A Kahn se le escurrió el título más importante de Ronaldo

Ronaldo of Brazil

Siempre se dice después de una derrota injusta en un partido importante que da igual la imagen mostrada porque al final lo que queda para la historia es el resultado. Que no importa, por ejemplo, que Irán fuera mejor que Argentina en esta pasada fase de grupos porque dentro de unos años el recuerdo de las coberturas de Dejagah o de los robos de Teymourian se esfumará y en vídeo lo que queda es el golazo de Messi y el 1-0 final.

Suelo recordar lo cierto que es esto cada vez que me pongo a revisionar un partido de una época pasada. Con el AlemaniaBrasil de 2002 me ha vuelto a ocurrir por segunda vez en menos de una semana. Para la historia quedó el error de Oliver Kahn en el primer gol y la sonrisa de Ronaldo con aquel llamativo flequillo que también forma parte de los Mundiales, pero el choque tuvo mucho más y casi todo lo bueno lo puso el equipo germano.

Ballack Alemania - plattfisch Michael Ballack fue la gran ausencia por sanción. Foto: plattfisch.

Hicieron muchas cosas bien los de Rudi Völler y las hicieron sin una de sus grandes estrellas, Michael Ballack. En un equipo que había llegado a la final con tan solo un gol encajado y Oliver Kahn como hombre más destacado -fue designado Balón de Oro del torneo al realizarse la votación antes de la final-, el mejor futbolista de campo era sin duda un Ballack que venía de llevar al Bayer Leverkusen a la final de la Champions y había marcado el gol de la victoria en cuartos de final y semifinales. En uno de esos momentos que marcaron una carrera llena de sinsabores, cortó ante la República de Corea una contra que le supuso la amarilla y perderse el que habría sido el encuentro más importante de su vida.

Por su parte, Brasil llegaba a la final tras haber hecho pleno de victorias y lanzado por los goles de Ronaldo. Luiz Felipe Scolari, que había asumido el puesto un año antes cuando la canarinha estaba en riesgo de no clasificarse para la cita mundialista, se mantuvo firme ante las presiones que le pedían la inclusión de Romário en la lista y basó su fortaleza en una línea de tres centrales y un doble pivote trabajador que dejaba la generación para los carrileros Cafú y Roberto Carlos y los mediapuntas Ronaldinho y Rivaldo.

Brasil vs Ale - Football tactics and formations Así formaron de inicio ambos equipos.

En su primera experiencia como entrenador, realizó Völler varias modificaciones a lo largo del torneo pese a los buenos resultados y para la final decidió apostar por Jens Jeremies para suplir la baja de Ballack, adelantando así la posición de Bernd Schneider a la media punta. Con ellos dos, Dietmar Hamann y un brillantísimo Carsten Ramelow como líbero, logró Alemania dominar la posesión durante gran parte del encuentro, asentándose en campo rival con dos carrileros muy abiertos y adelantados como Torsten Frings por la derecha y Marco Bode por la izquierda. Sin embargo, apenas consiguieron generar peligro sobre la portería brasileña durante los primeros 45 minutos. Los dos delanteros, Oliver Neuville y un joven Miroslav Klose, bajaban a recibir y ayudaban a dar continuidad al juego lejos del área pero en ningún momento pudieron imponerse a los centrales rivales en la zona decisiva.

Mientras, Brasil, siempre bien parada y tranquila pese a no tener la pelota, esperaba apoyada en su rocosa zona central a que la bola le cayera a alguno de sus tres genios de arriba. Ronaldinho, en aquel momento jugador del PSG y aún por debajo de Rivaldo y Ronaldo a nivel de influencia y reconocimiento, fue el más inspirado de la primera parte y de sus botas salieron dos pases que dejaron solo a O Fenômeno, quién sorprendentemente no acertó a definir. Al mismo tiempo, Kléberson se iba convirtiendo poco a poco en uno de los hombres del partido, ganando mucho peso por dentro gracias a su intensidad y llegando a estrellar un balón en el larguero. Su rol, parecido al de Paulinho en la pasada Confederaciones, fue clave para que el equipo no se partiera y hubiera alguien de enlace entre los que defendían y los que atacaban.

 Alemania tuvo más posesión (56%) y realizó más tiros a puerta (12, por 9 de Brasil).

Tras el descanso, pudo y seguramente mereció adelantarse la MannschaftPrimero, Edmílson sacó bajo palos un remate de cabeza de Jeremies en un córner y después voló el portero Marcos para rozar una falta muy bien ejecutada por Neuville que acabó en el poste. Durante 20 minutos, Brasil se vio completamente superada casi por primera vez en el torneo y solo se echó en falta a Klose para que convirtiera en gol todo lo que estaban generando por detrás sus compañeros. No lo hizo y lo que sí llegó fue una jugada fortuita que nunca sabremos cuánta influencia tuvo en lo que vino después, pero se puede pensar que bastante. En una acción a balón parado, Gilberto Silva buscó el remate y acabó impactando en las manos de Kahn, que dio muestras de dolor durante varios minutos.

Kahn Alemania - ebattyOliver Kahn, abatido al final del encuentro. Foto: ebatty.

Fue en ese tramo, mientras Kahn se dolía, cuando Hamann perdió una pelota que oscureció su buena final, Rivaldo sacó un zurdazo con el que nos recordó que estaba jugando y al que en ese momento era sin discusión el mejor arquero del mundo se le escurrió de las manos un balón que Ronaldo se encargó de enviar a la red.

Por debajo en el marcador y ya con Oliver Bierhoff en el campo en sustitución de un discretísimo Klose, no se vino abajo Alemania y siguió apretando sin premio en busca del gol. En la defensa del área, se mostró implacable el trío de centrales formado por Lúcio, Edmílson y Roque Júnior, ayudado siempre por un gran Gilberto Silva, que ese mismo verano firmaría por el Arsenal. Así resistió Brasil hasta que en el 79 otra buena conducción de Kléberson terminó en la frontal del área, donde Rivaldo la dejó pasar y Ronaldo definió con la clase y seguridad que le convirtieron en el mejor nueve puro de la historia.

Brasil, en su tercera final consecutiva (1994, 1998 y 2002), se proclamaba pentacampeona ante una Alemania que perdía así la posibilidad de igualarle en títulos mundiales. Ronaldo, en su segunda final -en la del 94 no participó-, se desquitaba de su traumática derrota ante Francia cuatro años y salía como claro vencedor del duelo individual entre el mejor portero y el mejor delantero.

Brazil Training/PC Scolari se puede convertir en el 2º técnico bicampeón del mundo tras Vittorio Pozzo (1934 y 1938). Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: SandLiu.

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6 comments

Gran recuerdo, era todavía un niño cuando lo viví. Mi primera frustración con Alemania. En mi opinión, una de las Alemanias más pobres que ha participado en los mundiales, sino es la más pobre. Grande Ballack.!

Seguramente la selección más pobre de Alemania que disputó un mundial. Solo las hazañas de Kahn contra Irlanda, Camerún y especialmente Estados Unidos previnieron que fueran eliminado en una fase mucho más temprana del torneo. Sinceramente, me dio vergüenza que este grupo limitado alcanzara la final. Los únicos jugadores alemanes convincentes en este torneo fueron Kahn, Linke y Ballack en mi opinión.

Una Alemania beneficiada por el sorteo inicial (Arabia Saudí, Irlanda, Camerún) y por los cruces (Paraguay, Estados Unidos, Corea del Sur), que llegó a la final sin tener que jugar contra ninguna selección de peso, pero que jugó su mejor partido contra Brasil. Pero también nosotros jugamos en aquel mundial contra Paraguay, Irlanda y Corea y solo logramos vencer al primero de los tres… Ahí está la diferencia: una de las peores Alemanias de la historia llegó a la final, mientras que una buena selección española (con Nadal, Hierro, Raúl, Valerón, Luis Enrique, Morientes, Helguera, y con Casillas, Puyol y Xavi en el inicio de sus carreras) no pasó de cuartos en uno de los mundiales con el cuadro de eliminatorias más favorable que hemos tenido nunca.
Ahora que se habla de porteros, recuerdo que Kahn tenía prácticamente en sus manos el trofeo al mejor jugador y se le escapó por los dos goles de la final, especialmente por el primero. Tuvo un papel preponderante, pero es que realmente era un portero que imponía lo suyo.

Me ha hecho gracia el locutor del anuncio del partido de hoy entre Brasil y Alemania en telecinco. Se ve que se agarran a los tópicos, y dicen: “potentes, ordenados, no se qué…” en referencia a Alemania, y “pero… aquí nadie se resiste a la samba…” refiriéndose a Brasil. Pues bien, amigos míos, esta vez es justo al revés. Brasil tiene la misma samba que Hawkins.

Kahn mereció ese galardón, incluso teniendo en cuenta el fallo de la final. Lo que hizo en aquél Mundial dudo que volvamos a verlo nunca…

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