A distancia

Manchester City v Wigan Athletic.The FA Cup Final

Mientras veía Her pensé en muchas cosas. Quizás en demasiadas. Una de ellas era la capacidad de estar ligado emocionalmente a algo que vives desde la distancia. Como un amor platónico: pasión por algo que únicamente has sentido desde la distancia. Desde muy lejos, de hecho. Como ocurre con el personaje de Samantha, si es que lo podemos llamar así. Que está tan presente que parece estar cerca aunque en realidad está muy lejos.

Creo que a muchos nos ha pasado esto, en realidad. No necesariamente con una máquina (o Sistema Operativo, si se prefiere), sino que también ocurre con equipos de fútbol. Que te identificas con un club que te es, a priori, completamente ajeno. Pero que, por una u otra razón, te entra por los ojos desde el primer instante. Por el ambiente de su estadio, por el fútbol desplegado en un día concreto, por un derroche físico extraordinario, por una derrota cruel. Los motivos pueden ser muy diversos, pero la consecuencia es la misma. Conozco a muy poca gente que no profese simpatía por clubes extranjeros o exóticos a los que solo han visto a través de su televisor.

A día de hoy te puedes sentir muy cerca de cualquier club foráneo, por lejos que esté. Puedes seguir a su cuenta de Twitter, entrar diariamente en su página web, leer las opiniones de los aficionados en distintos foros y ver todos los partidos que se quiera por televisión. Puedes sentirte realmente cerca, pero es difícil estarlo de verdad si, por ejemplo, se encuentra más allá de las fronteras de tu país.

Es difícil porque no vives el día a día. Por mucho que veas un partido en alta definición, si el estadio está a 3.000 kilómetros de tu casa cada semana, y nunca tienes la oportunidad de estar allí, cuesta estar verdaderamente ligado. Quizás también tengamos unos momentos en los que el apego por dicho club foráneo es más intenso que aquello que sentimos por una institución mucho más cercana, por momento deportivo, desengaño o lo que sea. Cada caso esconde sus particularidades.

Wigan Athletic Roberto Martínez Focus

Roberto Martínez alza la FA Cup en Wembley. Foto: Focus Images Ltd

Mientras tanto, pensaba en mi relación con el Wigan. Que pasó por muchos momentos intensos. Al fin y al cabo, sufrí como un cosaco en las distintas ocasiones que se salvó in extremis del descenso. También cuando acabó bajando. E igualmente cuando alzó el primer gran título de su historia en Wembley ante un gigante como el Manchester City. Sin embargo, el equipo desapareció de un día para otro. Puedo seguir mirando los resultados, alineaciones y goleadores, el minuto a minuto de su cuenta de Twitter y las opiniones del foro de aficionados. Pero me cuesta mucho más vivirlo como algo cercano, quizás porque no puedo verlo cada semana en la televisión. O quizás porque se marchó Roberto Martínez y puede que fuera más de Roberto que del Wigan, aunque esto todavía no lo tengo nada claro. De golpe, los Latics desaparecieron de mi rutina. Y aunque han formado parte de mí y de mi forma de entender este deporte, tampoco los acabo de echar de menos. Pero entonces me pregunto por qué me sentí tan identificado con ese Wigan. ¿Sigue esa chispa inicial presente? ¿Qué me ha desenganchado de los Latics?

Y tampoco hay nada que lo termine de explicar al 100%. Se desvanece y ya está.

Foto de portada: Focus Images Ltd
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11 comments

Mi gran ídolo fue Alan Shearer, fui muy fan del Newcastle en épocas en que era más difícil ver partidos y dónde Internet aún no había sustituido al teletexto o a programas especializados como fuente para conocer resultados.
Cuando se retiró, tras muchísimo seguimiento cada vez más exahustivo de partidos y noticias sobre el Newcastle, dejé de ser fan de dicho equipo. Cuando antes hacía algunos sobreesfuerzos para conseguir ver todos los partidos posibles, desde entonces simplemente tengo una cierta simpatía por el equipo.
Pero claro, mi caso es distinto, yo seguía a un jugador y no a un equipo en una época concreta.

Con el paso del tiempo creo que uno se va haciendo más de personas que de clubs y más si son foráneos. Gran artículo de nuevo Tomàs.

Saludos

Es bastante probable esto que comentas. Aunque todavía no lo tengo demasiado claro. ¡Muchas gracias, Steve-g!

No es exactamente lo mismo, pero sí que tiene ciertas similitudes. Con un equipo o con un jugador, el fondo de la cuestión es prácticamente idéntico. Aunque en este caso, Shearer sí que "desapareció" con su retirada.

Lo mio és algo más curioso aún. Soy fan acérrimo del Bristol Rovers a causa del FIFA (el juego claro está xD). Hace unos cinco o seis años ya empecé a jugar con ellos en el juego, por eso de coger a un equipo pequeño y subirlo a lo más alto y tal. A partir de entonces cada año que sale el fifa me hago un modo carrera con el Bristol Rovers hasta hacerle campeón de la Premier (con la de sudor y horas que se gasta en eso) y con la tonteria y gracias a internet empecé a seguir al equipo real, a preocuparme por resultados y clasificaciones, etc. Y tengo la intención/ilusión de poder visitar un día la ciudad de Bristol y ver jugar a “mi” equipo en su estadio y poder comprarme la camiseta oficial. Esta és mi historia. Ni mejor ni peor…diferente. Un saludo y seguid haciéndolo así de bien 😉

Ayyy mi Parma de la Brujita, Thuram, Buffon y compañía… Lo que yo he disfrutado con la camiseta azul y amarilla de Parmalat. Y lo rápido que me olvidé de ellos con el paso de aquella generación dorada de jugadores. Sin embargo, con la Fiore, sigo desde entonces, época Batigol y Rui Costa, al pie del cañón (incluidos tiempos de crisis sin el equipo en Serie A). ¿Por qué uno si y otro no? No lo sé.

Es increíble que hayas expresado exactamente lo que siento hacia el Wigan y lo que me hizo sentir aquel de Roberto Martínez. Se agradecen este tipo de artículos donde se va más allá de lo estrictamente técnico del fútbol y se capta la esencia y sentimiento. La verdad cuando vi Her no me imaginé el amor platónico hacia los clubes de fútbol XD.

Tal vez sea que eres más de Bob, o porque ya ni lo puedes ver por internet ya que ha bajado a tercera división. Genial articulo! Ah, enganchate que hay opciones con Caldwell xD

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