La vida en Conference

Macclesfield

Media hora después de que terminase el partido, los futbolistas, ya duchados, empezaron a llegar a la sala habilitada para cenar con sus familias. “¿Te duele el cuello de mirar tantos balones largos?“, fue lo primero que dijo Scott, el lateral izquierdo, bromeando sobre el tipo de juego de los suyos. Hace quince años el Macclesfield estaba jugando en Maine Road contra el Manchester City y hoy es un equipo de Conference, la quinta categoría inglesa, la primera considerada como no profesional. A Moss Rose acuden uno o dos millares de personas a cada partido porque el sentimiento de pertenencia con esos colores sigue existiendo. Se ven hinchas que alcanzan los setenta años y otros, con su camiseta y su bufanda, que apenas llegan a quince. Hay clubes en la división que sólo son part-time, que entrenan dos o tres veces a la semana y juegan los sábados, pero el caso del Macclesfield es el opuesto: todos los miembros de la plantilla se dedican única y exclusivamente a jugar al fútbol, como David González, que llegó este verano desde España. “Me hicieron una oferta que, sobre todo, estaba muy bien en lo económico“.

David González MacclesfieldDavid González, el día de su fichaje con el Macclesfield (Foto: marcadorint)

Inglaterra no sólo tiene el atractivo de su fútbol, su ambiente y su más que reconocida historia, sino el importante y decisivo poder de una potente economía en sus equipos: “El Macclesfield, económicamente, es un 2ºB alto de España. A día de hoy ganar 2.000 euros en 2ºB lo ganan sólo los buenos jugadores o en equipos fuertes. Conozco gente que en España en 2ºB sólo gana 500 euros. Aquí yo tengo un contrato profesional, pero en España a veces ganas dinero sin cotizar“, explica David, que se escandaliza con la diferencia de salarios que hay en un país y en otro. Los futbolistas que menos cobran del Macclesfield, los más jóvenes de todos, reciben unas 200 libras a la semana, que al cambio son aproximadamente 1.000 euros al mes. “Somos un equipo totalmente profesionalizado. Entrenamos por las mañanas, descansamos el día después del partido, tienes partidos casi todas las semanas, entre semana hay muchos partidos… Te tienes que dedicar únicamente al fútbol”. Aunque el Macclesfield es un club humilde dentro de la categoría y a veces necesita de carambolas para hacerse con jugadores, otros como el Bristol Rovers, Torquay o Barnet tienen mucho más poder: “El otro día jugamos contra el Eastleigh, del sur, y los dos delanteros suyos cobraban 1.500 libras a la semana, que al cambio son casi 8.000 euros al mes. Estamos hablando de quinta división, es impresionante“.

“Vinieron 300 aficionados a vernos jugar en Gales”

David llegó a Inglaterra este verano tras una temporada muy difícil en la que el tobillo apenas le dejó disputar partidos. Sin embargo, a sus 24 años, su experiencia en el fútbol español es amplia. Después de cuatro años en La Masía del Barcelona, una etapa que le sirvió para vestir la camiseta de la selección española en categorías inferiores, pasó posteriormente por Málaga, Cádiz y Oviedo para terminar en el Caudal. “El Caudal es un club humilde dentro de la 2ºB y es un campo sintético; el Macclesfield es un club humilde de Conference y aquí aún no he visto ningún campo sintético“, argumenta, aunque la principal diferencia entre los campos de España e Inglaterra no está en el terreno sino en las gradas: “En el Caudal, en el año que estuve que hicimos playoff, los días buenos llevábamos 1.500 personas al campo. Aquí, en partidos que no nos jugamos nada hay 1.800 espectadores. El otro día vinieron 300 de los nuestros a vernos a Gales“, comenta impresionado. Y añade: “Es que aquí un equipo de tercera división te mete 10.000 espectadores. Son como segunda división en España. En Conference voy a estadios, no a campos, con sus palcos VIPs, con la zona de comer para las familias…“.

MacclesfieldMose Ross, el estadio del Macclesfield, antes de un partido (Foto: marcadorint)

Quien le está haciendo la vida más fácil a David es Errol, la persona que se está encargando de llevarle en coche y ayudarle con todos sus problemas. Errol trabaja para una agencia de futbolistas y en Inglaterra acoge a quienes llegan desde España. Él, que conoce muy por dentro los entresijos de los clubes a todos los niveles, explica que hay muchísimo talento en una división como Conference, el problema es encontrarlo. “Por ejemplo, David jugaría sin problemas en League One, tiene nivel para ello, pero es complicado dar con un entrenador que quiera apostar tan fuerte por este tipo de futbolistas“. En realidad, Conference es un oasis en Inglaterra donde poder conseguir jugadores a precio prácticamente cero. Tanto David como Errol hablan del mismo partido cuando tienen que poner el ejemplo de cómo deberían jugar: “Mira, en pretemporada jugaron contra el Bolton“, dice Errol, “y estaba David de titular con otros dos españoles que vinieron a prueba, los tres como centrocampistas. El baño que les dimos fue impresionante. Moviendo el balón, pasando, pasando, abriendo a bandas… Fue increíble“. Lograron un 1-1 porque a un central se le escapó una pelota en un momento decisivo, pero aquel día contra el Bolton (de Championship, tres divisiones por encima) mostraba el camino a seguir. “Un día, después de jugar contra el Bolton en pretemporada, estaba en un café y vino una señora a preguntarme si yo era el español que había jugado con el Macclesfield el día anterior. Me dijo que era muy fan del club y que iba a cruzar los dedos para que me quedase“, recuerda David. “Otro día estaba en el banco con un compañero y de repente vino corriendo para avisarme de que acababa de pasar un chico con mi camiseta de González. Hay gente que me hablaba por twitter diciéndome que se iba a poner mi nombre. Cuestan 40 libras“. Pero lo del día del Bolton quedó en un sueño, de los tres españoles sólo se quedó él y, nuevamente, el entrenador decidió que el juego del equipo tenía que ser mucho más directo.

Macclesfield La camiseta de González, con el 18 a la espalda (Foto: TunnelCam del Wrexham)

La posición de mediocentro, en un fútbol como el inglés, es de difícil adaptación para David. Los balones van por el cielo y él los quiere por el suelo, mientras que los centrales se dedican a mandar balones largos cada vez que tienen ocasión. Luke Waterfall, uno de los defensas, es capaz de rematar hasta treinta o cuarenta veces con la cabeza por partido. “Hay una diferencia con los centrocampistas aquí: si doy un pase a la banda, no quieren que vaya a dar soporte al extremo sino que vaya a rematar. Igual nos juntamos en el área los dos delanteros y los dos pivotes, dejando toda la defensa al descubierto. Pero les da igual. En el sentido táctico están bastante por detrás de España“, argumenta David, que habla de sus entrenamientos con la rabia de quien no consigue tener el balón. Desde la grada le gritan por su nombre, los aficionados saben que tienen un español en la plantilla y eso les entusiasma: “Yo creo que les gusté porque soy español y mi forma de jugar es totalmente diferente“. Aunque todavía no se ha asentado en el once, en parte porque no consiguió el transfer hasta la cuarta jornada, David ya ha sido titular dos veces y ha salido otra más desde el banquillo. El Macclesfield ha empezado bien la temporada y tiene a tiro los puestos de playoff. La vida en Conference, de momento, es una experiencia que a David le está sirviendo para ser mejor futbolista.

“Hay veces que yo mismo estoy dentro del campo, me piden hacer una cosa y yo pienso: ¿Cómo puedo hacer esto y que encima me digan well done? ¡Si es algo que yo no haría!”

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11 comments

También es cierto que hay equipos de Conference con mucho más potencial económico y social que otros que juegan en League Two o incluso League One.

Teneis que entrevistar a los españoles que se han reunido en el Oxford city. Sería una buena historia de como llegaron todos allí.

Es indudable que la economía inglesa es mucho más potente que la española, y eso se nota a todos los efectos, especialmente en el fútbol. Pero para comparar la quinta división inglesa con el tercer escalón español, hay que tener en cuenta que en 2ªB hay 80 equipos.

En esos 80 equipos hay de todo; desde equipos muy humildes recién llegados de Tercera o territoriales, a equipos históricos con una gran masa social, como Oviedo, Cádiz, Hércules o Real Murcia. Si los cuatro grupos de 2ªB se dividiesen en cuatro escalones consecutivos, la división inmediatamente inferior a la Liga BBVA sería muy competitiva. Me atrevo a decir que no sería peor que la League Two o League One (en cuanto a nivel deportivo; a nivel organizativo serían incomparables).

Es cierto eso, en Segunda B son 80 equipos y es difícil comparar justamente las competiciones de ambos paises.
Aparte de eso, buen artículo 😉

Que gran artículo!!! Se me han puesto los pelos de punta al ver como se vive el fútbol en esas categorías en Inglaterra, los estadios que tienen y los aficionados que acuden al estadio. Cierto es que los partidos como dicen en el artículo serán al pelotazo puro, pero vamos que aquí en España muchos equipos hacen ese tipo de fútbol. Para González debe ser una gozada ver como los aficionados se ponen su apellido en la camiseta, como si fuera Messi o Ronaldo, aparte del sueldo claro, que 2.000 e en esa categoría es impresionante!

David González, al menos en el Caudal, no hizo nada. Se le veía clase y toque pero no tenía presencia en el partido y mucho menos si este era competido. No era un jugador en el que se pudiera confiar.

Yo llevó 15 días viviendo en Harrogate. El club de la ciudad es una división per debajo (Conference North) y también juegan 2 partidos por semana casi siempre. El martes pasado fui a verles, martes a les 7.45PM y 500 aficionados en el campo. El futbol, exactamente lo que cuentas Álvaro, 0 organización, 0 juego raso… Sólo aplauden los tackles, los córners i los goles.

Pero es divertido verlo. Por cierto 12 libras de entrada… jaja

En España un partido de Tercera División también te cuesta eso,si,posiblemente un robo para ser fútbol amateur,aunque hay que cubrir bastantes gastos.

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