Justin Kluivert llama a la puerta

7

A Justin solo hace falta verle el rostro para identificar su apellido. Es inconfundible. Tez morena, mismos mofletes y mismo peinado que su padre, su aspecto físico parece un calco de su progenitor. Su cara es una copia idéntica de la ese chico de 18 años que anotó el gol que le dio al Ajax su última Copa de Europa cuando él todavía no había nacido. Sin embargo, futbolísticamente Justin Kluviert, el hijo de Patrick Kluivert, se parece muy poco a su padre. Más liviano y ágil en las distancias cortas, y de menor estatura, Justin ha irrumpido en 2017 como un extremo eléctrico y desequilibrante. Tras unos pocos ratos de fútbol con el primer equipo ya cuenta con el fervor del público del Amsterdam Arena, que le ovaciona a cada toque de balón, a medio camino entre el agradecimiento a su padre por los servicios prestados y el deseo de que la joven promesa alcance el potencial que sus virtudes insinúan.

El salto de calidad de Justin Kluivert en los últimos meses es considerable. Tras desempeñar un rol secundario la pasada primavera con la selección sub-17 de los Países Bajos, semifinalista del Europeo de la categoría en Azerbaiyán, Kluivert ha progresado a pasos agigantados. Con 17 años empezó a jugar en el filial, donde firmó varias actuaciones de nivel para atraer la atención de Peter Bosz, que ya lo incluyó en una convocatoria liguera en diciembre y lo hizo debutar con el primer equipo a mediados de enero. Incluso encadenó un par de titularidades. Beneficiado por una lesión de Younes en el día del debut, los problemas físicos de Vaclav Cerny, la convocatoria de Bertrand Traoré para la Copa África y la salida de El Ghazi le abrieron la puerta a Justin Kluivert, que no ha desaprovechado su oportunidad.

Justin Kluivert. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Justin Kluivert, en un partido con la selección sub-17. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Ante todo, Justin Kluivert es un extremo habilidoso. Muy habilidoso. Eléctrico y explosivo, maneja el balón con las dos piernas aunque es diestro. Puede jugar en ambas bandas, aunque de momento tanto en el filial como en el primer equipo ha partido casi siempre desde el flanco derecho. Kluivert se pega a la línea de cal y espera, abierto, para brindar una oportunidad de pase a sus compañeros. Estira el campo y cuando recibe encara al lateral. Su velocidad, sobre todo en distancias cortas pero también en distancias algo más largas, le permite superar con relativa facilidad a sus marcadores, a menudo desconcertados porque Justin Kluivert es capaz de desbordar por los dos perfiles. Esta seguramente sea una de sus mejores virtudes, pues su control de la zurda en conducción le dota de un abanico de regates bastante variado. También centra con las dos piernas con bastante precisión y en el filial incluso ha sacado los córners en algunos partidos.

Por otro lado, el joven extremo del Ajax también suele recibir al pie. Pocas veces ataca los espacios, quizás porque normalmente los rivales adoptan una actitud más conservadora y esperan más atrás. Es una acción que sale poco en su repertorio, pero que alguna vez intenta cuando el contexto se lo permite. Sin embargo, su labor se limita mayoritariamente al desequilibrio individual. Con el filial del Ajax, en la Segunda División neerlandesa, Justin Kluivert ha gozado de un poco más de libertad para aparecer por el carril central. En esa zona ha generado varias asistencias de gol con precisos pases entre líneas, pero sin demasiada continuidad. Así pues, Kluivert tiene bastante margen de maniobra en este aspecto. En la asociación no siempre es preciso, pero suelta el balón si hay alguna buena opción de pase cerca.

Justin Kluivert. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Justin Kluivert centra con las dos piernas. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Sin embargo, uno de los ámbitos en los que Justin Kluivert aún debe mejorar es en la definición. Hasta el momento sus cifras no son particularmente llamativas. Ha marcado dos goles en cinco partidos con el filial, solo anotó en una ocasión en cuatro encuentros de Youth League y se quedó sin marcar diana en los últimos diez duelos oficiales con la selección sub-17. Al jugar cerca de la banda, Justin se aleja del gol. Incluso cuando desborda hacia el carril central prefiere buscar el centro o la pared que el disparo a portería. Cuando tira la diagonal para disparar, a menudo el tiro ya anda escaso de potencia tras el esfuerzo previo. Aunque revisando acciones con los equipos sub-19 o sub-17 sí que se ven más goles de este tipo, en los últimos meses no ha abusado tanto de la jugada individual.

Con el regreso de Bertrand Traoré -cedido por el Chelsea y desplazado a la banda tras la explosión de Dolberg-, la inversión de 12 millones de euros por el extremo brasileño David Neres, un zurdo que juega en la banda derecha, y una vez recuperado el checo Vaclav Cerny de su lesión, Justin Kluivert se encontrará con una competencia importante en su puesto. De momento, Justin Kluivert ha llamado a la puerta de Peter Bosz, con insistencia, y ha pedido turno. Las primeras pinceladas han sido enormemente prometedoras, pero aún debe canalizar todo su potencial, ordenar sus virtudes para imponerse en el fútbol neerlandés y gestionar la presión extra que implica su apellido. Del mismo modo que nadie espera que el Ajax vuelve a ganar una Champions pronto, nadie debería esperar que Justin Kluivert se convierta en uno de los tres mejores jugadores de su equipo en los próximos meses. Hasta mayo no podrá sacarse el carné de conducir.

Foto de portada: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Related posts

2 comments

La primera vez que vi una foto de él me recordó a ese joven que anotó el gol decisivo en la Copa de Europa de 1995. El parecido facial con su padre es enorme.

Por cierto, pasando un poco al Ajax, me parece una pasada la facilidad que tienen para hacer debutar jugadores con potencial. Lo que me impacta es que todas las temporadas salen 2-3 jugadores de este calibre.
Este año a Kluivert hay que sumar la irrupción de Dolberg y Nouri.
El año pasado “aparecieron” Younes y Cerny.
Y hace dos, Bazoer y El Ghazi.

Deja un comentario

*