La inquietud de André Silva

André Silva es el delantero de moda en Portugal. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

André Silva se ha convertido en la gran aparición del año según los redactores de MarcadorInt. El delantero portugués debutó en liga con el Porto el pasado 2 de enero, en un partido vital en la lucha por el título contra el Sporting CP, y desde entonces se ha convertido en una pieza clave del elenco blanquiazul. La temporada pasada simplemente entró en contacto con el fútbol de élite, disputando varios encuentros y siendo titular ya en los últimos choques ligueros, pero ha sido este curso cuando el ariete luso ha explotado. André Silva no solo ha marcado 19 goles en 28 partidos oficiales esta temporada entre club y selección, sino que se ha convertido en uno de los principales líderes del Porto, que aspira a reconquistar el título de liga tras tres años de sequía.

La explosión de André Silva ha llevado al Porto a blindar a su estrella, que renovó hasta 2021 con una cláusula de recisión de 60 millones de euros. El atacante portugués ilusiona porque responde a un perfil de futbolista anhelado en su país. Portugal lleva años, quizás décadas, buscando a un delantero centro dominador, que intimide en el área y garantice goles. André Silva lleva insinuando desde hace años sus fantásticas condiciones, pues ha sido uno de los grandes referentes de Portugal en varios torneos de categorías inferiores, y está manteniendo este nivel en partidos de élite. El joven delantero de 21 años es el máximo anotador del Porto tanto en liga como en Champions.

André Silva ha marcado cuatro goles en cuatro partidos oficiales con Portugal. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
André Silva ha marcado cuatro goles en cuatro partidos oficiales con Portugal. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

Aunque la gran virtud que diferencia a André Silva de los otros delanteros no es su olfato goleador. Es un delantero que marca goles, pero sobre todo es un tipo que se mueve muy bien por todo el campo. Entiende a la perfección lo que pide la jugada y no espera que sus compañeros le hagan llegar el esférico, sino que interactúa con ellos. André Silva se mueve constantemente. El delantero portista cae a banda con facilidad para abrir huecos a los jugadores de segunda línea que se incorporan con peligro, pero sobre todo sabe jugar de espaldas. Combina con precisión y a pocos toques, tira paredes y ofrece soluciones. André Silva alterna movimientos de apoyo con rupturas, lo que dificulta la tarea del defensor a la hora de descifrar sus intenciones.

El permanente movimiento permite a André Silva aparecer en zona de remate antes que la mayoría de defensores. Lee las jugadas para combinar, pero también para finalizar. Tiene intuición y la aprovecha para transformarla en goles que beneficien a su equipo. Asimismo, remata bien con ambas piernas, asume la responsabilidad de lanzar los penaltis en momentos delicados y es un más que correcto cabeceador. Le falta chispa en el regate, en el desequilibrio individual no inventa genialidades, ni tampoco es particularmente rápido para castigar a los adversarios al contragolpe con carreras supersónicas. Pero compensa estos defectos pensando y ejecutando antes que el resto o activando a otros compañeros más veloces para que corran al espacio tras una buena descarga. Si sostiene el nivel que ya ha insinuado y aprende a convivir con sus limitaciones, André Silva será un delantero de tronío.

André Silva no para de moverse. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
André Silva marca el desmarque a su compañero en un partido con las categorías inferiores de Portugal. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).

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3 comments

O de cualquiera. En realidad hay pocos delanteros de primer nivel que no interactúen con el juego, sepan caer a bandas, tirar paredes con acierto…

Para mí es el jugador más parecido a Benzema que he visto en bastante tiempo. Porque no es que sepa caer a banda o devolver una pared si la situación lo requiere, sino que está constantemente buscando esto, agitando a las defensas, leyendo dónde está el hueco en cada jugada y castigando eso una vez tras otra. Mezcla varios tipos de acciones porque no siempre hace lo mismo y elige bien cuándo debe ejecutar cada una. Y eso no lo saben hacer todos los delanteros, y menos con 21 años.

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