El día que Lilian Thuram se convirtió en el héroe de Francia

Francia Focus

Lilian Thuram solo marcó dos goles en toda su carrera internacional con la selección francesa y ambos llegaron el mismo día. Thuram los anotó en la segunda parte de la semifinal del Mundial 1998, disputado precisamente en Francia, después de que Croacia se adelantara en el marcador. En el único precedente en una Copa del Mundo de la que será la final del próximo domingo en Luzhniki, Thuram se convirtió en el héroe improbable del anfitrión. Thuram se erigió como el gran protagonista en el que hasta hace pocos días fue el partido más importante de la historia del fútbol croata.

Consulta aquí nuestros seis textos previos a la final del Mundial entre Croacia y Francia

Aunque el favoritismo de la semifinal recayera en Francia -anfitrión, tradición histórica, diferencia en la experiencia, oportunidad única ante su hinchada-, Croacia llegaba al penúltimo partido del Mundial en un estado de euforia y con mucha menos presión que su adversario. Mientras Francia había sufrido para eliminar a Paraguay -necesitó un gol de oro de Blanc en la prórroga- y apeó a Italia en los penaltis en la ronda anterior, Croacia afrontaba el duelo respaldada por una goleada histórica contra Alemania en cuartos de final (0-3) que multiplicó sus expectativas. Además, la entidad de Croacia recordaba a la semifinal de Francia contra la República Checa en la Eurocopa de 1996: Francia cayó en los penaltis y Aimé Jacquet vivió dos años atormentado por la opinión pública a raíz de ese tropiezo.

Francia vs Croacia - Football tactics and formations

Francia apostó por un 4-4-2 en rombo en el centro del campo para batir a la línea defensiva de Croacia, que jugaba con tres centrales, Jarni y Stanic en las bandas, tres centrocampistas que alternaban bastante en la medular y Vlaovic y Suker descolgados arriba. El once galo no dejaba de ser relativamente conservador, con tres centrocampistas como Petit, Deschamps y Karembeu que no se prodigaban demasiado en ataque, aunque por otro lado Francia lo compensaba con la profundidad de sus laterales. A la postre, Lizarazu y especialmente Lilian Thuram serían decisivos en las rondas finales del torneo. La invención en campo rival era responsabilidad de la gran estrella, Zinedine Zidane, que gozaba de libertad para moverse entre líneas. Fue el mejor futbolista de la primera mitad ante Croacia. Muy participativo, Zidane bajaba a recibir, buscaba socios que le devolvieran paredes y se animaba a disparar desde la frontal. Zidane encontró un socio interesante en Guivarc’h, que descargaba de espaldas para que la estrella jugara de cara a portería, mientras Djorkaeff ofrecía movimientos algo más incisivos y profundos.

Atrás, la exuberancia de Desailly apenas concedió opciones a la delantera croata, pues el entonces futbolista del Milan parecía insuperable en el uno contra uno defensivo. Aun así, Jacquet se vio obligado a sustituir a Karembeu, con molestias, e introdujo a Thierry Henry ya en la primera parte. Francia había dominado la primera media hora del encuentro, instalada en campo contrario. El balón llegaba con facilidad a tres cuartos, donde Zidane se ofrecía permanentemente mientras a Croacia le costaba desplegarse ante el rocoso centro del campo galo. La situación cambió con la sustitución de Karembeu. Francia pasó a jugar con un 4-2-3-1 que redujo la cantidad de socios de Zidane por delante del balón. Djorkaeff ocupó la banda izquierda y Henry partió desde el flanco derecho, en un movimiento que propició los mejores minutos croatas en el primer tiempo. Boban empezó a intervenir con mayor asiduidad en la creación (a veces se ofrecía por detrás de Asanovic y Soldo, en otras ocasiones lo hacía por delante) y Suker apareció más, dejando buenos toques de espalda.

Davor Suker marcó el gol de Croacia. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).
Davor Suker marcó el gol de Croacia. Foto: MarcadorInt/T. Martínez (Todos los derechos reservados).

Croacia llegó mejor al descanso y golpeó nada más arrancar el segundo tiempo. A los treinta segundos, Barthez recogió el balón de las redes de su portería después de un pase brillante de Asanovic que dejó a Suker solo ante el guardameta galo. La defensa francesa tiró fatal el fuera de juego y Thuram habilitó al delantero croata, que anotó su quinto gol en el campeonato. Aun así, la reacción francesa fue inmediata. En la jugada posterior, Lilian Thuram se resarció de su error: robó una pelota en la frontal del área ajedrezada, tiró una pared con Djorkaeff e igualó la contienda. La respuesta francesa despertó al público del Stade de France, que entró en trance. Francia, desatada, completó sus mejores minutos del partido después del empate. Jacquet había recuperado el esquema inicial, con Djorkaeff donde actuó Karembeu y Henry más cerca de Guivarc’h, y les bleus rompieron a jugar. El dinamismo del siempre incisivo Henry y la profundidad de Lizarazu y Thuram por las bandas empujó a Croacia hacia su propia portería. Croacia solo encontró algún que otro momento de respiro cuando Suker pudo aguantar el balón y dar aire a sus compañeros, pero ocurrió en contadas ocasiones. En estos minutos de frenesí y descontrol francés llegaría el segundo gol, también obra de Thuram. El lateral francés volvió a tirar una pared con Henry, apareció por el carril central y después de que la devolución de Henry quedara a medio camino, Thuram fue a por todo en el balón dividido. Le pegó, sin pensárselo, con la izquierda desde fuera del área. Un trallazo tan sorprendente como imparable para Ladic.

Pese a la expulsión de Laurent Blanc -vio la segunda amarilla tras empujar a Slaven Bilic en un barullo en una falta a favor de Francia y por eso se perdió la final- Croacia no puso en demasiados apuros al anfitrión en la recta final. El combinado galo supo gestionar el balón, atacó e incluso dispuso de oportunidades para ampliar la ventaja, mientras los cambios croatas no surtieron el efecto deseado. Únicamente se acercaron en una ocasión con verdadero peligro, cuando un disparo desde la frontal, desviado por un defensa, obligó a Barthez a rectificar y despejar a córner en el último minuto del descuento. Croacia se quedó a las puertas de la final del Mundial y Francia acabaría saboreando la gloria por primera vez, ante su hinchada, con una victoria contundente contra Brasil. No hubiese sido posible sin la irrupción de Thuram en el único partido (de 142 partidos, récord en Francia) en el que marcó con la selección. 20 años después, Francia y Croacia se volverán a ver las caras en una Copa del Mundo. Esta vez, con el título en juego en Moscú.

Belgium Assistant coach Thierry Henry hugs France Manager Didier Deschamps at the end of the 2018 FIFA World Cup match at St Petersburg Stadium, St Petersburg Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 10/07/2018
Deschamps y Henry se reencontraron 20 años después, en el Francia-Bélgica de semifinales. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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