Barça desdibujó a un Madrid al que le entró la prisa y perdió el poso defensivo que había mantenido hasta el momento. Zizou introdujo a Casemiro (se marchó Isco y con él, el temple en campo contrario), buscando alzar a los interiores croatas en una presión a todo campo que instalara a su equipo arriba, pero el brasileño se mostró fuera del punto competitivo y la idea hizo aguas. El extraordinario saber jugar del manchego castigó como sólo él sabe esa circunstancia y durante ese periodo aparecieron las ocasiones más claras del partido, todas con un sello culé que ayer no tuvo la puntería habitual. Pudo acabarse ahí el encuentro.

Mas el Madrid resistió, Zidane introdujo todo su arsenal ofensivo con más ímpetu y voluntad que orden y aquello, no se sabe bien cómo, resultó en un cabezazo más para el recuerdo de Sergio Ramos, que si bien esta vez no significó un título directo, puede tener una incidencia decisiva en aquel que por norma más se le suele atragantar. Ramos, a veces, también ayuda a ganar ligas.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

“Ya sabemos que no juega bien, pero volvió a salir vivo un día más, cuando las circunstancias susurraban que ya no sería posible”

Esta frase se da para muchas interpretaciones y por tanto me gustaría que el autor del artículo la aclarase, pues considero que, en general, es una persona objetiva al momento de dar su valoración de un partido, teniendo claro que siempre va a una opinión personal y por tanto esta atada a su subjetividad.

¿ Qué es jugar bien al fútbol ? Pues el Madrid de Zidane tiene una racha de 33 partidos invicto, por lo que se descarta que la razón por la cual no pierde, sea suerte, flor, casualidad o como quiera llamársele. En esta racha de partidos, en el 90%(no digo el 100% porque mi memoria me puede fallar), el Real Madrid logró, como mínimo, ser superior a su rival en el desarrollo global del partido, que su rival realizase su juego a un nivel menor del que se le presupone y él, a su vez, si logró imponer su juego, su calidad en el campo.

Que su juego no sea afin a todos, eso es respetable, todos tenemos unas afinidades y sensibilidades distintas, habrá quienes les parezca feo, poco “artístico” (no encontré otra palabra en el momento) pero decir que no juega bien al fútbol me parece que es acorde a la realidad pues, como ya expuse en el párrafo pasado, desarrolla su juego y se impone a su rival gracias a él.

Si se pita el claro penalti sobre Lucas, se anula el gol en fuera a de juego de Suárez y alguna mano más en el área del Barcelona…

Imposible analizar el desenlace del encuentro sin dejar ni una nota de la actuación arbitral. El partido era de 0-2 o 0-3 en la primera parte. Luego el cambio de Casemiro por Isco, (por qué los entrenadores no ven lo que vemos los demás mortales?) y la inoperatividad de Benzemá y su vergonzante comparación con la energía de Mariano, que hubiera sido una pesadilla para la defensa culé, (lo fue en 4 minutos) casi destrozan al Madrid.

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