Esperpento en Eindhoven

Toivonen (Foto: Aleksandr Osipov)

La primera mitad fue igualada y el PSV Eindhoven mereció irse al descanso por delante en el marcador. Sin embargo, apenas pudo empatar el partido en el minuto 45′ con un disparo lejano de un participativo Memphis Depay. Los de Cocu apretaron arriba, generaron ocasiones y sólo Velthuizen evitó que cayeran dos o tres tantos en el primer tiempo. El Vitesse apenas creó peligro porque Schaars y Hiljemark, inmensos en los 45 minutos iniciales, lo cortaron absolutamente todo. Anticipación y reinicio de las jugadas de forma reiterada. Pero el capitán local, Schaars, se marchó lesionado justo antes del descanso. Eso lo cambió todo. En 45 minutos pasamos del 1-1 al 2-6.

La segunda mitad fue del Vitesse. Toivonen, Hiljemark y Maher formaban un centro del campo descompensado. Hiljemark ya no tenía una ancla que tapara huecos a su espalda, por lo que no podía morder arriba sin poner en riesgo a su equipo. Y Toivonen y Maher no es que destaquen por su trabajo sin balón. Los de Bosz tocaron más cómodos y aumentó el protagonismo de Atsu y Pröpper. El ghanés, hiperactivo, corría hacia arriba y hacia abajo sin parar. Recuperaba cerca de su campo gracias a su enorme intensidad y llevaba el balón a la mitad contraria. Pröpper, más fino, lo controlaba cerca del área rival y frenaba un poco los ataques. En un conjunto en el que hay gente como Atsu e Ibarra, muy impacientes, conviene la pausa de alguien como Pröpper.

Los goles llegaron de golpe en el tramo final. Primero Atsu centró desde la derecha y Havenaar se anticipó a Rekik para empujarla a la red. Minutos más tarde, Leerdam, muy intenso en la presión sobre Depay, anticipó un pase rival en campo propio y se puso a correr. Siguió esprintando hacia el área rival, Piazon le puso el balón a la espalda de la zaga del PSV y anotó el 1-3 tras superar a Zoet con un autopase. Recortó las distancias Rekik con un cabezazo, pero el daño ya estaba hecho. Cocu había intentado reanimar a su equipo justo antes del 2-3 metiendo a Park Ji-Sung por el lateral Arias para cerrar con tres atrás, pero este cambio noqueó a su equipo. Expuso en exceso a un PSV que necesitaba marcar como sea, sin ningún especialista para abarcar tantos metros, y el Vitesse acabó anotando tres tantos en los últimos minutos ante la pasividad defensiva de los locales. Su imagen en el tramo final de encuentro fue deplorable. Ya van 2 meses sin ganar en liga.

El jueves se juegan la vida en la Europa League ante el Chornomorets.

Foto de portada: Aleksandr Osipov

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