Hulk sentencia la liga rusa

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El fútbol es ese deporte que permite ver cambios de vida radicales en sus protagonistas. Quién iba a decirle al Givanildo Vieira de Sousa de hace 10 años, a aquel adolescente paraibano que a los 19 se despedía de los suyos para probar suerte en Japón, que una década más tarde iba a estar definiendo una Russian Premier League. Que le iban a llamar Hulk por su parecido físico con un personaje de ficción que, muy posiblemente, no tenga ni la mitad de su potencia o de su golpeo de balón. Y que antes de sentenciar una liga con una esencia y un sabor añejo tan marcado como la rusa iba a ser un referente de uno de los mejores FC Porto de la historia, lo cual le daría la titularidad por muchos años en una selección nada normalita, como es la que lleva 5 estrellas verdes sobre su camiseta amarilla.

El fútbol y su cultura, así como todo lo que gira alrededor de él, tienen el poder de fabricar héroes y de dilapidarlos. A Givanildo el fútbol le está sonriendo. Es uno de los héroes del Zenit post-Copa de la UEFA 2008. Antes de esta fría mañana petersburguesa ya era zar en la Ciudad de los Zares. Pero hoy ha vuelto a recordar por qué lo es con su portentoso físico y su poderoso remate. En dos contragolpes, un cañonazo cuando nadie lo esperaba y un disparo tan acertado como sutil le han dado al Zenit 2 goles que el CSKA no ha podido replicar. Los militares y vigentes campeones nacionales no supieron bien cómo hacer valer una corona que hoy no portaban ellos; la portaba Hulk. Los capitalinos no generaron ocasiones claras de gol pese a apretar el tanteador con un 2-1 tan rudimentario como bello. Aún quedan hojas del calendario por arrancar, pero el Zenit se escapa en el liderato. Los 5 puntos de distancia con el CSKA pasan a ser ya 8 y a los moscovitas les quedan los partidos de la segunda vuelta ante todos los actuales clasificados entre la tercera y la séptima posición de la tabla: FC Krasnodar, Rubin Kazan y los rivales ciudadanos Dinamo, Spartak y Lokomotiv. Pese a la “distracción” europea del Zenit, su calendario liguero parece más sencillo de afrontar, con lo que hoy André Villas-Boas puede haber ganado mucho más que un match ball.

Atrevidas puestas en escena

El CSKA Moskva salió al césped del Petrovsky con su 4-2-3-1 habitual aunque sin el lesionado mediapunta Alan Dzagoev (no convocado) ni el tocado lateral zurdo Georgi Schennikov (suplente). El central Vasili Berezutski, que también era duda por molestias físicas, compareció en la formación titular junto a Sergei Ignashevich. Para cubrir la baja de Schennikov, Leonid Slutsky desplazó al diestro Kirill Nababkin al lateral izquierdo. En la medular, el mediocentro sueco Pontus Wernbloom, clave en la consecución de las dos últimas RPL, actuó de ancla junto a Bibras Natkho y por detrás del mediapunta finlandés Roman Eremenko. Sin Dzagoev, el ex del Rubin Kazan actuó centrado y tanto Zoran Tošić como el discreto Georgi Milanov lo acompañaron por bandas. Al igual que en la campaña 2012-13, el extremo nigeriano Ahmed Musa actuó de referente ofensivo ante un Zenit que no tenía más bajas que la del lesionado Viktor Fayzulin; interior que, por su condición de ruso, es un comodín muy importante para André Villas-Boas. Y es que en la Russian Premier League solo puede haber 7 extranjeros sobre el campo, lo cual supone algún quebradero de cabeza para el portugués porque, ante rivales fuertes, prefiere mantener fijas a las foráneas piezas de su sistema defensivo de gala. Para mantenerlas, el sacrificado en este encuentro fue Salomón Rondón, que se quedó en el banquillo viendo como Hulk ejercía de ‘9’ por delante de Danny y de los volantes rusos Oleg Shatov y Aleksandr Ryazantsev. Axel Witsel y Javi García formaban la pareja clásica de esta temporada en la medular, la cual tuvo ciertas dificultades en los primeros diez minutos para ofrecerse en la salida de balón.

ZENCSKAPlanteamientos iniciales del Zenit-CSKA. Infografía: Share My Tactics.

El CSKA comenzó el encuentro presionando muy arriba al Zenit. Musa y Eremenko se acercaban a los centrales o, como mínimo, impedían pases a Witsel y García. El Zenit de André Villas-Boas, que prefiere normalmente sacar la pelota jugada por los costados, se topó con que sus laterales, Domenico Criscito e Igor Smolnikov, estaban tapados por Tošić y Milanov. Ese escenario era negativo para un Zenit que intentaba jugar directo para que Hulk se impusiese por lo físico, pero que solo conseguía rifar la pelota o perderla en zonas sensibles. El CSKA aprovechó la circunstancia para apoderarse del cuero a buena altura, pero el buen hacer defensivo de los 6 petersburgueses que están por delante de Yuri Lodygin minimizaron el peligro. En el primer cuarto de hora de partido, las recepciones de espaldas a portería de Musa fueron neutralizadas por Ezequiel Garay y Luís Neto, las conducciones de Eremenko acabaron en malos disparos y los excelsos desplazamientos largos de Natkho no fueron del todo aprovechados por los dos atacantes ya mencionados o por Tošić. La frustración ofensiva de los visitantes, que tenían que moverse en los ataques con respecto a la posición de partida en la que presionaban, le vino bien al Zenit. Que, por ejemplo, Tošić se tuviese que desplazar hacia el centro y hacia el área en los ataques y tuviese que retornar después a la banda derecha para encimar a Criscito reblandeció el sistema de presión. Algo similar sucedió con el retroceso de Eremenko. El Zenit empezó a salir con la pelota jugada de campo propio con facilidad y el CSKA empezó a notar que presionar implicaba debilitarse en la zona de Wernbloom, su ancla. Así que Slutsky, que tenía mucho que perder con su agresividad sin balón, dio un paso atrás. Había transcurrido solo un cuarto de hora.

Slutsky repliega; Danny crece y hace crecer

La decisión del entrenador del CSKA estuvo condicionada por un movimiento ya habitual en el Zenit de AVB cuando Danny juega de mediapunta. El internacional portugués, ante atascos de su equipo y ante la soledad del mediocentro rival, empieza a abarcar mucho más campo del habitual para un ’10’. Danny pasa a comportarse como un interior, o incluso como un mediocentro. Retrocede hasta la divisoria e incluso a campo propio, por el centro y cayendo a bandas. Se ofrece, recoge el balón y aprovecha su excelsa calidad técnica para girarse y superar líneas a base de conducciones veloces y bien trazadas. Probablemente, el primer gran partido de la temporada en el que Danny resquebrajó un sistema defensivo rival fue en la recepción al Spartak (0-0) al comienzo del otoño. Hacer que el nacido en Caracas abandone su tradicional puesto de volante izquierdo es un recurso propio de un Villas-Boas que sabe de su calidad y del daño que puede hacer por dentro si el rival le deja el espacio necesario. A partir de sus recepciones, giros y movimientos, Danny hace crecer al resto de los atacantes del Zenit. Para mantener la naturaleza de “equipo de bandas” que tienen los del Petrovsky desde que los dirige AVB, el dorsal 35 tiende a orientarse hacia los costados.

Villas Boas FocusVillas-Boas ha potenciado el rol de Danny como mediapunta. Foto: Focus Images Ltd.

Hoy, ante el CSKA, tenía muchas opciones de pase sobre el papel ante un Wernbloom abandonado por los suyos. Por un lado, Shatov y Smolnikov se podían ofrecer en la banda de un Nababkin cambiado de pie y poco ayudado por un Milanov con poca cultura defensiva. Por otra parte, Hulk se podía ofrecer en la media punta cual falso nueve, sabedor de que su potencia y su físico le permitirían superar al tocado Vasili Berezutski y a Ignashevich. En tercer lugar, Witsel podía aprovechar el retroceso de Danny para avanzar hacia el área a su izquierda sin tener la pelota, como el Paulinho de Corinthians, para ser una opción de pase más cerca del recuperado Igor Akinfeev. Y por último, el polivalente Aleksandr Ryazantsev se ofrecía por la izquierda y en zonas más centradas para ser un eslabón más de una cadena de pases que acabase en un disparo a portería.

Ante tal abanico de opciones, era lógico que Slutsky, sin factor cancha a favor y pudiendo decir adiós a la liga pronto si pecaba de temerario, retrocediese. El repliegue del CSKA a partir del minuto 15 fue a baja altura. Solo Musa empezaba algunas jugadas del Zenit en campo rival. Así, el conjunto local se quedó sin espacios y Danny solo podía activar a sus compañeros en contextos muy concretos: contragolpes producidos tras robo o tras mala finalización de un CSKA que tenía que hacer mucho esfuerzo para ser un equipo acordeón y pasar del repliegue sin balón a los ataques con él. Consecuentemente, el Zenit pasó a hacer poco daño en ataque posicional (tenía la pelota ante un muro relativamente sólido) y sus mejores ocasiones se produjeron en transiciones. La media hora comprendida entre el repliegue del CSKA y el descanso fue de mucho centrocampismo, sin apenas llegadas peligrosas. Todas, eso sí, fueron de los que vestían de azul celeste. Los primeros momentos de la segunda parte se parecían más al arranque del partido, pero el CSKA no acababa de presionar en exceso ni de atacar bien con la pelota, con lo que el Zenit llegaba. En una jugada a balón parado, el Zenit tuvo cerca el primer gol. Akinfeev puso la pelota en juego y el CSKA quiso salir rápido para sorprender al contraataque. Pero los petersburgueses robaron la pelota algo por detrás de la zona de tres cuartos. Cuando todos los jugadores del CSKA ya miraban hacia Lodygin, la pelota le llegó a Hulk. Él también miraba hacia Lodygin para ver claramente hacia dónde iba la pelota para controlar. Pero porque no podía fallar ese control, pues todos sus posibles marcadores iban a llegar tarde sí o sí. Y Hulk controló. Se giró. Avanzó unos pocos metros y, desde la esquina izquierda del área, pateó con su zurda. El disparo fue tan potente que el palo derecho del arco de Akinfeev vibró tras el impacto del esférico. El balón rebotó y se metió en la portería. 1-0 a falta de media hora.

El Zenit protege y amplía su ventaja

Hulk anotó en el minuto 62 de encuentro. Y en el 63, su Zenit ya estaba igual de replegado o más que el CSKA durante los minutos anteriores. A diferencia de la era Spalletti, el Zenit de Villas-Boas es ducho protegiendo ventajas. El Zenit actual no especula tanto como sus versiones anteriores y va de cara cuando ataca y cuando defiende. Ya se ha visto varias veces en la UEFA Europa League cómo el Zenit de hoy sabe echarse para atrás con un resultado a favor. Es una actitud que, aunque tachada de cobarde o conservadora, da garantías cuando quien defiende sabe contragolpear. Un equipo que protege bien una ventaja es aquel que sabe esperar atrás y aprovechar la frustración rival para ampliarla. Y el Zenit ahora sabe hacerlo bien, con lo que puede permitirse estar 60, 45 o, como hoy, 30 minutos replegado. Porque Villas-Boas ha mejorado la capacidad de réplica ante rivales que se vuelcan pese a que, de entre sus atacantes, solo Hulk sea el idóneo para transitar. Danny, más dotado en lo técnico, ha mejorado mucho su toma de decisiones a mucha velocidad, con lo que es apto para contragolpear cuando hay espacios. Shatov, sin ser un velocista, rinde cuando toca correr. Smolnikov, que jugó la última media hora de volante derecho por la lesión de Ryazantsev –tenía que cubrirle otro ruso por el cupo y AVB metió a Aleksandr Anyukov, cambiando de banda a Shatov–, también cumple y pisa área cuando toca correr hacia delante. Witsel, pese a su mejora como centrocampista trabajador, sigue conservando su esencia de interior con llegada. Y Rondón, cuando juega, también cumple transitando hacia el portero rival. Gracias a esto, el Zenit consigue situaciones de contraataque como la de la jugada del 2-0, en la que parecía estar encerrado en su área pero, tras una pérdida del CSKA, se produjo en segundos un 4 para 2 en el que Akinfeev hizo una parada espectacular para tapar un disparo de Danny pero en el que Hulk estaba presente para recoger el rechazo y, una vez que Mário Fernandes sucumbiese, meter el 2-0.

ZENCSKA2Replegado, el Zenit supo contragolpear para el 2-0. Pero también se aseguró el 2-1 desde que lo encajó. Infografía: Share My Tactics.

El partido, sin embargo y para desgracia del equipo de la Gazprom, no acabó con el segundo tanto de Hulk. Slutsky dio una nueva oportunidad al internacional sueco de ascendencia mozambiqueña Carlos Strandberg, delantero de 18 años que consiguió el bronce en el Mundial sub 17 de EAU 2013. El club moscovita pagó por él menos de medio millón de euros al Häcken sueco en febrero, y lejos de quedarse en el filial del equipo del Ejército está gozando de minutos en una RPL en la que ya había anotado al poco de aterrizar (en la victoria 1-4 ante Arsenal Tula). Este zurdo de 187 centímetros desplazó a Musa a la banda derecha, pues fue introducido como recambio de un voluntarioso pero poco productivo Tošić. Y este joven Strandberg fue el primer jugador visitante que desestabilizó en el partido al tándem formado por Luís Neto y Nicolas Lombaerts (Garay fue cambiado al descanso). Aleksei Berezutski –sustituto de su tocado hermano Vasili– envió un balón largo desde campo propio a falta de 10 minutos y Strandberg se coló entre los zagueros del Zenit (de aproximadamente su misma altura) para bajar el esférico y colarlo en el arco de Lodygin. Un gol tan imprevisto como alentador para el CSKA, que se pasó los minutos restantes merodeando el área del replegado Zenit. Villas-Boas metió al experimentado pivote ucraniano Anatoliy Tymoshchuk por Danny, un cambio que también era otra clara declaración de intenciones como se aprecia en el esquema. El Zenit se protegió y no cometió ningún error defensivo más. Los moscovitas no intimidaron cuanto quisieron porque no tenían forma alguna de atacar. El 2-1 final deja la liga prácticamente sentenciada con el Zenit a 8 puntos de su primer perseguidor. Los calendarios y las sensaciones futbolísticas invitan a pensar en que el Zenit va a ganar la quinta liga de su historia; la primera desde la larga temporada de transición al timing europeo (2011-12). Ahora se podrá centrar, gracias a su colchón actual, en la UEFA Europa League, donde las sanciones le hacen ir de tapado ante el vigente campeón Sevilla. La eliminatoria ante los hispalenses es, desde ahora y por ahora, el mayor reto que tiene el Zenit 2014-15.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Me gusta eso de que solo pueden haber 7 extranjeros en cancha, creo que seria bueno que se aplicara en Italia pero con 5-6 extranjeros en cancha…

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