Semifinalista contra pronóstico

Franz Friedrich bajo licencia creative commons 2.0.

A pesar de tratarse de la sexta ciudad más poblada del país, Winterthur no goza de un equipo de fútbol a la altura de esta urbe de tradición industrial. Conocida por muchos por ser la sede de la compañía de seguros más importante de Suiza -que luego fue comprada por la francesa AXA- y por otros por ser la ciudad natal de Joan Gamper, fundador del FC Barcelona, a nivel deportivo la historia es distinta: el FC Winterthur acumula décadas en el ostracismo. Es una de las entidades más antiguas del país, pero ostenta el dudoso honor de ser el equipo con mayor puntuación en la historia de la segunda división helvética. No juega en Primera desde 1985. Sin embargo, el pasado miércoles el FC Winterthur volvió a situarse en el mapa gracias a su buen desempeño futbolístico. Pese a encontrarse a un punto de los puestos de descenso a Tercera, el Winterthur se clasificó para las semifinales de la copa tras eliminar a domicilio al Young Boys (2º en Primera) en un partido en el que iba perdiendo por 2-0 en el minuto 60. En la tanda de penaltis el equipo de segunda división anotó los cinco lanzamientos para cerrar el pase.

La hazaña del Winterthur gana mayor dimensión si tenemos en cuenta el contexto del partido. Resistió en los momentos de mayor dificultad y se aprovechó de la falta de acierto de Hoarau, que estrelló dos balones a la madera. En una situación clasificatoria pésima en Segunda, jugando como visitante ante uno de los clubes punteros en los últimos tiempos en Suiza y tras una primera mitad en la que pudieron caer goleados, el Winterthur logró clasificarse para las semifinales de Copa por tercera vez en los últimos 11 años. En 2006 cayó contra el Sion, mientras en 2012 perdió contra el Basilea. Es cierto que en Suiza es más habitual ver este tipo de aventuras coperas de los más modestos, pues apenas 10 equipos conforman la primera división, pero no por ello deja de ser meritorio para un club que ganó tres ligas a inicios del siglo XX y perdió dos finales coperas entre los años 60 y 70 pero que lleva más de 30 años sin saborear el fútbol de élite.

El centro de la ciudad de Winterthur. Foto: Patrick Nouhailler bajo licencia Creative Commons 2.0.
El centro de la ciudad de Winterthur. Foto: Patrick Nouhailler bajo licencia Creative Commons 2.0.

Como que su futuro más inmediato no augura un temprano regreso al máximo nivel del fútbol helvético, el Winterthur al menos logró una victoria de prestigio que refuerza su moral y pone de manifiesto también el buen trabajo que está realizando recientemente en el fútbol formativo. Cuatro jugadores menores de 24 años educados en su academia (Minder, Schättin, Roth y Lanza) participaron en el triunfo en Berna. A la sombra de otros clubes, en los últimos tiempos han salido futbolistas relativamente destacados en el panorama europeo dada la dimensión del club. Aquí se formaron René Weiler, actual entrenador del Anderlecht, Ermir Lenjani, titular con Albania en la última Eurocopa, o Fabian Frei y Luca Zuffi, internacionales suizos. De hecho, el padre de Luca, Dario Zuffi, es uno de los dos entrenadores del Winterthur. Formando tándem en el banquillo junto a Umberto Romano, el Winterthur deberá lograr lo más difícil todavía para disputar su primera final copera desde 1975. En casa, deberá superar al Basilea el próximo 5 de abril. El club contra el que perdieron la final de 1975. El club que terminó con su sueño en 2012. Y el club que en su día capitaneó Hans-Max Gamper, uno de los hijos pródigos de Winterthur.

Foto de portada:  Franz Friedrich bajo licencia Creative Commons 2.0.

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1 comments

Que gusto da cuando se lee una historia así, desconocida 100%
Es increíble la cantidad de historias que dejan las competiciones coperas.
Digno se seguir o ver esta semi copera.
Marcado en el calendario, 5 de Abril.

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