Embolo y yo

FC Basel players and staff celebrate with their fans following the UEFA Champions League match at Anfield, Liverpool
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
09/12/2014

Los días tienen 24 horas -que sepamos-, las semanas tienen 7 días -que sepamos- y el tiempo del que uno dispone es limitado -lo comprobamos diariamente-. El tiempo es oro, que nos gusta decir. No está la vida ni la agenda de uno como para organizarse a partir de la liga suiza, un campeonato del que rara vez se ven partidos. Sin embargo, hay ocasiones en las que uno debe hacer una prudente excepción y, por qué no, consumir partidos del Basilea suizo como si fuese un producto para gourmets, para paladares exigentes. La responsabilidad de este hecho, en cualquier caso, no corresponde al equipo en sí. Vaya por delante que el Basilea, club del que es seguidor Roger Federer, merece todo el reconocimiento posible por varios motivos: por su buen trabajo de cantera, por lo bien gestionado que ha estado recientemente y por sus notables participaciones en competiciones europeas. Pero no son esos los motivos que me han llevado a ver partidos del Basilea, ahora entrenado por Urs Fischer, con asiduidad. El causante tiene nombres y apellidos, concretamente Breel Embolo, un chico cuya vida trataremos de resumir en la siguiente frase.

Tiene 18 años, ya es internacional absoluto con Suiza, nació en Camerún y le siguen con muchísima atención varios de los clubes más importantes del continente europeo. 

El caso es que cuando un joven delantero apunta tan buenas maneras, su club lo tasa en 20 millones de euros -por algo será- y tiene a media Europa pendiente de su evolución, lo cierto es que reclama un seguimiento en la medida de lo posible. En la medida de lo posible que sea llegar a ver partidos del Basilea y compatibilizar eso con el resto de tu vida. Y así es como uno acaba viendo un Basilea-Vaduz de la primera jornada de la liga suiza (hace ocho días). Vaduz, sí, equipo de la capital de Liechtenstein. Triunfo final para los locales, por si alguno no puede conciliar el sueño esta noche sin conocer el marcador (2-0).

¿Qué haces? Nada, lo mismo que Roger Federer: ver a Embolo. Tiene 18 años y ya acumula más de medio centenar de partidos con la camiseta del primer equipo, acompañados de una veintena de goles, ya que lo que se espera fundamentalmente de un delantero es que introduzca el esférico en la portería. Breel hace eso, pero también otras cosas. De hecho, no está claro, al menos en este punto de su incipiente carrera, que su mayor virtud se encuentre en la faceta goleadora. Es irregular en el remate a puerta, tiene margen de mejora en ese aspecto y le falta algo de determinación, de confianza, de instinto para resolver en los metros finales. Todo ello tendrá que pulirlo en los próximos meses.

Ocupa el rol de ‘9’ en su equipo -rotando la temporada pasada con Marco Streller, ya retirado, y este año con el recién llegado Marc Janko-, pero a veces piensa más en sus compañeros que en la posibilidad de acabar él mismo las acciones. Recibe la pelota de espaldas a la portería y, en una situación que otros aprovecharían para girarse y atacar el marco rival, él busca qué opciones de pase y de asociación tiene con el resto de atacantes del Basilea. Posee ese punto generoso y poco individualista, adornado por una velocidad, una explosividad y una capacidad atlética que guardan relación con sus orígenes, con esas raíces africanas y camerunesas.

Seguiremos informando.

Basilea - Norbert Aepli bajo licencia creative commons 2.5

El río Rin, a su paso por Basilea / Foto: Norbert Aepli bajo licencia creative commons 2.5
Foto de portada: Focus Images Ltd

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