Otra vez Landon Donovan

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Landon Donovan no se cansa. Tras su exhibición ante El Salvador en los Cuartos de Final de la Copa de Oro ha vuelto a dar una lección de fútbol ante Honduras en la Semifinal. En esta ocasión estuvo enchufado al partido desde su inicio y volvió a ser decisivo con su doblete y su magistral asistencia en el primero de los tantos estadounidenses. La escuadra de Jürgen Klinsmann tuvo un partido paradójicamente más cómodo que el anterior, y es que, aunque el marcador es más corto (3-1 frente a 5-1), Honduras no tuvo capacidad de reacción ni planes con los que hacer daño a la anfitriona.

Estados Unidos registró variaciones en su once inicial, que mantuvo la forma de 4-4-1-1 que tanto impone la presencia de Donovan. Eddie Johnson se hizo con el puesto de delantero centro titular tras su gran segunda parte –gol larsrickeniano aparte– ante El Salvador. Holden formó de titular en el doble pivote junto al mediocentro Beckerman y Alejandro Bedoya entró en sustitución de Joe Corona en la demarcación de volante derecho. Honduras utilizó un esquema de 4-2-3-1 he hizo dos cambios en la parcela ofensiva con respecto a su cruce de Cuartos ante Costa Rica: Diego Reyes debutó con los catrachos en el puesto de Marvin Chávez (esto es, caído a banda izquierda pese a ser un punta) y Roger Rojas entró como ‘9’ titular en detrimento de Rony Martínez.

Los norteamericanos comenzaron imponiéndose en el encuentro desde sus instantes iniciales. Se apoderaron del balón y propusieron todo cuanto se les ocurrió ante una Honduras que apenas presionaba y se limitaba a replegar. Funcionaban absolutamente todos los mecanismos de ataque de Estados Unidos. Por un lado, José Francisco Torres demostró mucha más soltura que en el último partido y comenzó a poner centros desde la banda izquierda y a adentrarse en el área con diagonales desde el inicio del choque. Por otro, Holden subió con mucha frecuencia desde la medular hasta la frontal del área protegido por Beckerman. Y, por otro lado, Bedoya y Donovan estuvieron especialmente inspirados en las labores propias de su rol y como sociedad en ataque.

Las ocasiones de gol llegaban de forma clara desde el comienzo. Honduras apenas tenía alguna posesión medianamente larga y algún conato de fase ofensiva. Tan solo fueron necesarios 10 minutos para ver la primera genialidad de un Landon Donovan activo desde el principio. Con un sutil toque de balón dio una asistencia magistral a Eddie Johnson que dejó en desventaja y casi anuló de la jugada a Juan Carlos García, Osman Chávez y Beckeles. En ventaja sobre todo el perfil izquierdo de la zaga hondureña, el delantero del Seattle Sounders solo tuvo que definir ante el arquero Escober para poner a Estados Unidos 1-0 arriba.

Landon Donovan dio la asistencia del 1-0 y mezcló bien con Bedoya, quien le dio las dos asistencias en su doblete. Foto: marc_tacoma.

Después de un cuarto de hora de llegadas estadounidenses, especialmente por el costado de Bedoya, los de Klinsmann empezaron a probar el juego directo sobre Eddie Johnson. El goleador retrocedía unos metros hasta la altura de Delgado para bajar los balones que le ponía el portero Rimando. Es extraño ver que un equipo al que le están funcionando sus mecanismos de ataque posicional se pone a utilizar juego directo sobre su ‘9’, pero la inspiración del Team USA era tal que también funcionó. De hecho, es así como generan el 2-0. Rimando sobre Johnson que la prolonga para que Bedoya se meta en el área con un movimiento fuera-dentro. Se le enciman García y Chávez pero dentro del área el volante del Helsinborgs se saca un genial pase de gol que pasa por encima de ambos y le llega a un Donovan libre de vigilancia que define con elegancia.

El partido parecía acabado. No tanto por el marcador o porque Estados Unidos intentase acabar el primer tiempo con posesiones largas meramente defensivas, sino más bien por la incapacidad de Honduras de responder. En ningún momento los hombres entrenados por el colombiano Luis Fernando Suárez dieron la sensación de tener planes definidos para hacer frente a un contexto de partido como el que establecieron los de las barras y estrellas. Además, la defensa posicional de Estados Unidos era efectiva: los hondureños aparentaban tener prisa por llegar con el balón jugado a sus hombres de ataque y muchas veces estos (salvo Rojas) quedaban atrapados entre las dos líneas de 4 de los de Klinsmann. Especialmente Jorge Claros, perdido como interior cuando se acercaba a la altura de Alexander López.

Al descanso Suárez quiso dar un cambio radical a su equipo con un doble cambio. Introdujo a Palacios y a Marvin Chávez y cambió a un 4-4-2 con, aparentemente, una doble finalidad: evitar que los hombres de ataque se quedasen atrapados entre líneas cuando Estados Unidos defendía e intentar hacer más fluida la llegada a los puntas con los atacantes de banda y con Jorge Claros de interior con espacio para recorrer sin un ’10’. Sirvió para refrescar la parcela ofensiva, pero Honduras siguió sin aparecer con peligro. Tuvo una gran oportunidad para meterse en el partido con el gol de Nery Medina en una falta que botó Chávez tras 7 minutos de segundo tiempo. Al fin y al cabo, y más allá de merecimientos, el balón parado permite situaciones así. Pero el 2-1 apenas duró un minuto, pues Estados Unidos sentenció en la siguiente jugada con un tanto muy parecido al 2-0. Balón aéreo que Eddie Johnson prolonga para que Bedoya asista desde el sector derecho del área a un Landon Donovan que llegaba en ventaja desde la segunda punta.

Honduras tuvo periodos de posesión más largos toda vez que Estados Unidos le cedió la iniciativa del partido tras el 3-1. A pesar de la voluntad de los futbolistas de La Bicolor ni siquiera con 4-4-2 se pudo hacer nada. Claros no llegó a aparecer nunca, y Chávez y Najar eran bien cubiertos en las bandas por los laterales, ayudados por Bedoya, Torres y Shea. De la dirección de campo de Klinsmann merece la pena rescatar el último cambio (Donovan por Wondolowski), pues hizo que los norteamericanos probasen un dibujo con dos puntas. La realización televisiva captó a Donovan en el banquillo aplicándose en una pierna una bolsa de hielo. Quizá más que un experimento sea una medida de precaución para cuidar al mejor jugador de la historia de Estados Unidos. Será muy necesario en la Final de Chicago.

3 comments

¿Por qué Donovan no ha ido en las convocatorias de Klinsmann de los últimos clasificatorios para el Mundial? ¿Es que no le considera uno de los mejores delanteros? ¿Creeis que esta Copa de Oro le hará cambiar de opinión y podremos ver a Landon el año que viene en Brasil?

La historia es compleja. Al final de la temporada 2012 Donovan dijo que su futuro era incierto y en vez de regresar a LA Galaxy en la pretemporada decidió tomarse un descanso, tanto con el club como con la selección. Apartarse algo del fútbol. Pero claro, por su cuenta, independientemente de calendarios, temporadas, ligas y partidos de Estados Unidos. Al final acabó volviendo y Klinsmann ha optado por darle la Copa de Oro como una especie de “última oportunidad” ante sus negativas para ir convocado para partidos de clasificación para el Mundial durante su “retiro” invernal. Y está respondiendo más que bien. Puede que le sirva para convencer al míster de cara a lo que queda de clasificación y para el Mundial en sí, ya lo veremos. En Estados Unidos lo adoran, y los aficionados quieren que siga yendo tras la Copa de Oro.

Es increíble el rendimiento que ofrece Donovan con la edad que tiene. Desde hace muchos años, creo que tiene mucho nivel para jugar en algunas de las ligas más importantes y eso lo demostró cuando estuvo cedido en el Everton. Pero él ha sido muy fiel a Los Angeles Galaxy y es admirable este tipo de fidelidad que le tiene a este club de la MLS. Sin lugar a dudas, Donovan es un ejemplo a seguir no sólo para los jugadores estadounidenses que se estén iniciando en este deporte, sino para cualquier futbolista joven. Futbolistas así engrandecen este deporte.

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