El tackle

Matthew Lund of Rochdale with a tackle on Bryn Morris of Coventry City during the Sky Bet League 1 match at Spotland, Rochdale
Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751
20/10/2015

El tackle es un arte con muy pocos especialistas que consiste en detener el avance del rival yendo al suelo con dureza para cortar la trayectoria del balón. No hay concepto en castellano para definir tackle más allá de “entrada”, pero deja mucho que desear: no suena a crujir de huesos y a raspón en el muslo. Steven Gerrard es uno de los más recientes exponentes de un movimiento en el que ahora aspira a reinar John Stones, defensa del Everton, un mago a la hora de ir al barro. Existe un alto grado de riesgo en cada tackle porque entra en acción una pequeña dosis de cálculo, otra de intensidad y una más de precisión. Si no calculas bien, no llegas. Si tu intensidad es excesiva a la hora de ir al suelo, es peligroso para el rival y te juegas una sanción. Y si, por último, mides con éxito dónde quieres contactar y ejecutas sin falta, el tackle será impecable, vistoso y tan placentero como un pase de tacón en el área pequeña.

Gary Neville, ex entrenador del Valencia, en su columna semanal en The Telegraph, exponía su opinión sobre la muerte del arte defensivo como él lo había conocido: “Miro a algunos equipos y siento que ya no saben defender. Que fallan en los centros, que no saben gestionar jugadas a balón parado, que no trabajan los uno contra uno. Tienen un flojo entendimiento del juego. En mis tiempos empezábamos con un alto nivel defensivo de base. Ahora, los jugadores empiezan con un nivel alto de técnica… y aprenden a defender después. Cuando yo empecé, si un lateral permitía un centro era un crimen. Hoy en día es algo habitual”. Sobre esa solidez y agresividad defensiva, Xabi Alonso también apuntó algo: “¿Pasión? Por supuesto que es necesaria, pero es más importante tener conocimientos futbolísticos cuando se desarrollan jugadores. La pasión no es algo sobre lo que se pueda trabajar. Es más importante construir un buen equipo, saber cómo vas a jugar, cómo leer el partido”.

Así no (Foto: Focus Images Ltd)
Así no (Foto: Focus Images Ltd)

Aunque las peores lesiones, o al menos las más espectaculares, llegan por tackles mal realizados, mal calculados, una ejecución perfecta es uno de los movimientos más atractivos -y que más encienden el ambiente tanto en el césped como en la grada- que puede completar un futbolista dentro de sus tareas defensivas.

La mayor patada que he presenciado en directo fue consecuencia de una más que evidente falta de técnica individual. Era un partido de segunda división en el campo del Huddersfield. El capitán de los locales, Dean Whitehead, recibió en el centro del campo el pase hacia atrás de su delantero, que había sacado desde la medular dando inicio a la segunda mitad, y de repente se hizo de noche. El cielo oscureció, asomaron las nubes y a lo lejos se escucharon truenos, como si el ejército del mal hubiese hecho acto de presencia. Una luz fúnebre con música de fondo en plena tarde de agosto envolvió el ambiente en sólo cinco segundos de juego. La tensión arterial de Whitehead se disparó, nervioso por no encontrar a un compañero al que enviar el balón, mientras un rival se acercaba a presionar. En un intento por pisar la pelota y cambiar de dirección, perdió el control de la posesión dejando un espacio suficiente para que el adversario metiese el pie. El resultado fue fácil de adivinar. Whitehead le obsequió con un meneo histórico que le concedió el don de volar, al menos durante dos metros, y tuvo que ser sustituido tras varios minutos sufriendo con los médicos en el campo. El agredido estuvo un mes lesionado y no fue mucho a tenor de lo escuchado desde la grada. El árbitro no se lo pensó ni un segundo: falta y tarjeta amarilla. Todo correcto.

Sigan jugando.

Xabi Alonso: “No creo que el tackle sea una cualidad. Cuando estaba en el Liverpool, leía el programa oficial del partido y vi una entrevista a un chico de la cantera. Le preguntaban por su edad, sus ídolos, sus puntos fuertes… Él contestó: chutar y el tackle. No me cabe en la cabeza que en la enseñanza del fútbol se deba educar en el tackle como una cualidad, como algo que aprender, como algo que enseñar. Simplemente no lo entiendo. El tackle no es una aspiración, es un último recurso. Es difícil de cambiar por la cultura inglesa, pero no lo entiendo”.

Así sí (Foto: Focus Images Ltd)
Así sí (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Me he alegrado mucho de leer este artículo porque a veces yo también reflexiono sobre el tackling. Veo que no estoy solo 🙂 Muy interesante.

Yo lo veo un recursl fundamental para cortar el balón y de hecho yo que he sido defensa jamás fallé uno porque solo se utiliza cuando ves que no llegas

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