Días duros para el Twente

Ziyech se siente solo en el Twente.  Foto: Angelo Romano.

Será un año difícil en Enschede. Rosales, Promes y Tadic han abandonado el Twente. Este verano también terminó el contrato Wout Brama, castigado por las lesiones en los últimos años, que se suma a las anteriores bajas de Chadli, Fer y Douglas, que emigraron el verano anterior. En apenas 12 meses, la columna vertebral del Twente se ha desvanecido y no ha ayudado que el capitán Bjelland no haya estado disponible en varios de los primeros encuentros ni tampoco la grave lesión del chileno Felipe Gutiérrez. Pasados los seis primeros encuentros oficiales, el Twente sigue sin conocer la victoria… ni tampoco la derrota. Ha empatado todos sus partidos y además quedó eliminado de la Europa League por el valor doble de los goles fuera de casa. Caer ante el Qarabag no entraba en los planes de Schreuder. Ni tampoco que el primer triunfo se demorara tanto.

De momento, el Twente deberá recuperarse tras su regular inicio de liga y mejorar mucho si quiere alcanzar a los equipos que competirán por el título. Sin embargo, a medio plazo, el proyecto es ambicioso. El central Bengtsson, de 28 años, es la pieza más veterana de la columna vertebral, acompañado a menudo por Bjelland (26) en el eje de la zaga. Después ya está Castaignos, que en breve cumplirá 22 años, aunque ya lleva varias temporadas en la élite. Junto a ellos, los nuevos fichajes. Algunos aterrizaron el año pasado y deben dar un paso adelante en los próximos meses, como el noruego Borven, Mokhtar o el mexicano Corona; y otros son recién llegados el último verano, como el danés Kusk, Mokotjo, Ziyech, Koppers, Lachman o el cedido Miyaichi. Ninguno supera los 24 años. Además, poco a poco asoman la cabeza jóvenes talentos del filial como el peruano Renato Tapia, que destacó en el último Sudamericano sub-20, u Ould-Chikh, que nos gustó en el pasado Europeo sub-17.

Ould Chikh Holanda sub-17 Europeo Eduardo Ferrer

Ould-Chikh, con la selección holandesa sub-17. Foto: Eduardo Ferrer Alcover.

La ambición de Schreuder es encajar a sus futbolistas y hacerlos progresar para que el Twente se convierta en un equipo capaz de competir por el título de liga. Quizás no esta temporada, sino la siguiente. Los recién llegados gozan de potencial suficiente para lograrlo y casi todos pertenecen al club de Enschede (excepto Miyaichi). La política del Twente en estos últimos meses ha sido clara: atraer a aquellos futbolistas que llamen la atención en clubes de la zona media antes de que fichen por el Ajax y PSV. Así han pescado en el Heerenveen (Ziyech), Zwolle (Mokhtar, Mokotjo, Lachman) y RKC Waalwijk (Martina). Estos futbolistas llegan acompañados de jóvenes talentos que han destacado en torneos de categorías inferiores (Ebecilio, Corona, Tapia) y de futbolistas nórdicos, mercado que domina el club, como el noruego Borven y los daneses Kusk y Andersen. La mayoría de ellos, a la mínima que progresen, se revalorizarán, harán que el Twente sea más competitivo y serán traspasados por una cantidad notable de dinero, lo que permitirá que el club de Enschede los sustituya con futbolistas de un perfil similar al que ha ido fichando recientemente.

De momento, Kusk, Ziyech, Koppers y Mokotjo se han asentado en las alineaciones de Schreuder. Mokhtar ha ganado protagonismo en la posición de extremo izquierdo, pero le falta soltar más a menudo el balón y mirar a sus compañeros antes de regatear o disparar. Mokotjo y Ebecilio son piezas complementarias en el centro del campo, pero necesitan tiempo para compenetrarse: la presencia del sudafricano puede liberar ofensivamente a Ebecilio, que en la anterior edición de la Eredivisie ya anotó 7 tantos. Atrás hay más dudas, pues sin Rosales la posición del lateral derecho cojea y Marsman no parece un portero de garantías, sobre todo en un aspecto capital como el juego aéreo. Falta ver qué rol tienen Borven y Corona, sin demasiado peso en los primeros encuentros ligueros, y el impacto de Ould-Chikh, con suficiente calidad para ganarse bastantes minutos esta temporada. A día de hoy, el Twente es una suma de individualidades por engranar. El año pasado no era un colectivo armónico y excesivamente bello, pero al fin y al cabo el fútbol son goles y la pasada temporada entre Tadic y Promes anotaron 27 tantos. Y asistieron en muchos más.

Pero ya no están.

Tadic Southampton Focus

El traspaso de Tadic al Southampton ha debilitado mucho el ataque del Twente. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Angelo Romano

Related posts

2 comments

Renato Tapia no es que haya destacado en el sudamericano sub-20 pasado.
Es más, en Perú sub-20 jugaba de zaguero central.
Jugó la primera ronda, en la segunda ronda perdió el puesto.
Aquí en Perú sorprende a varios (especialmente a los que no lo seguían mucho) que en Holanda (en la Eerste Divisie) lo venga haciendo bien jugando de mediocentro, posición que en menores era una alternativa secundaria para él.

En éste próximo sudamericano (Tapia es cat. 95) seguro que tendrá más protagonismo ya que es casi un hecho que será mediocentro, además será el capitán del equipo peruano sub-20.

Buen artículo como siempre, saludos.

A mí me gustó muchísimo en la primera fase del Sudamericano sub-20 en la posición de central. Muchísimo. Sus condiciones físicas eran excepcionales y actuó bastante bien en los 3-4 partidos que le pude ver. Aunque igual no estuvo al nivel de los Benavente, Guarderas o Reyna, que fueron tres de los que más me gustaron.

En este aspecto, también me ha sorprendido que en Europa cuenten con él para el centro del campo. Veremos si en el primer equipo también cuentan con él para esa posición o lo retrasan a la zaga.

¡Un saludo!

Deja un comentario

*