El Oporto se defiende

Da Luz Benfica Naveira 1

Atacó el Benfica con su variedad habitual de recursos ofensivos y respondió el Oporto con paradas notables de Iker Casillas, que hizo acto de presencia en el partido liguero más importante del curso para los portistas con su mejor actuación desde que vive en Portugal. Tres de sus intervenciones fueron absolutamente brillantes, con esa agilidad y esos reflejos (excepcionales en el caso del despeje de Martins Indi) que recuerdan al mejor Iker. El zurdazo de Jonas se encontró con la reacción de Casillas, el mano a mano de Nico Gaitán chocó también con el guardameta español e Iker redondeó su impresionante partido en Da Luz cuando Bruno Martins Indi tuvo la feliz idea de intentar un despeje cuya ejecución dejó mucho que desear y provocó una parada descomunal de Casillas, principal responsable de que los de José Peseiro volviesen a casa con tres puntos. Volvieron a casa vivos en la pugna por el título: a tres puntos del Benfica y a seis del Sporting de Portugal. Perder en Da Luz era decir adiós virtualmente a la liga, ya que dejaría al Oporto a nueve puntos del liderato. En el partido solo flirtearon con la derrota durante el periodo de diez minutos que transcurrió entre el 1-0 de Kostas Mitroglou y el 1-1 de Héctor Herrera.

Chidozie debuta con un notable

La preocupación en el Oporto por el estado de su eje defensivo era máxima. Las lesiones de Maicon e Iván Marcano propiciaron el debut de un chico del filial. El nigeriano Chidozie Awaziem se estrenó en el campeonato portugués frente al Benfica, en Da Luz y con la liga en juego. De sencillo tenía poco. El griego Mitroglou, que venía de firmar un hat-trick ante Os Belenenses, marcó el viernes por sexta jornada consecutiva; mientras que el brasileño Jonas (23 goles) ocupa el segundo peldaño en la clasificación de la Bota de Oro. Ese era el panorama que rodeaba al inexperto Chidozie, a quien acompañaba Martins Indi en el centro de la defensa.

El zaguero nigeriano puso sobre la mesa la velocidad como su mejor arma, ganó confianza con el paso de los minutos y acabó protagonizando la génesis del 1-2 del Oporto. La jugada que desembocaría en el tanto de Vincent Aboubakar nace en el centro del campo gracias a una ágil recuperación de balón por parte de Chidozie Awaziem.

La personalidad de Renato Sanches

Pocas dudas hay de que la de Renato Sanches es una de las apariciones de la temporada en Europa. No lo olvidemos: tiene 18 años y debutó con el primer equipo del Benfica el pasado 30 de octubre. Nada de eso impide que juegue con la tranquilidad de un veterano. El de este viernes era su primer gran partido en la liga portuguesa -primera vez que se medía al Oporto o al Sporting de Portugal- y mostró una actitud similar a la que se pudo ver hace un par de meses en su primer examen continental importante: la visita del Atlético de Madrid a Da Luz. Pide la pelota en cada momento.

El Benfica sucumbió ante el Oporto, pero Renato Sanches tuvo la personalidad suficiente para que la magnitud del partido, del rival, del escenario y del contexto no le superasen. Tuvo personalidad para hacer su juego habitual, no esconderse bajo ninguna circunstancia y asistir a Mitroglou en el único tanto de su equipo.

Para los aficionados lusos, por cierto, no pasó inadvertido el siguiente detalle: Ruben Neves y Renato coincidieron en el campo durante un cuarto de hora. Dos centrocampistas, ambos con calidad, ambos nacidos en 1997, enfrentados en un Benfica-Oporto, pero destinados (o así lo ven muchos en Portugal) a ser piezas fundamentales en el corazón de la selección portuguesa durante la próxima década.

Pese a la derrota bajo el diluvio de Da Luz, mi sensación es que el Benfica tiene recursos más variados en ataque (que Sporting de Portugal y Oporto) para alcanzar la liga portuguesa, para ganar partidos cerrados y ajustados.

Foto de portada: MarcadorInt

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