Partido Polish Boyfriend: El Imperio Otomano en un estadio del siglo XXI

Gençlerbirliği Miguel Olaya

Una ciudad con cuatro millones y medio de habitantes, la sede del gobierno y la condición de capital de un estado de 75 millones de habitantes no ha ganado nunca la liga. Esta es la historia de Ankara, la capital turca, esa ciudad que vive constantemente recordando a la gente precisamente eso: ellos son la capital y no Estambul, como muchos piensan.

A nivel futbolístico, Ankara no tiene peso. Les duele, cierto. Pero nunca un equipo de Ankara ha ganado la liga turca. El club más popular y con más hinchas, el Gençlerbirliği, ha ganado dos copas. El Ankaragücü, actualmente líder de su grupo de Tercera división después de años de problemas económicos, también ha alzado dos copas. Los protagonistas del derbi de la capital siempre han vivido a la sombra de Estambul. Y muchos ciudadanos de Ankara son hinchas del Galatasaray, por ejemplo. El descenso a Tercera del Ankaragücü dejó al Gençlerbirliği sin su rival de siempre. Aunque no lo dejó sin derbi. Vamos paso por paso.

Gaziantepspor-Gençlerbirligi y Osmanlispor-Antalyaspor, domingo 22 de enero a las 11:30h

El Ankaragücü está inmerso en una crisis económica muy dura y malvive en Tercera. El club se ha pasado las tres últimas temporadas en Tercera, jugando humillantes derbis con el Hacettepe, el filial de su eterno rival. El Hacettepe, históricamente el club de la universidad local, sufrió una bancarrota y fue absorbido por el Gençlerbirliği como filial. Aunque esta temporada juegan en grupos diferentes de la categoría pese a ser de la misma ciudad.

El Gençlerbirliği aguanta en Primera, sin pena ni gloria. Una década atrás vivió unos años buenos. Acabó la liga tercero, se metió en la UEFA y jugó los octavos de final eliminando al Blackburn Rovers, el Sporting de Portugal y el Parma. El Valencia, futuro campeón de ese torneo, acabó con su sueño. En 2008, el Gençlerbirliği protagonizó un caso curioso. Después de comprar al Hacettepe, lo rebautizó como Gençlerbirliği Oftaş sin imaginar que llegaría a ganar en el campo el ascenso a Primera. Y como un filial no puede competir contra su equipo madre, lo rebautizaron de nuevo como Hacettepe, la directiva dimitió para poner a otra fantasma, y los dos equipos jugaron en Primera. Fue bizarro. El filial le ganó el derbi al Gençlerbirliği y acabó por encima en la clasificación. Una temporada después (en la 2008/09) bajó a segunda. El curso 2008/09 fue curioso porque jugaron en Primera cuatro equipos de Estambul y cuatro de Ankara. Los dos grandes, el Hacettepe y el Ankaraspor. Ahora, el Hacettepe juega otra vez en Tercera.

Ankara. Foto: Jorge Fraganillo.
Ankara. Foto: Jorge Fraganillo.

Y tenemos el Ankaraspor. Bueno, teníamos al Ankaraspor, pues este club fue bautizado en 2014 como.. Osmanlispor. Sí, el equipo que este año juega la Europa League y ha derrotado al Villarreal. Fundado en los años 70, era una entidad controlada por el ayuntamiento bajo el nombre de Ankara Büyükşehir Belediyesi, pensado como entidad deportiva recreativa para trabajadores municipales. Con sus piscinas y gimnasios. Y un equipo de fútbol amateur. Hasta que llegó la familia Gökçek. El padre, Melih, alcalde de Ankara y presidente honorario del Ankaragücü, puso sus ojos en esta entidad. La familia, polémica, metió la mano en muchos cofres, se buscó enemigos y barrió a otros en su ascenso al poder. Los Gökçek decidieron sacar tajada del fútbol y el hijo del alcalde, Ahmet, abandonó la directiva del Ankaragücü convirtiéndose en presidente del Ankaraspor. Con él, se llevó a muchos jugadores. El equipo, con dinero, subió a Primera hasta que la Federación dictaminó que las relaciones entre los dos equipos, Ankaragücü y Ankarspor, eran ilegales pues las mismas personas controlaban las dos entidades. Al final de la temporada 2008/09 se dictaminó el descenso del Ankaraspor y en la temporada 2009/10 en Primera jugaron sólo 17 equipos. Cada partido que tendría que haber jugado el Ankaraspor se dio por perdido por 0-3.

La familia Gökçek, como muchas familias de Ankara, tienen sus orígenes en pueblos pequeños de Anatolia. Ankara, desde que fue elegida como capital, ha pasado de ser una ciudad pequeña a ser una gran urbe. Melih Gökçek ha conectado con esta gente. Ya ganó su primera alcaldía en 1994 militando en partidos islamistas. Y cuando el actual presidente Erdogan creó el Partido de la Justicia y el Desarrollo, se enroló en él y se convirtió en su hombre fuerte en la capital. Con este partido conservador e islamista, Ankara ha recibido muchas inversiones, pues Erdogan tiene su fuerza especialmente en Anatolia. Sea como sea, la familia Gökçek se apartó del fútbol y el Ankarapor fue comprado por un empresario amigo de los Gökçek, Sadik Dik.

Aunque eso no significó que el alcalde se olvidará de este equipo. ¿Se acuerdan del caso del Basaksehir? El Osmanlispor tiene puntos en común. El Basaksehir es ese club que lucha este año por ser campeón de liga por primera vez. Fue fundado en 1990 como İstanbul Büyükşehir Belediyesi Spor Kulübü y era propiedad de la compañía de aguas del Ayuntamiento. Hasta que el alcalde de esa época de Estambul, un tal Erdogan, ordenó que el club fuera propiedad del ayuntamiento y subió a Primera sin tener hinchas. Luego lo bautizaron como ‘İstanbul Başakşehir’ porque se mudó a este barrio. Un equipo creado a dedo por el alcalde, que ahora es el presidente de Turquía, con la intención de tener un club controlado más allá de los clubes tradicionales. Pues en Ankara el Osmanlispor es lo mismo.

Después del caos provocado por la sentencia judicial del 2009, el club empezó de nuevo con el dinero de Dik, socio clave en la ciudad de la familia Gökçek. Finalmente, en 2014 le pusieron otro nombre: Osmanlispor, en honor a Osman I, el sultán fundador del Imperio Otomano. Y esta decisión es clave. Erdogan está recuperando los símbolos del viejo Imperio Otomano. Bautiza puentes con nombres de sultanes, habla de zonas que fueron parte del Imperio como zonas donde ellos tienen derechos, y antes de una visita del presidente palestino, ordenó poder llegar flanqueado por 16 soldados vestidos con los uniformes de los 16 estados creados por turcos a lo largo de los siglos, un símbolo fundacional del imperialismo turco, pues une en un solo relato reinos del siglo V con el Imperio Otomano. O sea, Erdogan rompe con la Turquía del siglo XX, esa Turquía laica y con una mirada más occidental creada por Mustafa Kemal Ataturk en los años 20. Ataturk acabó con el Imperio y quiso dejar atrás esa época. Erdogan lo recupera.

Por eso uno de los equipos de moda del fútbol turco lleva el nombre de un emperador del siglo XIII. El Emperador que dio nombre al Imperio Otomano. En sus partidos se pueden ver banderas con los símbolos de los 16 estados turcos citados antes, y banderas con frases famosas de sultanes, como las pronunciadas antes de la conquista de Constantinobla, la actual Estambul, en 1453. El club vuelve a ser presidido por el hijo del alcalde, Ahmet. Los dos, padre e hijo, montaron en cólera cuando antes del partido de Europa League contra el Zurich los hinchas del equipo suizo repartieron folletos contra Erdogan en el campo, reclamando libertad de expresión en Turquía y la libertad de los hinchas de clubes como el Besiktas encarcelados por protestar contra el gobierno.

El Osmanlispor tiene dinero público detrás y ya se ha convertido en el mejor equipo de la ciudad por resultados. Con buenos jugadores, consigue atraer poco a poco a algunos hinchas, pues Ankara siempre es ciudad con muchos movimientos y los nuevos inmigrantes se suman al nuevo club. Eso no gusta a los aficionados del histórico Gençlerbirliği, conscientes que el nuevo vecino tiene más dinero y poder que ellos. Este fin de semana el club de mayor tradición tiene la oportunidad de acercarse si gana al Gaziantepsor, pues el Osmanlispor recibe la visita del Antalyaspor, un equipo de mayor nivel. Ambos calientan motores de cara al último fin de semana de mes, cuando se disputará el derbi con los dos equipos pugnando por jugar en Europa la próxima temporada. En el Gençlerbirliği muchos hinchas consideran que necesitan cambiar de presidencia, pues desde 1978 manda el ex jugador İlhan Cavcav, un hombre con raíces kosovares acusado de corrupción. Un tipo capaz de dar de alta 1.200 socios antes de una asamblea del club sólo para poder ganar por 1.000 votos. Con él, el Gençlerbirliği ni mejora ni empeora. Siempre en la mitad de la tabla, en tierra de nadie. Y ahora, por detrás del Osmanlispor, el equipo del poder.

Foto de portada: Miguel Olaya

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2 comments

Erdogan, un ejemplo de como la democracia no funciona en según qué sociedades. Pobre ataturk si viera en lo que están convirtiendo su país.

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