Cuaderno portugués (VI): Gil Dias

Gil Dias - Río Ave

La derrota más sonada del Sporting CP en las últimas fechas, 3-1 frente al Río Ave lejos del José Alvalade, nos permitió observar el primer gran partido en la élite de uno de los múltiples jóvenes portugueses captado por los clubes más poderosos del continente: Gil Dias.

La trayectoria del joven futbolista nacido en Gafanha da Nazaré está marcada por un año de rendimiento sobresaliente en el Sporting de Braga juvenil. Durante el curso 2014-15 el conjunto del norte de Portugal se proclamó campeón nacional de la categoría y parte de culpa en la consecución del título la tuvo el talento de un extremo menudo y descarado capaz de desequilibrar con sus fintas y quiebros desde la banda. Gestifute, la agencia de representación dirigida por Jorge Mendes, poseía la mitad de su pase, y las buenas relaciones con el entonces director del AS Monaco, Luis Campos, facilitaron su aterrizaje en el Principado de un día para otro. Como el propio jugador ha relatado en más de una ocasión, le costó trabajo dejar atrás a familia y amigos: de pronto se encontró en un país que nunca había pisado, obligado a aprender un idioma que no manejaba, y su carácter introvertido no le ayudó en exceso a superar esas primeras barreras. Con el apoyo del grupo de portugueses asentados en el primer equipo, sobre todo João Moutinho y Ricardo Carvalho, Dias logró aclimatarse a una nueva realidad. Sin embargo, como la ambición deportiva del proyecto monegasco dificultaba su progresión, encontró en el Varzim (Segunda División portuguesa) el acomodo óptimo para ganar experiencia. En los seis meses que pasó a las órdenes de Nuno Capucho demostró estar capacitado para rendir en una competición más exigente, y el salto se materializó el pasado mes de julio, cuando se concretó su cesión sin opción de compra al Río Ave, directamente relacionada con la llegada de Capucho al banquillo de Vila do Conde.

Gil Dias es un malabarista. Ligero en sus movimientos, desborda por finura, no por potencia. Por encima de todo deja atrás a sus oponentes gracias a la agilidad con la que plasma sus ocurrencias. No sería ajustado decir que posee unas condiciones físicas extraordinarias, nada más lejos de la realidad, pero quizá eso añade un punto de interés a su evolución. Es un jugador de banda con aroma a décadas pasadas al que sus compañeros vislumbran en la selección absoluta.

Hasta que llegue esa llamada, Dias se concentra en crecer en su club e ir quemando etapas. Su principal objetivo continúa siendo triunfar en Mónaco.

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Foto de portada: Rio Ave.

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2 comments

Rosende, cuando puedas échale un ojo a un tal Matheus Indio del Estoril. Tiene una pinta increíble con 20 años.

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