Lopetegui: de cuestionado a cuartofinalista de Champions

Julen_Lopetegui2014 "Julen Lopetegui2014" by Football.ua. Licensed under CC BY-SA 3.0 via Wikimedia Commons. Oporto

Domingo. 25 de enero de 2015. Funchal. Isla de Madeira. El Oporto pierde por 1-0 ante el Marítimo tras un gol del brasileño Bruno Gallo. El equipo de Julen Lopetegui se encuentra a seis puntos de un Benfica que juega el día siguiente y que por lo tanto tiene la oportunidad de aumentar la ventaja a nueve unidades. El técnico español admite que el título está casi imposible, pero que su obligación es seguir peleándolo hasta el final. Las críticas a su gestión son en ese momento mayoritarias en la prensa portuguesa. El equipo ha caído eliminado ya en la Copa tras una derrota en Dragao ante el Sporting. El público se impacienta con las numerosas rotaciones de Lopetegui y con su estilo de juego, excesivamente pausado según el periodismo luso.

Este reportaje es una adaptación del que se ha emitido en imágenes en Gol Televisión en la última edición del programa Planeta Axel

El entrenador vasco pudo respirar con cierto alivio veinticuatro horas después, cuando, contra todo pronóstico, el líder Benfica perdió en el campo del Paços de Ferreira con un gol de penalti de Sérgio Oliveira en el último minuto. Ese resultado no hacía mejorar la percepción del entorno sobre su propio trabajo, pero sí mantenía la diferencia de seis puntos y le daba algo de vida en la Liga.

Pese a que tras esa derrota el Oporto ganó siete partidos del campeonato nacional de manera consecutiva, pasaron unas cuantas semanas hasta que Lopetegui dejó de estar abiertamente cuestionado. De hecho, el 1 de marzo pasado, en la primera media hora del choque ante el Sporting, Dragao abucheó al equipo un par de veces después de que sus largas posesiones no se transformaran en nada productivo.

En ese momento, la hinchada tenía muchísimas dudas con Casemiro, al que no veía suficientemente disciplinado en lo táctico para desarrollar la función de medio centro posicional. El nerviosismo del equipo le afectaba también mucho a él, que cometió varios errores durante esa primera media hora. Estuvo impreciso con la pelota, sufriendo pérdidas en zonas comprometidas que generaron ocasiones para el rival. Y a menudo se incorporó demasiado al ataque, quedando muy libre su zona cuando el adversario lograba recuperar la pelota y lanzar una contra. Incluso en esos casos, su repliegue era demasiado lento.

De hecho, todo cambió gracias a los goles, que llegaron en acciones más verticales, algo que venía demandando el público. Si analizamos los tres tantos de Cristian Tello en ese partido, nos daremos cuenta de que son prácticamente idénticos en cuanto a su concepción. Más allá de que en el primero haya un detalle técnico formidable de Jackson Martínez, en todos ellos el extremo catalán se desmarca al espacio aprovechando la defensa adelantada del rival y el buen trabajo de algún compañero que se ubica entre las dos líneas sportinguistas. Si el colombiano es el que se retrasa para hacer de media punta en el 1-0 y en el 2-0, el mexicano Héctor Herrera cumple esa labor en el tercer gol. Las jugadas son todas ellas muy directas, con el Oporto dejando solo a Tello ante el portero con apenas dos pases.

En ese triunfo ante el Sporting, más allá de la confianza que dio un resultado tan abultado frente a un rival directo, se produjo otro punto de inflexión más que destacable. Con Óliver Torres lesionado, Lopetegui apostó por Evandro en su demarcación, dejando al colombiano Juan Fernando Quintero en el banquillo. El entrenador español reforzaba el centro del campo con un hombre más dinámico. Seguramente menos talentoso que Óliver y Quintero, pero más completo que ambos si consideramos tanto las virtudes ofensivas como las defensivas. Este interior brasileño de 28 años llegó a Europa en 2011 para jugar en el Estrella Roja de Belgrado, y de ahí pasó al Estoril portugués. Tras dos muy buenas campañas con el equipo revelación del fútbol luso en los últimos tiempos, el Oporto pagó por él un millón de euros el último verano.

Evandro formó contra el Sporting en un centro del campo que completaban Casemiro como medio centro y Héctor Herrera en el otro rol de interior. Su dinamismo y su capacidad para robar generaron ocasiones para el Oporto desde el inicio del partido, siendo él el futbolista más incisivo incluso en ese tramo en el que al equipo le faltó profundidad. Siempre bien colocado, su contribución defensiva fue notable, ayudando a Casemiro a sostener el medio campo y haciéndole mejorar en esa demarcación. Además, su capacidad para pasar de primeras, o para descongestionar el juego con un cambio de orientación hacia zonas más libres, le dio mucho aire a un Oporto bastante atascado en los compases iniciales.

Con la moral mucho más alta y el entorno más calmado, el Oporto visitó Braga la semana siguiente. Se enfrentaba a un rival en dinámica muy positiva: cuarto en la tabla y peleando por alcanzar al Sporting en los puestos Champions. Quizá consciente de que al equipo de Lopetegui le estaba costando mucho más generar ocasiones ante adversarios encerrados, el técnico local Sérgio Conceiçao diseñó un planteamiento muy conservador con el objetivo de no dejar espacios a la espalda de la defensa. En este sentido, el Oporto necesitó generar superioridades también mediante la calidad de sus zagueros incorporándose al ataque. El español Iván Marcano destacó en esa faceta, ofreciendo siempre una salida limpia de balón tanto en corto como en largo, saliendo a anticipar a veces a campo contrario e incluso iniciando acciones en conducción.

La confianza que había dado el triunfo anterior se notó especialmente en Casemiro. En esta ocasión, el brasileño cedido por el Real Madrid sí estuvo siempre muy bien colocado, robando balones abajo con determinación, colocándose entre centrales cuando un lateral perdía la pelota y cortando contragolpes del rival. Esta magnífica actuación en Braga sería el preludio de la que firmaría unos días después ante el Basilea en la Champions League en el que quizá es su mejor partido hasta la fecha con la camiseta del Oporto.

Y pese a que el Braga podía invitar a la desesperación por lo encerrado que estaba, el Oporto tuvo la paciencia suficiente para seguir insistiendo en esa manera de jugar que a su entrenador le gusta y que a veces ha frustrado a la hinchada. Al final, el espacio apareció. Lo encontró Aboubakar, el delantero camerunés que había sustituido a Jackson Martínez por lesión. Fue él, como el colombiano la semana anterior, el que ejerció de media punta para lanzar a Tello a la espalda de los defensores. Y en esas situaciones, ya se sabe, el de Sabadell no perdona. Lopetegui gritó el gol con rabia, porque era consciente de que esos seis puntos ante dos adversarios de la zona alta le dejarían trabajar con mayor tranquilidad en las semanas posteriores. Lo que llegaría luego ante el Basilea reforzaría ese alivio de manera exponencial.

La racha de victorias consecutivas se rompió precisamente en Madeira, donde Julen había vivido su peor momento. En esta ocasión no fue una derrota, sino un empate. Un 1-1 ante el Nacional que impidió recortar un poco más la desventaja tras el inesperado tropiezo del Benfica en el campo del Rio Ave. Ahora, a falta de ocho jornadas, la diferencia es de tres puntos. Las dinámicas de los dos equipos invitan a pensar en un final apretado, pero el desgaste que la eliminatoria de Champions ante el Bayern puede provocar en los dragoes es un elemento que no debe pasarse por alto.

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Foto de portada: YarikUkraine bajo licencia CC BY-SA 3.0

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4 comments

El Porto tiene un equipazo , y Lopetegui aunque en la liga no está sabiendo explotarlo lo que debería. En la Champions puede hacer daño al Bayer

Adrián obviando el tema de lesiones y lo que le pueda costar coger forma, ¿Se le ve alguien importante para el equipo si se recuperara? Es una lástima que con el curso 2011/2012 que se marcó, sobretodo la Segunda vuelta(18 goles en todas las competiciones esa temporada y 4 asistencias), luego haya pecado de tanta irregularidad. Recuerdo que se llego a pedir que fuera convocado para esa Eurocopa 2012, y crero que con razon en aquel año, pero el bajón que ha dado ha sido un bluff total, o más bien su nivel esos meses no fue real, ya que la siguiente temporada se quedo en 4 goles y la pasada en 3 únicamente y esta tan solo ha anotado 1 golito en los 641 minutos que lleva disputados en un total de 16 partidos. Una lástima la verdad.

¿Del resto de españoles salvo Oliver, Tello y Marcano, algo que destacar o reseñar alguien que vea al Porto normalmente?

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