Corazón contra cabeza

Chelsea v Sporting Clube de PortugalUEFA Champions League

Ya lo avisó el club ayer en una noticia colgada en su página web. Apenas quedaban 1.000 entradas para presenciar en directo el Derby da Capital. El José Alvalade prometía fiesta, quería que el Sporting CP volviese a ganar a su máximo rival en competición oficial casi tres años después, sentía triunfo, anhelaba gloria.

No se había terminado de definir mediáticamente si la liga lusa iba a volver a ser cosa de Oporto y Benfica cuando, para sorpresa de todos, estos dos equipos perdieron hace dos jornadas (frente a Marítimo y Paços de Ferreira respectivamente) y dieron opción al conjunto de Marco Silva de acercarse a la cabeza.

Tras la victoria del Oporto en su visita al campo del Moreirense el pasado sábado, el encuentro entre los dos equipos más representativos del fútbol de Lisboa ganaba en trascendencia. Así lo entendía también el periódico A Bola, que en su portada de hoy titulaba en mayúsculas “El gran paso”. Dependiendo de quién obtuviese la victoria, el cubo de Rubik que es la Primeira Liga podría girar hacia la resolución final del rompecabezas o bien aumentar en un grado su nivel de complejidad.

Conscientes ambos conjuntos de lo que significaba el penúltimo partido de la jornada, cada uno decidió disputarlo a su manera. Tan distinta una de otra como antagónica es su rivalidad.

Benfica jorge jesus focusA Jorge Jesus le salieron las cuentas que tenía en la cabeza. (Foto: Focus Images Ltd)

El Sporting CP apostó por el corazón, jugó conforme su ritmo cardíaco le marcaba. Pasión, hambre, garra e intensidad es lo que mostraron los leones desde el primer minuto. Nani, que volvía tras sanción, y André Carrillo torturaron a Maxi Pereira y a Eliseu con sus constantes desmarques y cambios de ritmo. João Mario se tornó omnipresente por momentos, ayudando en la salida a William Carvalho y presionando arriba a los de Jorge Jesus cuando el balón lo tenían en defensa.

En contraposición, el Benfica optó por jugar el derbi con la cabeza. Difícil proposición la de conseguir disputar un partido con cotas tan altas de rivalidad pensando en la clasificación y no en quién tienes enfrente, pero aun así lo consiguieron. Las águilas estuvieron siempre a merced de la propuesta del Sporting CP: rehuyeron de luchar por el control del partido y prefirieron centrarse en averiguar qué pretendía su rival para entonces actuar en consecuencia y protegerse. Además, la importante baja de Gaitán por lesión hacía que esta disposición ganase en coherencia. Todo ello hizo que el partido de Jonas y Lima sea imposible de calificar, pues su implicación fue mínima. Al igual que ocurrió con Salvio y Ola John, más pendientes de defender las innumerables subidas de los laterales sportinguistas Cedric y Jefferson que de crear peligro a un inédito Rui Patrício.

Ninguno de los dos estilos se impuso con determinación, pues los locales pisaban área visitante con relativa frecuencia aunque sin suerte en la finalización de las jugadas, donde, bien por demérito de los atacantes del Sporting o por mérito de los defensores del Benfica, a la postre no ocurría nada reseñable.

Parecía que la conjura del Alvalade no daría resultado y justo en el momento en el que Marco Silva se dispuso a vaciarse los bolsillos para jugársela con todo, cuando João Mario se escapó por el carril central, erró un mano a mano frente Artur de esos que no pueden no ser convertidos, cuyo rechace lo aprovechó Jefferson, en una de las enésimas subidas del lateral izquierdo, para marcar y hacer explotar al estadio entero: 1-0.

Era el minuto 87 y la calculadora del Benfica no daba la impresión de ser capaz de resolver el problema. El gran paso lo daban los locales y la liga se volvía impredecible de cara a su recta final cuando sucedió lo inesperado.

Sin haber avisado, sin haber dado señal alguna, como cuando resuelves un ejercicio sin saber cómo lo has hecho para obtener la respuesta correcta, el Benfica empató. En el descuento, con un saque de banda a favor, todo el equipo de Jorge Jesus se fue arriba, se metió en el área. Pese a que enviaron un balón manso que la defensa local despejó con facilidad, fueron capaces de volver a introducirlo al área para que, tras una serie de rechaces que no lograron sacar el balón de allí, Jardel marcase y cancelase toda la celebración que en el resto de Portugal y en la mitad de Lisboa se había planeado.

FC Porto v Benfica Primeira Liga El central Jardel puso el 1-1 en el último suspiro. Foto: Focus Images Ltd.

Quien sintió con corazón la victoria, el Sporting CP, se llevó un agrio empate que no le soluciona nada, pues realmente los más beneficiados son sus dos contendientes. El Oporto porque recorta dos puntos al líder y el Benfica porque se queda con una ventaja de cuatro puntos sobre el segundo y mantiene a su rival ciudadano a una distancia que parece, por lo que queda de campeonato, insalvable.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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