¿Que pasará con la liga de Ucrania?

Ucrania Inglaterra Focus Estadio Kiev

Este fin de semana dos equipos de Crimea, la península que ha pasado a formar parte del estado ruso, han jugado sus partidos de la liga de Ucrania. Crimea votó en un referéndum ser rusa y Moscú, cómo no, lo aceptó. Como otras veces, insistimos en la dificultad de trazar un retrato fiel de la realidad, cuando la realidad es profundamente compleja. Crimea se ha separado de Ucrania con unos métodos que contradicen la legalidad internacional, como denuncia Kiev. Aunque hablamos de una zona donde la mayor parte de la población de Crimea es y se siente rusa. Como defiende Moscú. Sea como sea, dos equipos de ciudades donde ondea la bandera rusa juegan estos días la liga de Ucrania.

El futuro de la liga ucraniana no queda claro. Seguirá pero no será nunca más la misma que antes de las protestas que terminaron con muertes y la fuga del presidente electo, el proruso Vitor Yanukovich. El resumen, muy limitado, sería que la mitad de la población se siente ucraniana y mira hacia occidente. La otra mitad se siente rusa y mira hacia oriente. Sin tomar partido, podríamos resumir el tema así. En el sur y el este de Ucrania se vive en ruso. En el oeste en ucraniano. La resurrección de viejos símbolos, mezclados con nuevas tecnologías y estéticas, ha creado un escenario complejo, lleno de matices, con dos bandos proclamando poseer la verdad absoluta cuando dentro de estos bandos existen demasiadas formas de expresarse.

Puede sorprender que con el ejército ruso en las puertas y muertos en las calles se permitiera el regreso de la liga de fútbol. Una jornada se suspendió, cierto. Esa en que tocaba precisamente el derbi de Crimea entre el Tavriya Simferópol y el Sebastopol. La primera jornada jugada después de los incidentes deparaba un Tavriya Simferópol-Dinamo de Kiev. O sea, el Dinamo, el equipo más querido en Ucrania y símbolo del sentimiento nacionalista ucraniano (tiene parte de generalización ya que millones de personas siguen el equipo), visitaba Simferópol, la capital de Crimea. Las autoridades de Kiev, sin embargo, ordenaron jugar el partido en el estadio Nacional de Kiev, a poco más de medio kilómetro de la famosa plaza Maidan. Jugando como visitante en su casa, el Dinamo ganó por 1-2 al Tavriya, el colista. Esta modificación del escenario evitó que el equipo símbolo de Ucrania jugara en Crimea el mismo día de las elecciones en que Crimea pedía dejar de ser ucraniana. El partido comenzó con el himno de Ucrania, como en todos los partidos de la jornada por orden de la Federación.

Ukraine v England 2014 FIFA World Cup QualifyingEl Tavriya Simferópol-Dinamo de Kiev se jugó en el estadio Nacional de la capital ucraniana. Foto: Focus Images Ltd.

Curiosamente, el Tavriya es el equipo que ganó la primera edición de la liga ucraniana en 1992 derrotando al Dinamo en la final. Curiosamente, ya que ese mismo 1992 Crimea se proclamó independiente ya que no quería ser ucraniana, aunque luego se llegó a un acuerdo para seguir dentro de Ucrania a cambio de disfrutar de mucha autonomía. La cuestión de Crimea, pues, hace años que genera problemas, no es nada nuevo. La primera edición de la liga ucraniana la ganó el equipo de la capital de una región que se había proclamado independiente para no ser ucraniana ese mismo año. Y ahora , el fin de semana del referéndum que convirtió Crimea una región de Rusia, como ya lo había sido antes de 1954, el equipo de Simferópol jugaba en Kiev.

El partido sirvió a los radicales del Dinamo, muchos relacionados con grupos o partidos de extrema derecha, para reivindicar que Crimea es ucraniana. Los radicales hicieron un mosaico con la bandera de la marina ucraniana. La reivindicación era clara: una de las espinas de la cuestión de Crimea es su situación estratégica y el hecho de que Sebastopol sea el principal puerto tanto de la Marina ucraniana como de la rusa en el Mar Negro. Los aficionados del Sebastopol, por ejemplo, suelen llevar al estadio banderas de la marina rusa. Así que los del Dinamo mostraron la bandera de la marina ucraniana bajo el lema “Libertad para Ucrania o muerte”.

Con este panorama, el futuro de la liga ucraniana no queda claro. Crimea deja de ser ucraniana aunque en Europa se pida la contrario. ¿Qué sucederá con los equipos de Crimea? La UEFA ya ha comunicado que acaban esta temporada en la liga ucraniana y se estudiará qué sucede luego en los siguientes congresos. Los dos clubes, el Tavriya y el Sebastopol, han dejado claro que terminarán esta temporada como ucranianos, aunque seguramente no podrán jugar sus partidos en casa pues Crimea ya no es una zona controlada por las autoridades de Kiev. Pero estos dos equipos también han admitido que pedirán jugar en Rusia la próxima temporada. La jugada sería ampliar la Liga rusa de 16 a 18 equipos, como ya se estudiaba antes del estallido de la crisis ucraniana. Sería una jugada maestra del Tavriya, condenado al descenso este año en Ucrania, pues es colista. Aunque la cosa no es sencilla. La Federación rusa puede admitir estos clubes pero necesita el apoyo de la UEFA. Y la UEFA podría sancionar la Federación rusa si toma medidas que incumplen la normativa internacional. Existen diversos escenarios y tocará ver el grado de oposición de la Federación ucraniana en los siguientes congresos de la UEFA. Ni se puede descartar una liga de Crimea, no reconocida por nadie, en espera del reconocimiento internacional. O que los dos clubs se queden en el limbo, sin jugar, atrapados en las redes de la historia. Los expertos consideran que será complicado evitar que estos equipos salten a la liga rusa, pues la UEFA tampoco tiene libertad total: uno de los grandes patrocinadores de la Champions es Gazprom, el gigante del gas ruso. Y si el tema del gas ha atado de manos y pies a la Unión Europea… ¿Podrá atar las de la UEFA? Es un tema complejo.

En la reunión del Comité Ejecutivo de la UEFA que se celebra en Astaná el tema se trató. La UEFA afirma que no se ha producido la petición formal de los clubs que pertenecen todavía a la federación de Ucrania y que quieren militar en Rusia. Así que no se pronuncia en espera de ver como acaban las cosas en el terreno político.

 

 

La gran duda reside ahora en el futuro del Tavriya y el Sebastopol.

El Tavriya ha vivido días complicados estos meses ya que buena parte de sus hinchas radicales eran partidarios de seguir dentro de Ucrania. Pero la mayor parte de la ciudad prefiere ser rusa. Los terceros en discordia, la minoría tártara (musulmanes asentados aquí desde tiempos immemoriales y perseguidos por Stalin, que los deportó), no suelen identificarse demasiado con equipos de fútbol. Los grupos nacionalistas ucranianos habían conseguido controlar buena parte de las gradas de los estadios, incluso en ciudades de mayoría rusófona como Donetsk o Kharkiv. Casi la única afición que mostraba banderas rusas sin complejos hasta ahora era la de Sebastopol, una ciudad con autonomía propia dentro de una península con autonomía propia. Si Crimea tiene su relato, Sebastopol también.

La liga la lidera el Shakhtar Donetsk, club de una ciudad en la que se han ocupado las instituciones para hacer ondear banderas rusas. Su propietario es Rinat Akhmetov, un oligarca que ha apoyado siempre a Yanukovich, el presidente depuesto. En las elecciones del 2004, por ejemplo, se enfrentaban los hablantes rusos que lideraba Viktor Yanukovich, gobernador de Donetsk desde el 1997, y la corriente nacionalista ucraniana de Yushchenko. El Shakhtar, pues, se posicionaba con Yanukovich. Y como era de esperar, el Dinamo de Kiev lo hizo con Yushchenko. Los dos candidatos a la presidencia simbolizaban las dos realidades del país y los dos tenían entre sus mejores donantes de fondos económicos a los presidentes de los dos clubs de fútbol eternamente enemistados. Yushchenko aparecía en público con los hermanos Surkis: Ihor, presidente del Dinamo de Kiev, y Hryhoriy, presidente de la Federación de Fútbol Ucraniana. Yanukovich, que había sido muchos años gobernador de Donetsk y el Donbass, se dejaba ver con Rinat Akhmetov, que no sólo milita en el partido de Yanukovich, sino que fue uno de los principales donantes para financiar su campaña electoral.

En el primer partido en casa, el Shakhtar perdió contra el Dnipro. Hinchas locales mostraron banderas rusas. Y los visitantes cantaron canciones patrióticas ucranianas, siendo abucheados, aunque los ultras del Shakhtar mostraron banderes de Ucrania. Ganó el Dnipro de Juande Ramos. De Juande y de Ihor Kolomoyskyi, uno de los oligarcas que sale ganando con el nuevo gobierno. Como si el partido resumiera la actualidad, ganó Ihor Kolomoyskyi, un tipo que apoyó la revuelta contra el Presidente Yanukovich. Y perdió Akhmetov, uno que le daba dinero.

Shakhtar - Timon91Donbass Arena, la casa del Shakhtar Donetsk de Akhmetov. Foto: Timon91.

Akhmetov, a pesar de ser contrario al nuevo gobierno de Kiev, ya ha dicho que su Shakhtar seguirá jugando la liga con normalidad. Quizás tiene miedo de seguir los pasos de otros empresarios, acusados en una lista negra de la Unión Europea por sacar dinero del país ilegalmente una vez huyó Yanukovich. Significativo es el caso del Metalist Kharkiv, propiedad de otro oligarca, Sergey Kurchenko, un empresario de 28 años que se ha hecho rico con negocios dudosos. Kurchenko es uno de los 18 empresarios en la lista de la Unión Europea considerados sospechosos de sacar dinero del país. Convertido, como Akhmetov, en uno de los benefactores del Partido de las Regiones (el de Viktor Yanukovich), Kurchenko ha desaparecido y se habría refugiado en Bielorrusia. La liga ucraniana, pues, ha vuelto con un escenario totalmente diferente al de hace meses: el propietario de uno de los principales clubs está desaparecido y en el club los jugadores no cobran. Hay riesgo de desaparición de la entidad. Hace pocos meses todos hablamos maravillas del Metalist. Ahora el propietario se esconde y podría recuperar el control del club Oleksandr Yaroslavsky, el empresario que tuvo que vender el club a Kurchenko. El cambio político ha favorecido a uno y perjudicado al otro. Aunque si Yaroslavsky no aparece en escena, el club puede desaparecer. La situación no es fácil porque es una región con mucha parte de la población rusa.

Tampoco queda claro el futuro del Tavriya. El Director General admite que se pedirá jugar en Rusia, pero el equipo ha visto como el propietario, Dmytro Firtash, era detenido en Austria a petición de EEUU por ser sospechoso de soborno. Pagó una fianza y volvió a Crimea, donde ahora tiene cosas más importantes que el deporte entre manos.

La situación se puede complicar aún más si en zonas de Ucrania como el Donbass (el feudo del Shakhtar) se inicia un proceso similar al de Crimea, como piden políticos radicales rusos.  ¿Si la fractura es más grande, podríamos acabar viendo al Shakhtar en la liga rusa? Difícil de saber, pues un proceso aquí seria aún más complicado que en Crimea, zona que era oficialmente rusa antes de 1954 y con una logística diferente. Se trata de zonas con división de sentimientos. Los radicales rusos sueñan con esos y en los estadios de Rostov o San Petersburgo se han visto pancartas pidiendo que equipos com el Tavriya o el Shakhtar juguen en Rusia. Las pancartas en los estadios de Ucrania, como no, eran opuestas.

Ucrania, cuya liga subía peldaños en el ranking FIFA y fue sede de una Eurocopa, ahora sufre por su futuro. El Arsenal de Kiev ya sufrió la bancarrota antes de las protestas y ahora, entre problemas de dinero y fugas a Rusia, la liga puede quedar diezmada. Muchos jugadores extranjeros han pedido marchar. Nada volverá a ser igual.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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12 comments

Impresionante como ha cambiado este país en un lapso aproximado de seis meses y como el fútbol puede ser un ejemplo que ilustra esta realidad. Gran Artículo

La verdad es que me duele decir esto, pero el artículo no refleja en absoluto la realidad de lo que está aconteciendo en Ucrania. Cuando Toni escribe, se le lee, y se le cree, pero en este caso, al haber seguido muy de cerca el caso ucraniano, puedo señalar numerosos errores o afirmaciones que se dan por sentadas y no son del todo ciertas.

Por ejemplo, durante las revueltas, Akhmetov nunca apoyó a Yanukovich, lo cual obvia el artículo. Llamó la atención, porque como dice Toni estaba ligado al Partido de las Regiones. Sin embargo, abogó por el diálogo y no se posicionó en favor del entonces presidente. Es más, su canal de fútbol, como otro muchos canales ucranianos, lleva desde la invasión rusa el lema “Ucrania unida” en una esquina de la pantalla.

En Donetsk ha habido ya varias marchas proucranianas, en el partido ante el Dnipro hubo lemas y banderas por Ucrania por parte de los locales, y la paz en la ciudad solo se vio interrumpida por grupos prorrusos con matones enviados desde Moscú, los cuales llegaron a asesinar. El sentir que se está apoderando de TODO el país es el de odio hacia Rusia, cuando siempre se han considerado hermanos, pero ante la invasión de Crimea, el sentir es generalizado.

Yo he visto como ucranianos del este, prorrusos, estaban en contra de la violencia de Maidán. Ahora, esos mismos, defenestran al presidente que una vez votaron y sienten una enemistad total hacia el vecino. En cuestión de meses, en cuestión de días.

El 60% de la población de Crimea es étnicamente rusa. Luego vienen los ucranianos y los tártaros. No sabemos cuántos realmente se sienten rusos. Lo que sí que sienten son las promesas de Moscú, con mejores sueldos y privilegios. Eso, obviamente, también habrá hecho que muchos no lo duden, porque lo primero es el bienestar de uno mismo.

A día de hoy no hay una escisión como para elucubrar con un Shakhtar en la liga rusa. Simplificando con el fútbol, en todos los campos se están viendo banderas ucranianas y lemas por la unidad de Ucrania, por eso me sorprende mucho que se afirme lo que se afirma en este artículo sombre el Donbass Arena.

Los ucranianos pueden ser proeuropeos o prorrusos, pero son ante todo ucranianos, y la agresión rusa no ha hecho más que unirlos y mirar con más recelo que nunca a su vecino, el cual ha actuado por su cuenta ante la pérdida inminente de un fiel aliado.

La verdad es que aunque me parezca poco menos que un brindis al sol lo de excluir a Rusia de este Mundial, sí que veo más comprometida la celebración del Mundial 2018 en Rusia

La situación de las ex-repúblicas soviéticas es complicado, en algunas más y en otras menos, cada una tiene su idiosincrasia, algunas tienen un fuerte arraigo histórico como nación o como entidad (las tres bálticas son un ejemplo) y otras son poco menos que resultado del experimento de Stalin dibujando líneas sobre un mapa a comienzos del siglo pasado (las asiáticas).

El caso concreto de Ucrania es muy muy complejo y habrá que seguir con atención los próximos pasos, el problema de Crimea era, hasta cierto punto, previsible, su extensión a otras zonas de Ucrania va a ser problematico…. y habrá que ver como afecta esta situación a otras zonas más al Este, Georgia, Abjasia, Osetia…

Como siempre, Toni, es un placer leer tus artículos.

La riqueza informativa y cultural de los artículos y las opiniones de los lectores de Marcadorint no tiene precio. Después del empate del Swansea, me habéis hecho pasar el mejor momento del dia.

Genial artículo, este (y de hecho hay muchos como este) es sin duda el sello inigualable de Marcador Internacional. No hay otra web deportiva que trate asi estos temas.

Me acabo de enterar de que Toni había escrito sobre Ucrania (estaba escuchando MI ahora) y, después de leerlo, vengo a corroborar este comentario.

Por lo que conozco de la situación (que, modestia aparte, es bastante), puedo decir que la realidad se acerca mucho más al comentario de ECanalla que al artículo de Toni.

Añado que estuve leyendo el Vkontakte (red social parecida a Facebook) de los Ultras del Shájtar y su postura es tal cual dice ECanalla, y lo mismo puedo decir al respeto de lo que comenta sobre Ajmétov, etc.

Poco más que añadir, salvo que no es exactamente que haya dos mitades simétricas, rusa y ucraniana, me vuelvo a remitir a lo que dice ECanalla, lo ha explicado muy bien.

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