El fenónemo Odegaard

Martin Odegaard Stromsgodset -  Calcio Mercato

No recuerdo ningún futbolista que haya creado tanta expectación tan pronto. Nadie que generara tantas expectativas antes de cumplir los 16 años. Porque el 2014 de Martin Odegaard será difícil de olvidar. Para él y para todos aquellos que hayan seguido de cerca su aparición, pues en los últimos meses ha roto todo tipo de récords. Uno tras otro, como si fuera una sucesión lógica, como si fuera algo completamente normal. Con naturalidad, con la misma naturalidad con la que atiende a la prensa después de los partidos y trata a los futbolistas de la cantera del Stromsgodset, a los que apenas saca unos años. De golpe, Odegaard se ha convertido en el futbolista más joven en debutar en la primera división de su país, el goleador más precoz del fútbol noruego y el único jugador que ha debutado con su selección a los 15 años, tanto en amistosos como en partidos oficiales. Cumplió 16 primaveras el pasado 17 de diciembre y ya es un personaje mediático más en su país, querido por todos. Las imágenes con todo el estadio Ullevaal, donde juega la selección nacional, de pie en el día de su debut oficial contra Bulgaria lo confirman. Es la esperanza de todo un país.

“Ha sido un año fantásico. Han sucedido muchas cosas y han sucedido rápido”, Martin Odegaard.

Pero Odegaard no sólo ha roto récords. También ha desplegado un fútbol muy maduro para un chico de su edad que hace soñar a Noruega con poseer, por fin, un talento de clase mundial. Es jovencísimo, y apenas lleva unos meses en la élite del fútbol de su país, pero su potencial es enorme porque nadie recuerda a un chico capaz de competir con adultos y alcanzar una selección nacional tan pronto en un país europeo. Noruega, que se no se clasifica para un Mundial desde 1998, carece de ídolos y se ha encontrado con un crack en potencia. De hecho, Odegaard todavía no había nacido cuando los noruegos cayeron contra Italia en esos octavos de final en Francia’98. Al mismo tiempo, ha subido tanto, y tan rápido, que su exposición mediática se puede convertir en un problema. Muchas experiencias en muy poco tiempo. Al fin y al cabo, es un chico al que convocan con el equipo nacional el día posterior al inicio del curso escolar 2014-15. Por si fuera poco, en Noruega ya lo catalogan como el posible referente del fútbol nacional. Noruega desea que Odegaard sea su Zlatan Ibrahimovic. Que sea su Michael Laudrup. Palabras mayores. Pero sólo tiene 16 años.

“En los malos momentos, necesitas un superhéroe. Y parece que con 15 años es lo más cercano que tenemos”. David Nielsen, entrenador del Stromsgodset.

Lo quieren todo tipo de clubes. Los mejores de Europa. Ha visitado las instalaciones de Liverpool y Arsenal, lo sigue el Bayern desde octubre de 2013, Mourinho y Frank de Boer han hablado de él en público. Se habla también de Barça y Madrid. De golpe, un chico noruego de 15 años ha dado la vuelta al continente europeo e incluso al mundo, sobre todo después de su debut con la selección. Y lo lleva con una naturalidad que contrasta con la ola de optimismo y expectación que ha levantado. Con 15 años, jugó 1454 minutos en su primera temporada en la élite. Ha sido titular en 15 partidos y ha marcado cinco goles, datos que le convierten en el tercer máximo goleador del Stromsgodset, sólo por detrás de Kovács y Sorum. No es que el Stromsgodset sea un equipo cualquiera, pues defendía la corona liguera esta temporada tras alzar en 2013 la segunda liga de su historia. Así pues, no era un club de cantera, que vendiese a media plantilla, en el que ascender al primer equipo fuese pan comido.

Temporada 2014 de Martin Odegaard

1454 minutos en liga

15 titularidades

5 goles

7 asistencias

3 partidos con la selección (1 oficial)

Ronny Deila Stromsgodset - frederikringnes from Drammen , Norge

Ronny Deila, actual entrenador del Celtic, hizo debutar a Odegaard. Foto: frederikringnes from Drammen, Norge

Fue, de golpe, el pasado mes de abril cuando debutó en el vigente campeón de la liga noruega un chaval de 15 años. En su primer partido, contra el Aalesund, entró con 0-0 en el marcador y dio la asistencia del segundo tanto de su equipo. Unas semanas más tarde Odegaard sorprendió al formar parte del once titular del Stromsgodset en su visita al Valerenga. Jugó los 90 minutos enteros. Desde entonces, se convirtió en un habitual de los partidos del equipo entonces entrenado por Ronny Deila, que en verano se marchó a entrenar a Escocia, donde no ha tenido demasiada suerte al frente del Celtic.

“Odegaard es muy especial y cada vez que alcanza un nuevo escalón, aprovecha su oportunidad. Su actitud es genial, siempre quiere aprender y escucha todo lo que le dices. Es especial”. Ronny Deila.

Desde el primer día, Odegaard demostró una personalidad enorme. No se esconde, pide el balón e interviene en la mayoría de acciones de ataque del Stromsgodset, sea partiendo desde la mediapunta o desde la banda derecha, donde puede lucir su magnífica conducción de balón hacia dentro. Zurdo, zurdito cerrado de calidad, lleva el esférico pegado a la bota. Pero, sobre todo, llama la atención por cómo juega. Por cómo entiende qué debe hacer en cada momento. Cómo se sitúa entre líneas para recibir en buena posición, cómo sabe esperar el momento adecuado para soltar la pelota y dejar en mejor posición a su compañero. Siete asistencias en 23 partidos son cifras llamativas. Y goza de calidad técnica de sobra para colocar el balón donde quiere, para que sus pases sean precisos y con una tensión más que correcta. Sus controles y capacidad de regate son notables. Sus disparos, certeros cuando no llegan después de una acción que requiera un gran esfuerzo previo. Es un jugador finísimo.

En su debe hay que tener en cuenta precisamente su físico, algo endeble para competir al máximo nivel. Lo opuesto sería preocupante a su edad, no obstante. Con el tiempo también debe aprender a ser algo más agresivo cuando su equipo no tiene el balón. Aún debe crecer y ganar algo de musculatura, lo que puede afectar su estilo de juego a medio plazo. Sin embargo, es bastante ágil en el giro y es capaz de arrancar con potencia y marcharse por velocidad de rivales que no alcancen una gran velocidad punta. Su cambio de ritmo y aceleración son clave en su fútbol, un fútbol que seguramente va a mejorar en un chico al que este deporte le encanta y con predisposición a aprender.

Stromsgodset Foto. Stian Trogstad

Drammen (y el estadio del Stromsgodset) aún es la casa de Martin Odegaard. Foto: Stian Trogstad

En lo extradeportivo, en Noruega se destaca que es un futbolista ejemplar. Que en muy poco tiempo se ha convertido en un modelo para muchos chicos incluso menores que él. Al fin y al cabo es un adolescente de Drammen que juega en el club de su ciudad, e hijo de un futbolista (también nacido en Drammen) que pasó más de una década en el Stromsgodset. Sigue muy vinculado al fútbol base de la zona, como demuestran las dos donaciones de 50.000 coronas noruegas al Drammen Strong, que forma a jóvenes entre 6 y 12 años, tras ganar en dos ocasiones un galardón mensual que destina el premio económico a reforzar un club que trabaje la cantera. Todo suena angelical, sin dudas sobre su carácter fuera del campo. Odegaard es, por tanto, el siguiente del linaje de una familia ligada al Stromsgodset y a su ciudad, de poco más de 60.000 habitantes. Y, por lo que parece, también es un chico con la cabeza amueblada, consciente de que lo quieren muchos clubes pero sin volverse loco a las primeras de cambio ante tanto canto de sirena. Ayudará que su padre sea un hombre de fútbol y le asesore en todos estos aspectos.

De momento, se está pasando los meses de vacaciones visitando varios clubes europeos, observando sus instalaciones y escuchando ofertas y promesas. Después, toca ponderar las distintas opciones y elegir. Falta ver si se toma con más o menos prisa su salto a una liga de mayor nivel. Si el Stromsgodset logra retenerlo durante unos cuantos meses o si decide marcharse a un club en el que pueda medirse a rivales más competitivos y por lo tanto mejorar sus prestaciones a corto y medio plazo. El fenómeno Odegaard, no obstante, es otro caso más de un joven talento que emerge del fútbol noruego, que ya metió a su selección en las semifinales del pasado Europeo sub-21 y que hace poco más de un año estaba emocionado con los primeros partidos de Mats Daehli en Cardiff (ahora en Friburgo). También asoman la cabeza otros jóvenes futbolistas como Sander Svendsen, que marcó su primer gol en liga antes de cumplir los 17 años, o Morten Thorsby, que fichó por el Heerenveen el pasado verano. Nadie, no obstante, ha generado la expectación del bueno de Martin. Más joven, seguramente más vistoso y técnico, Noruega es consciente de que dispone de un futbolista distinto entre manos.

Martin Odegaard -  Calcio Mercato

Martin Odegaard celebra un gol. Foto: Calcio Mercato.

Han pasado ocho meses desde el debut de Martin Odegaard en liga y parece que lleve una eternidad jugando a nivel profesional. Aunque esto no es así. Es un chico especial, con unas aptitudes excepcionales y una actitud bastante convincente. Pero para su edad hay una enorme presión a su alrededor que puede resultar perjudicial para el jugador a medio y largo plazo si finalmente no se convierte en un futbolista TOP. En esta línea se expresaba un artículo muy interesante en ESPN sobre el talento nórdico, con una frase magistral: “Se enfrenta a la desagradable perspectiva de ser siempre juzgado por lo que pudo haber sido, no por lo que es“. Igual si ficha por algún club grande de Europa y pasa a competir en un equipo juvenil o un filial competitivo puede volver a un relativo anonimato: atado por el equipo en cuestión y menos expuesto si no pasa a jugar, de golpe, en la primera plantilla hasta que se considere que está preparado. Cada posibilidad tiene sus pros y contras. Decida lo que decida, que lo dejen tranquilo para que pueda desarrollar sus excelentes cualidades. Hay materia prima de sobra para ver a un futbolista soberbio. Ojalá no se queme antes de tiempo.

Recomendación: Reportaje de TV2 de Noruega sobre Martin Odegaard, subtitulado en inglés
 Foto de portada: Calcio Mercato.

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11 comments

Viendo vídeos en youtube (todavía no soy capaz de verme un partido de la liga noruega), da la sensación de que va sobradísimo. Me impresiona el repertorio de regates que tiene, porque no sólo son efectivos, sino también estéticos… pero me quedo con la visión de juego, el último pase. Se le ven cosas propias de la juventud: no defiende con especial entusiasmo, chupa balón que da gusto, y se obceca bastante. Pero bueno, con su edad me parece lógico que toda Europa lo quiera, y me queda la duda de ver cómo lo haría en una competición más exigente. Imagino que a todos nos pasa lo mismo.

Yo creo que es menos chupón de lo que puede parecer en una primera impresión a través de vídeo. Sobre todo porque los vídeos y highlights siempre destacan conducciones, regates, etc (que lo hace bien), pero para mí lo mejor es cómo se mueve entre líneas, recibe y toca en esas zonas.

Claro, sólo podía juzgarlo por los highlights. Aunque la comparación esté cogida por los pelos, me recuerda al primer Quaresma que vi, al que despuntó en el Sporting y fichó por el Barça. Obviamente, era extremo puro, y Odegaard si no tengo mal entendido se mueve por toda la zona de tres cuartos, por lo que, de nuevo, no puedo compararlos tácticamente. Es sólo por los movimientos, con regates eléctricos en cuanto a la velocidad de ejecución, pero al mismo tiempo tan limpios técnicamente, tan fluidos. No sé, a quien lo compare con Messi, no les veo parecido, mi humilde opinión.

Cierto es. Debutó más tarde con la selección, pero también se montó un revuelo importante a su alrededor. El caso más parecido, aunque fuera del fútbol europeo.

Es parecido por la precocidad, pero parece que Odegaard tiene un contexto más propicio para triunfar. Adu tuvo en su momento una oferta más que seria del Inter para marcharse a Italia, pulirse profesionalmente y jugar en el primavera, pero al parecer no cuajó porque sus padres prefirieron que se formara en Estados Unidos, que acabara allí sus estudios, y después ya se vería. ¿Es una decisión acertada en lo familiar, personal y académico? puede que sí, supongo que lo es… pero profesionalmente lastró la carrera como futbolista de Adu.
Por otro lado, Adu fue precoz en gran parte gracias a un físico privilegiado, que con 16 años le permitía equiparse en potencia y velocidad con cualquier profesional, e incluso superar a muchos, y destacaba en una MSL que no era, ni de lejos, lo que es hoy (sin que sea el top de la competitividad). Odegaard, en cambio, destaca principalmente por ser un prodigio técnico. Creo que esto influye al compararlos.

Gran artículo Tomás…. a pesar de que el chaval me parece un diamante en bruto y tiene pinta de crack, todo lo que se está montando en el fútbol europeo a su alrededor me da más pinta de que los grandes quieren ficharlo para vacilar de trofeo delante de los rivales. Se ha montado un mercadeo que no me gusta un pelo y que no se en qué medida afectará a este prometedor jugador.

No creo que sólo sea mercadeo. Si lo miras bien, es comprensible, y supongo que apuestan fuerte por el chaval pensando que tiene potencial, por entendernos, para ser “un Messi”, es decir: jugador de primerísimo nivel pulido en tu club que no te cuesta ni un duro o te cuesta poquísimo, a la larga puede ser tu jugador franquicia, y conforme está el mercado, es imposible acceder a futbolistas de ese nivel al que me refiero.
Puede salir mal… por supuesto: Delac (Chelsea), Kakuta (Chelsea)
Puede salir bien… también: Pogba (Juve).

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